Monseñor Fellay: Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos Obispos

LAS PALABRAS DE FELLAY SON EVIDENTEMENTE ESCANDALOSAS

Dice uno de nuestros comentaristas:

Fiel Fiel Fiel:

De la Carta de Monseñor Marcel Lefebvre a los futuros Obispos, 29 de agosto de 1987:

Bien queridos amigos,
Estando la cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ocupados por anticristos, la destrucción del Reino de Nuestro Señor se continúa rápidamente incluso dentro de su Cuerpo Místico, especialmente por la corrupción de la Santa Misa, expresión espléndida del triunfo de Nuestro Señor por la Cruz, y fuente de extensión de su Reino en las almas y en las sociedades.
Esto es lo que nos valió la persecución de la Roma anticristo. Esta Roma, modernista y liberal, continúa su obra destructiva del Reino de Nuestro Señor, como lo prueban Asís y la confirmación de las tesis liberales de Vaticano II sobre la libertad religiosa.
Me veo obligado por la Providencia divina a transmitir la gracia del episcopado católico que recibí, para que la Iglesia y el sacerdocio católico sigan subsistiendo para la gloria de Dios y la salvación de las almas.
Esta es la razón por la que, convencido de realizar la santa Voluntad de Nuestro Señor, vengo por esta carta a pedirles que acepten recibir la gracia del episcopado católico, como ya lo he conferido a otros sacerdotes en otras circunstancias.
Les conferiré esta gracia, confiando que sin tardar la Sede de Pedro estará ocupada por un sucesor de Pedro perfectamente católico, en las manos de quien podrán depositar la gracia de vuestro episcopado para que la confirme.

Monseñor Fellay dice: Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos Obispos

De más en más, todo parece confirmar que para Monseñor Fellay:

1) La cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ya no están ocupados por anticristos.

2) Que la Roma actual de Benedicto XVI ya no es la Roma anticristo, modernista y liberal.

3) Que la Sede de Pedro está ocupada actualmente por un sucesor de Pedro perfectamente católico.

57 comentarios sobre “Monseñor Fellay: Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos Obispos

  1. Otra vez se está organizando la farsa del festival ecuménico de Asís, con la participación mundial de las FALSAS RELIGIONES. Se ve que no han variado su posición ni un milímetro. Otra vez se va a profanar la venerable Porciúncula, el santo fraile San Francisco de Asís debe estar dando vueltas en su tumba por esta nueva bofetada que intentan dar al querido rostro de Nuestro Señor. Mientras más cambia la Roma modernista, más permanece la misma.

    1. ¿Cuál Sede Vacante gato, tu sillita de palo?

      Estaba un gatito sentado/
      en su sillita de palo/
      con sombrero a la francesa/
      y tieso como un soldado.

      ¿Cuando la dejaste vacante?

      Vale

      P.S. La de Roma está usurpada.

      Vale

      La Salette

      Requetevale

  2. NADA PUEDE SER MÁS OBVIO

    Pero todos se rehusan a aceptar que todo este mal proviene de Marcel Lefebvre cuya posición, ni siquiera ambigua, sometió a la FSSPX a los usurpadores del Vaticano a sabiendas de que eran todo menos cristianos.

    Ni siquiera hablaba Lefebvre de conversiones, sino de correcciones.

    Negó implicitamente La Salette.

    Lo que está ocurriendo no es más que la servidumbre a la usurpación a la cual sujetó a sus sacerdotes con él a la cabeza. ¿Qué iban a hacer entonces como obispos, sino otorgar a las nuevas «autoridades» la misma jerarquía para cuyo reconocimiento los formó?

    Apocalipsis 3:16
    Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy
    a vomitarte de mi boca.

    Contemplemos el cumplimiento material de la profecía.

    1. luisosio:
      Todos aquí sabemos que sos un burro. No es imprescindible, pues, que te la pasés rebuznando.
      En mi ira YO te di rey (Os 13:11) ¿te suena?
      Pues si todo poder viene de Dios ¿vas a permitirte vos, inmunda cucaracha a la par de tu Creador —como todos nosotros— desafiar Su santa Ira?
      ¿O, como siempre, hablás de lo que no entendés, o —peor aún— de lo que no sabés?
      Ya que citás el Apokalypsis, podrías leerlo. Y al menos, tratar —hacer algún intento, digo— de comprenderlo. Y verías que todo está allí profetizado. Y que estos SON los tiempos allí desnudados.
      La Salette, Lourdes, Fátima, Akita son sólo admoniciones; maravillosas, celestiales, hasta taumatúrgicas, pero admoniciones al fin de aquella santa y preocupada Madre que ve que quienes nos decimos sus hijos sólo hacemos por ofender a su amado Dios, a su amoroso Padre, a su divino Hijo, a su celestial Esposo.
      Dice San Pablo (Act 23:4): No sabía, hermanos, que fuera el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás al gobernante de tu pueblo (Éx 22:27).
      ¿Sos vos, acaso, más que San Pablo, que tan alegremente insultás a aquellos que el Espíritu Santo ha puesto como obispos (cfr.: Act 20:28)?
      Definitivamente, es vesánico lo tuyo.
      Desde San Salvador de Jujuy, Argentina, un deseo a todos de un año cargado de Gracia.

      1. DISTINGUIDO SEÑOR CIBERCOYA

        Cibercoya Enlace permanente
        Domingo 2 enero 2011 12:53 pm

        luisosio:
        Todos aquí sabemos que sos un burro. No es imprescindible, pues, que te la pasés rebuznando.
        En mi ira YO te di rey (Os 13:11) ¿te suena?

        No sólo me suena, os la rectifico: Rey en mi cólera te doy, y te lo quito en mi furor. Se refiere al rey como castigo, NO como a autoridad incuestionable, por lo cual, bajándote de tono el rebuzno hacéis bien en aplicarla a Lefebvre.

        POR LO MENOS «ENCONTRÁS» LAS CITAS CORRECTAS.

        Con los respetos de vuestro burro favorito.

        Vale

      2. Mi estimado Doctor Luis Osio:
        Veo que, efectivamente, te considerás más que San Pablo, según la pregunta que te hice y dejaste sin contestación, ya que tan alegremente insultás —y lo seguís haciendo— a aquellos que el Espíritu Santo ha puesto como obispos (cfr.: Act 20:28), conculcando así el precepto que Pablo mismo no se atrevió a violar (Act 23:4 / Éx 22:27).
        En Dios no hay arrepentimiento. Y así como el Espíritu Santo se sirvió de Caifás para profetizar «porque era él el Pontífice aquél año», ¿le negás acaso el poder de servirse de Benedicto XVI, como se sirvió de Pablo VI cuando lo hizo advertir al pueblo fiel sobre el «proceso de autodemolición de la Iglesia» por obra del «humo de Satanás entrado en la Iglesia por alguna grieta»?
        No tenés idea del Poder de Dios.
        En cuanto a lo del Rey, ¡claro que se refiere a él como castigo! ¿Creés acaso que no entiendo eso? Pero me pregunto si vos entendés que ese Rey está ahí porque Dios lo quiere, como Dios lo quiere, cuando Dios lo quiere y mientras Dios lo quiere y no opera como un castigo lejano a faltas aún más lejanas de supuestos infieles de la Jerarquía y del Puebl… ¡NO! Ese castigo que traés a mentas —como dirían aquí, en Argentina, nuestros antepasados gauchos— está dirigido a todo el pueblo infiel que, como bien nos advirtió Nuestra Santísima Madre, no hacemos más que ofender a Dios de todas las maneras habidas y por haber, es decir, a todos nosotros: A vos, a mí, al Papa, a Obama, a «tu» Felipe Caldera, a «mi» Cristina K, a la vendedora de tacos y a la de empanadas… a todos.
        * * *
        Dos observaciones:
        1.- No entiendo qué querés decir con que me rectificás la cita (¿será porque usás una traducción diferente de la Biblia?). No veo la rectificación. Sí, acaso, la ampliaste un poco, pero no la rectificaste: sigue diciendo lo mismo.
        2.- Aunque aquí puntualmente has escrito en un español peninsular (os, habéis), siempre leo en tus comentarios los giros propios del mexicano que sos. Y los entiendo perfectamente, pero no los copio. Eso de «encontrás» es bien argentino (o rioplatense, para ser más exacto). ¿Te estás acaso transculturizando?
        * * *
        ¿De dónde sacaste eso de que «Por la Resurrección se divide unívocamente la historia» que decís más abajo? Es el nacimiento de NSJC, la Natividad, la que divide la historia. ¿O, según vos, NSJC nació en el año 33 A.C.?
        Te reitero lo que te recomendé en otra entrada: Estudiá un poquito. Es triste tener que ver a alguien que, como vos, habla pontificando sobre temas que no conoce o no entiende.
        No digo que no tengas tu opinión, pero estudiá como para aprender a sostenerla sin resultar patético.
        Te envío unas palmaditas en el lomo.

      3. CIBERCOYA, si reflexionaras, me evitarías tener que contestarte, trabajo gratuito, y por demás ingrato.

        «Veo que, efectivamente, te considerás más que San Pablo, según la pregunta que te hice y dejaste sin contestación, ya que tan alegremente insultás —y lo seguís haciendo— a aquellos que el Espíritu Santo ha puesto como obispos (cfr.: Act 20:28), conculcando así el precepto que Pablo mismo no se atrevió a violar (Act 23:4 / Éx 22:27)».

        Con lo cual calumnias a San Pablo y a los obispos auténticos. Auténticos por haber permanecido en la doctrina intachable. Auténticos por no haber dado motivo grave de escándalo, que es lo que nos trae a estas páginas. Calumnias al sugerir, colocándote en el lugar de San Pablo, que el gran Apóstol de las Gentes habría obrado con tu tibieza, condenando la cristiana crítica que por ser pública solo puede ser bien intencionada; y siendo pública se somete a críticas como la tuya.

        Calumnias a los obispos que San Pablo menciona al equipararlos en dignidad con los que criticamos por el bien de la Iglesia. VE PORQUÉ:

        Afirma San Roberto Belarmino que un papa caído en herejía deja automaticamente de ser papa. Que él solo se ha depuesto sin necesidad de que nadie lo haga. Y que la Iglesia DEBE juzgarlo.

        Juicios hubo también que el mismo Lefebvre dirigía contra «papas», que tu has aprobado, prohibiéndome y críticándome a mi por ello. ¿Quién es el patético? ¿Qué hacéis aquí donde criticamos principalmente «papas» y obispos? ¿Os equivocasteis de puerta, o tan solo pretendéis predicar con el ejemplo?

        Y PERDONE USTED CABALLERO, pero si sabe leer, ¡muestre usted donde afirmo que la Era Cristiana comienza el año 33! No sea neció. Si supiera entender algo de lo tratado, entendería que GRACIAS A LA RESURRECCIÓN, la historia se divide en antes y después de Cristo. ¿Ya entendió? ¡Ni en clases de catecismo a retrasados se ven confusiones como las suyas!

        Y TODAVÍA CONCLUYES DICIENDO:«Te reitero lo que te recomendé en otra entrada: Estudiá un poquito. Es triste tener que ver a alguien que, como vos, habla pontificando sobre temas que no conoce o no entiende.
        No digo que no tengas tu opinión, pero estudiá como para aprender a sostenerla sin resultar patético.
        Te envío unas palmaditas en el lomo.

        ¡QUERRÁS DECIR UNOS PEZUÑAZOS EN LA ESPALDA!

        Vale

      4. Queridito mío:
        1.- No entiendo. ¿Dónde está mi calumnia a San Pablo? En Act 23:4 él pide perdón a Ananías, Sumo Sacerdote de la Sinagoga y, como tal, sucesor y heredero de Anás y Caifás. ¿A ese fariseo te referís con eso de que eran “Obispos Auténticos … por haber permanecido en la doctrina intachable (y) por no haber dado motivo grave de escándalo…”? De no ser así, te estás yendo del tema.
        2.- ¿Debo entender que llamás “cristiana crítica” a tus juicios descalificadores, vesánicos y superlativamente soberbios sobre Mons. Lefebvre?
        3.- Si yo dijera (y no lo estoy haciendo, es sólo un ejemplo) que sos un “imbécil malparido precursor del Anticristo”, la crítica sería pública. ¿Entiendo mal o según vos esta acción, de por sí descalificadora, ofensiva y dañina, por el mero hecho de ser pública “sólo puede ser bienintencionada”? El error que surge de tamaña afirmación es grave.
        04.- Supongo que te referís a lo de Act 20:28, pero estás poniendo en intención de san Pablo algo que sólo Dios puede saber. ¿Vas a pretender que conocés las intenciones con que san Pablo escribía? Digo porque del incidente de Act 23:1-4 puede deducirse —en san Pablo, claro— lo contrario.
        05.- San Roberto Belarmino (y Suárez, y Duns Escoto…) hablan del caso PUNTUAL de un Papa caído en herejía. Hablar de la caída no ya de uno o de un grupo, sino de casi toda la Iglesia exige un trato diferente y muchísimo más complejo. En cuanto a esta posibilidad, sólo se encuentra contemplada en el Commonitorium de san Vicente de Lerins, quien sólo atina a recomendar, para tal caso, el apego a la Tradición.
        06.- Dicho sea con la mejor onda: Podrías leer algo de gramática, a ver si así acertás a componer un sintagma inteligible… (digo, porque no logro desenmarañar qué corno quiere decir “Juicios hubo también que el mismo Lefebvre (Monseñor; Monseñor Lefebvre) dirigía contra “papas”, que tu has aprobado (¿qué aprobé? ¿A los papas o a Monseñor?), prohibiéndome (muchacho, me das demasiado crédito y me atribuís facultades que no tengo… Además, ¿cuándo te prohibí?) y críticándome a mi por ello (no siempre, sólo cuando lo hago). ¿Quién es el patético? (No se pierdan el próximo capítulo…) ¿Qué hacéis aquí donde criticamos principalmente “papas” y obispos? (¡Waw! Y yo que creía que luchábamos por la Restauración de la Fe y la Salvación de las Almas… muchacho, este desengaño es una crueldad de tu parte) ¿Os equivocasteis de puerta, o tan solo pretendéis predicar con el ejemplo?” (¿predicar qué con el ejemplo? ¡Yo, que no soy ejemplo de nada!!!).
        07.- Cita textual (copio y pego): «Dias atrás se presento en los comentarios “obaldo” diciendo “como no hay certeza histórica de que Jesucristo haya existido”… Le contesté: “como la historia se divide en antes de obaldo y después de obaldo…”.
        «Por la Resurrección se divide unívocamente la historia.»
        He ahí la frase. No soy, pues, “NECIÓ”. Si quisiste decir otra cosa, debiste elegir mejor las palabras (vuelvo a recomendarte lo del punto 6).
        8.- Gracias por lo de retrasado. Pido perdón a los retrasados por haber sido comparado con ellos, que son —en la inmensa mayoría de los casos— mucho más puros y santos que yo.
        9.- No, no; palmaditas está bien. No tengo pezuñas. No soy “casher”.
        10.- Las palabras tienen el significado que tienen, no el que vos quieras darle. Si escribís algo, no pretendas que entendamos lo que no decís; olvidate que sos abogado: escribí lo que querés que se entienda y así lo entenderemos.
        Desde San Salvador de Jujuy, Argentina, un viril saludo IN CHRISTO ET MARÍA.

