
La mafia globalista sirve al Señor de las Moscas. Su esencia demoníaca es notoria a todos y destaca especialmente en los espectáculos a escala mundial, donde el satanismo y la simbología esotérica se esmeran en hacer su furibundo despliegue de anticristianismo.
El globalismo odia al ser humano porque odia a Dios y a su creación; por eso persiste en alienar al hombre y hacerlo sucumbir a la tentación de un distópico mundo dividido en dos simples castas: amos y esclavos.
Para lograr este fin, arrancan de las almas la aspiración a lo trascendental, imbuyéndolas de relativismo y degradación moral hasta hacerles ver la lógica como ilógica, la esclavitud como libertad y el mal como bien, matando en ellas su aspiración a la perfección y su anhelo de una eternidad feliz. No es casual que hoy haya tantos apologistas del pecado mientras que la virtud se ha vuelto anacrónica, despreciable y hasta punible.
Esta élite plutocrática (su nombre es legión) que se tiene a sí misma como superior al resto de la humanidad, discute en sus aquelarres el destino del mundo. En ellos definen sus tortuosas agendas enchapadas de bien, con las que guían a las sociedades –una vez castradas de su idiosincrasia, sus principios y su moral– a su autodemolición mediante una ingeniería social dedicada a la aniquilación de la razón y a la glorificación del hedonismo.
A través de espectáculos y eventos suelen vaticinarnos aquellos trágicos sucesos (pues solo anuncian desgracias) que afectarán al mundo en un futuro cercano, concebidos por sus enajenadas mentes. Por ejemplo: la predicción de un ataque cibernético a escala mundial hecha por el patibulario Klaus Schwab, fundador del siniestro Foro Económico Mundial, del cual ya hemos presenciado ciertos ensayos a menor escala mientras aguardamos la catástrofe a escala global.
Y como una imagen vale más que mil palabras, analizaremos de forma muy breve varios ejemplos que muestran como estos sociópatas disfrutan atemorizando a los destinados a ser felices con las manos vacías y el dogal al cuello.
Ceremonia de apertura de los juegos olímpicos Londres 2012
Traduzco al español los más importantes textos explicativos que se muestran en este vídeo, donde ya en el año 2012 nos predecían la pandemia de Covid que, ocho años después, azotaría al mundo.
“La programación predictiva es un modo sutil de condicionamiento psicológico provisto por la media para conformar al público a cambios sociales implementados por nuestro líderes. Cuando estos cambios sean llevados a cabo, el público ya se hallará familiarizado con ellos y los aceptará como una progresión natural, permitiendo su aceptación con la menor resistencia y conmoción posible”. –Alan Watts
En el minuto 2:19 del video aparece en primer plano el rostro de una mujer china (¡qué coincidencia! ¿Dónde se originó el virus?) mientras pueden verse caballos (importante símbolo en la mitología china) pasar tras ella.
Minuto 2:02 Entra el virus simbolizado por hombres envueltos en harapos negros.
Ceremonia de inauguración del túnel de San Gotardo en Suiza
Esta es el más luciferino show que se haya visto jamás públicamente. Este chocante vídeo impregnado del más furibundo satanismo es extremadamente complejo y nos basta sólo con señalar que en él se predice el sometimiento absoluto de la humanidad a Lucifer. En él vemos también caer numerosas almas al abismo.
Commonwealth Games Birmingham 2022, Inglaterra
Otro aquelarre en el que presenciamos a una humanidad encadenada y servil a Baal, y la construcción de una torre que simboliza la nueva Babel globalista destinada a derrotar a Dios y esclavizar a la humanidad mediante la imposición de una totalitaria y satánica distopía.
Apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024
Analicemos la imagen más controversial de esta detestable apertura: la sacrílega parodia de la última cena de Leonardo da Vinci.
Y aquí, es donde me atrevo a predecir cuál es el mensaje oculto tras esta infame representación sin miedo a equivocarme: ¿Por qué escoger la última cena y como centro de ella, una mujer con una obesidad mórbida cuya presencia contradice todo lo que se espera de un atleta?
Todos sabemos que desde hace tiempo atrás, se vienen sucediendo un gran número de desastres en la industria alimentaria. Supuestos problemas en las líneas de abastecimiento, más un montón de almacenes de alimentos, de granjas avícolas y de ganado han sido diezmados por el fuego, sospechosos accidentes o supuestas plagas y contagios nunca definidos, pues no ha habido claridad sobre sus causas.
Si a esto le añadimos la guerra que la criminal Agenda 2030 tiene contra los agricultores y los ganaderos, es obvio que con la representación de la última cena nos están anunciando una grave crisis alimentaria a nivel mundial. Puede que no sea mañana o pasado ya que estos canallas trabajan a largo plazo tal como sucediera con el Covid, habiendo éste sido anunciado ocho años antes de su aparición.
Tal parece que esta banda de réprobos y depravados se complacen en su papel de heraldos de los cuatro jinetes del apocalipsis. Nos han traído guerra. Nos han traído peste (y con ella la muerte) y ahora planean traernos hambre.
Frente a esta situación, solo nos queda como cristianos practicar la virtud de la paciencia y sonreír mirando al cielo mientras meditamos en las sabias y esperanzadoras palabras del salmista:
Aguarda un poco y el impío ya no estará; y si buscas su lugar no lo hallarás. En tanto que los mansos poseerán la tierra, y se deleitarán en abundancia de paz. El impío urde males contra el justo, y a su vista rechina los dientes; pero Yahvé se ríe de él, porque está viendo llegar su día. –Salmo 36 (37):10, 13
Recomiendo la lectura de este Salmo –gran consuelo para todo cristiano– que predice el destino de todos los Icaros que caerán en picado hacia el abismo consumidos por la luz divina, porque habiendo sido creados para glorificar a Dios y a Su creación, escogieron rechazarlo y construir sus desafiantes torres sobre arena.
Que Dios se apiade de sus almas.
