Comentario del Padre Ceriani a la Conferencia de Monseñor Fellay

El jueves 8 de julio Monseñor Fellay dio una conferencia en Bahía, Brasil. Algunas de sus ideas fueron retomadas el domingo 18 de julio en el sermón y en la conferencia de Buenos Aires. El Padre Ceriani comentó en vivo el texto de la primera ponencia. En los Especiales de Radio Cristiandad se puede escuchar esta edición del miércoles 21 de julio. Presentemos ahora el texto escrito de esos comentarios, que incluye alguna referencia a lo dicho en Buenos Aires y ha sido ampliado y enriquecido con valiosas citas. Debido a que es un poco extenso, 14 páginas, lo publicamos en lugar a parte.

ENTRE DESPROPÓSITOS Y MENTIRAS

Ha pasado un año de mi dimisión de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

El tiempo transcurrido, la toma de distancia para evaluar los acontecimientos, los escritos y los actos de los cuatro Obispos y de los Superiores Mayores de la Fraternidad, el embelecamiento de sus sacerdotes y feligreses…, no sólo confirmar mi decisión, sino que generan un acto de acción de gracias a la Santísima Virgen por haberme apartado de la acción suicidio de la Tradición

Como confirmación de lo expresado tenemos la conferencia del Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, en Bahía, Brasil, el pasado ocho de julio.

Si seguimos minuto a minuto su exposición, que duró una hora y cincuenta y cuatro minutos, podemos comprobar que, entre otros temas, abordó el caso de Monseñor Williamson; describió a Benedicto XVI; habló sobre la Misa Tradicional, el Motu proprio de 2007 y los sacerdotes que descubren la Misa Tradicional; no dejó en el tintero las discusiones doctrinales con Roma, ni omitió una referencia al futuro próximo, así como tampoco un recurso a los milagros.

Todos estos puntos, muy importantes e interesantes por cierto, fueron analizados, lamentablemente una vez más, entre despropósitos y mentiras.

En Buenos Aires, Argentina, el domingo 18 de julio, confirmó en gran parte lo dicho en Bahía. Destacaré al final una diferencia importante.

Para no alargarme demasiado (ya es muy largo), no transcribo toda la ponencia y limito mis comentarios, dejando a los lectores una parte para sus propias reflexiones.

En mis acotaciones me aparto voluntariamente del orden cronológico y sigo una distribución temática, sin dejar de indicar los minutos y los segundos de la ponencia para facilitar la comparación, si fuese necesario.

1) Comencemos por la semblanza de Benedicto XVI que hace Monseñor Fellay:

49:49 – 52:38: Hay que saber que el Papa presente, Benedicto XVI, es una mezcla de bueno y de malo. De malo es la cabeza, la teoría moderna, modernista.

Por ejemplo, el ecumenismo, o también las relaciones con los judíos. Ha dicho cosas que son increíbles, por ejemplo sobre el infierno, en su Encíclica (aquí explica este punto).

Está esta parte, una parte muy moderna. Y de la otra parte, hay una parte conservadora.

Yo digo así: su cabeza es moderna, su corazón es conservador. Pero no sé cómo los dos van juntos.

69:11 – 71:58: Esto hace que la situación sea ahora muy, muy complicada, muy contradictoria.

No puedo decir que todo lo que hace el Papa es bueno. ¡No! Cuando va a la sinagoga, oh, oh, oh… Cuando va al templo de los luteranos, ay, ay, ay… No, no puedo decir que es bueno.

Pero, por otras cosas, ¡sí! Intenta hacer algo bien. Y en cada caso es atacado de dentro y de fuera (da unos ejemplos).

Lo que podemos decir es lo siguiente: hasta este Papa, la Iglesia estaba totalmente en manos de los modernistas; y la posición presente del Papa, al decir que la Iglesia hoy está obligada a estar vinculada con el pasado, ha provocado un golpe dentro de los progresistas.

No digo que todo está bien; pero digo que fue un golpe. Y ahora están divididos. Y esto nos permite a nosotros atacar con más fuerzas en esta batalla.

Comentario:

Benedicto XVI es una mezcla de bueno y de malo. Su cabeza es moderna, su corazón es conservador (…)
Hasta este Papa, la Iglesia estaba totalmente en manos de los modernistas
(…)
La posición presente del Papa ha provocado un golpe dentro de los progresistas.

* Realmente es necesario ser quimérico, imaginativo o haber perdido el sentido común en algún pasillo de la tan frecuentada Curia Romana para proferir semejantes despropósitos.

Solamente los largos contactos con ese ambiente explican que pueda concebirse que una cabeza moderna, una cabeza hegeliana, como ha dicho en Buenos Aires Monseñor Fellay, pueda poner la Iglesia al abrigo de los modernistas.

Mientras la cabeza siga siendo modernista, la Iglesia seguirá ocupada…

Sin embargo, no faltará en las filas tradicionalistas quien pretenda justificar este absurdo.

* En cuanto al corazón conservador de Benedicto XVI sabemos que cuando la situación ha llegado a un punto crítico el revolucionario acude al conservador para que lo salve de las consecuencias de las ideas revolucionarias…

* Respecto a que en cada caso que Benedicto XVI intenta hacer algo bien es atacado de dentro y de fuera, esto nos confirma que los «conservadores» hodiernos son los progresistas moderados maltratados por los revolucionarios coherentes

¡Cuidado con las ideas parcialmente correctas! Esas son las más peligrosas… Las semi-verdades, las verdades locas son más dañinas que las ideas falsas…

* Por otra parte, el supuesto golpe asestado a los progresistas es tan viejo como la dialéctica ratzingeriana. En efecto, ya en julio de 1988, el Cardenal Joseph Ratzinger sostenía esa viperina idea. En la Alocución a los Obispos chilenos, del 11 de ese mes, dijo: La única manera para hacer creíble el Vaticano II, es presentarlo claramente como lo que es: una parte de la entera y única Tradición de la Iglesia y de su fe.

2) Es muy interesante e importante analizar la interpretación alegórica que hace Monseñor Fellay del Motu proprio de julio de 2007:

52:39 – 60:34: Es muy cierto que al Papa presente no le gusta la Nueva Misa. En su libro sobre la liturgia ha dicho que la Nueva Misa, la Nueva Liturgia, es la causa principal de la crisis en la Iglesia. Es él quien lo dice, el Papa.

Entonces busca cambiar las cosas. ¿Cómo? Principalmente con, más que con el permiso, con la Misa Tradicional.

Hay que entender bien su Motu proprio.

Es verdad que no es exactamente, exactamente, lo que nosotros hemos pedido. Pero viene en esa dirección, porque dice, es una pequeña frase:
Que la Misa Tradicional jamás ha sido abrogada.

En Derecho, si una ley no es abrogada, se mantiene como antes. Y la ley de la Misa era la Misa Tradicional, la ley universal de la Iglesia.

Y esto, con esta frase, el Papa actual lo reconoce.

Entonces, ahora no es una cuestión de permiso, es un derecho la Misa Tradicional, y él lo dice en el texto mismo del Motu proprio. Dice que cada sacerdote puede elegir entre la Misa tradicional y la Misa Nueva, y que no necesita permiso ni del Obispo, ni de la Santa Sede para decir la Misa Tradicional.

Y este derecho es también para los fieles; este derecho de los fieles a tener la Misa Tradicional está también reconocido.

En todo el documento jamás se encuentra la idea de que uno podría prohibir, ni el Párroco, ni el Obispo, ni Roma pueden prohibir. ¿Por qué? Porque es la Misa universal de la Iglesia.

El problema es que ahora hay dos leyes universales.

Hago una comparación, un poco complicada: Julio César ha dado una ley sobre la circulación. He dicho que hay que conducir por la izquierda.

Bonaparte, Napoleón, la Revolución Francesa ha cambiado esta ley: ahora vamos a conducir por la derecha.

Normalmente, es un principio del Derecho, cuando hay una nueva ley, que toma toda una materia, esa ley abroga la ley precedente.

Con este ejemplo de la circulación, pienso que ustedes entienden bien que es imposible retener al mismo tiempo la ley que dice que hay que conducir por la izquierda y la ley que dice que hay que conducir por la derecha. Al mismo tiempo no va a funcionar. O una, u otra.

