EL CRISTIANISMO EN LOS CANTARES POPULARES

CONTEMPLATIVOS EN LA ACCIÓN

Esta poesía popular viene de la España del Siglo de Oro; y en esa tradición hispano-católica encontramos el fondo mismo del alma nacional, que muy poco debe al barbarismo precolombino, tan reivindicado por los revolucionarios.

Los Cantares son trasunto del alma española de la época colonial; todos ellos revelan una tradición poética nacida al arrullo del romance clásico, que los soldados y misioneros de la España grande de los siglos XVI y XVII trajeron al Nuevo Mundo.

El deber de la hora actual es salvar esa cultura y reanudarla.

Por esta razón, entregamos al pensamiento católico estos florilegios, con el deseo de que muchos jóvenes recojan este tesoro poético, y reanuden la honrosa tradición de cultura bruscamente interrumpida por la irrupción de una civilización tan brutalmente material que ha olvidado el significado esencial de la vida cristiana, e incluso ya de la simplemente humana.

 

EL JUICIO SE VA ACERCANDO

Juicio 1

El juicio se va acercando

pues hay señales de veras,

pestes, hambrunas y guerras,

que Dios nos está mandando.

Solo reina la malicia,

la caridad es perdida,

la religión abatida,

no se ve más que codicia.

la ambición y la avaricia

solamente están reinando;

el pobre anda mendigando,

no halla quien le haga un favor

hoy no hay miedo, ni hay temor,

el juicio se va acercando.

La venganza está en su punto

la mala fe y la traición,

también la murmuración

es un principal asunto;

no se libra ni el difunto,

de la boca de esta fiera,

se mata y roba doquiera,

se atropella al sacerdote,

éste es un terrible azote

pues hay señales de veras.

Ya no hay padre para el hijo

ni mujer para el marido,

todo, todo se ha perdido

y es to es lo que Cristo dijo.

Y llegará el tiempo fijo

en que ha de temblar la tierra,

darán bramidos las fieras;

ese tiempo va llegando

por eso Dios va mandando

pestes, hambrunas y guerras

Este mundo está perdido,

no se quiere componer,

pronto tendremos que ver

ese juicio prometido.

Lo más sagrado ofendido,

los campos se van secando,

la hacienda se va acabando,

la tierra no fertiliza,

castigos que atemorizan

que Dios nos está mandando

Extraído del libro “El Cristianismo en los cantares populares”  de Juan Alfonso Carrizo -Págs. 33-34. Ediciones Dictio  Vol. 15 Sección letras Año 1978