PARA SANTIFICAR EL DOMINGO-MATERNIDAD DIVINA DE MARÍA SANTÍSIMA

Con conmemoración del XIX Domingo de Pentecostés

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

MATERNIDAD DIVINA DE MARÍA SANTÍSIMA

Con conmemoración del XIX Domingo de Pentecostés

Introito

Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, cuyo nombre será Emmanuel. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha obrado maravillas. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo….

Colecta

Oh Dios, que, anunciándolo el Ángel, quisiste que tu Verbo encarnase en el seno de la Virgen Santa María; concede a los que Te rogamos que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados por su valimiento delante de Ti. Por N.S.J.C.

Conmemoración del XIX Domingo de Pentecostés

Omnipotente y sempiterno Dios, aparta propicio de nosotros todo lo adverso, para que, expeditos a la vez de alma y de cuerpo, te sirvamos con corazones libres. Por N.S.J.C.

Epístola.

(Del Libro del Ecesiástico, 24: 23-31):

Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, del temor, de la ciencia y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino y de la verdad; en mí toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláis presos de mi amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel mi herencia. Se hará memoria de mí en toda la serie de los siglos. Los que de mí comen, tienen siempre hambre de mí, y tienen siempre sed los que de mí beben. El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y los que se guían por mí, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.

Gradual

De la raíz de Jesé retoñará un renuevo; de su tronco brotará una flor. Y sobre él reposará el Espíritu del Señor.

Aleluya.

Aleluya, aleluya. Oh Virgen Madre de Dios, el que no cabe en todo el orbe se encerró en tus entrañas, al hacerse hombre. Aleluya.

Evangelio

(Del Evangelio según San Lucas, 2: 43-51):

Sus padres iban cada año a Jerusalén, por la fiesta de Pascua. Cuando Jesús tuvo doce años, subieron, según la costumbre de la fiesta; mas a su regreso, cumplidos los días, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Pensando que Él estaba en la caravana, hicieron una jornada de camino, y lo buscaron entre los parientes y conocidos. Como no lo hallaron, se volvieron a Jerusalén en su busca; y, al cabo de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos e interrogándolos; y todos los que lo oían, estaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres quedaron admirados y le dijo su Madre: “¿Por qué has hecho así con nosotros? Tu padre y yo te estábamos buscando con angustia.” Les respondió: “¿Cómo es que me buscabais? ¿No sabíais que conviene que Yo esté en lo de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron las palabras que les habló. Y bajó con ellos y volvió a Nazaret, y estaba sometido a ellos.

Ofertorio.

Estando desposada María, la Madre de Jesús, con José, se halló haber concebido del Espíritu Santo.

Secreta.

Haz, oh Señor, que por tu gracia y por la intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María, Madre de tu Unigénito, nos sirva este sacrificio para conseguir la prosperidad y la paz en esta vida y en la eterna. Por N.S.J.C.

Conmemoración del XIX Domingo de Pentecostés

Te suplicamos, Señor, nos concedas que estos dones, ofrecidos ante los ojos de tu Majestad, sean saludables para nosotros. Por N.S.J.C.

Prefacio

Prefacio de la Santísima Virgen María:

Latín

Vere dignum et iustum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Et te in Ferstivitate beatæ Mariæ semper Virginis collaudare, benedicere et prædicare. Quæ et Unigenitum tuum sancti Spiritus obumbratione concepit: et virginitatis gloria permanente, lumen æternum mundo effudit, Iesum Christum Dominum nostrum.

Per quem maiestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Cæli, cælorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti iubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus

Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que en todo tiempo y lugar te demos gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la Fiesta de la bienaventurada siempre Virgen María, que habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor.

Por Quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, tiemblan las Potestades; los Cielos y la Virtudes de los cielos y los bienaventurados Serafines la celebran con recíproca alegría. Te rogamos que, con sus alabanzas, recibas también las nuestras, cuando te decimos con humilde confesión:

Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

Benditas las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del Eterno Padre.

Poscomunión.

Haz, oh Señor, que esta Comunión nos purifique de nuestros pecados, y que, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, nos haga participar del remedio celestial. Por N.S.J.C.

Conmemoración del XIX Domingo de Pentecostés

Haz, Señor, que tu obra medicinal nos libre clemente de nuestras perversidades y nos apegue siempre a tus mandamientos. Por N.S.J.C.

Último Evangelio, tomado del Evangelio del XIX Domingo de Pentecostés

(Continuación del Santo Evangelio según San Mateo [XXII, 1-14]) En aquel tiempo habló Jesús a los príncipes de los sacerdotes y a los fariseos, diciendo: “El reino de los cielos es semejante a un rey que celebró las bodas de su hijo. Y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas, mas ellos no quisieron venir. Entones envió a otros siervos, a los cuales dijo: “Decid a los convidados: Tengo preparado mi banquete; mis toros y animales cebados han sido sacrificados ya, y todo está a punto; venid a las bodas”. Pero, sin hacerle caso, se fueron el uno a su granja, el otro a sus negocios. Y los restantes agarraron a los siervos, los ultrajaron y los mataron. El rey, encolerizado, envió sus soldados, hizo perecer a aquellos homicidas: y quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos: “Las bodas están preparadas, mas los convidados no eran dignos. Id, pues, a las encrucijadas de los caminos, y a todos cuantos halléis, invitadlos a las bodas”. Salieron aquellos siervos a los caminos, y reunieron a todos cuantos hallaron, malos y buenos, y la sala de las bodas quedó llena de convidados. Mas cuando el rey entró para ver a los comensales, notó a un hombre que no estaba vestido con el traje de boda. Le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin tener el traje de boda?” Y él enmudeció. Entonces el rey dijo a los siervos: “Atadlo de pies y manos, y arrojadlo a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.”