El Papa actual, que dice:
«La Misa Tradicional no ha sido abrogada»,
es del mismo tipo de aquel que dijera:
«La ley de Napoleón no ha abrogado la ley de Julio César. Se puede conducir ahora por la derecha y por la izquierda».
Lo que normalmente crea un caos.

Y es lo que han temido los Obispos, solamente una parte, no todos.

La reacción de los Obispos ante la posibilidad del caos. Que de hecho no hay, porque son poquitos los que siguen la Misa Tradicional. Pero los Obispos ahora hacen la guerra contra la Misa Tradicional. Son los Obispos los que desobedecen totalmente al Papa.

Hace poco he dado una conferencia a una reunión de sacerdotes modernos que han empezado a decir la Misa Tradicional. Fue en Italia, y fueron 28 (un gran número). Entre estos sacerdotes había quienes trabajan en la Curia Romana, en el Vaticano; otros en la diócesis de Roma, otros en otras diócesis. Y uno de esos sacerdotes me ha dicho que su Obispo había dicho: «El día en el cual Benedicto XVI celebre la Misa Tradicional en público, yo abandono la Iglesia».
Era muy claro que no es el único.

Existe un chantaje contra el Papa, una amenaza: «Si el Papa dice la Misa Tradicional en público, nosotros nos vamos».

Esta presión es tan, tan fuerte que, si es verdad que el Papa celebra la Misa Tradicional, se lo niega. Se dice no, no, no.

Pero es verdad que el Papa actual dice, al menos de vez en cuando, la Misa Tradicional, y su secretario también.

Pero, no se puede decir; no se pude saber…

Es increíble, ¿no? El Papa mismo que no puede seguir sus propias leyes. ¡Es increíble!

Comentario:

* Monseñor Fellay pretende hacer creer que a Benedicto XVI no le gusta la Nueva Misa, que sostiene que la Nueva Misa es la causa principal de la crisis en la Iglesia, y que entonces busca cambiar las cosas.

¡Monseñor Fellay es un embelecador! Por eso dice que Hay que entender bien su Motu proprio…

Quien ha leído ese documento, sabe perfectamente que, en realidad, Benedicto XVI dice otra cosa muy distinta. Es necesario insistir, aun bajo riesgo de fatigar, porque Monseñor Fellay no se cansa de mentir y de embaucar con la adulteración y la falsa interpretación del texto.

Benedicto XVI dice:

El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la «Lex orandi» de la Iglesia católica de rito latino.

Es necesario afirmar, en primer lugar que el Misal publicado por Pablo VI y reeditado después en dos ediciones sucesivas por Juan Pablo II, obviamente es y permanece la Forma normal – la Forma ordinaria – de la Liturgia Eucarística.

El Misal Romano promulgado por San Pío V y reeditado por el bienaventurado Juan XXIII debe considerarse como la expresión extraordinaria de la misma «Lex orandi» y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo.

Obviamente para vivir la plena comunión los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo no pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.

¿Cómo puede afirmarse que no le gusta la Nueva Misa a aquel que exige el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito?

No cabe otra respuesta: ¡tergiversando!

Insisto, ¿cómo puede afirmarse que para Benedicto XVI la Nueva Misa es la causa principal de la crisis en la Iglesia? Sabemos que él escribió en su Motu proprio:

En tiempos recientes, el Concilio Vaticano II expresó el deseo que la debida y respetuosa reverencia respecto al culto divino, se renovase de nuevo y se adaptase a las necesidades de nuestra época. Movido por este deseo, nuestro predecesor, el Sumo Pontífice Pablo VI, aprobó en 1970 para la Iglesia latina los libros litúrgicos reformados, y en parte, renovados. Éstos, traducidos a las diversas lenguas del mundo, fueron acogidos de buen grado por los obispos, sacerdotes y fieles. Juan Pablo II revisó la tercera edición típica del Misal Romano. Así, los Romanos Pontífices han actuado «para que esta especie de edificio litúrgico (…) apareciese nuevamente esplendoroso por dignidad y armonía».

* Pero esto no es nuevo. Hemos visto que el 13 de julio de 1988, el Cardenal Joseph Ratzinger impartió una interesante Alocución a los Obispos chilenos. De ella extraigo la siguiente idea:

Hay muchas razones que pueden haber motivado que muchas personas busquen un refugio en la vieja liturgia. Una primera e importante es que allí encuentran custodiada la dignidad de lo sagrado. Con posterioridad al Concilio, muchos elevaron intencionalmente a nivel de programa la »desacralización» (…) Debemos recuperar la dimensión de lo sagrado en la Liturgia.

Diecisiete años más tarde, en la Exhortación post sinodal Sacramentum caritatis, de octubre de 2005, Benedicto XVI expresó:

En particular, los Padres sinodales han constatado y reafirmado el influjo benéfico que ha tenido para la vida de la Iglesia la reforma litúrgica puesta en marcha a partir del Concilio Ecuménico Vaticano II (…) Se han constatado también dificultades y algunos abusos cometidos, pero que no oscurecen el valor y la validez de la renovación litúrgica, la cual tiene aún riquezas no descubiertas del todo.

Más recientemente, el lunes 21 de diciembre de 2009, en su Discurso a la Curia Romana Benedicto XVI dijo:

la renovación litúrgica del Concilio Vaticano II ha tomado forma de manera ejemplar, así en la comunión del Sínodo se ha vivido de modo práctico la eclesiología del Concilio.

* Para intentar comprender la razón de lo que dice Monseñor Fellay hay que recordar que el lunes 11 de enero, Radio Cristiandad publicó un trabajo mío sobre la Agenda 2010 Benedicto XVI, que contó con la
colaboración de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, mediante el comentario de un sacerdote del Distrito de Francia.

Para el mes de junio 2010 la Agenda ofrece como textos de reflexión el Motu proprio «Summorum Pontificum», del 7 de julio de 2007, y Motu proprio «Ecclesiae unitatem», del 2 de julio de 2009.

De este modo, la semana del 27 de junio al sábado 3 de julio se abre con la siguiente cita de Benedicto XVI: El ars celebrandi debe favorecer el sentido de lo sagrado y la utilización de las formas exteriores.

Y en un ecuménico contexto sigue el comentario del Padre Grégoire Celier, que lleva por título: El ars celebrandi ¿puede bastar?

Remito a los lectores interesados al artículo completo. Pero lo conclusión se impone: Monseñor Fellay tergiversa, miente y embauca.

* En diversas ocasiones he afirmado y probado que, contra lo sostenido por los Obispos y los Superiores de la Fraternidad, no se han obtenido los objetivos de las dos cruzadas de Rosarios.

En su Carta a los fieles del 7 de julio de 2007, en su Carta a los Amigos y Benefactores No 73 de octubre de 2008, en el sermón de Cristo Rey del 26 de octubre de 2008, y en Carta a los Amigos y Benefactores No 74 del 15 de abril de 2009 Monseñor Fellay expresó que se obtuvo lo pedido a la Santísima Virgen. Como ejemplo basta el último texto:

Cuando lanzamos una nueva cruzada del Rosario con ocasión de nuestra peregrinación a Lourdes en octubre pasado, no contábamos, por cierto, con una respuesta tan rápida del Cielo a nuestra petición. En efecto, así como sucedió con nuestra primera petición, a la cual Nuestra Señora había respondido tan eficazmente por intermedio del Vicario de Cristo y su Motu Proprio sobre la Misa tradicional, plugo a la Virgen María concedernos una segunda gracia aún más rápidamente: en el transcurso de una visita a Roma en enero, cuando entregué el ramillete de 1.703.000 rosarios rezados por las intenciones del Sumo Pontífice, recibía de manos del Cardenal Castrillón Hoyos el decreto de remisión de las «excomuniones».

Ahora nos dice que Es verdad que no es exactamente, exactamente, lo que nosotros hemos pedido.

¡Monseñor Fellay mintió! ¡Mintió para embaucar! Mintió utilizando la intervención de la Santísima Virgen María… ¡Esto es una blasfemia!

* Y ahora sigue mintiendo: Hay que entender bien su Motu proprio. Es verdad que no es exactamente, exactamente, lo que nosotros hemos pedido. Pero viene en esa dirección, porque dice, es una pequeña frase:
Que la Misa Tradicional jamás ha sido abrogada.

