Del nuevo mundo feliz
fuisteis la flor más hermosa,
Como a Esposa de Jesús
elegida, Santa Rosa.
La fragancia de esta flor
por el mundo ya esparcida
es la salud y la vida
de quien fino la invocó:
toda la Iglesia llenó
de virtud muy olorosa.
Como a Esposa, etc.
Con excelente alegría,
el nombre, Jesús os dio,
y la Virgen os nombró
con el mismo que tenía:
Rosa de Santa María
os apellidó gloriosa.
Como a Esposa, etc.
A tu puro entendimiento
nunca impura tentación
se ofreció: con tal blasón
diremos bien de tu aliento,
que de Serafín ardiendo
fue tu castidad hermosa.
Como a Esposa, etc.
La penitencia y rigor
de silicios y cadenas,
desolaciones y penas,
os causaron tal dolor,
que tus venas desangró
una vida tan penosa.
Como a Esposa, etc.
El amor de Dios tuviste
al modo de Serafín:
con este dichoso fin
a solo Jesús quisiste:
y por tal medio tuviste
unión la más amorosa.
Como a Esposa, etc.
En sus ayunos parece
Santa Rosa flor del campo;
la comida no gustando
esta flor, no desfallece:
su sustento más parece
ser comida gloriosa.
Como a Esposa, etc.
Con fervor y devoción
tras tu fragancia corriendo,
lograré el merecimiento
de tu santa bendición:
con tu dulce protección
mi suerte será dichosa.
Como a Esposa, etc.
A sus devotos les mira
Rosa, como madre buena,
alivio les da en su pena,
salud, vida y alegría:
¿quién no busca en este día
a madre tan poderosa?
Como a Esposa, etc.
Del nuevo mundo feliz
fuisteis la flor más hermosa.
Como a Esposa de Jesús
elegida, Santa Rosa.
℣. Ora pro nobis Sancta Rosa Limanensis.
℟. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Oremus
Bonorum omnium largitor omnipotens Deus, qui Beatam Rosam cælestis gratiæ rore præventam, virginitatis et patientiæ decore, Indis florescere voluisti: da nobis famulis tuis ut in odorem suavitatis ejus currentes, Christi bonus odor effici mereamur. Per eumdem Christum Dominum nostrum. ℟. Amen.