      5. ME PARECE QUE CON ESTO CONTESTO TODO

        ««Por la Resurrección se divide unívocamente la historia.»
        He ahí la frase. No soy, pues, “NECIÓ”. Si quisiste decir otra cosa, debiste elegir mejor las palabras (vuelvo a recomendarte lo del punto 6)».

        En efecto Cibercoya, Por la Resurrección se divide univocamente la historia en antes de Cristo y después de Cristo. Si Jesucristo no hubiera resucitado su nacimiento no habría sido de la mayor importancia. Lo que da realce único a su nacimiento es su resurrección.

        El problema contigo es que no reconoces lo que la Iglesia lleva dos milenios diciendo, y valorando. La Pascua es la confirmación de la grandeza de la Navidad.

        De esta manera tan sencilla me ahorro el irigote de contestar tus necedades punto por punto, ya que te has propuesto ser por tozudo y por mañoso una pérdida de tiempo.

      6. EL CONTEXTO DE LA FRASE DE REFERENCIA: “«Por la Resurrección se divide unívocamente la historia.» Se encuentra más abajo en:

        luisosio Enlace permanente
        Domingo 2 enero 2011 4:04 pm

        El contexto deja totalmente en claro la falta de seriedad de Cibercoya.

  3. ACLARANDO:

    Esa posición ante sus ordenandos debió ser ante la cristiandad entera.

    Al día de hoy siguen considerando a los falsos papas como autoridades verdaderas en toda la FSSPX. De manera que el contenido de la carta permaneció dentro de un círculo en extremo reducido, y como podemos observar sin efecto alguno.

    Esta es la diferencia con un Atanasio que jamás calló ante el mundo.

    1. ACLARACIÓN A LOS LECTORES:
      La acusación aquí expuesta es completamente falsa.

      El contenido de la Carta de Monseñor Lefebvre a los sacerdotes SPX elegidos para el episcopado fue público y se conoció a través de los medios de la Fraternidad como la revista Iesus Christus, el tabloid Credidimus Caritati (Distrito América del Sur) en aquellos ajetreados días de 1988.

      Las agencias internacionales de noticias dieron al hecho la misma repercusión que reserva a la actividad en general de la FSSPX, es decir, NINGUNA.

      luisosio:
      Como ya te dije, todos aquí sabemos que sos un burro. Así que no es imprescindible que te la pasés rebuznando.

      1. AL ILUSTRE CIBERCOYA MI AGRADECIMIENTO

        luisosio:
        Como ya te dije, todos aquí sabemos que sos un burro. Así que no es imprescindible que te la pasés rebuznando.

        De ninguna manera pretendo ser indispensable; ni siquiera con el peyorativo que pretendéis atribuirme; pero dados vuestros comentarios, ilustrísimo señor, que obligarán a que reconsideréis mi utilidad, me veré muy útil, sobre todo a vos ¡SIN DUDA!

        Ante todo GRACIAS POR LA ACLARACIÓN. Fuí el primero en DUDAR del contenido. ¿Un Marcel Lefebvre capaz de dar crédito a la Sma. Virgen de La Salette, y por consiguiente verdaderamente, y no HIPOCRITAMENTE católico? SE ME HACÍA TAN NOVEDOSO COMO UNA CONVERSIÓN AUTÉNTICA.

        He hecho notar varias veces en RC el apellido Lefevre dentro del marranismo. La constancia está, precisamente, en su actuación siempre obsequiosa a la autoridad de papas anticristos como denuncia el Evangelio, ratifica La Salette, y hacen indudable los TEXTOS del Concilio Vaticano II.

        No fue Lefebvre el alma de la resistencia dentro del Concilio, sino el excelentísimo Arzobispo de Diamantina, Brazil, Monseñor Geraldo de Proenza Sigaud. Sin embargo, terminado el Concilio, no quiso tener más que ver (hasta donde me consta) con Marcel Lefebvre. Algo había ya que se percibía. La historia nos muestra siempre falsas banderas que se levantan para atraer y sujetar a los desafectos QUE SIEMPRE ACABAN ENTREGADOS A LOS LOBOS como ponen hoy ya en evidencia Fellay y compañía.

        Menos mal quedamos algunos que rebuznamos poquito menos.

        Vale

  4. QUERIDOS HERMANOS:
    Con dolor leo el comentario de la editorial sobre el pedido de S.e.r. mons Fellay, soy seguidor de su pag web. Pero permitanles decirle que ROMA JAMAS ESTUVO OCUPADA POR UN ANTICRISTO, DESDE SAN PEDRO HASTA NUESTRO ACTUAL PONTIFICE S.S BENEDICTO ; SON, FUERON , Y SERAN VERDADERAMENTE CATOLICOS.ELEGIDOS POR EL ESPIRITU SANTO, NO PUESTOS POR EL DEMONIO; o olvidan las palabras del Señor cuando instituye a pedro: » las puertas del infierno NO PREVALECERAN SOBRE ELLA». Creemos en las palabras del Señor o nos dejamos seducir por el demonio y las cosas superfluas al negar la autoridad del sumo pontifice?. No dividamos la Iglesia que es UNA , SANTA ,CATOLICA, APOSTOLICA Y ROMANA; NOSOTROS QUE TRATAMOS DE CONSERVAR LA SANTA TRADICION DEBEMOS UNIR FUERZAS, PARA RETORNAR A LAS BUENAS COSTUMBRES DE LA IGLESIA.

    EN CRISTO Y MARIA
    NO TOMEIS ESTO COMO UNA AGRESION ES SIMPLEMENTE UNA CORRECCION FRATERNA DE UN SEGUIDOR DE SU WEB.

  5. Quiero evitar un malentendido. La fase «que Roma nos reconozca verdaderos Obispos» debería ser traducida de forma inequívoca «que Roma nos reconozca como obispos que realmente somos.»

    1. Ascendens,

      La frase de Monseñor Fellay en francés dice textualmente: «Nous souhaitons que Rome nous reconnaisse comme de vrais évêques».

      La traducción debe ser: «Nosotros deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos obispos».

      Así lo ha publicado Radio Cristiandad.

      De todos modos, la cuestión radica en que se pide un reconocimiento a la Roma anticristo, modernista y liberal, en contra de lo que había dicho Monseñor Lefebvre.

      1. Como yo no estoy escribiendo en my lengua materna, voy a tratar el mismo tema de otra manera.

        La traducción de «reconnaisse» puede tener varios significados, como sonvexemplos: «legalizar» o «asumir». Estas dos posibilidades (sinónimos) demonstran como «reconocer» puede tener interpretaciónes opuesta en la misma frase:

        1 – de Roma legalizar (entoncer Mons. Fellay no se tiene como Obispo)
        2 – de Roma asumir (entonces Mons. Fellay se tiene como verdadero Obispo e espera que Roma lo afirme igual)

        El verbo «reconocer» en francés, portugués, castellano, y posiblemente en otras lenguas latinas, tiene esta doble posibilidad.

        Esta frase no puede servir de premisa para nada, porque puede significar dos cosas contrarias. Puede contribuir para la «cuestión radical» del artículo publicado, o puede estar en contra éll.

        Lá conclusión final, «cuestión radical», nó puede ser clave de interpretación para sus premisas! La conclusión final ganará más credibilidad sin la ambigüedad de la frase en cuestión.

  6. Queridos hermanos de Radio Cristiandad y de FSSPX.
    Hace tiempo que los sigo y he reflexionado mucho acerca de vuestro material editado y publicado, y he notado que en cada una de sus producciones se nombra más al anticristo que al mismo Señor Jesucristo, y detrás de sus sarcasmos y comentarios ácidos hacia la Santa Madre Iglesia se deja entrever un sentimiento de resentimiento y odio, lo que me presenta un mal espíritu de todo su pensar, sentir y obrar, que efectivamente no está con la Iglesia Católica Apostólica Romana, contrariando así lo que postula San Ignacio de Loyola, quien dice: Sentir, Pensar y Obrar con la Iglesia. Y ya se sabe: quien no recoge, desparrama… y quien no está con Él, está contra Él…
    Sí, por supuesto que nuestra Iglesia no es santa a causa de nosotros, los hombres… pero eso ya se sabía.
    Nuestro Señor Jesucristo vino por eso; por nosotros, por los hombres, por los que estamos enfermos y necesitamos médico. Si ya estuviérqamos en la plenitud de la Verdad, (cuidado con eso), Nuestro Señor Jesucristo no hubiera venido por nosotros.
    Bueno y santo año nuevo para todos.

    1. Oye tu, Victor Inox, ¿te consideras católico por no saber distiguir entre los católico y lo herético, entre papas y antipapas, o nada más por rebelarte contra el Evangelio y contra La Salette?

    1. AÑADO: Tan importante es la promesa de que las puertas del Infierno (los rabinos) no prevalecerán contra la Iglesia, que Jesucristo no dejó duda posible.

      Con Su Muerte ignominiosa y dolorosa Pasión en ejecución pública, dejó la constancia de la realidad de su resurrección de entre los muertos. En el plazo que va de su muerte a su resurrección, las puertas del Infierno (fariseos, los rabinos) habían logrado un triunfo total; habían prevalecido «en definitiva» sobre la Iglesia. Entonces resucitó. ESTA ES LA CONSTANCIA Y LA DEFINICIÓN DEL TÉRMINO PREVALECER; CONSTANCIA NO DEL DICCIONARIO, SINO DE LA HISTORIA. REPITO: DE LA HISTORIA.

      Dias atrás se presento en los comentarios «obaldo» diciendo «como no hay certeza histórica de que Jesucristo haya existido». . . Le contesté: «como la historia se divide en antes de obaldo y después de obaldo. . .».

      Por la Resurrección se divide unívocamente la historia.

      NON PREVALERUNT está por la Resurrección garantizada. Ha sido el HECHO confirmatorio de la Promesa más sólido e incontrovertible en la historia del hombre.

    2. luisosio: Realmente no voy a caer en discuciones de tipo historicas, ya que no creo tener conocimiento de esto. Yo simplemente queria hacer notar , que esto es un circulo de nunca acabar. Despues de tanto tiempo seguimos con los oidos tapados, y les repito caemos en cosas sin sentido y superfluas. Y claramente estas cosas no son de Dios!, son del mundo y del demonio. “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?” (Lc 6, 37-42)

      Luisosio, el «ojo de tu hermano» no es nada mas ni nada menos QUE LA SANTA IGLESIA CATOLICA, QUE ES UNA , NI MODERNISTA NI TRADICIONALISTA, NI MUCHO MENOS ANTICRISTO; ES LA IGLESIA FUNDADA POR NUESTRO SEÑOR. POR DIOS NUNCA OLVIDEMOS ESTO!!!!. ANTES DE HABLAR O HACER ALGUN COMENTARIO REFLEXIONEMOS Y RECEMOS. YO Y TU POR EL BAUTISMO SOMOS IGLESIA, POR LO TANTO ESTAS ATENTANDO CONTRA TI MISMO.
      EN CRISTO Y MARIA

      1. ESTIMADO FERNANDO, TE EQUIVOCAS

        Mal haría yo en decírtelo, y ridículo si fuera cosa mía. Pero la Iglesia no puede contradecirse a sí misma como tu afirmas, y seguir siendo la Iglesia. Tú no ves la contradicción, otros si la vemos. De manera que partes ya de un acto injusto. No estás preguntando por que lo hago, o porqué distingo, sino por el contrario afirmas ver más que el resto de los que estamos aquí precisamente por ver las diferencias.

        Menos aún puede Dios contradecirse a sí mismo, y el Concilio Vaticano II contradice al Evangelio, obligándote, quieras o no, a decidir entre los usurpadores y el Unico Maestro, Jesucristo.

        Peor aún es corregir a otro mostrando tan graves deficiencias doctrinales. Jesucristo Nuestro Señor es Quien afirma que lo que vemos TENÍA que suceder. En otras palabras, nos lo advertía: «Cuando viereis la abominación desoladora en el lugar santo como la vió el profeta Daniel. . »

        Y la Santísima Virgen anunció desde La Salette: «Roma apostatará de la fe y se convertirá en la sede del Anticristo. La Iglesia quedará eclipsada.»

