La inmensa confusión actual en la FSSPX y sus «alrededores»
MEJOR UNA SOPA DE LETRAS
Ya ha pasado un mes desde que se produjeron los incidentes en la Catedral, en medio de una Ceremonia Interreligiosa donde se conmemoraba un aniversario de la famosa y execrable Kristallnacht, o noche en la cual las ordas enemigas del progreso humano rompieron los vidrios de los tenderos judíos en Alemania en medio de la oscura noche de la barbarie nazi.
Nadie podrá negar que el párrafo anterior suene bien, o que no sea correctísimo, desde el punto de vista de alguien que se esfuerza en agradar al Poder Judaico.
«Bueno, – dice mi amigo Otto Shultz…-, pero habría que decir que la Kristallnach ocurrió en noviembre del año 1938 y que mucho antes, en 1932, el Poder Judío le había declarado la guerra a Alemania.»
Pues, sí, eso es cierto; pero muchísimo antes, el Kahal o Poder Judío, le declaró la guerra al cristianismo, que es lo que a nosotros nos interesa; unos dos mil años antes, más precisamente.
No vamos a meternos en esas cosas, porque después se nos vienen encima con tonterías pasadas de moda. Como eso del antisemitismo, que muchos no saben distinguir del antitalmudismo, o del antisionismo.
El judaísmo es una religión caducada por mérito propio; el talmudismo es una reconversión del judaísmo con fines sectarios y siniestros; el sionismo es un movimiento político judaico que goza de las simpatías de innumerables no judíos, no semitas, ni talmudistas (pregúntenle a Maximilian Krah). Hay judíos que no son sionistas… en fin, ya volveremos sobre esta ensalada.
Un católico que verdaderamente quiera esclarecer deberá hacer las distinciones que la mayoría no hace. No hacerlas es grave porque se avala y acompaña el error, acrecentando aún más el abismo existente entre la Verdad y las personas; y nos parece que por allí pasa todo el problema.
Por ahora, digamos que es precisamente el judaísmo el que se beneficia de la mezcla de todos esos conceptos y de la no distinción de lo que cada uno de ellos representa.
Como nosotros detestamos hacer comentarios complacientes, casi siempre nos metemos en algún LÍO (en cumplimiento del mandato de «Decimejorge»), de modo que no podrá atribuirse todo este comentario a otra cosa que nuestra habitual y monotemática habilidad para granjearnos enemigos. ¡Salud! o… ¡Prosit!, para quedar más a tono.
El P. Bouchacourt no ha considerado necesario retractar sus palabras respecto de la cuestión de si el pueblo judío es o no es deicida; él dijo que NO; y no vamos a andar pidiéndole que aclare a esta altura; si no lo hizo todavía, allá él.
Convenimos, sí, en que dejarlo así, tal y como lo dijo, es un desastre.
Por ello reiteramos: HAY QUE DISTINGUIR. Para no extendernos remitimos a los lectores al ARTÍCULO donde el P. Ceriani hizo esos necesarios distingos, sin los cuales es imposible hacer ni siquiera una aproximación a la verdadera posición de la Iglesia Católica respecto del DEICIDIO.
También dijo el P. Bouchacourt que el acto de ir a hacer lo que hicieron, los alrededor de treinta fieles y TRES sacerdotes, esa noche en la Catedral, fue «ESTÚPIDO » y «ESTÉRIL».
Ya habíamos sostenido nosotros que era ESTÉRIL ir a intentar evitar que sea profanado lo que está recontra-profanado. La Catedral está más que profanada, está VIOLADA de modo reiterado desde hace una ponchada de años. En ese sentido es completamente ESTÉRIL… tiene razón el P. Bouchacourt…, ese «señor antisemita», como dijo la judía Blejer, histeriqueando por TV.
De manera que es ESTÚPIDO por donde se lo mire, imprudente, equívoco, peligroso, y varios etcéteras.
Y todavía nadie supo explicar qué demonio hizo que fueran esta vez y no tantas otras anteriores.., ¿acaso se les acabó la paciencia?, ¿perdieron los estribos?…, ¿fue por acumulación de incidentes? ¡¡¡ PARDIEZ !!! Que alguien comience desde ya a trabajar con esa gente, porque si eligieron a tontas y a locas ese momento, son un peligro… para ellos mismos.
La conclusión final, luego de ver y oír el vapuleo al que fue sometido el P. Bouchacourt por la prensa pro-judía, zurda y liberal de nuestro país (prácticamente toda), es que nunca debieron haber ido a la catedral, y nunca más debiera ocurrírseles volver a ir.