Según la versión adulterada que maneja Monseñor Fellay, ese documento expresaría que la Misa Tradicional jamás ha sido abrogada. Y como consecuencia, La Misa Tradicional es la ley universal de la Iglesia.

Estas proposiciones son falsas, no corresponden a la realidad y ellas inducen a los auditores o lectores al error.

Monseñor Fellay sigue ocultando que el Motu proprio dice «en cuanto forma extraordinaria», lo cual cambia totalmente el sentido, no sólo de la frase, sino también y especialmente del documento comentado.

¿Por quién pretende tomarnos este embaucador mitrado?

* Con la mayor simpleza, Monseñor Fellay dice que la Misa Tradicional es la ley universal de la Iglesia, la Misa universal de la Iglesia.

Para Benedicto XVI se trata de una sola ley universal con dos formas, una ordinaria y otra extraordinaria, sin ninguna contradicción entre ellas y expresando ambas la misma fe:

No es apropiado hablar de estas dos redacciones del Misal Romano como si fueran «dos Ritos». Se trata, más bien, de un doble uso del mismo y único Rito.

No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del
Missale Romanum.

Por lo demás, las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente.

Estas dos expresiones de la «Lex orandi» de la Iglesia no inducen de forma alguna a una división de la «Lex credendi» de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano.

No debo alargarme más en este punto. Entre otros trabajos sobre este tema, el viernes 9 de julio fue publicado por Radio Cristiandad un artículo mío: A tres años del Motu proprio Summorum pontificum: La dialéctica de la misa. ¿Hacia una síntesis?

En este artículo puede leerse:

Si se reconoce el Motu proprio del 7 de julio de 2007, es necesario aceptar que el Misal Romano ya no es la expresión ordinaria; y que, por lo tanto, al menos de manera implícita, debe ser considerado abrogado como expresión ordinaria de la Liturgia Romana de la Iglesia.

Según el Motu Proprio y la Carta a los Obispos de julio de 2007, la Misa Romana ya no sería la Misa oficial y ordinaria del Rito Latino Romano de la Iglesia. Sería la forma extraordinaria…

Por lo tanto, según Benedicto XVI, el derecho a la Misa Tradicional sería condicional.

El sentido obvio del Motu proprio es que todo sacerdote puede celebrar la Misa Tradicional con ciertas condiciones. Por ejemplo:

  • si no es párroco, debe ser una Misa sine populo (art. 2 y 4);
  • para una Misa con asistencia de fieles, debe tener la autorización del párroco (art. 5 y 7).
  • existe también restricciones para el Triduo Sacro y para el domingo (art. 2 y 5).

Por lo tanto, la Misa tradicional, según el Motu proprio, no es la ley universal de la Iglesia. Para que esto fuese así, sería necesario que todo sacerdote estuviese obligado a celebrarla de modo ordinario y sin ninguna condición.

Para refutar los otros despropósitos y mentiras de Monseñor Fellay remito al artículo ya citado, así como a mis otros trabajos sobre el tema.

* Pero deseo solicitar púbicamente a Monseñor Fellay que nos proporcione una copia de la versión del Motu proprio que utiliza para sus conferencias.

Realmente es muy buena… ¡Cómo lamento, sin embargo, que no coincida con el original promulgado por Benedicto XVI!

Lo que sucede es que Monseñor Fellay, al igual que cuando comenta el Apocalipsis, alegoriza apartándose del texto literal…

* Al final de este punto, Monseñor Fellay afirma: Pero es verdad que el Papa actual dice, al menos de vez en cuando, la Misa Tradicional, y su secretario también. Pero, no se puede decir; no se pude saber…

Pregunto, ¿y cómo lo sabe él? Seguramente por medio de sus numerosos «contactos» en la Curia Romana. En su exposición los cita varias veces.

Estas relaciones vaticanescas de Monseñor Fellay son inquietantes…, Pero el hecho de que ellas no intranquilicen a los sacerdotes y feligreses de la Fraternidad es más alarmante todavía…

3) Llegamos ahora a las discusiones doctrinales entre la Fraternidad y Roma:

Continúa…

88:40 – 92: En cuanto a las discusiones doctrinales, no veo frutos inmediatos, pero veo frutos, hay verdaderos frutos: hay un peso, una influencia que es mucho más grande que lo que somos.

Hay otros hombres buenos que reciben un poco de ánimo para hacer el bien. Y así podemos decir que hay un inicio, un inicio, nada más, de restauración de la Iglesia.

Pero este inicio es como una hierba en el desierto. No es una selva, no. Aquí una pequeña planta, allí otra: pequeñitas, pero es algo; es un inicio.

Y cuando veo el movimiento de los sacerdotes que llegan a la Misa Tradicional, es muy interesante. Descubren otro mundo, me lo dicen. La Misa Tradicional es otro mundo. Y descubren lo que son, lo que es el sacerdote; descubren el sacrificio. Y eso los conduce a otra cosa, que es la dogmática, la teología. Van a estudiar, y la sana Teología.

Es muy interesante eso. Es como un movimiento psicológico. Empiezan por la Misa, después aprenden la Teología, la verdadera, la tradicional; y también dan a los fieles esta verdadera Teología.

Es todo un movimiento real de medicina; es un antídoto la Misa Tradicional, es como un remedio.

No es todo, es cierto. La Fe es más importante; pero es un modo práctico realmente, a través de la Misa Tradicional se recibe la gracia para hacer esta restauración.

Comentario:

* Y así podemos decir que hay un inicio, un inicio, nada más, de restauración de la Iglesia…

Nuevamente el despropósito de los últimos tres meses… «Despropone«, «despropone«, que algo quedará…

* Empiezan por la Misa, después aprenden la Teología, la verdadera, la tradicional.

Este dicho fuera de razón y de sentido no es nuevo; incluso es anterior al Motu proprio, y se lo utiliza desde marzo o abril de 2007 para atontar a los fieles e impedirles advertir el peligro en que se encuentran.

El Padre Juan José Turco, en su último artículo del 26 de julio, ha respondido con claridad, sentido común y contundencia a este sin sentido episcopal.

En mi trabajo del 9 de julio escribí: no hay que caer en la seductora ilusión de que el rezo de la Misa Romana, por sí solo, pueda suministrar al sacerdote y a los laicos la sana doctrina.

Puse como ejemplos a los ortodoxos, a todos los obispos que celebraban la Misa Romana durante el Concilio y a los institutos que se acogieron a los indultos de 1984 y 1988 y entraron en la Comisión Ecclesia Dei.

Todos estos hechos muestran que la santidad de la Misa no basta para conservar la fe o recuperarla.

Anticipé la objeción de Monseñor Fellay: Se podrá objetar que la buena liturgia está necesariamente vinculada con doctrina buena, según el proverbio Lex orandi, lex credendi es decir, la ley del rezo, es la ley de la fe.

Sí, los dos están vinculados, pero no en el sentido que se querría hacernos admitir. La verdad es que la ley de la fe es la que establece la del rezo, pero no a la inversa, salvo que sea para deformar la fe por medio de una liturgia espuria.

Aludí a una autoridad superior, el mismo Pío XII, que lo señaló muy bien en su encíclica Mediator Dei.

Y concluí: Se ve, pues, por este texto de Pío XII que la Liturgia está en dependencia de la Fe y no al revés: se puede honrar a Dios por la Liturgia, si se tienen de antemano la Fe recta, la Esperanza verdadera y la Caridad genuina.

Dicho de otro modo: la Liturgia y la Misa no pueden hacer profesar y alimentar la Fe sino en los que ya la poseen.

4) Otro ejemplo de restauración, el nombramiento de los Obispos:

95: Otra cosa interesante del Papa actual es que nombra Obispos, por una parte mucho mejores, otros como antes; pero un cierto número de Obispos bastante buenos, por ejemplo, que dicen la Misa Tradicional; y los nombra contra la oposición de los Obispos.

Comentario:

El viernes 7 Mayo de 2010, Radio Cristiandad publicó en su blog un artículo intitulado Los Tradi-Progres auspiciados por la Neo FSSPX. Para conocer a Jean-Pierre Batut, el homenajeado por la FSSPX.

Se trata de Monseñor Jean-Pierre Batut, Obispo auxiliar de Lyon y galardonado por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con la portada de un libro consagrado a textos de Monseñor Lefebvre sobre la Santa Misa.