        De manera que tus afirmaciones demuestran una religión que no es tal, y una religiosidad rayana en la supertición. El fundamento de nuestra fe está en las profecías, por las cuales todo lo demás es inexpugnable.

        Espero que esto te sea útil.

  7. ERO CON ALTRI AMICI AD ASSISI NEL 1986, a MANIFESTARE CONTRO IL RADUNO ECUMENICO PROMOSSO DA G, P. II GUIDATI DA UN SACERDOTE DELLA FRATERNITA’ SAN PIO X, CHE AVEVA STAMPATO MIGLIAIA DI MANIFESTINI CON IL CONSENSO DI MONS. LEFEBVRE. RIUSCIMMO AD ENTRARE IN ASSISI NASCONDENDO I VOLANTINI CHE POI FURONO DISTRIBUITI. INTERVENNE LA DIGOS (POLIZIA POLITICA) CHE SEQUESTRO’ I VOLANTINI, E NOI FUMMO CACCIATI DA ASSISI. ED ORA? IO SONO ANCORA DA QUESTA PARTE, MA DOVE E’ LA FRATERNITA’ SAN PIO X ?
    Raimondo Gatto GENOVA

    1. Salvo mejor traducción, leo:

      Yo estaba con algunos amigos de Asís en 1986, para manifestarnos contra la reunión ecuménica patrocinada por Juan Pablo II. Orientados por un sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y con el consentimiento de Mons. Lefebvre, hicimos imprimir miles de folletos. Nos colamos a continuación en Asís, donde subrepticiamente repartimos los volantes. Intervino la DIGOS (policía política) que secuestró los folletos, y fuimos expulsados de Asís. Y ahora? Yo sigo de este lado, pero ¿dónde está la Fraternidad San Pío X?

      Raimondo Gatto – Génova

      Acepto correcciones (partí más del latín que del italiano para la traducción).

  8. Monseñor Fellay declara:

    «El Papa dice que existe solamente un problema de naturaleza canónica. Un acto de Roma, es suficiente para señalar que aquello ha terminado y que reentramos en la Iglesia.»

    En realidad, Benedicto XVI escribió en su Carta a los Obispos del 10 de marzo de 2009:

    “El hecho de que la Fraternidad San Pío X no posea una posición canónica en la Iglesia, no se basa al fin y al cabo en razones disciplinares sino doctrinales. Hasta que la Fraternidad non tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercen ministerios legítimos en la Iglesia. Por tanto, es preciso distinguir entre el plano disciplinar, que concierne a las personas en cuanto tales, y el plano doctrinal, en el que entran en juego el ministerio y la institución. Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia.”

    Lo de Monseñor Fellay, ¿es simple cuestión política, o es para desviar la atención y para mantener adormecidos a los sacerdotes
    y a los feligreses?

  9. ¿Recuerda usted el artículo del Padre Turco, publicado el 27 de septiembre de 2010: “El plan de Monseñor Fellay para las tratativas con Roma”?

    Allí está la respuesta a las recientes declaraciones del Superior de la FSSPZ: “Por otro lado, el Papa dice que existe solamente un problema de naturaleza canónica. Un acto de Roma, es suficiente para señalar que aquello ha terminado y que reentramos en la Iglesia”.

    En la introducción de ese trabajo, al presentar el supuesto “plan de monseñor Fellay”, el Padre Turco puso una Nota:

    “Cuando se lea el esquema, quizás vaya a sorprender a algunos. En efecto, ya sabíamos que Monseñor Fellay dejó de lado lo que la prudencia de Monseñor Lefebvre había dicho: “hasta que Roma no acepte la doctrina tradicional, no volveremos a hablar con ellos”. Sin embargo, tampoco se trata de lo que uno esperaba en base a lo escrito y dicho aquí y allá por los sacerdotes de la FSSPX: obtener dos etapas previas o “prealables” para llegar a las discusiones doctrinales; mediante ellas convertir a Roma; y, entonces, en el utópico caso de que Roma hubiera vuelto a la Tradición, redactar el status jurídico de la Fraternidad dentro de la Iglesia oficial, que habría dejado de ser modernista.

    Al llegar a las conclusiones, el Padre Turco escribió lo siguiente:

    “Cuando uno quiere mantener el contacto con la realidad de lo que ocurre y lo que hay en la Iglesia, empieza a ver cosas extrañas.
    Si se analiza el desarrollo de las etapas, uno constata que no hay correspondencia entre los pasos previstos en el plan y lo que ocurrió realmente.
    Considerando solamente a la Fraternidad San Pío X:
    * En la primera etapa, por un lado, Roma no liberó totalmente la Misa tradicional de manera que la Fraternidad pudiera celebrarla donde fuese (primer prealable).
    * Por otro lado, considerando el segundo prealable de esta etapa, aun cuando Benedicto XVI levantó las excomuniones, sin embargo la Fraternidad tiene una nueva etiqueta infamante: “no estar en plena comunión”. Esto impide que la Tradición obre libremente en la Iglesia, lo cual va en contra de este supuesto plan.
    * Ya notamos más arriba que “esta fase experimental deberá durar todo el tiempo que sea necesario para una justa evaluación de los resultados” y en ella “ni Roma ni la Fraternidad asumirán compromiso alguno. Pero a su término, Roma podrá juzgar la obra cumplida por los sacerdotes tradicionales.”
    Si echamos un vistazo a la realidad:
    – ¿Acaso, entre el 21 de enero y octubre del 2009, hubo una explosión en el apostolado de la Fraternidad?
    – ¿Acaso ese intervalo, entre la 1º y 2º etapa, “duró todo el tiempo necesario para una justa evaluación de los hechos”?
    – ¿Acaso Roma mandó Visitadores Apostólicos para comprobarlo?
    Por lo tanto, el objetivo de la primera etapa de este supuesto plan no se cumplió: permitir que el apostolado tradicional se manifieste plenamente. No hablemos de que se hubieran hecho bien las cosas: que se haya cuidado la doctrina y se haya querido restablecer realmente la justicia y la verdad. Dejemos eso de lado por el momento. Lo que uno comprueba es que ni siquiera se cumplió con lo que se esperaba de acuerdo con este plan.
    Y, SIN EMBARGO, SE PASÓ A LA SEGUNDA ETAPA.
    * Luego del Decreto del 21 de enero 2009 y antes de que comenzaran las conversaciones doctrinales, de parte de Roma dijeron expresamente que la FSSPX debe aceptar el Concilio Vaticano II y todo el Magisterio postconciliar. Esto tendría que haber detenido este plan.
    Porque Roma mostró que no estaba dispuesta a establecer puntos en común en la doctrina, de manera que se pudiera desarrollar libremente el apostolado tradicionalista (queriendo ponernos dentro de este plan, aún con las fallas evidentes que implica).
    Sin embargo, la Fraternidad continuó.
    Por lo tanto, esto mostró que la Fraternidad no estaba buscando cumplir con este plan.
    * Habiendo comenzado la segunda etapa, se comprobó lo que sabíamos: Benedicto XVI no quiere volver atrás, no quiere reconocer los errores del Concilio. Así, las conversaciones con Roma chocan contra una pared. Ni siquiera se puede lograr un consensus mínimo.
    Y sin embargo: “por el momento, todo está bien y todo va sin problemas de acuerdo con el plan”.
    ¿Cómo es posible?
    Esa afirmación, en boca del Superior General de la Fraternidad, indica que la realidad es otra.
    Esto implica muchísimo.
    * Es inconcebible que diga QUE HAY QUE CONTINUAR.

    Esto muestra que, en realidad, este NO es el plan de Monseñor Fellay.
    En medio de este engorro de fines, medios, etc., hay algo que ciertamente se alcanzaría:
    – La regularización canónica de la FSSPX,
    – dentro de la Iglesia oficial,
    – aún cuando esta siga siendo modernista.”

    Muy clarividente lo del Padre Turco: La regularización canónica de la FSSPX, dentro de la Iglesia oficial, aún cuando esta siga siendo modernista.

    Lo acaba de declarar ahora Monseñor Fellay sin tapujos: “Por otro lado, el Papa dice que existe solamente un problema de naturaleza canónica. Un acto de Roma, es suficiente para señalar que aquello ha terminado y que reentramos en la Iglesia”.

    Esto es señal de que los espíritus dentro de la FSSPX están preparados para aceptarlo.

    Nota: lo de FSSPZ al principio no es una errata, sino deliberado.

  10. VEO CON ENORME TRISTEZA, SIN DESMERECER LOS TEMAS QUE SE TRATAN EN ESTA PAGINA, QUE, Y REITERADAMENTE TODOS LOS DOMINGOS, SEA EL SERMÓN DOMINICAL DEL P. CERIANI, EL QUE MENOS COMENTARIO RECIBE. VUELVO A INSISTIR, SIN DESMERECER LOS DEMÁS TEMAS TRATADOS, Y MUCHO MENOS SIN DESMERECER A LOS COMENTARISTAS, PERO SI MUY PREOCUPADO, PORQUE COMO VERDADEROS CATÓLICOS Y EN EL ORDEN DE PRIORIDADES CREO QUE LO MAS IMPORTANTE ES EL SERMÓN, MAS ALLÁ DE DETERMINADAS CUESTIONES.
    VIVA CRISTO REY.

  11. Monseñor Tisier de Mallerais realizó en 1989 un pequeño ensayo analizando el documento de Juan Pablo II Ecclesia Dei adflicta (la Iglesia de Dios afligida). Este trabajo fue publicado en la revista Fideliter No 72, de Noviembre-Diciembre de ese año.
    Allí podemos leer algunos conceptos totalmente en contradicción con lo que expresa hoy Monseñor Fellay:

    La Iglesia de Dios está afligida… ¿Por las consagraciones del 30 de junio? ¿O por la ocupación de Roma y de la Santa Sede por la ideología modernista? (…)
    Por el momento, y desde hace 25 años, el Santo Padre está ocupado por una ideología extranjera a la fe católica (…)
    ¿Cómo pretendéis que el Romano Pontífice pueda, en estas condiciones internas de su mente, gobernar normalmente la Iglesia Católica? Está moralmente impedido (…)
    Por ejemplo, es imposible que proporcione buenos obispos a la Iglesia, sin exigir de ellos, y a corto plazo, lealtad al Concilio Vaticano II y el reconocimiento de la legitimidad de la Misa Nueva.
    En una situación tal, el Arzobispo Lefebvre ha interpretado la intención habitual implícita del Papa, en contra, fatalmente, de la intención actual y explícita de este último (…)
    Hemos demostrado que las consagraciones son legítimas y no cismáticas, habida cuenta de la Roma ocupada y del Romano Pontífice impedido de gobernar rectamente la Iglesia (…)
    Concluyamos: la ruptura esencial es bien de naturaleza doctrinal. Pero no se trata de un cisma del Arzobispo Lefebvre con la Iglesia.
    Es la ruptura (por no decir el cisma, porque no tenemos la autoridad para pronunciarlo), ruptura de la Iglesia del Concilio Vaticano II y de la Roma ocupada con la verdadera Tradición viviente.
    La declaración de excomunión del Arzobispo fiel, de su colega en el Episcopado y de sus cuatro hijos es la declaración oficial por Roma de esta última ruptura: es la Roma ocupada la que declara su ruptura con la Tradición (por no decir su propio cisma y su propia excomunión).
    En cuanto a nosotros, no declaramos sino que seguimos en comunión con todos los Papas de la Iglesia Católica que precedió a esta Iglesia Conciliar que aflige y mancha el rostro de la Esposa Inmaculada de Jesucristo.

  12. Envío como colaboración las Anotaciones del Abate Schmidberger, Superior General de la FSSPX, a la Declaración de Dom Gérard, en julio de 1988.
    Estas Notas o Aclaraciones fueron publicadas en la revista Fideliter N° 65, de Septiembre-Octubre de 1988, páginas 20-21. De allí las tomo y las traduzco como puedo. Va también el original en francés.

    Dom Gérard: es perjudicial para la Tradición de la Iglesia ser relegada fuera de su perímetro oficial visible. Esto es contrario al honor de la Esposa de Cristo. La visibilidad de la Iglesia es una de sus características esenciales.
    Nota del Abate Schmidberger: ¿no sería conforme al plan de la Providencia que la Tradición católica de la Iglesia no sea reintegrada al pluralismo de la «la Iglesia conciliar», mientras esta manche el honor de la Iglesia católica y oscurezca tanto su unidad como su visibilidad? «Cristo sufrió fuera de las puertas de Jerusalén», dice San Pablo, y añade: «por lo tanto, para ir a él, salgamos fuera del campamento, vistiendo su oprobio». (Heb-13).

    Dom Gérard: es lamentable que solamente los Benedictinos que son descartados… sean aquellos que específicamente conservan su tradición litúrgica.
    Nota del Abate Schmidberger: Al contrario, es una marca de honor para Le Barroux ser rechazados por los otros benedictinos por haber permanecido completamente leal a la Misa de siempre y por esta razón convertirse en un maravilloso signo de contradicción.

    Dom Gérard: obtener el levantamiento de la suspensión a divinis para nuestros sacerdotes constituye un punto de vista misionero: que el máximo de fieles (y los jóvenes: estudiantes, scouts, seminaristas) puedan asistir a nuestras Misas sin verse obstaculizados por su capellán o su obispo.
    Nota del Abate Schmidberger: si estos sacerdotes del Barroux se consideran válidamente suspendidos, ¡vivieron durante quince años en pecado mortal! Si solamente piensan que su llamada “suspensión” perjudica la irradiación apostólica, están equivocados: la Cruz es más fecunda que la facilidad. Además, deben preferir a la irradiación misionera del Barroux, que es su propio bien, la irradiación de la Tradición en su cohesión indispensable: se trata del bien común de la tradición. ¡Primacía del bien común!

