Visto en Secretum Meum Mihi
Artículo de la revista Golias, Jul-04-2009. Traducción al español de Panorama Católico Internacional.
Lefebvristas: documento canónico para negociar el engaño
Ante de la redacción de un Motu proprio sobre los Lefebvristas, los servicios del Vaticano están tratando de encontrar una solución intermedia en vistas al reingreso definitivo de los integristas.
Según nuestra información o nuestros informantes, Roma desearía, a raíz de la polémica en torno a las ordenaciones celebradas recientemente en el seno de la Fraternidad San Pío X, encontrar una solución de compromiso, incluso antes de la concreción de negociaciones especificamente teológicas.
Ello permitiría aclarar el panorama e iniciar las cosas más rápido. Es muy probable que la Curia hubiera previsto, por intermedio de gestiones de Monseñor Mario Marini, secretario de la Comisión «Ecclesia Dei», actualmente fallecido, un documento que permita además de la ya levantada excomunión de los cuatro obispos consagrados por Msr Lefebvre, el levantamiento de la suspensión a divinis impuesta a sacerdotes y clérigos de la featernidad. Monseñor Bernard Fellay, superior de la Fraternidad de San Pío X, mostró reticencias (ya que el documento sería también un compromiso de respetar la autoridad de los obispos locales) de modo que Roma renunció al proyecto de regularización canónica transitoria. Hoy se ha exhumado del olvido.
La idea es obviamente inteligente aún si, desde el punto de vista canónico y, sobre todo teológico, plantea indudables problemas. De hecho pone en cierto modo, aunque sea precario, el carro delante delcaballo suponiendo resuelto, al menos por un tiempo, lo que no lo está.
En el espíritu de Benedicto XVI y en el del Cardenal Darío Castrillón Hoyos, por poco tiempo a cargo del caso, se trata de tener en cuenta las múltiples oposiciones a tal reconocimiento que se facilitarían si la Fraternidad estuviera jurídicamente en regla (aunque sea temporalmente) y no, en las palabras del abad Claude Barthe, en un estado de «ingravidez canónico.» Esta iniciativa romana permitiría establecer la legitimidad (y la innegable validez en los casos de penitencia y matrimonio), de los sacramentos celebrados por los sacerdotes de la Fraternidad.
Además, se trataría de un claro estímulo a la última y un tirón de orejas a los obispos reacios, como los de Alemania. Esta hipótesis podría suscitar incluso en Roma muy fuerte oposición, por ejemplo de los Cardenales Levada (Congregación para la Doctrina de la Fe),y Re (Obispos) y de Mons. Francesco Coccopalmerio, Presidente del Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos debido a que implica la violación de la ley y de su espíritu, pues, en última instancia no obligaría a nadie ni a nada (la Fraternidad puede permanecer en su posición) y sería más que un trámite, un artificio, una solución transitoria y frágil ad hoc. Su única ventaja es el beneficio de San Pío X porque sería una forma de apoyar a la Fraternidad.

Luego de la Cáritas in Veritare que perpetró Ratzinger, además de reconocer el Concilio Vaticano II a Fellay lo van a obligar a jurar adhesión a la Encíclica y veneración a Montini.
Cosas que el Inferior de la Neofraternidad, lanzado como está al acuerdismo obsceno y obsecuente, realizará prestamente.
Usted si que es rapido en juzgar Don Azul. Pongase a pensar.. eso no ha sucedido… y si no sucede.. que hara?