JOSÉ MARÍA MORCILLO: VARIOS SOBRE UN MISMO TEMA…

Misterios de iniquidad

Continuación…

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LAS RESTRICCIONES Y LA MANO IZQUIERDA

En la representación clásica de Baphomet, este demonio encarnado en un macho cabrío de aspecto andrógino, levanta su mano derecha señalando a una luna blanca al tiempo que su mano izquierda está caída en dirección a una luna negra.

Según el ocultista Eliphas Leví, Baphomet es un nombre que debe leerse cabalísticamente, y proviene de la lectura inversa de tres siglas tomadas de la expresión latina Templi omnium hominum pacis abbas” = TEM – OHP – AB (“El padre del templo de paz de todos los hombres”.

La emanación que representa la limitación, restricción, juicio, severidad, etc. es la llamada “guevurá”, que está situada al lado opuesto de la que representa la misericordia, generosidad, etc., equilibrando a ésta última; a aquella señala Baphomet apuntando hacia la luna negra.

Según los cabalistas, este aspecto de su dios justiciero y vengador se manifiesta en las épocas de la historia en las que quiere poner límite a los excesos de la humanidad.

Podría aplicarse esa idea a los excesos cometidos por el hombre contemporáneo contra el planeta, como denuncia Bergoglio, y que han llevado a imponer una serie de restricciones en forma de penitencia para toda la gentilidad. Esta justicia correctora y restrictiva y que infunde temor, representada por la “guevurá”, tiene el valor numérico de 216=6x6x6. Además, se verifica que 666= 6+6+6+(6x6x6)+(6x6x6)+(6x6x6).

El pentagrama, símbolo satánico por excelencia, guarda la proporción aurea entre sus segmentos, es decir, el valor 1,618= [sin(666) + cos(6x6x6)]

Guevurá se relaciona con la fosa de destrucción o corrupción, el quinto infierno o lago de fuego, de valor numérico 911.

Esta estancia infernal está regida por Asmodeo, que comanda a 72 demonios.

Los 72 nombres, de tres letras cada uno, del dios cabalístico contabilizan un total de 216 letras. Y a cada uno de estos nombres le corresponde un aspecto antagónico del otro lado, o lado oscuro, encarnado en un demonio.

En la literatura talmúdica se señalan varias formas de referirse al infierno, una de ellas, la fosa de destrucción, hace referencia a los salmos 16 (10pues Tú no dejarás a mi alma en el sepulcro, ni permitirás que tu santo experimente corrupción.) y 55 (23Deja tu cuidado a cargo de Yahvé, y Él te sostendrá. Nunca permitirá que el justo caiga; 24mas a ellos, oh Dios, los harás descender a la fosa. No llegarán a la mitad de sus días esos hombres sanguinarios y fraudulentos. Yo, empero, pongo en Ti mi confianza, oh Señor).

La fosa podría hacer referencia a una trampa para cazar animales, de la misma forma que el hombre malvado tiende trampas para hacer caer al justo.

Del mismo modo, la corrupción que experimenta un cadáver perseguido por las moscas se conectaría con Beelzebu (el señor de las moscas), que curiosamente tiene el valor de 119.

Asmodeo es el demonio de la lujuria, el sufrimiento, el fuego y la destrucción. A veces llamado Samael el negro.

Asmodeo parece enseñorearse hoy en día a través del sexo masoquista y el culto a la muerte y a la nada, representados en la práctica anticristiana de la incineración del cadáver, cual último holocausto de la infeliz criatura antes de arder eternamente.

Esto último parece que tuvo su diabólica apoteosis en la práctica de incinerar los cadáveres de aquellos a los que se les suponía haber muerto infectados con la plaga mesiánica del covid-19.

La estrategia de los adoradores de Baphomet, Asmodeo y las demás legiones demoníacas está clara: conceden a las naciones tiempos de aparente bonanza y abundancia en los que someten las almas tendiéndoles trampas, haciéndolas renunciar a lo bueno a cambio de sensualismo y placeres vanos y materiales pero disolventes y destructivos; después, imponen una época de limitaciones y restricciones en las que se cobran las deudas contraídas por los que vendieron su alma al diablo y les piden renunciar a lo poco material que les quede por entregar, en aras de poder volver, algún día, a disfrutar de aquellas vanidades.

He aquí el significado de la mano derecha y la mano izquierda con las que Baphomet rige los destinos de los pueblos descristianizados.

Continuará…