    Remarques de l’abbé Schmidberger à la déclaration de Dom Gérard
    Fideliter N° 65. Septembre-Octobre 1988 page 20-21 :

    Dom Gérard : « Il est préjudiciable que la Tradition même de l’Eglise soit reléguée hors de son périmètre officiel visible. Cela est contraire à l’honneur de l’Epouse du Christ. La visibilité de l’Eglise est un de ses caractères essentiels. »
    Remarque : Ne serait-ce pas au contraire dans le plan de la Providence, que la Tradition catholique de l’Eglise ne soit pas réintégrée dans le pluralisme de « l’Eglise conciliaire », tant que celle-ci souille l’honneur de l’Eglise catholique et offusque tant son unité que sa visibilité ? « Le Christ a souffert en dehors des portes de Jérusalem », nous dit saint Paul, et il ajoute : « Donc pour aller à lui, sortons hors du camp, en portant son opprobre ». (Heb. 13, 12-13).

    Dom Gérard : « Il est regrettable que les seuls Bénédictins qui soient écartés… soient ceux qui précisément gardent sa tradition liturgique ».
    Remarque : C’est au contraire une marque d’honneur pour Le Barroux, d’être rejeté des autres Bénédictins pour être resté fidèle intégralement à la messe de toujours et d’être pour ce motif devenu un magnifique signe de contradiction.

    Dom Gérard : « Recevoir la levée de la suspense a divinis de nos prêtres relève d’un point de vu missionnaire : que le maximum de fidèles (et de jeunes : lycéens, scouts, séminaristes) puissent assister à nos messes sans être entravés par leurs aumôniers ou leur évêque… »
    Remarque : Si ces prêtres du Barroux se considèrent validement suspens, ils ont vécu depuis quinze ans dans le péché mortel ! S’ils pensent seulement que leur soi-disant « suspense » nuit à leur rayonnement apostolique, ils se trompent : la Croix est plus féconde que la facilité. En outre, ils auraient dû préférer au rayonnement missionnaire du Barroux, qui est leur bien propre, le rayonnement de la Tradition dans sa cohésion indispensable : cela, c’était le bien commun de la Tradition. Primauté du bien commun!

  13. IN AGGIUNTA A QUANTO SCRITTO, RINGRAZIO DELLA TRADUZIONE IN CASTIGLIANO, ED AGGIUNGO: LA DIMOSTRAZIONE DI PROTESTA AD ASSISI DEL 1986, FU ORGANIZZATA DAL SACERDOTE DON GIULIO TAM della FSSPX, ALLORA SUPERIORE DELL’ISTITUTO DI MONTALENGHE (Torino). AD ASSISI VI ERANO QUASI TUTTI I SACERDOTI, SEMINARISTI ITALIANI DELLA FSSPX ED I FEDELI. DA GENOVA PARTIMMO IN 4 CON LA MIA AUTO e PERNOTTAMMO A RIMINI PERCHE’ IL VIAGGIO ERA LUNGO. CON ME VI ERANO
    I SIGNORI, R.RENGUCCI, M.DONGO, G. CUSTO TUTTI ANCORA VIVI GRAZIE A DIO. NELLA FOLLA DI ASSISI INCONTRAMMO IL PROF. DE MATTEI IN QUALITA’ DI GIORNALISTA, CHE SCATTO’.
    LE FOTOGRAFIE E PUBBLICO’ LE PRIME FOTO SULL’AGENZIA «CORRISPONDENZA ROMANA». Mi scuso ancora se conosco male il castigliano.
    R.Gatto-Genova. UN SALUTO AL PADRE, ED AGLI AMICI DI QUESTO BEL SITO.

  14. Caro Raimondo Gatto,

    Un salutto a Don Giulio Tam.

    Monseñor Fellay ha declarado:

    “Por otra parte, el Papa vuelve a las ideas tradicionales. El ve muy bien que hay una desviación y que hay que corregirla.”

    Veamos cómo lo hace. Si entramos en el sitio oficial del Vaticano, encontramos que ayer, 1º de enero, después de la oración del Angelus del , Benedicto XVI dijo:

    “En el mensaje para la XLIII Jornada de la Paz he querido subrayar cómo las grandes religiones pueden constituir un importante factor de unidad y de paz para la familia humana, y he recordado a tal propósito, que en este año 2011 se recoradará el 25° aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz que el Venerable Juan Pablo II convocó en Asís en 1986.
    Por esto, el próximo mes de octubre, iré como peregrino a la ciudad de San Francisco, invitando a unirse en este camino a los hermanos cristianos de las diversas confesiones, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo e, idealmente, a todos los hombres de buena voluntad, con el fin de hacer memoria de aquel gesto histórico querido por mi Predecesor y renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de cada religión de vivir la propia fe religiosa como servicio por la causa de la paz.
    Quien está en camino hacia Dios no puede sino transmitir paz, quien construye paz no puede sino acercarse a Dios. Os invito a acompañar desde ahora con vuestra oración esta iniciativa.
    En este contexto me gustaría saludar y alentar a aquellos que, desde el ayer por la tarde y durante el día de hoy, en toda la Iglesia han rezado por la paz y la libertad religiosa. En Italia, la tradicional marcha promovida por la CEI, Pax Christi y Caritas tuvo lugar en Ancona, ciudad anfitriona en septiembre del Congreso Eucarístico Nacional. Aquí en Roma y en otras ciudades del mundo, la comunidad de San Egidio ha reintroducido la iniciativa “Paz en toda la tierra”: saludo de corazón a todos los que han participado. Saludo también a los adherentes al Movimiento del Amor Familiar, que han hecho una vigilia esta noche en la Plaza de San Pedro y en la Diócesis de L’Aquila rezando por la paz en las familias y entre las Naciones”.

    Clarito, ¿no?

    He aquí el original en italiano:

    Dopo l’Angelus:

    Nel Messaggio per l’odierna Giornata della Pace ho avuto modo di sottolineare come le grandi religioni possano costituire un importante fattore di unità e di pace per la famiglia umana, ed ho ricordato, a tale proposito, che in questo anno 2011 ricorrerà il 25° anniversario della Giornata Mondiale di Preghiera per la Pace che il Venerabile Giovanni Paolo II convocò ad Assisi nel 1986. Per questo, nel prossimo mese di ottobre, mi recherò pellegrino nella città di san Francesco, invitando ad unirsi a questo cammino i fratelli cristiani delle diverse confessioni, gli esponenti delle tradizioni religiose del mondo e, idealmente, tutti gli uomini di buona volontà, allo scopo di fare memoria di quel gesto storico voluto dal mio Predecessore e di rinnovare solennemente l’impegno dei credenti di ogni religione a vivere la propria fede religiosa come servizio per la causa della pace. Chi è in cammino verso Dio non può non trasmettere pace, chi costruisce pace non può non avvicinarsi a Dio. Vi invito ad accompagnare sin d’ora con la vostra preghiera questa iniziativa.
    In questo contesto desidero salutare e incoraggiare quanti, da ieri sera e durante la giornata di oggi, in tutta la Chiesa pregano per la pace e per la libertà religiosa. In Italia, la tradizionale marcia promossa da CEI, Pax Christi e Caritas ha avuto luogo ad Ancona, città che ospiterà nel settembre prossimo il Congresso Eucaristico Nazionale. Qui a Roma, e in altre città del mondo, la Comunità di Sant’Egidio ha riproposto l’iniziativa “Pace in tutte le terre”: saluto di cuore quanti vi hanno preso parte. Saluto anche gli aderenti al Movimento dell’Amore Familiare, che stanotte hanno vegliato in Piazza San Pietro e nella diocesi de L’Aquila pregando per la pace nelle famiglie e tra le nazioni.

    Suena lindo lo de Monseñor Fellay: “Y nosotros reentramos en la Iglesia”

    ¿En cuál?
    ¿En la de los hermanos cristianos de las diversas confesiones y exponentes de las tradiciones religiosas del mundo?
    ¿O tal vez en la de los creyentes que viven la propia fe religiosa como servicio por la causa de la paz?

    Ya no se sabe si es Benedicto XVI o Monseñor Fellay el que tiene la cabeza modernista…

  15. Otro problema es la interpretación de «El Papa Vuelve a Las ideas tradicionales». En mi idioma, el portugués, este tiempo verbal indica una acción que no ha terminado, y la gramática castellana que aprendí en Argentina dice lo mismo. Es diferente decir «Vuelve » que decir «volviò». La primera denota una acción en movimiento (no terminada , a camino), y la segunda indica una acción completa, terminada.

    Otra cosa a considerar es las «ideas tradicionales», que no es igual a «tradición»: «El Papa Vuelve a Las ideas tradicionales».

    Es interesante que muchos entendieron las palabras de Monseñor. Fellay como «el Papa de regreso a la tradición.»… Ni «volvió», ni «Tradicion».

  16. No puedo comentar esto:

    «Es suficiente un acto de Roma para decir que se ha terminado y nosotros reentramos en la Iglesia. Esto vendrá. Soy (estoy) muy optimista.»

    Este tipo de discurso …. uhmm…. ai ai ai …

  17. Fernando.- Como atinadamente te dice luisosio andas muy equivocado, La nueva Iglesia Montiniana, es muy distinta a la Iglesia Preconciliar. porque para empezar, todas estas novedades quisieron salir a la luz desde el pontificado de S Pio X, y él las condenó en su enciclica Pascendi, y por lo mismo obligó en todas las ordenaciones sacerdotales, hacer el juramento antimodernista, juramento que fué violado por los Papas post-conciliares.
    Y si te molestas en leer, alguna de las epistolas Paulinas, encontraras, por ej: Galatas 1-versiculos del 6 al 10, donde claramente S. Pablo afirma, «si alguien les enseña otro evangelio distinto al que recibí sea anatema». O en 2 Corintios 6; 14-17 » no hagan compromiso con el mal»
    Los encuentros inter-religiosos tipo el de Asís, siempre fueron prohibidos por todos los Papas preconciliares, y si te molestas en ver Numeros 25: 6-13, veras la opinión de Dios en elcaso de Pinjas, quien mató a un Israelita por adorar al estilo de JPII, a falsos Dioses.
    Y como bien te dice Luis, lee la profecia de La Salette, y si deseas profundizar mas, le recomiendo entrar a http://www.fatima.org , busca dentro la revista la cruzada de fatima, y veras entresacado el tercer secreto, donde se nos dice que la apóstasia, empezará desde lo alto.

  18. A tiempo y a destiempo:

    Insisten con que un papa puede caer en la herejía, no dudo que algunos por maldad y muchos por ignorancia; y como siempre, lo meten a san Roberto Bellarmino, y pretenden darle más autoridad que a los mismos papas, ¡y aún a partir de una falsedad! Como lo hace Cibercoya en este post.

    «2.3.2 SAN ROBERTO BELLARMINO REFUTA A LOS PARTIDARIOS DE LA TESIS DEL “DOCTOR PRIVADO HEREJE”

    En lo que concierne al papa en tanto que doctor privado, Ms. Zinelli confía en la providencia; se refiere sin duda a un pasaje bien conocido del cardenal Bellarmino sobre las relaciones entre providencia e inerrancia del papa en tanto que persona particular. San Roberto Bellarmino (1542 – 1621), doctor de la Iglesia, sostiene que un papa no puede errar, aún en cuanto simple particular. He aquí sus palabras, de un capítulo titulado “del papa en tanto que simple persona particular”:

    “Es probable y se puede creer piadosamente, que el soberano pontífice, no solamente no puede errar en tanto que papa, sino también que no podrá absolutamente ser hereje o creer con pertinacia cualquier error en la fe en tanto que simple particular (particularem personam). Esto se prueba primeramente porque es requerido por la suave disposición de la providencia de Dios. Pues el pontífice no solamente no debe y no puede predicar la herejía, sino que también debe siempre enseñar la verdad,y sin duda lo hará, siendo que Nuestro Señor le ha ordenado confirmar a sus hermanos (…). Por lo tanto, yo pregunto, ¿cómo un papa hereje confirmaría a sus en la fe y les predicaría siempre la verdadera fe? Dios podría, sin duda, arrancar de un corazón hereje una confesión de verdadera fe, como en otro tiempo, Él ha hecho hablar la burra de Balaam. Pero esto sería más bien violencia y en absoluto conforme a la manera de actuar de la divina providencia, la que dispone todas las cosas con dulzura.

    Esto se prueba en segundo lugar por los hechos, pues hasta hoy, ninguno ha sido hereje (…); luego esto es un signo de que tal cosa no puede ocurrir. Para más información consultar el manual de teología realizado por Pighius” (San Roberto Bellarmino: de romano pontifice, IV, ch. 6).