Este Obispo, encargado de la Liturgia de la diócesis, fue nombrado superior de la casa Sainte-Blandine, instituto para jóvenes simpatizantes de la forma extraordinaria del rito romano.

Jean-Pierre Batut es uno del número de Obispos bastante buenos, que dicen la Misa Tradicional; nombrado contra la oposición de los Obispos. Ahora bien, en una conferencia, entre otras joyas, ha dicho:

¿Qué diferencia hay entre el rito y el ceremonial? El ceremonial es una sucesión ordenada de gestos rituales: la significación no se da en un gesto tomado aisladamente, sino en el conjunto que ellos constituyen. Se encuentra esto en el mundo animal: cuando el macho corteja a la hembra, estamos en presencia de un ceremonial. E incluso, el paradigma de todo ceremonial es el ceremonial amoroso.
El ceremonial litúrgico, como el ceremonial amoroso, sólo tendrá su sentido si se basa en la fe y el amor.

Los jóvenes simpatizantes de la «forma extraordinaria del rito romano» estarán en buenas manos…

Suponemos que todos los buenos obispos nombrados por Benedicto XVI tienen las mismas orientaciones litúrgico-amorosas de Jean-Pierre Batut…

5) ¿Cuánto tiempo llevará la restauración?

94:10: Para mí, hay que esperar, diez, quince años. Los próximos años serán muy duros, porque los Obispos, ya ancianos, ven eso y van a librar como la última batalla para defender sus cosas, conservar el Concilio.

Después será más fácil, porque será una generación más arriba, que no conoce el Concilio.

Los que han introducido el Concilio no se van a convertir, y ellos van a dar batalla, y ellos tienen el poder ahora.

Comentario:

¡Todo lo contrario!, dentro cinco, diez, quince años, los jerarcas de la Iglesia serán aquellos que no han conocido la Tradición, nacidos en los años sesenta, formados por y para el Concilio Vaticano II.

Tomemos un ejemplo, sin entrar en detalles mucho más importantes y graves, como sería la validez de los Sacramentos recibidos. Supongamos un sacerdote nombrado obispo en 2015, a los cincuenta años de edad y veinticinco de sacerdote.

Este obispo habrá nacido en 1965, hecho su Primera Comunión en 1973, recibido su Confirmación en 1977, ingresado al semiasnario en 1983, ordenado sacerdote en 1990, ejercido su ministerio durante los últimos quince años de Juan Pablo II y los diez del inicio de la pretendida restauración ratzingeriana anunciada por Monseñor Fellay.

¿Se puede afirmar que este obispo no ha conocido el Concilio Vaticano II?

Para afirmar semejante despropósito, ¡es necesario haber perdido la Tradición y tener la intención de embaucar!

* Hemos visto más arriba que Monseñor Fellay ha dicho que los sacerdotes que descubren la Misa Tradicional empiezan por la Misa, después aprenden la Teología, la verdadera, la tradicional.

¿En qué quedamos, es una generación más arriba, que no conoce el Concilio y su misa bastarda, o es una estirpe que no conoce la verdadera Teología y la Tradición?

Estos sacerdotes, futuros obispos dentro de cinco, diez o quince años, son los que han sido formados en los semiasnarios y han sido ordenados por y para la Iglesia Conciliar, la modernista y oficial, mal que le pese al engañabobos de Monseñor Fellay.

* Joseph Ratzinger es uno de los que han introducido el Concilio y es el que tiene el poder ahora. Contra lo que quiere sugerir Monseñor Fellay, Benedicto XVI no se convierte, todo lo contrario; muy astutamente da batalla, sabiendo perfectamente dónde y cómo debe golpear para quebrar la resistencia de la Tradición.

Causa horror considerar lo que ha logrado en este sentido en sólo cinco años…

Los despropósitos y las mentiras de Monseñor Fellay están allí, a la vista, como prueba irrefutable…

6) Veamos qué dijo Monseñor Fellay sobre el caso de Monseñor Williamson:

40:06 – 46:03: El año pasado hay algo muy interesante que pasó, inmediatamente después de la supresión de la excomunión. Ese ataque…, es muy interesante mirar un poco lo que pasó. Los enemigos habían preparado este golpe. El golpe fue, cierto contra la Fraternidad; pero mucho más contra el Papa.

El primero en anunciar el golpe fue un periódico alemán. Este periódico alemán ha anunciado el caso de Monseñor Williamson, que era una emisión de televisión de Suecia ¿Por qué un periódico alemán habla de algo pasado en Suecia?

En Suecia habían hecho esta entrevista el primero de noviembre. La emisión fue el día mismo de la fecha del Decreto sobre nuestra excomunión. Una cosa que fue desconocida por el público.

Este periódico alemán ha anunciado la cosa el día mismo en que yo recibí ese Decreto. Y había poquísima gente que sabía eso; poquísima.

La emisión de Suecia fue inspirada. Y estos son hechos. Lo que digo ahora es lo que se encuentra en un documento que fue preparado y ha circulado en el culmen de la Curia Romana. Entonces, no soy yo que invento. Esta emisión fue inspirada, ayudada por una señora periodista francesa, que es una agente de izquierda, que es lesbiana y que está en relación con la masonería. Entonces, todo es peor… Esta es la gente que ayudó a hacer esta emisión en noviembre para dar el golpe en enero.

Y de nuevo, el día del anuncio, preparado por el periódico alemán, es el día mismo en que he recibido el texto.

Al recibirlo, el Cardenal Castrillón Hoyos me dijo: «Está caliente, sale del horno». Porque el Cardenal Re había firmado, justo, justo antes. Dijo: «Yo visité al Cardenal a la una y media. El Cardenal había sido llamado por el Papa a las 10 horas, y le dijo «ahora hay que firmar»«. Y en una entrevista dijo que no había tenido tiempo de leer el documento, que no hubo tiempo para atacar el documento, que estaba en un italiano no puro.

Y el mismo día comienzan los ataques.

El título del diario alemán decía: «El Papa está por tener problemas».

Y el artículo decía: Este Papa quiere hacer un poco de renovación en la Iglesia. Quiere restaurar. Ha permitido la Misa tradicional, ha querido hacer correcciones en varios niveles de la disciplina, de la doctrina. Y ahora piensa en suprimir la excomunión de los obispos de la Fraternidad. Pero, con eso va a tener un problema, porque hay un obispo que ataca a los judíos.

Comentario:

* Este periódico alemán ha anunciado la cosa el día mismo en que yo recibí ese Decreto (…) el día del anuncio, preparado por el periódico alemán, es el día mismo en que he recibido el texto.

¡Esto es una mentira siniestra!

Monseñor Fellay sabe, fehacientemente:

  • que recibió el Decreto, ya firmado, el sábado 17 de enero a las 16 horas.
  • que el Decreto está fechado el miércoles 21.
  • que estaba previsto publicar el Decreto el lunes 26.
  • que el diario alemán hizo el anuncio de su artículo en la edición del lunes 19.
  • que el miércoles 21 fue finalmente publicado el ventilado artículo.
  • que entonces se tomó la decisión de avanzar la publicación del Decreto.

El sábado 17 de enero, a las 16 horas, Monseñor Fellay desconocía lo que iba a anunciar el diario alemán el lunes 19.

* Monseñor Fellay aprovechó y utilizó la divulgación del «asunto Williamson» para enmascarar el hecho de haber aceptado el vergonzoso Decreto del levantamiento de las excomuniones, cuyo contenido no le causó ninguna sorpresa el sábado 17.

Es cierto que todo estaba preparado y que había poquísima gente que sabía eso; poquísima… Pero «eso» no es otra cosa que el contenido del vergonzoso Decreto aceptado y agradecido por los Obispos de la Fraternidad…

¡Tantas mentiras causan repugnancia!

7) Para terminar, consideremos el segundo de los dos milagros presentados por Monseñor Fellay para asegurar a los fieles sobre la posición de la Fraternidad San Pío X:

104:40: En París, esta vez se trata de una señora que, al ver lo que sucedía en el altar con la Nueva Misa, tenía un malestar. Una tía le dijo: «María habla a los niños». Entonces, va con su hijita de siete años a Rue du Bac (lugar de las apariciones de la Medalla Milagrosa) para que pregunte a Nuestra Señora ¿dónde tenemos que ir a Misa?

