JOSÉ MARÍA MORCILLO: VARIOS SOBRE UN MISMO TEMA…

Misterios de iniquidad

LA CÁBALA Y OTRA VEZ EL 911 Y EL 666

El fuego es un elemento esencial en la representación de la destrucción del templo por las legiones romanas, un evento catastrófico que, como el del 11 de septiembre de 2001, liberó el odio sionista.

El ayuno del 9 de Av viene precedido por 3 semanas que se empiezan a contar desde la fecha en la que Moisés, indignado por la idolatría e infidelidad de los israelitas, destruyó las tablas que Dios le había entregado. Estas semanas son consideradas de aflicción y angosturas, tiempo de penitencia.

El mes de Av, bajo el signo zodiacal del León, símbolo de la tribu de Judá, es el undécimo mes del calendario hebreo.

La fatídica fecha en cuestión es el nueve de este mes, con lo que lo primero con que los cabalistas especulan es con la cifra 911, asociada al desastre contemporáneo por antonomasia que ha desatado las fuerzas del mal al servicio del sionismo.

El libro de las Lamentaciones tiene una estructura acróstica, con versículos agrupados por cada letra del alfabeto hebreo. En total son 154 versículos, cifra que puede expresarse como:

17+17+17+17+(6+6+6)+17+17+17+17

También como:

22+22+(22+2)+(6+6+6)+(22+2)+22+22

En esta última versión adoptaría una forma de menorá, con el 6+6+6 en el centro, y los seis brazos restantes en el que destaca la cifra 22, que es el número de letras del alfabeto hebreo a partir de las cuales la cábala dice que dios construyó el mundo.

La emanación de dios en la cábala asociada al juicio, la severidad, el temor, etc. tiene el valor de 216 = 6x6x6, pero también el de 714 = 6×119, siendo a su vez 119 = 7×17.

El número espejo del 911 tiene la cualidad de que, si sumamos todos los enteros hasta él, se obtiene 7140, es decir 1+2+3+…….+119 = 7140 = 10×714.

El número total de versículos es 154 = 7×22, cifra que alude al “mundo por venir” o lugar en el que los justos encontrarán su recompensa: los cielos nuevos y tierra nueva que clama el profeta Isaías. En ese tiempo los justos disfrutarán de un shabat continuo y de la divina presencia, sentados con sus coronas sobre sus cabezas.

Esta expresión del mundo por venir o nuevo mundo es muy evocadora de lo que los judíos buscaban tras la expulsión de España y que les permitió, con el correr de los siglos, crear una base de operaciones desde la cual expandir el sionismo.

Continuará…