ITALIA.- El sacerdote Piero Gelmini, de 82 años, muy conocido en Italia por su compromiso en la lucha antidroga y acusado de presunto abuso sexual, se desdijo de su acusación contra un «lobby judío radical» al que atribuyó la causa judicial en curso. En declaraciones al canal GR1, Gelmini se corrigió: «si lo dije se me escapó, porque quería decir un lobby masón radical de centro izquierda. Pido disculpas a los judíos porque tengo mucho respeto y consideración por ellos».
Luego de que el diario La Stampa informó el viernes que el cura popular y amigo del ex premier Silvio Berlusconi era objeto de una investigación judicial por supuestos abusos, el diario Corriere della Sera reprodujo este martes acusaciones del cura contra un «lobby judío radical» detrás del caso.
«Existe esta logia masona radical que combate a la Iglesia sobre todos los frentes, y apunta a neutralizar a los que en una acción de vanguardia tratan de dar un testimonio cristiano y los curas son los puntos de referencia preferidos», se desdijo.
El religioso es considerado un «guía espiritual» para políticos de la derecha, como Berlusconi, un donante importante a su obra. La fiscalía de Terni, en Umbria, centro del país, investiga la denuncia de supuestos abusos sexuales presentados por ex huéspedes de su comunidad. La fiscalía también abrió una investigación sobre la fuga de noticias relativas a las investigaciones sobre los presuntos abusos sexuales de Gelmini, responsable de la comunidad Incontro que se ocupa de tóxico-dependientes y desamparados, con ramificaciones en todo el mundo.
El vocero de la comunidad judía de Roma, Riccardo Pacifici, dijo que «se trata de acusaciones delirantes, quizás debidas al estrés del momento y también al calor. Las rechazamos y esperamos disculpas». El cura Gelmini fue el fundador en 1963 de la Comunidad Incontro, una asociación para la recuperación de drogadictos y de ayuda a los desamparados, que se extendió en los años ’70 y ’80 a Brasil, España, Francia, Tailandia y Estados Unidos.
Un vocero del religioso señaló que las acusaciones provendrían de cuatro o cinco jóvenes alejados, en 2006, de una de las comunidades situadas en Amelia, cerca de Terni. Según trascendió, existen dos denuncias sobre los hechos que fueron depositadas ante la justicia hace un año y medio.
Fuente: ANSA