La niña sale y dice que la Virgen respondió: «A Saint Nicolas du Chardonnet».

La señora no se convence. Hace que su hija pregunte nuevamente: ¿Por qué allí?

La respuesta de la Virgen María fue: «Porque allí está la verdadera Iglesia».

Comentario:

* Porque allí está la verdadera Iglesia

¿Y Roma, Monseñor Fellay? ¿Qué pasa con Roma? ¿Acaso Nuestra Señora en Rue du Bac confirma lo dicho por Ella en La Salette? ¿Acaso acepta usted ahora que Roma perdió la fe, lo cual no quiso afirmar el 15 de agosto de 2008 en Saint Malo?

*¿Recuerda usted lo que ha dicho el domingo 18 de julio en Buenos Aires: Hoy, hay numerosísimos que quieren solucionar las cosas. Pero se ve, se puede verificar, que las soluciones no marchan. Decir que la Iglesia no existe más y que nosotros solamente somos la Iglesia, es falso.

¿En qué quedamos, Monseñor? La verdadera Iglesia, ¿está en la Iglesia Oficial o está, como dice Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en la Fraternidad?

*¿Y la Iglesia Oficial, Monseñor Fellay? ¿Qué pasa con la Iglesia Oficial?

Recuerde lo que usted ha dicho el lunes 16 de febrero de 2009 en Flavigny:
Algunos, para facilitar las cosas, hacen una identificación entre la Iglesia Oficial y la Iglesia Modernista. Pero es un error, porque hablamos de una realidad concreta.

En mi Carta de Dimisión he tratado este tema, particularmente en el Anexo VIII. Entre otros textos, allí se puede leer:

Conferencia de Monseños Lefebvre, el 9 de septiembre de 1988:

Ustedes continúan y representan de verdad la Iglesia, la Iglesia Católica. Creo que es necesario convencerse de esto: ustedes representan de verdad la Iglesia Católica. No que no haya Iglesia fuera nosotros; no se trata de eso. Pero este último tiempo, se nos ha dicho que era necesario que la Tradición entrase en la Iglesia visible. Pienso que se comete allí un error muy, muy grave.

¿Dónde es la Iglesia visible? La Iglesia visible se reconoce por las señales que siempre ha dado para su visibilidad: es una, santa, católica y apostólica.

Les pregunto: ¿dónde están las verdaderas notas de la Iglesia? ¿Están más en la Iglesia oficial (no se trata de la Iglesia visible, se trata de la Iglesia oficial) o en nosotros, en lo que representamos, lo que somos?

Queda claro que somos nosotros quienes conservamos la unidad de la fe, que desapareció de la Iglesia oficial.

Entrevista de Monseñor Lefebvre un año después de las consagraciones:

Son cosas que son fáciles de decir. Ponerse dentro de la Iglesia, ¿qué es lo que eso quiere decir? Y en primer lugar, ¿de qué Iglesia se habla? Si es de la Iglesia conciliar, sería necesario que nosotros, quienes luchamos contra ella durante veinte años porque queremos la Iglesia Católica, volviésemos a entrar en esta Iglesia conciliar para supuestamente volverla católica. ¡Es una ilusión total! (…) Es increíble que se pueda hablar de Iglesia visible en relación a la Iglesia conciliar y en oposición con la Iglesia Católica que nosotros intentamos representar y seguir. No digo que seamos la Iglesia Católica. Nunca lo he dicho. Nadie puede acusarme de haber querido tomarme por un papa. Pero, nosotros representamos de verdad la Iglesia Católica tal como era antes, puesto que seguimos eso que siempre ha hecho. Somos nosotros quienes tenemos las notas de la Iglesia visible: la unidad, la catolicidad, la apostolicidad, la santidad. Es eso lo que constituye la Iglesia visible.

¡Ay!, Monseñor Fellay… ya está dicho hace tiempo por Monseñor Lefebvre.

Si necesitaba la confirmación de Nuestra Señora, Ella lo ha dicho en Rue du Bac…

Si dudaba del Fundador, ya que tiene ahora la corroboración, ¿por qué no escuchar y seguir lo que dice Nuestra Señora?

Conclusión:

¡Ay!, Monseñor Fellay… ¡Ay!, Monseñor Fellay… ¡Cuántos despropósitos y mentiras!…

No es de este modo que se defiende la Verdad.

¿Al servicio de quién está todo este embelecamiento?

23 comentarios sobre “Comentario del Padre Ceriani a la Conferencia de Monseñor Fellay

  1. «(…) no sólo confirmar (sic) mi decisión, sino…»: NO, padre Ceriani; nada ha confirmado su decisión. Los hechos sólo prueban que tiene usted una mente alocada y enfermiza. Hasta Mons. Williamson, quien había dicho que era todo un diálogo de sordos y se mostró molesto al principio con las discusiones, ha entrado en razón, y ha comprendido que de las discusiones sólo pueden salir cosas positivas, más allá de que se llegue a un acuerdo o no.
    Cuando Monseñor Fellay se muestra entusiasmado con las nuevas generaciones, lo dice por la obvia razón de que los jóvenes, si bien están embebidos del espíritu conciliar, no conocen ni conocieron otra cosa; no así los viejos, que tienen la culpa de haber conocido la Tradición, y haber convertido a la Iglesia en un nido de ratas. En ese sentido, Mons. Fellay tiene más que razón al mostrarse optimista con las nuevas generaciones. ¡Cuántos sacerdotes están comenzando a rezar la Misa tradicional, confesando que no tenían idea de que fue el rito romano de la Iglesia durante siglos!
    Padre Ceriani, recapacite. Nadie le pide que rece la Misa Nueva ni que defienda la libertad religiosa, pero deje de ver fantasmas donde no los hay y vea las cosas positivas que se están produciendo. La FSSPX ha entrado en una etapa de tranquilidad con respecto a sus ataques a Roma, pero ello no quiere decir que vaya a renunciar a la batalla ni, mucho menos, que ya lo haya hecho. Entienda que es usted un clérigo vago, y que su situación fue clara y categóricamente tildada y condenada por Mons. Lefebvre de cismática.

    1. Ave Maria!

      Ariel dice: » no así los viejos, que tienen la culpa de haber conocido la Tradición» (sic).

      ¿De cuándo acá es culpa haber conocido la Tradición?

      Ariel parece estar contento con el proceder de Mons. Fellay, pero también parece no reparar en las repetidas mentiras del superior general de la FSSPX…

      Ninguna persona sensata puede confiar en quien miente repetida y deliberadamente, sobre todo si lo hace en materias graves.

      ¡Dios perdone a Mons. Fellay sus mentiras que arrastran a tantos fieles ingenuos!

      1. ¿Usted es o se hace? Cuando Mr. Richard (¿Williamson?) escribió esa frase, debió poner la palabra «culpa» entre comillas, pero que haya omitido ese detalle no implica que usted interprete cualquier verdura, teniendo en cuenta que ha serruchado la frase: «…no así los viejos, que tienen la culpa de haber conocido la Tradición, y haber convertido a la Iglesia en un nido de ratas».
        A la legua se nota su poca inteligencia, estimado.

      2. Ave Maria!

        Aclarador:

        Agradezco su atención hacia mi persona («¿Usted es o se hace?»), pero no se trata de ello en el foro.

        Ahora que si Richard puso tanta atención en un simple error en que se trocó una «n» por una «r» (“(…) no sólo confirmar (sic) mi decisión, sino…” ), me parece justo que se ponga atención en la omisión de unas comillas.

        Y si el hecho de que un simple seglar (con poca inteligencia, por añadidura) «serruche» una cláusula (que no frase) es causa de indignación, imagine usted el impacto de que Mons. Fellay haya «serruchado» una cláusula tan importante del motu proprio Summorum pontificum

  2. Richard:
    Usted está diciendo con otras palabras lo que todos los tradicionalistas sabemos: La FSSPX, ha dejado de combatir.
    Por ello ud. cree que hay tranquilidad.
    Ha renunciado a algo más que a dar batalla.
    En cuanto a sus apreciaciones acerca de las nuevas generaciones: le pido que haga la siguiente reflexión: ¿Cuándo ha ocurrido que tomando veneno uno se cure….?
    A Ud. le digo, que el que ve fantasmas no es el P.Ceriani, sino todos los que creen que esta nueva política de la FSSPX nos traerá la victoria. Y a todos los que quieran seguir el combate (sean fieles o sacerdotes)les pregunto : ¿no ha llegado la hora de hacer algo?. ¿Algo que no sea morder nuestra indignación?…
    No es hora de tranquilidad, es hora de un nuevo combate por Cristo y su Iglesia.

