Misterios
Misterio de los misterios: ¡Oh gloria de Dios divina
que trajo al mundo a Su Hijo por un milagro inefable
y en el vientre de una virgen formó un íntimo sagrario
donde guardar el prodigio del hombre-Dios hecho carne!
¡Oh encarnación portentosa de la deidad! Luz que vino
a esta tierra ensombrecida para pagar el rescate
de una humanidad caída y anegada en el pecado
con el valor infinito de Su meritoria sangre.
Misterio tan sacrosanto que elude el conocimiento
del mortal enceguecido: Jesucristo que nos abre
con sus brazos en la cruz, el camino hacia la gloria
y nos prepara mansiones junto a la casa del Padre.
Bendito e incomprensible regalo que, desde el cielo,
abrió los ojos cerrados a virtudes y a verdades
que hacen que Adanes y Evas recuperen su esperanza
en paraísos perdidos y en banquetes celestiales.
Trinidad santa y divina, impenetrable misterio
que escapa al entendimiento de limitados mortales
y que, sin embargo, eleva con su gracia a la criatura
a cumbres de eterna dicha y beatitud inefable.