El saldo es negativo y esto debe hacerse extensivo a las patéticas y consecuentes declaraciones del P. Bouchacourt, que no debió haber aceptado ninguna de las entrevistas ni reportajes que le fueron propuestos. Por caso, si hubiera sido inevitable tomar algún contacto con la prensa, debió haber tenido el tino de designar a alguien que sepa qué hay que decir y en correcto español.
Con motivo de las declaraciones del P. Bouchacourt se han expresado distintos Blogs, y llegan, más o menos, coincidentemente a las mismas conclusiones.
Entre ellas, nos ha llamado la atención que se denuncia un CAMBIO en la FSSPX respecto de la cuestión judía. Y… SÍ, hay un cambio.
Hay un cambio…, aunque la naturaleza de ese cambio no queda del todo clara. Pero un cambio hay, y se nota.
En derredor de la cuestión judía hay unas cuantas cosas que es necesario considerar y algunas distinciones que hacer, uno se encuentra con ciertos términos que no es posible dejar de considerar.
En efecto, son estos términos: Judíos, Semitismo, Sionismo…
Sabemos que hay diversos tipos de judíos; hay judíos de etnia semítica, pero también los hay que no lo son; hay judíos sionistas, pero también los hay que no lo son…
Hay judíos sefarditas, y judíos askenazis que no son semitas. Como puede verse la cosa no es tan simple.
Antisemitismo es algo que se puede ejercer contra los árabes, que también son semitas; pero, ¡pregúntenles a ellos que tan judíos se sienten…!
Los judíos son los primeros en confundir y mezclar las cosas de un modo tal que todo aquel que se oponga a sus intereses, en el rubro que sea, no importando de qué se trate la cosa en sí misma, será tachado de antisemita. Un buen ejemplo lo dio la judía periodista Blejer cuando, sin motivo alguno, acusó al P. Bouchacourt de ser antisemita.
Entonces, nos parece que es también ESTÉRIL y ESTÚPIDO someterse a entrevistas como las que hemos visto porque, siempre y sistemáticamente, los periodistas lograrán llegar al objetivo: la execración del entrevistado «antisemita» y, por ende, de lo que él representa; y no hay muchas personas entre el vulgo televidente y/o lector de los pasquines periodísticos que tengan un sentido crítico suficiente como para discernir de que se está hablando.
Conclusión: ESTÚPIDO y ESTÉRIL… TODO.
Pero hay uno que no es estúpido y tampoco parece estéril: Monseñor Bernard Fellay.

Acaba de lanzar su CUARTA CRUZADA DE ROSARIOS, ampliamente criticada por los llamados «blogs de la resistencia».
Si tenemos luces para preguntarnos ¿por cuál razón los «emboinados» concurrieron a la Catedral en esta oportunidad y no lo hicieron antes?…, con el mismo criterio y buen sentido debemos preguntarnos ahora, ¿por cuál razón los blogs de la resistencia recién critican esta CUARTA CRUZADA DE ROSARIO y no criticaron las anteriores?
(Mi asesor pirincho acaba de soplarme al oído que eso es porque cuando se hicieron las anteriores cruzadas, los blogs de la resistencia no existían)
Pero eso no es excusa sino acusación: las anteriores Cruzadas de Rosarios fueron anunciadas por Mons. Fellay en 2006, 2008 y 2009/10, y en aquellos días fueron predicadas también por Mons. Williamson y, obedientemente, acatadas por casi todos los resistentes actuales.
Un millón de rosarios por tres intenciones- 04/08/2006 al 31/10/2006
Un millón de rosarios por el retiro del decreto de excomunión – 1 noviembre a 25 diciembre 2008
12 millones de rosarios desde 1 mayo 2009 hasta 25 marzo 2010
La instrumentalización de la Sma. Virgen de la que se acusa ahora a Mons. Fellay, fue la misma cosa antes que ahora; y los resultados no pudieron haber sido peores.
Esta última conclusión creemos que van a compartirla hasta los amigos de Non Possumus y Syllabus, más allá de que ellos habrán contribuido con no pocos de esos piadosos Rosarios pedidos por Mons. Fellay.
Ya que estamos, pediríamos en su lugar que nos los devuelvan y desagraviados… digo, a los Rosarios rezados.
Mons. Fellay sigue diciendo lo mismo que decía antes; la enormidad de lo que propone como uno de los objetivos para esta nueva cruzada, lo sostuvo en las tres Cruzadas de Rosarios anteriores: QUE LA TRADICIÓN VUELVA A LA IGLESIA.
Un absurdo.
