ELAINE JORDAN: LAS MANCHAS DE LA MARIQUITA

Conservando los restos

LA MARIQUITA DE NUESTRA SEÑORA

SÍMBOLO DE PROTECCIÓN

Las siete manchas de la mariquita representan las siete alegrías y dolores de Nuestra Señora.

La leyenda del origen de la mariquita proviene de la Edad Media. Es una de estas historias cuya fuente o lugar de origen es imposible verificar, pero es tan encantadora que merece crédito.

En algún lugar de la Europa medieval muy temprana, enjambres de insectos destructivos invadieron la tierra de una región y comenzaron a destruir los cultivos. Temiendo que sus alimentos necesarios fueran violados y sus familias no tuvieran suficiente para comer durante el invierno, la gente recurrió a Nuestra Señora, pidiéndole que los salvara de esa plaga.

En poco tiempo, una enorme nube de pequeños insectos de color rojo anaranjado con manchas negras descendió del cielo sobre las cosechas de los agricultores, devorando las plagas. Así se salvaron las cosechas. La agradecida población le dio el nombre de “Mariquita de Nuestra Señora” a este amable y servicial insecto rojo, que llegó a simbolizar la protección.

Su nombre oficial coccinélidos se deriva de la palabra latina coccineus que significa escarlata y describe su caparazón rojo brillante.

Su nombre común varía según la especie y el país. Los más habituales en España e Hispanoamérica son: mariquita, catita, vaquita de San Antonio, San Antonio, chinita, petita, cocos, sarantontón o sanantonito; catarina, tortolita, etc.

Por cierto, muchos de los nombres en otros idiomas europeos también se refieren a Nuestra Señora: el nombre alemán Marienkäfer, en croata Bubamara, en bohemio Frauenkäferlein, se traducen por El pequeño escarabajo de Nuestra Señora.

En muchas pinturas medievales Nuestra Señora fue representada con un manto rojo, y se dice que las manchas de la mariquita de siete puntos, la más común de las casi 5.000 especies, simbolizan sus Siete Gozos y sus Siete Dolores.

Los Gozos de Nuestra Señora son: la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento de Nuestro Señor, la Adoración de Jesús por los Magos, el hallazgo del Niño Jesús en el templo, la Resurrección de Nuestro Señor, la Asunción de María Santísima en cuerpo y alma al Cielo.

Y sus Siete Dolores, los ya conocidos: la Profecía del anciano Simeón, la Huida a Egipto, la Pérdida del Divino Niño en Jerusalén, ver a su Hijo cargando la Cruz, su Crucifixión, el Descenso de la Cruz, el Entierro de Jesús.

La mariquita, verdaderamente una protección para los cultivos

Lo que no es una leyenda, sino un hecho sólido, es que nuestras llamativas mariquitas son devoradoras de pulgones (cada una come hasta 50 al día) y otras plagas que destruyen los cultivos.

Las mariquitas son, pues, muy apreciadas ya que son depredadoras naturales de los áfidos (pulgones), cocos o cochinillas, ácaros, larvas de moscas y otras plagas de la agricultura.

Generalmente, los adultos tienen la misma alimentación que las larvas, pero algunas también comen polen, néctar o aun hongos.

Una mariquita se estima que puede consumir más de mil de estos animales durante el verano; y, si tenemos en cuenta que una hembra puede tener más de un millón de crías, nos daremos cuenta de por qué son considerados como insecticidas naturales.

En muchos lugares del mundo se utilizan para lo que se conoce como control biológico de las plagas; es decir, estas eliminan los animales perjudiciales para la agricultura utilizando sus enemigos naturales, en lugar de utilizar productos químicos.

Su legendario apetito se puso a prueba en California en la década de 1880. Los productores de cítricos de California se enfrentaban a una invasión catastrófica de un insecto escama australiano que estaba matando grandes plantaciones de limoneros y naranjos.

Los propietarios de los huertos se agruparon y compraron cientos de miles de mariquitas australianas y las soltaron en sus huertos. En dos años, la invasión de insectos escamosos fue completamente conquistada y los árboles estaban dando frutos nuevamente. Sin productos químicos, las diligentes mariquitas habían salvado las arboledas. La mariquita había demostrado su título como símbolo de protección.

Hoy en día, muchos agricultores orgánicos encargan cajas grandes de mariquitas para sus jardines y huertas; incluso los pequeños jardineros domésticos compran cantidades más pequeñas de los insectos beneficiosos que se alimentan de pulgones, cochinillas, saltamontes y otras plagas destructivas.

Un signo de buena suerte

La mariquita también llegó a ser un signo de buena suerte o buena fortuna. Este simbolismo también tiene sus raíces en una leyenda medieval.

Se dice que el Rey Roberto II de Francia (972-1031) intervino para perdonar la vida a un hombre condenado a ser decapitado debido a la persistente acción de una mariquita que, una y otra vez, se posaba en el cuello del hombre. El verdugo trató repetidamente de ahuyentarla, pero volvía obstinadamente cada vez.

El Rey Roberto, llamado el Piadoso o el Sabio, conocido por sus devociones y falta de tolerancia hacia los herejes, vio la acción de este pequeño insecto como una intervención divina, un signo deuna bestia del buen Dios; y detuvo la ejecución. De hecho, poco después de esta providencial intervención, se demostró que el hombre era inocente del crimen.

Hoy nos llegan muchos “cuentos de viejas” sobre la suerte que se dice que trae la mariquita. La mayoría de nosotros hemos escuchado algunas de estas supersticiones.

Es interesante ver que casi todas las culturas creen que la mariquita es un presagio de algo bueno en tu camino.

Así, esta pequeña y llamativa mariquita ha llegado a significar protección y buena fortuna para los pueblos de todo el mundo.

Fuente:https://www.traditioninaction.org/religious/f040_Ladybug.htm