    San Bellarmino remite para más informaciones a Pighius. ¿Quién es Pighius? El holandés Albert Pighius (1490 – 1542) era un teólogo muy apreciado por los papas de su época. Compuso un Tratado de la jerarquía eclesiástica (hierarchiae ecclesiasticae assertio, Colonia 1538). En este tratado sobre todo en el libroIV, ch. 8) Pighius demuestra que un papa está en la imposibilidad de desviar de la fe, aún como simple particular
    Para probar sus dichos, él presentaba siete argumentos teológicos, más una demostración histórica:
    a. El papa es la regla de la fe de todos los fieles católicos: si errara, un ciego guiaría a otro ciego (lo que sería contrario a la providencia divina)
    b. Que Pedro no pueda errar es una creencia de la Iglesia universal (todos los católicos de todos los tiempos y de todos los lugares lo han creído: luego, esto es verdad)
    c. La promesa de Cristo en Mateo XVI, 18
    d. La promesa de Cristo en Lucas XXII, 32
    e. La necesidad de guardar la cohesión: es necesario un centro estable y sólido (Roma) para oponerse a las fuerzas centrípetas (tantos pueblos diversos, viviendo a veces en regiones herejes, tienen necesidad de un polo que los mantenga en la fe.
    f. Es necesario evitar a los herejes (Tito III: 2. Tesalonicenses III) “Por lo tanto, no nos es permitido en ningún caso separarnos de la cabeza del cuerpo de la Iglesia: separarse es ser cismático”. Pedro es el fundamento unido indisolublemente a la Iglesia contra la cual las puertas del infierno (…los herejes) jamás prevalecerán: “lo que no se puede si el papa fuera hereje”
    g. El hereje o el cismático no tienen el poder de atar o desatar /San Atanasio, Agustín, Cipriano; Hilario). Por lo tanto, la plenitud del poder es necesaria a la cabeza de la Iglesia visible. Luego, Dios no permitirá que el papa caiga en herejía. El autor emprende enseguida una refutación de los pretendidos casos históricos de papas que se habrían desviado de la fe.

    San Roberto Bellarmino (De romano pontifice, libro 11, cap. 30) emite este juicio sobre la tesis de Pighius: ¡“Es fácil de defender”!

    1. Dice Luisosio: Afirma San Roberto Belarmino que un papa caído en herejía deja automaticamente de ser papa. Que él solo se ha depuesto sin necesidad de que nadie lo haga. Y que la Iglesia DEBE juzgarlo.
      Respondo: San Roberto Belarmino (y Suárez, y Duns Escoto…) hablan del caso PUNTUAL de un Papa caído en herejía. Hablar de la caída no ya de uno o de un grupo, sino de casi toda la Iglesia exige un trato diferente y muchísimo más complejo. En cuanto a esta posibilidad, sólo se encuentra contemplada en el Commonitorium de san Vicente de Lerins, quien sólo atina a recomendar, para tal caso, el apego a la Tradición.

      Federico: ¿Dónde está la falsedad en mis dichos?

      Otra cosa: Afirmás que Bellarmino sostiene “Es probable y se puede creer piadosamente, que el soberano pontífice, no solamente no puede errar en tanto que papa, sino también que no podrá absolutamente ser hereje o creer con pertinacia cualquier error en la fe en tanto que simple particular (…) Esto se prueba (…) por los hechos, pues HASTA HOY, NINGUNO HA SIDO HEREJE (…); luego esto es un signo de que tal cosa no puede ocurrir.
      Empezaré confesando que no conozco la obra del santo Cardenal tanto como quisiera, pero me cuesta creer que el santo cardenal no supiera del caso del papa Honorio.
      ¿Leemos un poquito?
      …El texto de la mencionada carta se encuentra en las Actas del Concilio Ecuménico Sexto, Cuarto de Constan¬tinopla, que (…) fulminó tremenda excomunión contra el Papa Honorio I (y concedió el beneficio de la duda al Papa Liberio, debo agregar) por hereje, equipa¬rándolo con los demás heresiarcas monotelistas, condenados y excomulgados en ese Santo Concilio, que salvó a la Igle¬sia de la referida herejía. Nota (de la misma obra): El Concilio Ecuménico, como era costumbre en esos casos, examinó antes de entrar en el fondo del asunto, si la carta de re¬ferencia era auténtica, y si no contenía interpolaciones, habiendo dictaminado el Santo Concilio que el documento era fidedigno. Es por ello que hacemos alusión aquí a tan importante documento, y no lo hicimos en el caso de las cuatro cartas dirigidas por el Papa Liberio a los obispos arrianos que, aunque parecen ser suscriptas en realidad por él, se ha dicho por muchos que fueron interpoladas en parte por los herejes arrianos, asunto éste que ha sido objeto de gran controversia. Nosotros, siguiendo con todo escrúpulo nues¬tra norma de no presentar en esta obra como pruebas documentos de autenticidad discutida, nos abstuvimos de presentar en su opor¬tunidad las cuatro cartas del Papa Liberio y, en cambio, sí, lo ha¬cemos con las de Honorio, por haberlas considerado el Concilio Ecuménico citado como auténticas. Maurice Piney: Un Papa excomulgado —La definición doctrinal vigente del Papa San León II y del VI Concilio Ecuménico, IV de Constantinopla— Cap II Nº 23 – Biblioteca de Doctrina de la Iglesia – Editorial «ORTODOXIA» – Buenos Aires – Argentina – 1970
      Ignorantia, mater cunctorum errorum.

  19. Seguimos con el desarrollo del caso de San Roberto Bellarmino, en base a la realidad y no a las invenciones de los enemigos del papado.

    «Contrariamente a los que muchos de los comentadores de San Bellarmino sostienen, el santo cardenal no cree en absoluto en la posibilidad de un papa hereje. Adihere, en efecto, a la tesis de Pighiius. No es más que a título de especulación intelectual puramente hipotética que estudia la eventualidad de un “papa hereje”. Citamos el pasaje en el que adhiere a la tesis de Pighius, y anuncia que estudiará las proposiciones contrarias:

    “Hay cinco opiniones sobre esta cuestión. La primera es la de Albert Pighius (Hierarchiae ecclesiasticae assertio, libro IV, ch. 8), para quién el papa no puede ser hereje y por lo tanto no puede ser depuesto en ningún caso. Esta opinión es probable y fácil de defender, como lo veremos más adelante en tiempo oportuno. No obstante aceptando que esto no es cierto y que la opinión común es la opuesta, es útil examinar la solución a dar a esta cuestión, en la hipótesis de que el papa pueda ser hereje” (De romano pontifice, libro II, ch. 30).

    Después de haber anunciado así que adhiere a la primera opinión, el santo cardenal presenta enseguida las otra cuatro opiniones. Una vez hecha esta presentación de las cinco hipótesis, san Bellarmino demuestra que la tesis de Pighius es la única verdadera: 1) por la suave disposición de la providencia de Dios; 2) por los hechos (libro IV, cap. 6; ver el texto citado más arriba).

    El libro del cardenal Bellarmino figura en la bibliografía especial sobre la infalibilidad, establecida por los Padres de Vaticano I (ver nuestro capítulo 2.4). A decir verdad, la obra especializada del cardenal Bellarmino sobre el pontífice romano es el punto de referencia constante de los Pdres del concilio Vaticano. Se refieren a él constantemente durante sus trabajos, citándolo para probar sus postulatums e intervenciones. Se puede decir que el libro De romano pontífice es, de alguna manera, la “Biblia” de los Padres del Vaticano, tanto como la Summa theolgiae de santo Tomás ha sido la “Biblia” de los Padres de Trento.

    En una declaración común sobre el esquema preparatorio de Pastor aeternus los Padres, reconociendo la autoridad doctrinal del santo cardenal (“Bellarmini auctoritatem”), le dan largamente la palabra, con exclusión de todos los otros autores (¡!), para la interpretación auténtica de Lucas XXII, 32, lo que prueba que consideran como siendo el mejor de los “autores aprobados” (“probatos auctores”). Este doctor de la Iglesia refuta victoriosamente a los galicanos negadores de la infalibilidad pontificia y prueba que “el Señor ha rogado para obtener dos privilegios para Pedro. Uno consiste en que Pedro no podrá jamás perder la fe (…) El otro consiste en que en tanto que papa Pedro no podrá jamás enseñar algo contra la fe, es decir que no se encontrará jamás que él enseñe contra la verdadera fe desde lo alto de su cátedra”.

    El privilegio de no enseñar jamás el error “permanecerá sin ninguna duda en sus descendientes o sucesores” (de romano pontifice libro IV, cap. 4, citado por los Padres: Relatio de observationibus reverendissimorum concilii Patrum in schema de romani pontifiçis primatu, in: Scheneemann: Acta…col. 288).

    1. Si esto es EXACTAMENTE así, lo cual no me consta, San Roberto Belarmino estaría yendo contra la mismísima escritura: Vemos, en efecto, cómo Aquél que en su ira nos dio Papas (Os XIII 11) como Pastor et Nauta (lema con que la profecía atribuida a San Malaquías nombra a Juan XXIII), Flos Florum (íd Pablo VI), de Mediætate Lunæ (íd Juan Pablo I), De Labore Solis (íd Juan Pablo II) y nuestro actual De Gloriæ Olivæ (íd Benito XVI [¿por qué será que siempre lo nombran en italiano, Benedicto?]), es el mismo que admonitaba a Pedro, nuestro primer Papa, con aquellas inmortales palabras que podemos leer en nuestras Biblias: Mt•XVI•23[…] ¡Quítate de mi presencia, Satanás! Pues eres un tropiezo para mí, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
      Toma especial significación esta escena si recordamos que se produce INMEDIATAMENTE DESPUÉS de aquella consagración que ―en un emotivo acto y en sencilla ceremonia, diría hoy la prensa― confería a Pedro el primado sobre sus hermanos en el apostolado. En efecto, leemos ¡CINCO VERSÍCULOS ANTES!: Mt•XVI•17[…] Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque esto no te ha sido revelado por la carne ni por la sangre, sino por mi Padre que está en los cielos. Mt•XVI•18Y yo ahora te digo que tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mt•XVI•19A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos. Y todo lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos (y acotemos, de paso, que el pontificado de nuestro primer Papa es toda una escuela de la que los católicos aprenderíamos mucho si leyéramos atentamente el Evangelio y, principalmente, los Hechos de los Apóstoles, siendo que San Pablo hasta se ve obligado a argüirlo públicamente al comprobar que estaba mostrando debilidad ante la herejía judaizante, según él mismo cuenta en Gál 2:11-14).

  20. Para finalizar: Si terminaran por darse cuenta y aceptar LO QUE LA IGLESIA MANDA CREER, que es que un papa JAMÁS puede caer en herejía, no estarían perdiendo el tiempo discutiendo sobre lo que hace una secta cismática de la Iglesia Conciliar, queriendo volver a esa falsa religión.

    1. FEDERICO, ACOTO TUS OBSERVACIONES:

      En relación a Belarmino el problema no se reduce a lo que Belarmino considera posible, sino al correcto análisis que nos deja de lo que ocurre dada la posibilidad de que se diera el caso. Estoy seguro de que apreciarás la diferencia. «Se autodepondría ipso facto».

      Lo que importa es lo siguiente: Es criterio unánime de los Padres que un hereje no puede ser papa. Y esto es lo que resuelve UNÁNIMEMENTE la cuestión como la resolvió San Roberto: En consecuencia, de incurrir en herejía, deja de ser papa post facto automática e inapelablemente. Es obvio que, de retractarse, volvería a serlo de nuevo.

      ¿Vale?

      Pasemos al cuadro siguiente

      1. Yerra el tiro. San Roberto Belarmino analizaba esto en el tiempo en que aún no había sido declarado como dogma de Fe lo que la Iglesia unánimente creía: que un papa no puede caer en herejía. De allí que considerara todas las opiniones entonces corrientes, aunque aclarando que sólo una era tenida por verdadera.

        No se puede, de ello, deducir que considerara que un papa pudiera caer en herejía. Eso es forzar la interpretación. Relea lo que el mismo santo escribió y que está transcripto más arriba, y parte de lo cual vuelvo a poner aquí para mayor comodidad:

        «“Hay cinco opiniones sobre esta cuestión. La primera es la de Albert Pighius (Hierarchiae ecclesiasticae assertio, libro IV, ch. 8), para quién el papa no puede ser hereje y por lo tanto no puede ser depuesto en ningún caso. Esta opinión es probable y fácil de defender»

        “el Señor ha rogado para obtener dos privilegios para Pedro. Uno consiste en que Pedro no podrá jamás perder la fe (…) El otro consiste en que en tanto que papa Pedro no podrá jamás enseñar algo contra la fe, es decir que no se encontrará jamás que él enseñe contra la verdadera fe desde lo alto de su cátedra”

        Y haga un esfuerzo por creer lo que la Iglesia enseña. Y si no cree, no confunda a los que puedan estar recién empezando a informarse de estos temas. Antes o después va a pagar muy caro la defensa del error.

        Lamentablemente, por unos días voy a estar ausente del teclado.

        Si Dios quiere, retomaré contacto con RC más adelante.

      2. FEDERICO, ¿de cuándo acá es DOGMA DE FE que un papa no puede caer en herejía?

        ESO jamás ha sido dogma de fe. De haberlo sido, el Concilio Vaticano I no habría exigido para la la infalibilidad papal de un pronunciamiento ex-cátedra.

        Y a partir de dicho concilio se acotó aun más, a que la verdad propuesta fuera tenida por tal desde el principio. (Concordancia con la apostolicidad del Credo).

        Las lenguas flojas son las responsables de todas las confusiones.

  21. «Por los frutos los «conoceréis». Sólo hace falta hacer hincapié en esta frase lapidaria para darse cuenta de que los frutos alcanzados con las disparatadas conversaciones de la Fraternidad con la Roma actual son desastrosos. Una cosa es la iglesia oficial promasónica, liberal, modernista y por ende anticatólica; y otra muy distinta es La Iglesia Católica Apostólica Romana, que hoy por ese misterio de iniquidad y por las mismas palabras del Cardenal Pie, de augusta memoria, se ha reducido a una situación doméstica. La actual jerarquía representa a una falsa iglesia enquistada en La Iglesia Católica. Lutero, a pesar de sus herejías, tuvo el decoro de irse. Éstos más astutos han querido aprovecharse del cargo para destruir desde dentro, cometiendo y enseñando las mismas herejías que aquel, y no sé si me quedo corto.
    Y volviendo a los frutos de las conversaciones, es patente que no han sido otros que la división de los tradicionalistas, la pesca en río revuelto de los enemigos de siempre que aprovechan el actual estado de cosas para seguir sembrando cizaña en los campos reducidos a eriales por los actuales dirigentes de la neofraternidad. ¡Qué Dios les dé la luz necesaria para aborrecer la iniquidad!. La Silla de Pedro exige la conducta de Pedro. Una cosa es la legalidad y otra la legitimidad que está unida indefectiblemente a la Verdad. Puede ser un Papa legal pero en tanto, en cuanto no confirme a sus hijos en La Fe de siempre, pierde como consecuencia su legitimidad. ¿Han confirmado estos últimos papas a los fieles en la Fe?. Habría que ser ciego o tonto para no afirmar lo contrario.