  3. Muy interesante el caso de la ley de circulación que presenta Monseñor Fellay para ejemplificar lo sucedido con el Motu proprio de Benedicto XVI.
    Permítaseme, sin embargo, concretizarlo, bajarlo a la realidad.
    Siguiendo el ejemplo de Monseñor Fellay, Benedicto XVI ha promulgado lo siguiente:

    “La ley promulgada por Napoleón Bonaparte ES LA EXPRESIÓN ORDINARIA DE LA LEY DE CIRCULACIÓN.
    La ley promulgada por Julio César debe considerarse como LA EXPRESIÓN EXTRAORDINARIA DE LA MISMA LEY DE CIRCULACIÓN y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo.
    Estas dos expresiones de la ley de circulación NO INDUCEN NINGUNA DIVISIÓN EN EL CÓDIGO DE LA RUTA; son, de hecho, dos usos del único Código Rutero.
    Por eso es lícito circular según la edición típica del Código Rutero promulgado por Julio César y nunca abrogado, COMO FORMA EXTRAORDINARIA DE LA LEY DE CIRCULACIÓN”.

    Por lo tanto, es falso lo que dice Monseñor Fellay cuando afirma que “El problema es que ahora hay dos leyes universales”.

    No es así. Le guste o no a los Obispos conciliares y a Monseñor Fellay, para Benedicto XVI hay UNA SOLA LEY UNIVERSAL CON DOS FORMAS, una ordinaria y otra extraordinaria.

    También es falso lo que afirma Monseñor Fellay cuando dice: “El Papa actual, que dice: «La Misa Tradicional no ha sido abrogada», es del mismo tipo de aquel que dijera: «La ley de Napoleón no ha abrogado la ley de Julio César. Se puede conducir ahora por la derecha y por la izquierda».”.

    No es así. Le guste o no a Monseñor Fellay, el Motu proprio de Benedicto XVI, siguiendo el ejemplo tomado, dice: “La ley de Napoleón no ha abrogado la ley de Julio César, EN CUANTO FORMA EXTRAORDINARIA de la circulación. Se debe conducir EN FORMA ORDINARIA POR LA DERECHA; y se puede conducir POR LA IZQUIERDA EN FORMA EXTRAORDINARIA.”

    Coincido con Monseñor Fellay en que esto crea un caos. Y por eso hubiese debido ser impugnado el documento que lo legitima.

    Pero el caos no solamente existe en las rutas y calles, sino también en las cabezas; incluso en las cabezas mitradas; y no solamente en las cabezas mitradas conciliares.

    Por esta razón se entiende que Monseñor Fellay acepte y festeje desde hace tres años este caótico Motu proprio.

    Por esta razón se entiende también que, conforme a este caótico documento, se le permita a Monseñor de Galarreta “CONDUCIR POR LA IZQUIERDA EN LA BASÍLICA DE SAN PEDRO”, perdón, que allí le sea “lícito celebrar el Sacrificio de la Misa según la edición típica del Misal Romano promulgada por el bienaventurado Juan XXIII en 1962, y nunca abrogada, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia”.

  4. Muy interesante el análisis que hace el padre Ceriani sobre los dichos de Mons. Fellay.

    La conclusión que se puede sacar es que el superior de la FSSPX mantiene negociaciones con un hereje, jefe de una secta, cuando en su calidad de obispo debería advertirlo y conminarlo a regresar a la religión católica, si es que alguna vez perteneció a ella.

    ¿Y por qué decimos que Ratzinger es un hereje? Es interesante releer algunos documentos pontificios de los tiempos en que había verdaderos papas. Uno que ningún católico debería desconocer, es Pascendi, de San Pío X, extenso pero definitivo, en el que hace la disección del modernismo y de los modernistas. Allí leemos:

    “38. En toda esta exposición de la doctrina de los modernistas, venerables hermanos, pensará por ventura alguno que nos hemos detenido demasiado; pero era de todo punto necesario, ya para que ellos no nos acusaran, como suelen, de ignorar sus cosas; ya para que sea manifiesto que, cuando tratamos del modernismo, no hablamos de doctrinas vagas y sin ningún vinculo de unión entre si, sino como de un cuerpo definido y compacto, en el cual si se admite una cosa de él, se siguen las demás por necesaria consecuencia. Por eso hemos procedido de un modo casi didáctico, sin rehusar algunas veces los vocablos bárbaros de que usan los modernistas.

    Y ahora, abarcando con una sola mirada la totalidad del sistema, ninguno se maravillará si lo definimos afirmando que ES UN CONJUNTO DE TODAS LAS HEREJÍAS. Pues, en verdad, si alguien se hubiera propuesto reunir en uno el jugo y como la esencia de cuantos errores existieron contra la fe, nunca podría obtenerlo mas perfectamente de lo que han hecho los modernistas.”

    Y si a alguno le quedan dudas acerca de la condición de modernista de Ratzinger, no es precisamente a Mons. Fellay, ya que según lo que leemos en el artículo, así lo dice: su cabeza es modernista.

    ¿Qué hace un obispo negociando con un hereje, para peor jefe de un movimiento herético? Alguno dirá que es porque el hereje tiene el cargo de papa. Pero es de fe que un papa no puede caer en herejía. Entonces, o hereje o papa. Las dos cosas no.

    Claro que como en las películas, no podemos matar al protagonista en los primeros minutos. Se acabaría el interés. ¿A quién aprovecha seguir con esta falsedad de que las negociaciones con el Vaticano tienen algún sentido?

    Desde el catolicismo, hablar claro reduciría drásticamente el número de fieles; es el terror de los obispos y curas de la Iglesia Conciliar en cuanto a que reconocen ser una evolución del catolicismo, por eso no hablan claro JAMÁS, pero ¿qué es mejor? ¿la confusión en la multitud o la Verdad en la soledad?

    Otro fragmento de Pascendi:

    “Pero, por ahora, baste lo dicho para mostrar claramente por cuantos caminos el modernismo conduce al ateismo y a suprimir toda religión. El primer paso lo dio el protestantismo; el segundo corresponde al modernismo; muy pronto hará su aparición el ateismo.”

    Para eso trabaja Ratzinger

  5. Ave Maria!

    R. P. Ceriani: creo poder contestar a su pregunta «¿Por quién pretende tomarnos este embaucador mitrado?»

    Cuando se miente reiterada y deliberadamente sobre un mismo tema tan grave, salta a la vista la intención de engañar.

    ¿Y a quién se pretende engañar? A los fieles que, por respeto a la investidura episcopal, confian ciegamente en lo que monseñor les dice.

    ¿A quién se pretende engañar? A los sacerdotes que, por estar sumamente ocupados, no se dan cuenta de lo que está ocurriendo en el interior y exterior de la Fraternidad; y a los sacerdotes que, por respeto a la autoridad de un superior general, no se atreven a contradecir ni afrontar y así acatan cuanto emana de ella.

    Todo esto no es sino la repetición de lo que ocurrió poco después del concilio: sacerdotes y obispos se doblegaron ante la autoridad y confianza en el Papa y claudicaron. Ahora se doblegan ante la autoridad y confianza del superior general y claudican…

  6. Jafg,
    Parece mas bien que el Padre Ceriani hizo una pregunta retorica o esperaba que tu salieras a contestarle? Digo, es un estilo de escribir, no que el Padre no sepa la respuesta. Me parece que el Padre Ceriani sabe muy bien la respuesta.

    1. Ave Maria!

      Estimado Alberto M. M.: estoy de acuerdo con usted y así lo entendí desde un principio. Sólo quise aprovechar esa pregunta (producto del estilo seguido en la exposición del padre) para exponer la idea (ya conocida de muchos, pero quizá no de otros) de que la confianza y la autoridad han sido utilizadas para embaucar a tantos fieles…

  7. Que sería considerado “clérigo vago”, el Padre Ceriani ya lo anunció en su carta de dimisión.

    Pero Monseñor Fellay y quienes lo secundan ocultan astutamente que para la Santa Sede los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no ejercen ningún ministerio, ni legítimo ni lícito.

