Meditaciones para el mes del Sagrado Corazón de Jesús

Padre Juan del Corazón de Jesús Dehon: Coronas de amor al Sagrado Corazón

Extraídas del libro

“CORONAS DE AMOR AL SAGRADO CORAZÓN”

del Reverendo Padre Juan del Corazón de Jesús (León Gustavo Dehon),

Fundador de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús.

El autor

JUAN DEL CORAZÓN DE JESÚS (1843-1925)

León Gustavo Dehon nació un 14 de marzo de 1843 en la Capelle, un pequeño pueblo del norte de Francia. Sus padres de buena situación económica, fueron Julio Dehon, hombre liberal dedicado a sus negocios (cultivos, cría de caballos, una pequeña fábrica de cerveza), que en lo religioso no era practicante; su madre, Estefanía Vandelet, mujer religiosa que lo inicia en una espiritualidad que le moldeará el corazón toda su vida.

1855: Entra en el colegio de Hazebrouck, en Flandes; recibe una intensa formación humana, intelectual y religiosa. Con solo 16 años obtiene el bachillerato clásico.

1859: Se inscribe en la Sorbona de París: en 1862 es abogado y en 1864 es doctor en Derecho de la Corte de Apelación de París.

1865: A pesar de la oposición de su padre, será sacerdote. Se detendrá en el Seminario Francés “Santa Clara” en Roma para iniciar los estudios de teología. Allí estudia en la universidad Gregoriana.

El 19 de diciembre de 1868 es ordenado sacerdote, un año antes de su doctorado en Teología y Derecho Canónico. Su padre vuelve a la fe y recibirá la comunión de sus manos. «Aquel fue el día más bello de mi vida. Me alcé sacerdote, todo lleno de Jesús, de su amor por el Padre, de su celo por las almas y de su espíritu de oración…Durante todo un año no logre celebrar una sola vez la misa sin lágrimas».

En 1870 Pío IX inaugura el Concilio Vaticano y es elegido como taquígrafo, esta experiencia le ayuda a vivir de manera especial lo que es la Iglesia. Allí conoce personalmente al futuro León XIII.

1871: Tras seis años de estudio en Roma, consigue tres doctorados (Teología, Filosofía y Derecho Canónico).

Su Obispo, Mons. Thibaudier le nombra coadjutor en la basílica de S. Quintín, que es una ciudad obrera de unos 35.000 habitantes. De ellos 20.000 son asalariados. Después de un mes ve la situación dramática de los obreros. Por otro lado los sacerdotes viven absorbidos por el culto, el catecismo y la visita a los enfermos.

Al comprobar que el pueblo no se encuentra en la iglesia invita a los sacerdotes a ir donde está el pueblo. Ésta es una idea que va a dinamizar su apostolado: “El pastor debe conocer a sus ovejas”.

Escoge a sus primeros colaboradores de entre los miembros de la Conferencia de San Vicente de Paul (de la cual era miembro) de la Parroquia, pues era el grupo más activo.


Basílica de S. Quintín

Funda el periódico católico “El Conservador de l’Aisne” en febrero de 1871, donde trata temas sociales. Dehon se convence de que el futuro está en manos de los formadores de jóvenes: “Hay que evangelizar a la sociedad a través de grupos cristianos de jóvenes que pasen a la acción”.

1873: «Faltaba en S. Quintín un Colegio eclesiástico, un patronato y un periódico católico». Entre las obras, no viene a menos la oración: «Me levantaba regularmente a las 4,30, para tener tiempo de orar».

Comienza a visitar familias, a trabajar con los niños y para esto crea El Patronato S. José, para el cual, invierte sus ahorros en un edificio que en pocos meses se llena de muchachos. La alegría del «capellán» es grande: «1873 fue un año feliz para mí. He visto la realización de mi primera obra. Estoy feliz con mis muchachos, de mis jóvenes». El éxito es evidente y rápido: 150 jóvenes en octubre de 1872 y 200 para Navidad. En 1876 serán 500. Sus padres se convierten en los primeros bienhechores.

1874: Fundó con su amigo, el padre Petit, un Oratorio diocesano en Soissons, pues “quería hacer algo para el clero, para su santificación, que es el mejor de los apostolados”.

En 1875 – 1876 comenzó a reunir a algunos jóvenes del liceo y a otros que habían terminado sus estudios secundarios para formarlos como futuros patrones cristianos. En resumen, la nueva agrupación fue como un círculo de estudios religiosos unido a una Conferencia de San Vicente.

En los próximos años es justamente en el Patronato San José, fundado por el P. Dehon, donde se hace la reunión anual de todas las Conferencias de la ciudad.

1877: Funda el Colegio S. Juan Evangelista. En S. Quintín no hay solo hijos de pobres y obreros. También los hijos de los dueños y dirigentes tienen un alma que salvar. Es necesario preparar jóvenes cristianos, capaces de insertarse en los puestos clave de la cultura, de la política y de la economía.

No es indiferente a la situación social de explotación y lucha por los obreros promoviendo reformas sociales. “Si la injusticia social no es pecado, ya nada es pecado”. Y lo hace buscando la colaboración de los patronos cristianizándolos. Surge así la “Asociación de Patronos cristianos”. Les echa en cara su poca responsabilidad: “Destruís en la fábrica lo que nosotros hacemos en la parroquia”. Dehon en esta causa trabajó con hombres como León Harmel, un industrial (y terciario franciscano) que ofreció su fábrica para que los sacerdotes evangelizaran a los empleados, organizando retiros y reuniones de espiritualidad entre empleados.


Colegio S. Juan Evangelista

Escribió sobre temas sociales en libros como “Renovación social cristiana” y “Manual social cristiano”, entre otros. Además de sus conocidas conferencias en Roma, dictadas entre 1897-1900.