  22. LO QUE LA IGLESIA MANDA CREER

    Lo que la Iglesia manda creer, Federico, es en el Evangelio. NO, de ninguna manera en tu versión del Evangelio. La sabiduría infinita es de Cristo QUE SE COMUNICA a la Iglesia por la GRACIA sin violentar la libertad del hombre.

    De manera que EL VADE RETRO SATANA, dirigido a San Pedro es LA CONTINUACIÓN al nombramiento de Pedro. Por que tus pensamientos NO SON LOS DE DIOS, sino los de los hombres.

    ESTO REBASA toda otra consideración, imposibilitando que cualquiera de los doctores pueda colocarse por encima de Cristo; ya que es Cristo mismo quien SEÑALA LA POSIBILIDAD, y aún LA PROBABILIDAD de que un papa pueda regirse por criterios OPUESTOS a sus funciones.

    ES DE NOTARSE que en consecuencia, Cristo no asigna a Pedro forma alguna de inerrancia, sino que POR EL CONTRARIO dicha inerrancia la reserva a la Escritura. «No puede fallar la escritura». ¿Entiendes la diferencia entre Pedro y la Escritura?

    Por consiguiente FALSA RELIGIÓN es la que CONTRADICE a la ESCRITURA, no a Pedro.

    PEDRO, desde el principio se encuentra SUBORDINADO a la ESCRITURA.

    ¿Cómo entonces puede ser el INTERPRETE SUPREMO de la Escritura?

    APEGÁNDOSE a ella en vez de CONTRADECIRLA como hizo Vaticano II y su secuela de anticristos desde entonces. Fundadores de una religión imbécil cuyos devastadores efectos casi no tienen precedente en la historia de la Iglesia. Doctrina y efectos QUE URGE REVERTIR como solo el Señor lo hará.

    Religión imbécil no solo por sus efectos sobre la Iglesia de templos vaciados de gente y llena de faltas de respeto, sino por la misma inseguridad pública derivada de la falta de temor de Dios. La apocatástasis niega el infierno y el purgatorio, y sobre la tierra se ha ensañado toda forma de iniquidad, robos, homicidios, violaciones, abortos, homosexualidad. Porque el hombre sin la RELIGIÓN, entendiéndose por religión el temor de Dios, es solo una bestia.

    La doctrina del Salvacionismo Universal (apocatástasis), una de tantas blasfemias que presenta a un dios islámico y talmudico creador de un hombre naturalmente débil y por consiguiente irreprochable, se hizo notable como doctrina oficial de la falsa Iglesia con Juan Pablo II; y fue exhaustivamente analizada tomando como base tres encíclicas suyas por el P. Johannes Dörmann: Redemptor Hominis; Dives in Misericordia y Dominum et Vivificantem. La famosa Trilogía Trinitaria de Juan Pablo conducente a las blasfemias de Asís.

    TODO ESTABA ANUNCIADO EN LA SAGRADA ESCRITURA

    Cuando viereis a la abominación desoladora instalada en el lugar santo como la vio el profeta Daniel (señal del fin) nos dice Jesús. Y el profeta Daniel había advertido: «Llegarán hasta el jefe del ejército» (el papa). Y queda actualizada por La Salette, a su vez aprobada por los papas: «Roma apostatará de la fe, y se convertirá en la sede del Anticristo. La Iglesia quedará eclipsada».

    La gran apostasía conocida como la Apostasía Universal ha sido tratada durante siglos por diversos santos. Un buen resumen aunque difícil de conseguir es «1960 y el Fin del Mundo del P. Racines Uriarte y publicado en 1959, antes del Concilio en México.

    LA FALSA RELIGIÓN ES LA CARENTE DE PROFECÍAS

    Y como verás por lo anterior, dicha negativa es necesariamente negadora del Evangelio.

    A los hombres que ama el Señor les fue dada La Salette como guía y como consuelo.

    1. Recalco: La Salette; lo que ni figura en el lefebvrismo.

      ¿Vale?

      Pero igualmente admitimos el gran bien derivado de la FSSPX al conservar la integridad de la fe y el culto tradicional de la misa.

      Repito, sin tan solo hubieran rechazado la papolatría en vez de abrazarla. . .

      Deberíamos ver en ello la voluntad de Dios de acabar con la última idolatría: la papolatría por medio de sus efectos. El daño causado está en todas partes manifiesto, por que se da crédito a lo que se ve (el «papa» en el Vaticano) en vez de a la Palabra de Dios (que el usurpador anula). ¿Podemos hallar mejor definición de idolatría?

      El nefasto sedevacantismo completa el cuadro y refuerza la papolatría: hay sede vacante en vez de sede usurpada (negación de La Salette y de la necesidad de las profecías como guía señera de la fe). Sede Vacante contradice las evidencias de los sentidos sin explicar absolutamente nada. SIN REFORZAR EN FORMA ALGUNA LA FE.

  23. Federico:
    A ver, repasemos un poquito el Magisterio de la Iglesia, que me parece que lo tenés poco claro.
    Y, si de la Infalibilidad Papal se trata, veamos el
    «»Magisterio del XX Concilio Ecuménico, Vaticano I»»
    (sobre la fe y la Iglesia)
    * * * * Constitución Dogmática «PASTOR AETERNUS» sobre la Iglesia de Cristo * * * *
    Cuarta Sesión: 18 de julio de 1870
    ________________________________________
    «»Pío, obispo,
    siervo de los siervos de Dios,
    con la aprobación del Sagrado Concilio,
    para perpetua memoria.»»

    El eterno pastor y guardián de nuestras almas [1], en orden a realizar permanentemente la obra salvadora de la redención, decretó edificar la Santa Iglesia, en la que todos los fieles, como en la casa del Dios viviente, estén unidos por el vínculo de una misma fe y caridad. De esta manera, antes de ser glorificado, suplicó a su Padre, no sólo por los apóstoles sino también por aquellos que creerían en Él a través de su palabra, que todos ellos sean uno como el mismo Hijo y el Padre son uno [2]. Así entonces, como mandó a los apóstoles, que había elegido del mundo [3], tal como Él mismo había sido enviado por el Padre [4], de la misma manera quiso que en su Iglesia hubieran pastores y maestros hasta la consumación de los siglos [5].
    Así, para que el oficio episcopal fuese uno y sin división y para que, por la unión del clero, toda la multitud de creyentes se mantuviese en la unidad de la fe y de la comunión, colocó al bienaventurado Pedro sobre los demás apóstoles e instituyó en él el fundamento visible y el principio perpetuo de ambas unidades, sobre cuya fortaleza se construyera un templo eterno, y la altura de la Iglesia, que habría de alcanzar el cielo, se levantara sobre la firmeza de esta fe [6].
    Y ya que las puertas del infierno, para derribar, si fuera posible, a la Iglesia, se levantan por doquier contra su fundamento divinamente dispuesto con un odio que crece día a día, juzgamos necesario, con la aprobación del Sagrado Concilio, y para la protección, defensa y crecimiento del rebaño católico, proponer para ser creída y sostenida por todos los fieles, según la antigua y constante fe de la Iglesia Universal, la doctrina acerca de la institución, perpetuidad y naturaleza del sagrado primado apostólico, del cual depende la fortaleza y solidez de la Iglesia toda; y proscribir y condenar los errores contrarios, tan dañinos para el rebaño del Señor.

    Capítulo 1
    Acerca de la institución del primado apostólico en el bienaventurado Pedro
    Así pues, enseñamos y declaramos que, de acuerdo al testimonio del Evangelio, un primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia de Dios fue inmediata y directamente prometido al bienaventurado Apóstol Pedro y conferido a él por Cristo el Señor. Fue sólo a Simón, a quien ya le había dicho «Tú te llamarás Cefas» [7], que el Señor, después de su confesión, «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», dijo estas solemnes palabras: «Bendito eres tú, Simón Bar-Jonás. Porque ni la carne ni la sangre te ha revelado esto, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo, tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra será desatado en el cielo» [8]. Y fue sólo a Simón Pedro que Jesús, después de su resurrección, le confió la jurisdicción de Pastor Supremo y gobernante de todo su redil, diciendo: «Apacienta mis corderos», «apacienta mis ovejas» [9].
    A esta enseñanza tan manifiesta de las Sagradas Escrituras, como siempre ha sido entendido por la Iglesia Católica, se oponen abiertamente las opiniones distorsionadas de quienes falsifican la forma de gobierno que Cristo el Señor estableció en su Iglesia y niegan que solamente Pedro, en preferencia al resto de los apóstoles, tomados singular o colectivamente, fue dotado por Cristo con un verdadero y propio primado de jurisdicción. Lo mismo debe ser dicho de aquellos que afirman que este primado no fue conferido inmediata y directamente al mismo bienaventurado Pedro, sino que lo fue a la Iglesia y que a través de ésta fue transmitido a él como ministro de la misma Iglesia.
    «»[Canon] Por lo tanto, si alguien dijere que el bienaventurado Apóstol Pedro no fue constituido por Cristo el Señor como príncipe de todos los Apóstoles y cabeza visible de toda la Iglesia militante; o que era éste sólo un primado de honor y no uno de verdadera y propia jurisdicción que recibió directa e inmediatamente de nuestro Señor Jesucristo mismo: sea anatema.»»

    Capítulo 2:
    Sobre la perpetuidad del primado del bienaventurado Pedro en los Romanos Pontífices
    Aquello que Cristo el Señor, príncipe de los pastores y gran pastor de las ovejas, instituyó en el bienaventurado Apóstol Pedro, para la perpetua salvación y perenne bien de la Iglesia, debe por necesidad permanecer para siempre, por obra del mismo Señor, en la Iglesia que, fundada sobre piedra, se mantendrá firme hasta el fin de los tiempos [10]. «Para nadie puede estar en duda, y ciertamente ha sido conocido en todos los siglos, que el santo y muy bienaventurado Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, columna de la fe y fundamento de la Iglesia Católica, recibió las llaves del reino de nuestro Señor Jesucristo, salvador y redentor del género humano, y que hasta este día y para siempre él vive», preside y «juzga en sus sucesores» [11] los obispos de la Santa Sede Romana, fundada por él mismo y consagrada con su sangre.
    Por lo tanto todo el que sucede a Pedro en esta cátedra obtiene, por la institución del mismo Cristo, el primado de Pedro sobre toda la Iglesia. «De esta manera permanece firme la disposición de la verdad, el bienaventurado Pedro persevera en la fortaleza de piedra que le fue concedida y no abandona el timón de la Iglesia que una vez recibió» [12]. Por esta razón siempre ha sido «necesario para toda Iglesia –es decir para los fieles de todo el mundo–» «estar de acuerdo» con la Iglesia Romana «debido a su más poderosa principalidad» [13], para que en aquella sede, de la cual fluyen a todos «los derechos de la venerable comunión» [14], estén unidas, como los miembros a la cabeza, en la trabazón de un mismo cuerpo.
    «»[Canon] Por lo tanto, si alguno dijere que no es por institución del mismo Cristo el Señor, es decir por derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga perpetuos sucesores en su primado sobre toda la Iglesia, o que el Romano Pontífice no es el sucesor del bienaventurado Pedro en este misma primado: sea anatema.»»