    Hay dos documentos que hablan sobre ello.

    1) La Nota de la Secretaría de Estado, del 4 de febrero de 2009: A raíz de las reacciones suscitadas por el reciente Decreto de la Congregación para los Obispos, con el que se levanta la excomunión a los cuatro prelados de la Fraternidad San Pío X se considera oportuno aclarar algunos aspectos de la cuestión.

    1. El levantamiento de la excomunión ha liberado a los cuatro obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X, que por el momento no goza de reconocimiento alguno en la Iglesia católica. Tampoco los cuatro obispos, aunque liberados de la excomunión, tienen una función canónica en la Iglesia y no ejercen lícitamente un ministerio en ella.

    2) La Carta de Benedicto XVI a los Obispos, del 10 de marzo de 2009: La remisión de la excomunión ha sido un procedimiento en el ámbito de la disciplina eclesiástica: las personas son liberadas del peso de conciencia provocado por la sanción eclesiástica más grave. Hay que distinguir este ámbito disciplinar del ámbito doctrinal. El hecho de que la Fraternidad San Pío X no posea una posición canónica en la Iglesia, no se basa al fin y al cabo en razones disciplinares sino doctrinales. Hasta que la Fraternidad no tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercen ministerios legítimos en la Iglesia. Por tanto, es preciso distinguir entre el plano disciplinar, que concierne a las personas en cuanto tales, y el plano doctrinal, en el que entran en juego el ministerio y la institución. Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia.

    El Padre Ceriani sólo hace ver los despropósitos, los engaños, las mentiras y las blasfemias de Monseñor Fellay.

    Es a esto que hay que responder, por más que provengan de una mente enfermiza y alocada.

    Pero, si no hay respuesta y se aceptan los despropósitos, los engaños, las mentiras y las blasfemias, el alocamiento y la enfermedad están en otras cabezas.

    que el sayo le caiga a quien corresponda

  8. Richard:

    No voy a perder el tiempo en responder a sus gratuitas agresiones al Padre Ceriani. ¿O acaso le pagan para ello? El Padre no necesita que lo defiendan. Tampoco nos hace falta a nosotros ni defenderlo ni defendernos; nosotros, los feligreses que hemos conocido personalmente a Monseñor Lefebvre y a la Fraternidad tal como era hasta el año 2000, y especialmente hasta la elección de Benedicto XVI. Usted ya lo ha confesado, y a confesión de parte, relevo de prueba: “La FSSPX ha entrado en una etapa de tranquilidad con respecto a sus ataques a Roma”. El resto de su frase lo retomo más abajo.

    Pero sí quiero responder y poner en su lugar la libre interpretación que usted hace del pensamiento de Monseñor Fellay: “Cuando Monseñor Fellay se muestra entusiasmado con las nuevas generaciones, lo dice por la obvia razón de que los jóvenes, si bien están embebidos del espíritu conciliar, no conocen ni conocieron otra cosa…”

    Esta es su interpretación. Libre examen, sin lugar a dudas. Si el Superior General hubiese dicho esto, no hubiese sido denunciado de proferir un despropósito. Pero él no ha dicho eso; y lo que él dijo es un disparate, como bien lo señala el artículo que comentamos.

    Tomando otro ejemplo, podemos decir: los jóvenes, si bien están embebidos del espíritu rock, no conocen ni conocieron otra música. ¡Cuántos jóvenes podrían confesar que no tienen idea de que el canto gregoriano ha sido la música de la Iglesia durante siglos! ¡Cuántos jóvenes podrían comenzar a gustar la música clásica y reemplazar el rock por ella!

    Pero sería un enorme despropósito afirmar que un joven nacido en los años sesenta no ha conocido el rock, y que, por lo tanto, va a ser más fácil hacerle apreciar el gregoriano o la música clásica.

    Es cierto que, por ahora, al Padre Ceriani y a los otros sacerdotes de la Fraternidad nadie les pide que recen la Misa Nueva. Pero sí les han exigido aceptar, festejar y agradecer un Motu proprio que relega la Misa Tradicional al grado de “forma extraordinaria” y que afirma que la Misa Tradicional expresa la misma fe que la Misa Nueva.

    Es cierto que, por ahora, al Padre Ceriani y a los otros sacerdotes de la Fraternidad nadie les pide que defiendan la libertad religiosa. Pero sí les han prohibido predicar condenando la “laicidad positiva” y otras tantas paparruchadas de Benedicto XVI. Lea los tres artículos del Padre Turco publicados en este mismo blog.

    Esto prueba que la Fraternidad ha renunciado a la batalla, aunque usted no quiera o ya no pueda reconocerlo.

    Es cierto que, por ahora, al Padre Ceriani y a los otros sacerdotes de la Fraternidad nadie les pidió que reconociesen la validez de las excomuniones de julio de 1988. Pero sí les han prohibido rechazar y denunciar el Decreto que ha levantado y remitido como válidas las mismas, dejando a Monseñor Lefebvre y a Monseñor de Castro Mayer en la infamante situación de excomulgados. Perdón, me corrijo: ¡los dos Obispos gozan todavía del honor de no pertenecer a ese sistema que se autodenomina Iglesia Conciliar! Cosa que no pueden hacer los cuatro tránsfugas…

    Para terminar, el Padre Ceriani ha señalado una serie de despropósitos y de mentiras en la conferencia de Monseñor Fellay. Es esto lo que usted debería comentar y, eventualmente, refutar o desmentir.
    Hasta ahora no ha hecho otra cosa que interpretar a su gusto uno de esos despropósitos. Señal de que no tienen argumentos, ni usted ni los sacerdotes de la Fraternidad a los cuales hubiese podido consultar. ¿O es que los consultó?

    Padre Ceriani, como siempre, muchas gracias por esclarecer la situación.

    Dios quiera que su trabajo sirva para sacar del embeleco a los desprevenidos.

  9. Perdón de mi español.

    Habiendo aprendido que monseñor Fellay ha citado en una Conferencia de Bahia la historia de una niña pequeña que nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, rue du Bac en París, le dijo asistir a misa en San Nicolás “porque allá es la iglesia verdadera”, he preguntado a buenos amigos parisinos, fieles devotos de San Nicolás.

    Mis amigos frecuentaron, una cierta época, la madre de esta chica, pero me dicho: «no nos gustaba mucho, la encontramos rara, mucho demasiado excitada, extrañamente agitada. En cualquier caso, monseñor Fellay, por su parte, quedó muy impresionado. Se hizo contar su historia y fue muy, muy impresionado. »

    A mi pregunta: «practica esta dama siempre a Saint Nicolaá?» (porque la historia remonta a varios años), respondieron, «tal vez va siempre, pero en cualquier caso hace mucho tiempo que no le vemos».

    «Pero, agregaron con un suspiro, cuando la hemos conocido entonces, era mucho vista con los abades Héry y de Tanouarn y ella formaba parte de la «banda» de los laicos que papillonaban constantemente alrededor del abad Philippe Laguérie, prior de Saint Nicolás.

    Sobre este tema, se puede preguntar en América del Sur al abad Bouchacourt, sucesor del abad Laguerie, y también al abad Beauvais, actual prior de San Nicolas.

  10. El mismo commentario en frances :
    Ayant appris que Mgr Fellay a cité dans une conférence à Bahia l’histoire d’une petite fille à qui Notre-Dame de la Médaille Miraculeuse, rue du Bac à Paris, aurait dit d’aller à la messe à Saint Nicolas « parce que là est la véritable Église », j’ai interrogé à ce sujet de bons amis parisiens, fidèles pratiquants de Saint Nicolas.