Dentro de toda su actividad seguía sintiéndose vacío. Le atraía y quería la vida religiosa, pero no veía claro en qué congregación. A sus 33 años todo parecía sonreírle y aunque el obispo le nombró canónigo, seguía faltándole algo. Quería ser religioso pero no quería abandonar su trabajo en S. Quintín.

Es en el año 1878 cuando se decide y funda la congregación con el nombre primero de Oblatos del Sagrado Corazón, nombre que cambiaría muy pronto por el de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, conocidos luego como padres Dehonianos (padres reparadores en España).


Escudo de la Congregación, con el lema en latín: “Venga tu Reino”

En el colegio “S. Juan” es donde el obispo le autoriza a comenzar su congregación que responde a la trilogía:

Fin a conseguir – la reparación.

Medio a emplear – la oblación.

Motivo de todo – el amor.

La fuente de la que se alimenta para esta intuición es el evangelio de S. Juan. En éste encuentra el P. Dehon el símbolo del amor de Dios: el corazón traspasado como expresión del amor extremo. El culto al Sagrado Corazón no es original del P. Dehon, ya en el S. XVI, Sta. Margarita María de Alacoque, difunde el culto al Sagrado Corazón que alcanza su cima en este S. XIX en Francia.

Toma el nombre religioso de “Juan del Corazón de Jesús” por devoción al Apóstol S. Juan a quien considera el primer apóstol del Sagrado Corazón. Por esto nos dejó numerosos libros espirituales para difundir el amor del Corazón traspasado del Salvador. En particular se recuerdan: Vida de amor en el Corazón de Jesús, Los misterios del amor, El año con el Sagrado Corazón, El Corazón sacerdotal de Jesús, La vida interior, El directorio espiritual, el Mes del S. Corazón y el Mes de María, entre otros.

Para Dehon, “La devoción al Corazón de Jesús es una devoción fuerte y generosa que atrae a las almas por medio de la dulzura de su amor, para hacerlas capaces de cumplir las obligaciones de la vida cristiana y de practicar en toda su plenitud las fuertes virtudes que la constituyen.”

El “muy buen Padre Dehon” (como lo llamaban sus alumnos y conocidos), veía que la vida de Nuestro Señor, está marcada por el amor hacia el hombre:

San Pablo ha dicho: Él me amó y se entregó por mí (Gál 2,20). Podemos extender esta conclusión y decir: Él me amó y su amor por mí le llevó a elegir la pobreza de Belén, los trabajos de Nazaret y las fatigas del apostolado; me amó, y su amor le hizo encontrar sabrosos los sufrimientos de su Pasión y su muerte. Me amó, y dio su cuerpo y su sangre en la Eucaristía; me ha dado su madre desde lo alto de la cruz; me dio su gracia por los sacramentos; me dio la luz de su Evangelio; me dio su Iglesia como madre, el sacerdocio como apoyo y el cielo como recompensa. El amor abre, aún hoy, el Sagrado Corazón para derramar sobre nosotros todos los tesoros” (OSP 1,468).

Dehon fundó una Congregación que se dedicará a la reparación hecha por sacerdotes y para sacerdotes, en el espíritu de víctima, de oblación de sí mismo por amor al Sagrado Corazón. Así el 11 de noviembre de 1886 anotó en su Diario:Muchas obras me preocupan, pero mi obra más grande, la obra más fecunda para la Iglesia, debe ser el trabajar por los sacerdotes, la obra de la reparación y la dedicación al clero.”

Dehon también quiso hacer participar a personas, aun sin ser miembros de su Congregación, en el mismo espíritu de amor y reparación al Sagrado Corazón. Por eso desde el comienzo fundó una Asociación Reparadora o “Asociación íntima” (una especie de Tercera Orden). Contaba con dos grupos: el primero comprendía a los “asociados”, el otro a los “agregados”. Ambos contaban con sacerdotes y laicos. Mientras los asociados formaban, por así decirlo, la masa; los agregados vivían interiormente el espíritu del Instituto y muchos pronunciaban el “voto de víctima” (especialmente al inicio de la Congregación), se entregaban en completo abandono a las manos del Señor, aceptando de antemano los sacrificios que Él les quisiera enviar.

En julio de 1925, una epidemia de gastroenteritis reina en Bruselas (donde se exilió, debido a la supresión de las órdenes religiosas en Francia). Visita a sus hermanos enfermos y es alcanzado por el mal. En la noche del 9 al 10 de agosto, sufre una complicación cardiovascular y por la mañana del 11 de agosto, un sacerdote lo prepara para su muerte administrándole la Extremaunción. Renueva sus votos religiosos ante religiosos y familiares, pidiendo perdón por sus faltas y debilidades. El 12 de agosto, Dehon muere, exclamando vuelto al Sagrado Corazón que tenía en su habitación: «Por Él viví, por Él muero».


El Padre Dehon en su lecho de muerte, el 12 de Agosto de 1925

Dehon dejó 700 religiosos (sacerdotes y hermanos) y 80 novicios en todo el mundo, además de misioneros mártires y muertos por pestes (uno en la guerra Civil española y otros por el Nazismo y el Comunismo).

CORONAS DE AMOR AL SAGRADO CORAZÓN

Las coronas de amor están compuestas por treinta meditaciones para cada día del mes de Junio, divididas en cinco misterios, con seis meditaciones cada uno.

Los invitamos a acompañarnos este mes, con las meditaciones que iremos publicando día a día.

Nota aclaratoria: El autor cita a Santa María Margarita de Alacoque y al Santo Cura de Ars como “Beatos”, pues al momento de publicar estas coronas, ambos santos todavía no habían sido canonizados.