Correctamente expresado el lema debiera ser alguno de los siguientes:
QUE LA ROMA APÓSTATA SE CONVIERTA, RECHACE LAS NOVEDADES DEL CONCILIO VATICANO II Y HAGA PROFESIÓN PÚBLICA DE ADHESIÓN AL SYLLABUS, QUANTA CURA, PASCENDI Y MORTALIUM ANIMOS y PONGA EN VIGENCIA EL JURAMENTO ANTIMODERNISTA.
QUE LA ROMA APÓSTATA RECHACE LOS ERRORES DEL CONCILIO Y TODO AQUELLO QUE ESTÁ EN CONTRADICCIÓN CON EL MAGISTERIO ANTERIOR AL CVII Y ADHIERA SIN CONDICIONES A LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA.
QUE LA ROMA APÓSTATA SE CONVIERTA A LA VERDADERA FE, ABANDONANDO LOS ERRORES DEL MODERNISMO Y DEL CONCILIO VATICANO II.
Francamente nosotros agregaríamos un lema que creemos que sería el único que en verdad nos dejaría tranquilos: QUE LA ROMA APÓSTATA SE CONVIERTA Y DENUNCIE Y CONDENE LA REVOLUCIÓN ANTRICRISTIANA, LA CONSPIRACIÓN MASÓNICA, LIBERAL Y JUDAICA, QUE ES LA CAUSA PRIMARIA DETRÁS DE TODAS LAS CAUSAS SECUNDARIAS, DE LA RUPTURA CON LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA.
Clarito y sin vueltas, porque la fe de los romanos (hablamos en términos generales ya que no conocemos el fuero intimo de cada uno) es revolucionaria, y si nos atenemos a la profesión religiosa que ellos mismos hacen y sus hechos y sus gestos, es una fe modernista, y que sepamos el modernismo es una herejía, y si alguien profesa y predica una herejía (la peor de todas, según dicen) ese alguien NO TIENE la fe católica, luego… DEBE CONVERTIRSE. Parece fácil, ¿NO?
Pero no termina allí la cosa. Los blogs de la resistencia denuestan con razón a Mons. Fellay; lo acusan certeramente, pero no hacen la lectura completa. Una vez más.
Invitamos a los blogs de la resistencia a hacerse esta pregunta: ¿Acaso Mons. Williamson no defiende la misma posición que Mons. Fellay?
Mons. Williamson, que todavía hoy sostiene que toda jurisdicción proviene de los anticristos que están en la Roma Apóstata…, ¿no cae en las mismas contradicciones de M. Fellay?… Incluso, nos parece que es peor y mucho más contradictorio; y es por esas mismas razones que no existe una razón real por la que Mons. Williamson pudiera oponerse a las Cruzadas de Rosarios de M. Fellay.
Si la Iglesia Conciliar ES la Iglesia Católica… ¿Por qué no pedir que la Tradición vuelva a Ella?
Si los anticristos que gobiernan la Iglesia Conciliar son autoridades legítimas EN la Iglesia Católica…, ¿por qué no rezar muchos, muchos, Rosarios para que nos reciban a todos de nuevo dentro de esa Iglesia que ellos representan?
Si Bergoglio es el «Santo Padre», de quien procede TODA jurisdicción, queridos blogs de la resistencia, amigos sacerdotes y obispos de la Tradición y fieles todos… ya basta de protestar. Desensillemos el caballo, y a la taberna a tomar unas buenas cervezas, y por fin a dejarse «misericordear» como manda «Decimejorge».
En todas las cosas a que nos hemos referido en este artículo, hay algo sutilmente engañoso o por lo menos de dudosa significación; y mientras que no sean aclaradas tantas arbitrarias y absurdas interpretaciones, seguiremos preguntándonos: si no es que, precisamente por ser tan confusos, todos estos hechos no guardan relación entre sí.
Por eso es que entre las palabras y las ideas que no están bien entendidas, y sobre las que ni la FSSPX ni cierta resistencia hacen los distingos necesarios, y en los objetivos equívocos y las intenciones de la Cuarta Cruzada anunciada por Mons. Fellay…, más que una CRUZADA logramos entrever una SOPA DE LETRAS.
Un consejo final: hasta que no se les aclaren las ideas, ni se les ocurra jugar al AHORCADO.

Ya ha pasado un mes desde que se produjeron los incidentes en la Catedral, en medio de una Ceremonia Interreligiosa donde se conmemoraba un aniversario de la famosa y execrable Kristallnacht, o noche en la cual las ordas enemigas del progreso humano rompieron los vidrios de los tenderos judíos en Alemania en medio de la oscura noche de la barbarie nazi.