    Capítulo 3:
    Sobre la naturaleza y carácter del primado del Romano Pontífice
    Y así, apoyados por el claro testimonio de la Sagrada Escritura, y adhiriéndonos a los manifiestos y explícitos decretos tanto de nuestros predecesores los Romanos Pontífices como de los concilios generales, nosotros promulgamos nuevamente la definición del Concilio Ecuménico de Florencia, que debe ser creída por todos los fieles de Cristo, a saber, que «la Santa Sede Apostólica y el Romano Pontífice mantienen un primado sobre todo el orbe, y que el mismo Romano Pontífice es sucesor del bienaventurado Pedro, príncipe de los apóstoles, y que es verdadero vicario de Cristo, cabeza de toda la Iglesia, y padre y maestro de todos los cristianos; y que a él, en el bienaventurado Pedro, le ha sido dada, por nuestro Señor Jesucristo, plena potestad para apacentar, regir y gobernar la Iglesia universal; tal como está contenido en las actas de los concilios ecuménicos y en los sagrados cánones» [15].
    Por ello enseñamos y declaramos que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, posee el principado de potestad ordinaria sobre todas las otras, y que esta potestad de jurisdicción del Romano Pontífice, que es verdaderamente episcopal, es inmediata. A ella están obligados, los pastores y los fieles, de cualquier rito y dignidad, tanto singular como colectivamente, por deber de subordinación jerárquica y verdadera obediencia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo que concierne a la disciplina y régimen de la Iglesia difundida por todo el orbe; de modo que, guardada la unidad con el Romano Pontífice, tanto de comunión como de profesión de la misma fe, la Iglesia de Cristo sea un sólo rebaño bajo un único Supremo Pastor [16]. Esta es la doctrina de la verdad católica, de la cual nadie puede apartarse de ella sin menoscabo de su fe y su salvación.
    Esta potestad del Sumo Pontífice de ninguna manera desacredita aquella potestad ordinaria e inmediata de la jurisdicción episcopal, por la cual los obispos, quienes han sido puestos por el Espíritu Santo [17] como sucesores en el lugar de los Apóstoles, cuidan y gobiernan individualmente, como verdaderos pastores, los rebaños particulares que les han sido asignados. De modo que esta potestad sea es afirmada, apoyada y defendida por el Supremo y Universal Pastor; como ya San Gregorio Magno dice: «Mi honor es el honor de toda la Iglesia. Mi honor es la fuerza inconmovible de mis hermanos. Entonces yo recibo verdadero honor cuando éste no es negado a ninguno de aquellos a quienes se debe» [18].
    Además, se sigue de aquella potestad suprema del Romano Pontífice de gobernar la Iglesia universal, que él tiene el derecho, en la realización de este oficio suyo, de comunicarse libremente con los pastores y rebaños de toda la Iglesia, de manera que puedan ser enseñados y guiados por él en el camino de la salvación. Por lo tanto condenamos y rechazamos las opiniones de aquellos que sostienen que esta comunicación de la Cabeza Suprema con los pastores y rebaños puede ser lícitamente impedida o que debería depender del poder secular, lo cual los lleva a sostener que lo que es determinado por la Sede Apostólica o por su autoridad acerca del gobierno de la Iglesia, no tiene fuerza o efecto a menos que sea confirmado por la aprobación del poder secular.
    Ya que el Romano Pontífice, por el derecho divino del primado apostólico, presida toda la Iglesia, de la misma manera enseñamos y declaramos que él es el juez supremo de los fieles [19], y que en todos las causas que caen bajo la jurisdicción eclesiástica se puede recurrir a su juicio [20]. El juicio de la Sede Apostólica (de la cual no hay autoridad más elevada) no está sujeto a revisión de nadie, ni a nadie le es lícito juzgar acerca de su juicio [21]. Y por lo tanto se desvían del camino genuino a la verdad quienes mantienen que es lícito apelar sobre los juicios de los Romanos Pontífices a un concilio ecuménico, como si éste fuese una autoridad superior al Romano Pontífice.
    «»[Canon] Así, pues, si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo; o que tiene sólo las principales partes, pero no toda la plenitud de esta suprema potestad; o que esta potestad suya no es ordinaria e inmediata tanto sobre todas y cada una de las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema.»»

    Capítulo 4
    Sobre el magisterio infalible del Romano Pontífice
    Aquel primado apostólico que el Romano Pontífice posee sobre toda la Iglesia como sucesor de Pedro, príncipe de los apóstoles, incluye también la suprema potestad de magisterio. Esta Santa Sede siempre lo ha mantenido, la práctica constante de la Iglesia lo demuestra, y los concilios ecuménicos, particularmente aquellos en los que Oriente y Occidente se reunieron en la unión de la fe y la caridad, lo han declarado.
    Así los padres del cuarto Concilio de Constantinopla, siguiendo los pasos de sus predecesores, hicieron pública esta solemne profesión de fe: «La primera salvación es mantener la regla de la recta fe… Y ya que no se pueden pasar por alto aquellas palabras de nuestro Señor Jesucristo: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» [22], estas palabras son confirmadas por sus efectos, porque en la Sede Apostólica la religión católica siempre ha sido preservada sin mácula y se ha celebrado la santa doctrina. Ya que es nuestro más sincero deseo no separarnos en manera alguna de esta fe y doctrina, …esperamos merecer hallarnos en la única comunión que la Sede Apostólica predica, porque en ella está la solidez íntegra y verdadera de la religión cristiana» [23].
    Y con la aprobación del segundo Concilio de Lyon, los griegos hicieron la siguiente profesión: «La Santa Iglesia Romana posee el supremo y pleno primado y principado sobre toda la Iglesia Católica. Ella verdadera y humildemente reconoce que ha recibido éste, junto con la plenitud de potestad, del mismo Señor en el bienaventurado Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, cuyo sucesor es el Romano Pontífice. Y puesto que ella tiene más que las demás el deber de defender la verdad de la fe, si surgieran preguntas concernientes a la fe, es por su juicio que estas deben ser definidas» [24].
    Finalmente se encuentra la definición del Concilio de Florencia: «El Romano Pontífice es el verdadero vicario de Cristo, la cabeza de toda la Iglesia y el padre y maestro de todos los cristianos; y a él fue transmitida en el bienaventurado Pedro, por nuestro Señor Jesucristo, la plena potestad de cuidar, regir y gobernar a la Iglesia universal» [25].
    Para cumplir este oficio pastoral, nuestros predecesores trataron incansablemente que el la doctrina salvadora de Cristo se propagase en todos los pueblos de la tierra; y con igual cuidado vigilaron de que se conservase pura e incontaminada dondequiera que haya sido recibida. Fue por esta razón que los obispos de todo el orbe, a veces individualmente, a veces reunidos en sínodos, de acuerdo con la práctica largamente establecida de las Iglesias y la forma de la antigua regla, han referido a esta Sede Apostólica especialmente aquellos peligros que surgían en asuntos de fe, de modo que se resarciesen los daños a la fe precisamente allí donde la fe no puede sufrir mella [26]. Los Romanos Pontífices, también, como las circunstancias del tiempo o el estado de los asuntos lo sugerían, algunas veces llamando a concilios ecuménicos o consultando la opinión de la Iglesia dispersa por todo el mundo, algunas veces por sínodos particulares, algunas veces aprovechando otros medios útiles brindados por la divina providencia, definieron como doctrinas a ser sostenidas aquellas cosas que, por ayuda de Dios, ellos supieron estaban en conformidad con la Sagrada Escritura y las tradiciones apostólicas.
    Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y cuando hayas regresado fortalece a tus hermanos» [27].
    Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno.
    Pero ya que en esta misma época cuando la eficacia salvadora del oficio apostólico es especialmente más necesaria, se encuentran no pocos que desacreditan su autoridad, nosotros juzgamos absolutamente necesario afirmar solemnemente la prerrogativa que el Hijo Unigénito de Dios se digno dar con el oficio pastoral supremo.
    Por esto, adhiriéndonos fielmente a la tradición recibida de los inicios de la fe cristiana, para gloria de Dios nuestro salvador, exaltación de la religión católica y salvación del pueblo cristiano, con la aprobación del Sagrado Concilio,
    «»* * * * * Enseñamos y definimos como dogma divinamente revelado que: * * * * *»»
    «»El Romano Pontífice, cuando habla EX CATHEDRA, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.»»
    «»[Canon] De esta manera si alguno —no lo permita Dios— tiene la temeridad de contradecir esta nuestra definición: sea anatema.»»
    Dado en Roma en sesión pública, sostenido solemnemente en la Basílica Vaticana en el año de nuestro Señor de mil ochocientos setenta, en el decimoctavo día de julio, en el vigésimo quinto año de Nuestro Pontificado.
    ________________________________________
    [1] I Pe 2,25.
    [2] Jn 17,20-21.
    [3] Jn 15,19.
    [4] Jn 20,21.
    [5] Mt 28,20.
    [6] San León I Magno, Sermo 4, De natali ipsius, c. 2 (PL 54, 150c).
    [7] Jn 1,42.
    [8] Mt 16,16-19.
    [9] Jn 21,15-17.
    [10] Mt 7,25; Lc 6,48.
    [11] Del discurso de Felipe, el legado papal, en la tercera sesión del concilio de Éfeso, 11, julio 431 (Denz. n. 112).
    [12] San León I Magno, Sermón 3, cap. 3 (PL 54, 146B).
    [13] San Ireneo de Lyón, Contra los herejes, l. III, c. 3, n. 2 (PG 7, 849A).
    [14] San Ambrosio de Milán, Epístola 11, c. 4 (PL 16, 986B [ed. 1866 y 1880]).
    [15] Concilio de Florencia, 6ta sesión.
    [16] Jn 10,16.
    [17] Hch 20,28
    [18] Greogorio I Magno, Carta a Eulogio de Alejandría, VIII, 29 (30) (MGH, Ep. 2, 31 28-30; PL 77, 933C).
    [19] Pío VI, Carta Super soliditate (28 Nov. 1786).
    [20] De la profesión de fe del Emperador Miguel Palaeólogo, leída en el segundo Concilio de Lyon, sesión IV, 6 de julio de 1274.
    [21] San Nicolás I, Carta al Emperador Miguel, 28 de setiembre de 865, (PL 119, 954).
    [22] Mt 16,18.
    [23] Fórmula del Papa Hormisdas, 11 de agosto de 515.
    [24] De la profesión de fe del Emperador Miguel Palaeólogo, leída en el segundo Concilio de Lyon, sesión IV, 6 de julio de 1274.
    [25] Concilio de Florencia, sesión VI.
    [26] San Bernardo, Carta 190: Tratado a Inocencio II Papa contra los errores de Abelardo (PL 182, 1053D).
    [27] Lc 22,32.
    ________________________________________
    Hasta allí el Magisterio sobre la infalibilidad papal.
    Ahora bien, haciendo abstracción del hecho de que, contra lo que afirmás más arriba, ninguna referencia hay allí a san Roberto Belarmino ¿podrías, por favor, explicar de dónde sacás eso de que «»LO QUE LA IGLESIA MANDA CREER es que un papa JAMÁS puede caer en herejía»»?

    1. A propósito, el último papa en hablar EX CATHEDRA fue Pío XII, de feliz y santa memoria, que lo hizo cuando definió la gloriosa Asunción de Nuestra Santa Madre a los cielos en cuerpo y alma, aquél 1º de noviembre de 1950.

  24. OTRO SÍ DIGO: (¿Qué talco me va el lenguaje leguleyo?)
    Allá por principios de los años ’80, cuando por la Gracia de Dios conocí la Tradición y —desde ella— al catolicismo, descubrí que existía un lugar en Francia llamado LA SALETTE donde el 19 de septiembre de 1846 nuestra Santísima Madre se apareció a un par de partorcillos franceses llamados Melanie Calvet y Maximino Guiraud (creo que se escriben así los nombres).
    Bajo el título «La que llora», la bella —y triste— historia la encontré en un semanario Tabloid llamado Credídimus Caritati, publicación oficial del Seminario Internacional Nuestra Señora Corredentora, de la FSSPX, fundada por Monseñor Marcel Lefebvre.
    En ella se incluían las profecías de Nuestra Señora a los niños (me espantó la quedaba la fecha de liberación de Lucifer —1850— de todas sus cadenas y de la prisión que lo mantenía, desde su Rebelión, preso en el centro mismo del Infierno), y a partir de esas profecías se hacía una proyección del posible Tercer Secreto de Fátima.
    Eso por algún rebuzno que decía por ahí: «Recalco: La Salette; lo que ni figura en el lefebvrismo.»
    Y… al que le quepa el sayo…
    *
    ¡Aaaahh! Recomiendo también la lectura de un suplemento de la revista Iesus Christus de fines de los ’90 titulado «Ni Papólatras ni Papoclastas: FIELES.

    1. CIBERCOYA YA REBUZNA HASTA EN SUEÑOS

      «Eso por algún rebuzno que decía por ahí: «Recalco: La Salette; lo que ni figura en el lefebvrismo.»
      Y… al que le quepa el sayo…»

      El reclamo Cibercoya ES PRECISAMENTE ESE, que no entiende aún. No rebuzne por bien que le quede. No se trata, obviamente, de que Lefebvre siendo francés no haya oído o usado el toponímico La Salette; o de que siendo francófono no haya podido leer y entender el mensaje.

      Lo que se reclama es PRECISAMENTE ESO, QUE DEBIÓ LEFEBVRE TOMARLO EN CUENTA.

      La Santísima Virgen anunció: ROMA APOSTATARÁ DE LA FE Y SE CONVERTIRÁ EN LA SEDE DEL ANTICRISTO. LA IGLESIA QUEDARÁ ECLIPSADA.

      ¿YA ENTENDIÓ?

      Lefebvre SE ADHIRIÓ a la Sede del Anticristo, de la misma manera que sus cuatro obispos se han convertido en cuatro adherencias a la misma.

      Para que dicha advertencia hubiera figurado en el lefebvrismo, se habría requerido que Lefebvre se hubiera muerto antes que empeñar a sus seguidores en el acreditamiento del Anticristo.

      Ya con pena me veo obligado a pedirle que piense. Estoy seguro que puede hacerlo si lo intenta antes de escribir.