    Mes amis ont, à une certaine époque, fréquenté la mère de cette petite fille mais m’ont-il dit : « Elle ne nous plaisait pas beaucoup, nous la trouvions étrange, beaucoup trop excitée, bizarrement agitée. En tout cas Mgr Fellay, pour sa part, a été très impressionné. Il lui a fait raconter son histoire et il a été très, très impressionné. »

    A ma question : « Est-ce que cette dame pratique toujours à St Nicolas ? » (car l’histoire remonte à quelques années), ils m’ont répondu : « Peut-être y vient-elle toujours mais en tout cas il y a longtemps que nous ne l’y avons pas rencontrée. »

    « Mais, ont-ils ajouté avec un soupir, à l’époque où nous l’avons connue, elle fréquentait beaucoup les Abbés Héry et de Tanouarn et elle faisait partie de la « bande » de laïcs qui papillonnaient constamment autour de l’Abbé Philippe Laguérie, alors prieur de Saint Nicolas ».

    Il serait intéressant d’interroger à ce sujet, en Amérique du Sud, l’abbé Bouchacourt, successeur de l’abbé Laguérie et à Paris l’abbé Beauvais, actuel prieur de Saint Nicolas.

  11. Somos un grupo de cuatro personas que, decepcionadas y heridas, no asistimos más a las Misas de la Fraternidad San Pío X. Impactadas ahora por los comentarios del Padre Ceriani, en especial por el supuesto milagro en París y las declaraciones de Pierre, no quisimos quedarnos con esos datos y escuchamos la conferencia de Mons. Fellay, la cual puede encontrarse en el sitio Secretum meum mihi.

    Hemos decidido hacer públicas nuestras reflexiones. Somos concientes que Mons. Fellay ni siquiera tendrá conocimiento de nuestro comentario. No tenemos mucha esperanza de que el mismo llegue al superior del distrito o a los sacerdotes; pero confiamos en que nuestras impresiones y reflexiones puedan ayudar a algún que otro feligrés.

    Ante todo, nos sorprende mucho la relación de Mons. Fellay con la Santísima Virgen: por una parte, afirma haber obtenido de Ella lo pedido por medio de las cruzadas de rosarios, lo cual no es cierto; y por otro lado, parece no tener en cuenta lo que él mismo cree y divulga como dicho por Nuestra Señora respecto de la verdadera Iglesia.

    En segundo lugar, no deja de llamar nuestra atención porqué Mons. Fellay hace conocer en julio de 2010 un hecho sucedido como máximo en 1997, puesto que, según el relato de Pierre, la madre de la vidente frecuentaba al párroco, el Padre Laguerie.
    Monseñor habla de modo intemporal, pero dice que la niña “tiene siete años”, lo cual permite aplicarlo al momento presente y justificar el accionar actual de la Fraternidad.

    Finalmente, ¿qué debemos entender por “verdadera Iglesia”?
    Si en 1997 Nuestra Señora ha dicho realmente que la verdadera Iglesia está en la Tradición, ¿por qué en el año 2000 se inicia un acercamiento a las autoridades romanas, dirigentes de una iglesia falsa, la Conciliar y Oficial?
    ¿Por qué se acepta reintegrarse a la comunión con esa falsa iglesia? Esta actitud va en contra de lo expresado por los superiores de la Fraternidad en 1988, pero sobre todo contra lo que habría revelado por Nuestra Señora en Rue du Bac.

    En la conferencia, Mons. Fellay dice que se ha iniciado una restauración en la Iglesia. ¿En cuál?, preguntamos. ¿En la verdadera o en la falsa? En la falsa no puede haber restauración. Pedimos que algún superior o sacerdote nos explique si la Tradición y, particularmente la Fraternidad, necesitan ser restauradas. Nosotros estamos convencidos que esta última debe ser restablecida en la buena línea que seguía hasta 1999.

    En el otro milagro comentado por monseñor, el afortunado beneficiado había pedido a Nuestra Señora: “¿Dónde está la Iglesia. Nuestra Señora de Guadalupe?, muéstrame dónde está la Iglesia, muéstrame el camino”.

    Quisiéramos saber qué hacen y qué dicen hoy los dos videntes. ¿Cómo recibieron el Motu proprio de 2007? ¿Qué dijeron sobre el levantamiento de las excomuniones?
    La adolescente de Rue du Bac tendría hoy unos 21 años. ¿Qué dice de todo esto? ¿Sigue asistiendo a San Nicolás de Chardonnet?

    Para nosotros es claro que, o no se trató de verdaderos milagros; o la Santísima Virgen cambió de parecer de 1997 a 2009, o monseñor Fellay no sigue las enseñanzas de la Madre de Dios y manipula su mediación.

    ¡No nos sorprendamos ni nos quejemos de que el Vaticano y Benedicto XVI tergiversan el mensaje de Fátima!

    Sea lo que sea de los milagros publicados por monseñor Fellay, cada día más “místico”, para nosotros es evidente que no podemos y no debemos compartir todo este engaño.

  12. Cuatro Fieles:
    En verdad creo que Monseñor Fellay no lee esto, pero hay agentes suyos que están al pendiente de los comentarios de los foristas de RC.
    Todo lo hecho para alcanzar el Motuo Proprio del año 2007 y el levantamiento de las excomuniones son un acto de mentiras planeadas.
    Los cuatro obispos no tienen vergüenza en dirigirse a los fieles con la frente en alto, han ofendido a Dios y a la Santísima Virgen María, han mentido, han claudicado, han dado la espalda a Monseñor Lefebvre y para colmo de males se sienten dueños de los sacramentos.
    Las gentes no aceptan la realidad, solamente viendo las cosas desde otra perspectiva (por ejemplo que piensan los fieles y sacerdotes modernistas ante los actos de FSSPX) habrán de poder entender los espantosos hechos del último reducto-monopolio tradicionalista del mundo.

    Pablo

  13. «Monsieur l’abbé, je vous écris en français puisque vous connaissez cete langue. Pouvez-vous me dire pourquoi vous êtes sûr que Monseigneur Fellay a reçu le décret de levée des excommunications déjà signé le samedi 17 janvier à 4 heures de l’après-midi ?»

  14. Thérèse:

    Supongo que usted lee bien el castellano. Para ayudar a la mayoría de los lectores, traduzco su pregunta y respondo en mi lengua.

    Usted me pregunta: “¿por qué está seguro de que Monseñor Fellay ha recibido el decreto del levantamiento de las excomuniones ya firmado el sábado 17 de enero a las 4 de la tarde?”

    Mi seguridad se funda en el hecho de que fue el mismo Monseñor Fellay quien lo ha escrito y dicho. Digo “seguridad”, en la medida que se puede confiar en los dichos y escritos de Monseñor Fellay.

    En su Carta a los sacerdotes de la FSSPX, del 31 de enero de 2009, Monseñor Fellay lo escribió en parte. El resto ya lo había dicho en la conferencia a los Priores de Francia, el lunes anterior, 26 de enero. En otras oportunidades volvió sobre el tema.

    En dicha Carta, enviada por FAX a todos los sacerdotes de la Fraternidad y reproducida luego en el órgano oficial de la misma, Cor Unum No 92, del mes de marzo de 2009, se lee:

    Je me rendis à Rome le 17 janvier, afin d’y déposer le bouquet de roses offert à la très Sainte Vierge Marie, à l’intention du Saint Père, pour qu’il ait le courage de retirer le décret de 1988. A ma grande joie, j’en repartis exaucé, avec le décret daté du 21 janvier mais devant être rendu public le 26.

    Traduzco: Fui a Roma el 17 de enero, con el fin de depositar el bouquet de rosas ofrecido a la Santísima Virgen María, por la intención del Santo Padre, para que él tenga el coraje de retirar el decreto de 1988. Para mi gran alegría, partí escuchado, con el decreto fechado el 21 de enero, pero que debía hacerse público el 26.

    En la conferencia del 26 de enero, Monseñor Fellay había indicado la hora. Además señaló que, por tratarse de un sábado por la tarde, no había nadie en los pasillos y muy poca gente pudo tener conocimiento de su visita al Cardenal Castrillón Hoyos.

    Esto concuerda con lo que dijo en Bahia, Brasil:

    – el Cardenal Re fue llamado por el Papa a las 10 de la mañana, y firmó el documento sin tener tiempo de corregir el texto, en un italiano incorrecto.
    – El cardenal Castrillón Hoyos fue a ver al Cardenal Re a las 13: 30 para recibir el decreto ya firmado.
    – A las 16 lo entregó, aún caliente, a Monseñor Fellay.

    Espero haber satisfecho su consulta.

    Que Santa Teresa y Santa Teresita la bendigan desde el Cielo.

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