ESTEBAN SÁNCHEZ MALAGÓN: LA IGLESIA EN TIEMPOS DE LA CORONA

Misterios de iniquidad

OTRA VICTORIA DEL REY

Siembra un pensamiento y cosecharás un deseo; siembra un deseo y cosecharás una acción; siembra una acción y cosecharás un hábito…

Dicen los expertos que son necesarios veintiún días para obtener un hábito, y basta uno para perderlo…

Con el controla virus se han perdido esos hábitos; los trabajadores ya no quieren regresar a sus lugares de trabajo, prefieren el home office; los estudiantes prefieren la “libertad” del hogar (perdón, de la casa, pues hoy los hogares están en peligro de extinción) a las aulas…

Y también trabajadores, estudiantes y las familias prefieren la comodidad y la holgazanería social a asistir a la iglesia.

El CEO del “cara de libro”, aquél que un día dijo en público que le estaba escuchando “cuando yo era humano”, acaba de lanzar la “iglesia de Facebook”.

Marquito Zukerbito ha anunciado sus planes de convertir el culto a Dios en una experiencia exclusivamente on line en la plataforma cara de libro, eliminando así la necesidad de que los fieles tengan que entrar físicamente a las iglesias. Se ha jactado esta semana de que están incrementando las asociaciones formales de la compañía, con grupos religiosos en todo Estados Unidos, y además los está alentando a atraer a sus usuarios a conectarse con Dios digitalmente.

Por ejemplo, los desarrolladores de “cara de libro” se habrían reunido semanalmente con la iglesia Hillsong de Atlanta Georgia para explorar cómo sería una iglesia si estuviese en una red cloacal (digo, social), así como qué aplicaciones podrían crear para hacer donaciones financieras, capacidad de videos y transmisiones en vivo…

“Juntos estamos descubriendo cuál podría ser el futuro de la iglesia en Facebook”, dijo Sam Collier, pastor de Hillsong. En junio, la iglesia emitió un comunicado de prensa en el que decía que se asociaba con Facebook, y luego empezaron a transmitir sus servicios exclusivamente en la plataforma.

Esta empresa “cara de libro” lo que busca ahora es convertirse en el hogar virtual de las comunidades religiosas, señalando que la pandemia ha servido para desencadenar estrategias que puedan atraer más usuarios a la plataforma, ya que los grupos religiosos se han visto empujados en varias ocasiones a explorar formas alternativas para que la gente no esté tan juntita.

Las asociaciones revelan cómo las grandes tecnologías y la religión están convergiendo mucho más allá del simple traslado de servicios a internet.

“Cara de libro” está configurando el futuro de la propia experiencia religiosa como lo ha hecho con la vida política y social, en definitiva hacen lo que les da su real gana.

Pero no todo el mundo, por supuesto, cree que esta sea una buena idea; sobre todo teniendo en cuenta la reputación de “cara de libro” y de su jefazo; en general ya saben que varias ocasiones han tenido comportamientos poco escrupulosos y bastante cuestionables.

Las empresas parece ser que no se preocupan por códigos morales; eso sí, lo que les preocupa es llenar sus arcas de dólares y sus cuentas bancarias de múltiples ceros; lo que nos queda bien claro es qué poderoso caballero es don dinero.

“Cada vez que Facebook desarrolla algo nuevo, sabes que es porque quieren hacer dinero con ello… para, al final, venderte algo, de alguna manera”.

Observemos la sana distancia

Para solucionar este problemita Facebook ha desarrollado una herramienta para virtualizar el culto religioso.

El REY CORONA VIRUS-19 ha sido el detonante para lanzar esta herramienta.

La compañía llevó a cabo su primera cumbre virtual con líderes religiosos el mes pasado a través de Facebook Live, donde se debatió un futuro en el que los creyentes y los ministros de sus religiones pudieran relacionarse a través de herramientas de realidad aumentada.

Desde su lanzamiento generalizado a finales de mayo, la gente ha comenzado a pedir oraciones por familiares enfermos de COVID-19, personas a las que han dejado recientemente sus parejas, o por exámenes de conducir…

Este paso revolucionario ya fue respaldado por la judeomasonería, publicando nada menos que en el New York Times un extenso artículo sobre el tema

Meses antes de que la megaiglesia Hillsong abriera su nueva sede en Atlanta, su pastor pidió consejo a Facebook sobre cómo construir una iglesia en una pandemia.

Facebook, cuya capitalización bursátil superó hace poco el billón de dólares, puede parecer un socio inusual para una iglesia cuyo objetivo principal es compartir el mensaje de Jesús. Pero la compañía ha estado desarrollando asociaciones con una amplia gama de comunidades religiosas en los últimos años, desde congregaciones individuales hasta grandes denominaciones, como las Asambleas de Dios y la Iglesia de Dios en Cristo.

Ahora, después de que la pandemia de coronavirus obligó a los grupos religiosos a explorar nuevas maneras de operar, Facebook ve una oportunidad estratégica aún mayor para atraer a usuarios muy comprometidos a su plataforma. La empresa pretende convertirse en la sede virtual de la comunidad religiosa y quiere que las iglesias, mezquitas, sinagogas y otras entidades integren su vida religiosa en su plataforma, desde la celebración de servicios de culto y la socialización más informal hasta la solicitud de dinero. Está desarrollando nuevos productos (como el audio y el intercambio de oraciones) dirigidos a grupos religiosos.

La vida religiosa virtual no va a sustituir a la comunidad presencial en un futuro próximo, e incluso sus partidarios reconocen los límites de una experiencia que solo es posible en la red. Pero muchos grupos religiosos ven una nueva oportunidad de influir en la vida espiritual de un mayor número de personas a través de Facebook, quizá la empresa de redes sociales más grande e influyente del mundo.

El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, saludó a Decimejorge por la creación de la cuenta oficial del mismo en la red social Instagram y le envió un profundo mensaje.

“¡Bienvenido a Instagram, papa Francisco!”, destacó el programador y empresario estadounidense de origen judío; quien aseguró que “no importa qué fe practiques, todos podemos inspirarnos por la compasión y humildad del papa Francisco”.

“Espero con ansias seguir al Papa y continuar viendo cómo comparte su mensaje de piedad, igualdad y justicia con el mundo”, escribió el CEO de Facebook, quien compartió la primera imagen publicada por Jorge Bergoglio en la que se lo ve de rodillas, orando, y tiene como descripción la frase “rezad por mí”.