      Vale

  25. Los caminos de Dios son inescrutables a los hombres.
    Si leemos una buena Historia de la Iglesia nos daremos cuenta de que jamás, JAMÁS, la solución a las tremendas crisis por las que debió pasar provino de fuera de Su Seno.
    La Iglesia siempre, a lo largo de su Historia, ha debido soportar períodos de zozobra de los que la mano amorosa de su Fundador la rescató una y otra vez SIEMPRE DESDE ADENTRO, en recuerdo de lo cual se oyó al Cardenal Consalvi contestar a la soberbia napoleónica que pretendía que podría destruir completamente la Iglesia en poco tiempo si se lo proponía, diciéndole: «Difícil, Majestad. Si nosotros (los sacerdotes) no pudimos, nadie podrá». Si los malos Papas, los sacerdotes infieles y miles de pecadores en la Iglesia no han tenido éxito en destruirla desde su interior -le estaba diciendo implícitamente al general- ¿cómo cree Ud. que va a poder hacerlo?
    Dios, llegada la hora por él fijada, supo levantar SIEMPRE de su mismo seno a campeones de la Fe que la rescataron de su postración y la elevaron nuevamente al lugar que le correspondía.
    Surgen así los Atanasio, los monjes de Cluny o los Francisco de Asís, por mencionar algunos, quienes sin apartarse jamás de la Iglesia ni desconocer sus jerarquías fueron respuesta a las herejías, las ostentaciones de riqueza y poder, las Marozia, la relajación de las costumbres, las simonías, etc.
    Esa es, a mi parecer, la idea motora que llevó a Mons. Marcel Lefebvre, a Mons. Dom Antonio de Castro Mayer, a todos los sacerdotes de diversas congregaciones o del clero diocesano que decidieron virilmente permanecer fieles, a defender su Fe desde la trinchera de la mismísima Iglesia (y son incontables los casos: P. Gobbi, P. Sarmiento, P. Hervé LeLay, P. Russo por citar los más conocidos [aquí, en San Salvador de Jujuy, los padres verbitas Luaces y Pablo Gwasc SVD]) sin apartarse jamás de ella ni desconocer al Pontífice que Dios, en su ira por nuestras maldades, nos ha dado…
    El combate no fue menor para cardenales como Mindszenty, Wiszynski, Slipyj u Ottaviani y sólo la estulticia de un necio puede pretender que no murieron santamente por no haber desconocido al Papa como tal.
    Pretender salir de la Iglesia para resolver desde afuera su situación es, lisa y llanamente, abandonar la Iglesia, como lo revela la misma Historia Eclesiástica.
    * * * * * * *
    Mi querido Colotordoc Luisosio:
    Cuando aprendás a expresarte de forma tal de no necesitar explicar a cada palabra qué es lo que quisiste decir —lo cual, dicho sea de paso, no creo ya a esta altura que consigás nunca—, tal vez vuelva a molestarme en dirigirme a vos.
    Por lo pronto NO ESCRIBO PARA VOS, estas aclaraciones son para aquellos lectores que, desprevenidamente y sin conocer mucho del tema, pueden llegar a tomar tus rebuznos como santa palabra por el mero hecho de ver que nadie te corrige.
    Si vos querés seguir naufragando constantemente en tus estupideces, te seguiré corrigiendo, pero no ya por vos sino, repito, sino por los que leen el blog.
    En cuanto a vos, he decidido —por una cuestión elemental de sanidad mental— seguir el consejo de jafg cuando, refiriéndose a vos me escribía: «Cibercoya, le recomiendo que no pierda tiempo discutiendo con los necios».
    Si en principio me dirigí a vos para corregirte fraternal y respetuosamente desde el espíritu paulino y cristiano de corregir, argüir y amonestar oportuna e inoportunamente al hermano, puedo hoy asegurarte que, desde tu espíritu obcecado, liberal y relativista (típico de ustedes, los abogados) me has despojado del respeto que hacia vos sentí alguna vez y, por no embarrar aun más mi alma, no te volveré a contestar dada esa falta de respeto que hoy te profeso.
    Así pues, si querés seguir dirigiéndote a mi, hacelo sabiendo que no lograrás de mí otra respuesta que la presente hasta que se cumpla la condición enunciada más arriba: Que aprendás, por lo menos, a expresarte.

    1. SIGUE REBUZNANDO CIBERCOYA, ¡ AL FIN QUE NADIE SE DA CUENTA !

      «Cuando viereis la abominación desoladora EN EL LUGAR SANTO como la vio el profeta Daniel. . .»

      «ROMA apostatará de la fe y se convertirá en la sede del Anticristo».

      REPITE AHORA QUE SIGUES SIN ENTENDER.

      Necio.

      Vale

  26. Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad. Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de éste salieron.
    […]Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la Jerarquía, puede constreñirnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos. “Si llegara a suceder —dice san Pablo— que nosotros mismos o un ángel venido del cielo os enseñara otra cosa distinta de lo que yo os he enseñado, sea anatema” (Gál. 1, 8). ¿No es esto acaso lo que nos repite el Santo Padre hoy? Y si una cierta contradicción se manifestara en sus palabras y en sus actos así como en los actos de los dicasterios, entonces elegimos lo que siempre ha sido enseñado y hacemos oídos sordos a las novedades destructoras de la Iglesia. […] Habiendo esta Reforma nacida del liberalismo, del modernismo, está totalmente envenenada; parte de la herejía y desemboca en la herejía, incluso si todos sus actos no son formalmente heréticos. Es pues imposible a todo católico consciente y fiel adoptar esta Reforma y someterse a ella de cualquier manera que sea. La única actitud de fidelidad a la Iglesia y a la doctrina católica, para nuestra salvación, es el rechazo categórico a aceptar la Reforma. Es por ello que sin ninguna rebelión, ninguna amargura, ningún resentimiento, proseguimos nuestra obra de formación sacerdotal bajo la estrella del magisterio de siempre, persuadidos de que no podemos prestar un servicio más grande a la Santa Iglesia Católica, al Soberano Pontífice y a las generaciones futuras. Es por ello que nos atenemos firmemente a todo lo que ha sido creído y practicado respecto a la fe, las costumbres, el culto, la enseñanza del catecismo, la formación del sacerdote, la institución de la Iglesia, por la Iglesia de siempre y codificado en los libros aparecidos antes de la influencia modernista del Concilio, esperando que la verdadera luz de la Tradición disipe las tinieblas que oscurecen el cielo de la Roma eterna.
    […]

    + Marcel Lefebvre
    Arzobispo
    Obispo emérito de Tulle
    Ecône – 21-Nov-1974

  27. Lo mismo: ¡ AL FIN QUE NADIE SE DA CUENTA !

    «Cuando viereis la abominación desoladora EN EL LUGAR SANTO como la vio el profeta Daniel. . .»

    «ROMA apostatará de la fe y se convertirá en la sede del Anticristo».

    REPITE AHORA QUE SIGUES SIN ENTENDER.

    Necio.

    Vale

  28. Colotordoc:
    Permitime entender: ¿Dónde ves un contrasentido o una oposición entre las frases que citás y la cita que hago de Monseñor Lefebvre?
    Me canso de buscarlo, lo estudio desde todos los ángulos, hago un espigueo tratando de entender qué —como no sea tu odio y desprecio por Monseñor Lefebvre— es lo que encontrás en su declaración que se contraponga a las citas que repetís como el pobre bruto que sos.
    En fin… abogado tenías que ser.
    Citás: “Cuando viereis la abominación desoladora EN EL LUGAR SANTO como la vio el profeta Daniel…” (Mt 24:15)
    Dice Monseñor: La vida de Nuestro Señor, de la que tenéis necesidad para ir al Cielo, está desapareciendo por todas partes en esta iglesia conciliar [la cual] sigue unos caminos que no son los caminos católicos. Sencillamente conducen a la apostasía (…) A fin de cuentas, desde el Concilio, lo que hemos condenado (está hablando aquí en primera persona de los papas anteriores a Pío XII, inclusive) es lo que las autoridades romanas adoptan y pro­­fesan. ¿Có­­mo es posible esto? He­­mos con­de­nado el liberalismo, el comunismo, el socialismo, el modernismo, “Le Sillon”. Todos estos errores que hemos condenado resulta que ahora son profesados, adoptados, sostenidos por las autoridades de la Iglesia. ¿Es posible esto? Si no hacéis algo para continuar esta tradición de la Iglesia que os hemos dado, desaparecerá todo. La Iglesia desaparecerá. Todas las almas se perderán (…) Si estoy en el error, si enseño errores, está claro que se me debe traer de nuevo a la verdad, de acuerdo con los que me envían este protocolo para ser firmado reconociendo yo mis errores. Como si me dije­sen: si reconoce sus errores, le ayudamos para que vuelva a la verdad. ¿Qué verdad es ésta, según ellos, si­no la verdad del Vaticano II, la ver­dad de esta Iglesia conciliar? Por tanto es cierto que para el Vati­cano la única verdad que existe hoy es la verdad conciliar, el espíritu del Concilio, el espíritu de Asís. Esa es la verdad de hoy. Y eso no lo queremos por nada del mundo (…) A pesar de to­dos los deseos que tenemos de es­tar en plena comunión con S. S., dado este espíritu que reina ahora en Roma y que quieren comunicarnos; preferimos continuar en la Tradición, guardar la Tradición, esperando que esta Tradición reen­cuentre su puesto en Roma, su puesto entre las autoridades romanas y en el espíritu de estas autoridades romanas (…) También nuestros ojos se vuelven hacia la Virgen María. Saben bien, queridos hermanos –seguro que se lo han dicho-, cómo León XIII en una visión profética que tuvo, dijo que un día la Sede de Pedro sería la sede de la iniquidad (…) La iniquidad puede ser sencillamente el error. El error es una iniquidad: no profesar ya la Fe de siempre, no profesar ya la Fe católica, es un grave error; ¡si hay una gran iniquidad, es precisamente esa! Realmente creo que puedo decir que no ha habido nunca una iniquidad más grande en la Iglesia que la jornada de Asís, ¡que es contraria al primer mandamiento de Dios y contraria al primer artículo del Credo! ¡Es algo tan increíble que una cosa así haya podido realizarse en la Iglesia ante los ojos de toda la Iglesia humillada! Nunca hemos sufrido una humillación semejante. (…) Así pues, nos ponemos en manos de la Providencia. Estamos persuadidos de que Dios hace bien las cosas (…) (Sermón durante la Misa de Consagración Episcopal – 1988).

    Citás: “ROMA apostatará de la fe y se convertirá en la sede del Anticristo” (Mensaje de La Salette, del que afirmás más arriba «ni figura en el lefebvrismo).
    Dice Monseñor: Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la Jerarquía, puede constreñirnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos (…) elegimos lo que siempre ha sido enseñado y hacemos oídos sordos a las novedades destructoras de la Iglesia (…) No solamente el Papa León XIII ha profetizado estas cosas, sino Nuestra Señora. (…) las apariciones de Nuestra Señora del Buen Suceso, que tiene (…) una gran iglesia (…) en Quito, capital del Ecuador (…) a una religiosa, tuvieron lugar en un convento de Quito poco tiempo después del Concilio de Trento, hace pues varios siglos como ustedes ven. Todo esto fue consignado, habiéndose reconocido esta aparición por Roma y por las autoridades eclesiásticas, ya que se construyó una magnífica iglesia para la Virgen (…) [que] profetizó para el siglo XX. Dijo a esta religiosa claramente: «Durante el siglo XIX y la mayor parte del siglo XX, los errores se propagarán cada vez con más fuerza en la Santa Iglesia, y llevarán a la Iglesia a una situación de catástrofe total, ¡de catástrofe! Las costumbres se corromperán y la Fe desaparecerá». Nuestra impresión es que no podemos dejar de constatarlo. (…) Además ustedes conocen las apariciones de la Salette, donde Nuestra Señora dijo que Roma perderá la Fe, que habrá un eclipse en Roma; eclipse, adviertan lo que eso puede significar viniendo de parte de la Santísima Virgen.
    Y finalmente el secreto de Fátima, más cercano a nosotros. Sin duda que el tercer secreto de Fátima debía hacer alusión a estas tinieblas que han invadido Roma, estas tinieblas que invaden el mundo desde el Concilio. Es por eso sin duda que el Papa Juan XXIII juzgó oportuno no publicar el secreto, puesto que habría sido necesario que tomase ciertas medidas y no se sentía tal vez capaz de cambiar completamente las orientaciones que comenzaba a dar con vistas al Concilio y para el Concilio. Estos son hechos sobre los que, me parece, podemos también apoyarnos. Así pues, nos ponemos en manos de la Providencia. Estamos persuadidos de que Dios hace bien las cosas (…) [Sermón durante la Misa de Consagración Episcopal – 1988].

    * * * * * * * * * * * * * * *

    Se habla mucho de la retractación de Galileo ante la Inquisición. Hay estudios de todos los colores y para todos los gustos.
    Recuerdo haber escuchado una vez una conferencia del Prof. Juan Carlos Ossandón Valdéz sobre la Inquisición. En ella, este catedrático universitario, después de hacer hincapié en el hecho de que la Inquisición nunca juzgó nada que no fuera una herejía (por lo que los supuestos juicios con condena a judíos, musulmanes, hombres de ciencia, etc. no existieron, aunque sí, por ejemplo, a los falsos conversos, que sí podían ser hallados herejes) develaba los hechos de este juicio.
    Galileo no era hereje, era científico. O sea que la Inquisición no tenía nada que hacer con él.
    Además, lo de Galileo no era nuevo: Ya un astrónomo polaco —sacerdote, para más datos— llamado Nicolás Copérnico había enunciado —125 años antes— una teoría heliocéntrica (basada esta, aun, en el sistema heliocéntrico de Aristarco de Samos).
    Sin embargo, consta que Galileo debió enfrentar un juicio y una condena y prohibición de su libro por parte de la Inquisición. ¿Qué pasó, entonces?
    Lo que pasó es que, en su desesperación por atraer argumentos en favor de su causa, no vaciló en recurrir a citas bíblicas descontextualizadas y forzadamente interpretadas.
    Esto es lo que atrajo la atención de la Inquisición sobre él y su obra: No sus postulados científicos, que estaban fuera de la órbita de juicio de la Santa Inquisición, sino los argumentos forzados y traídos por los cabellos.
    Esa es, también, la razón de que su frase «Eppur si muove» (que algunos dicen que nunca pronunció y otros toman como un grito de rebeldía) no haya sido tenida en cuenta por sus jueces, que la tomaron como lo que era: Una manifestación de impotencia científica —no teológica— por parte de quien no logró dar con un argumento sólido para demostrar este movimiento.
    Por eso, aunque nuestra causa sea la más noble y justa, si no acertamos a dar con los argumentos necesarios para apoyarla será siempre mejor quedarnos callados… Principalmente por aquello de «Más vale quedarse callado y pasar por ignorante a abrir la boca y que todos se den cuenta».
    En cuanto a vos, pobre estúpido, ¿quién es el necio ahora, eh?
    Stultorum numerus, infinitus est.
    P.S.:
    ¿Cuál de estas palabras no entendiste, así te explico?

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