ESTEBÁN SÁNCHEZ MALAGÓN: 100 AÑOS DE COMUNISMO

Misterios de iniquidad

LA RÁPIDA HERENCIA DE LA REVOLUCIÓN RUSA

China liderará la Cuarta Revolución Industrial

En el año 2006 el R.P. Dominique Bourmaud publicó su libro “Cien años de modernismo”, toma como punto de referencia la encíclica Pascendi Dominici gregis, de San Pío X, y el Decreto Lamentabili sine exitu, publicados ambos en 1907, mediante los cuales se condenaba el modernismo teológico.

El modernismo tiene cien años. De hecho, el Larousse describe esa herejía como la crisis religiosa que marcó el pontificado de San Pío X (1903-1914). El diccionario señala lo que estaba en juego en esa crisis al precisar que pretendía acomodar la doctrina de la Iglesia a las nuevas ideas, en especial a la filosofía y a la crítica bíblica moderna.

Vista desde la perspectiva de dos mil años de cristiandad, esta herejía parece ocupar un lugar poco importante entre las crisis padecidas tantas veces por la vieja Roca. Por lo demás, desde san Pío X el asunto quedó zanjado. Entonces, ¿para qué traer a colación un caso ya cerrado? ¿Por qué volver a tocar un tema pasado de moda? Dice el Padre.

Porque no es un tema pasado de moda diríamos, el modernismo tecnológico está en las venas del comunismo que sigue taladrando la sociedad eclesiástica y la sociedad temporal. Lamentablemente hoy vemos como el capitalismo y el modernismo fueron absorbidos por el comunismo. En el tiempo de San Pío X estaba por emerger un estado completamente nuevo con un modelo completamente diferente ante el cual nadie va a quedar indiferente.

¿Qué sigue ahora?

Esta pregunta surgió hace treinta años (1991), a la “caída del comunismo”, cuando se dio fin a la guerra fría. Hoy (2021) nos preguntamos ¿Qué sigue ahora? La respuesta es: LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, con Controla-virus incluido.

Hace treinta años lo que siguió después de la muerte aparente del comunismo fue un proceso de ADORMECIMIENTO DEL MUNDO CAPITALISTA, que está viendo reflejado su triunfo con la muerte del Capitalismo como era conocido, hoy el WEF, está RECAPITULANDO TODO EN EL COMUNISMO.

El comunismo después de la Guerra Fría

Después de las revoluciones de 1989, la propia Unión Soviética sufrió cambios políticos drásticos. En agosto de 1991, los partidarios de la línea dura en el PCUS, la KGB y el ejército que consideraban a las reformas de Gorbachov como una traición al comunismo montaron un golpe de Estado, poniendo al líder soviético bajo arresto domiciliario y enviando tanques a ocupar Moscú. Pero el complot no tuvo el apoyo de los miembros comunes del Partido ni del público en general, y los conspiradores fueron arrestados o se suicidaron. El 25 de diciembre de 1991, con los movimientos independentistas creciendo en todo el país, Gorbachov anunció la disolución de la Unión Soviética en quince repúblicas independientes.

En encuestas recientes, como la realizada por RBK TV de Moscú en 2015, muchos encuestados (alrededor del 60 por ciento) dijeron que la Unión Soviética debería renacer. En mayo de 2017, la Liga Juvenil Comunista, que fue establecida como una organización afiliada al PCUS, celebró una ceremonia de juramento para jóvenes en la Plaza Roja de Moscú, ante la tumba de Lenin. En el acto, el presidente del Partido Comunista de la Federación Rusa, Gennady Zyuganov, afirmó que 60,000 nuevos reclutas se habían unido recientemente al Partido y que el Partido Comunista continuaba sobreviviendo y expandiéndose.

El espectro del comunismo continúa acechando al país más grande del mundo. Solamente en Moscú hay más de 80 monumentos dedicados a Lenin, cuya tumba en la Plaza Roja continúa atrayendo turistas y seguidores. El mundo nunca expuso y condenó exhaustivamente los crímenes de la KGB. En el último siglo, la influencia comunista explícita en los gobiernos se ha desvanecido en la mayoría de los países. En el apogeo del movimiento comunista en la Guerra Fría, había más de dos docenas de países que eran gobernados por regímenes abiertamente comunistas (las principales China, Vietnam, Cuba Corea del Norte y Laos.) A pesar de que el partido gobernante en Corea del Norte “abandonó” las referencias al marxismo-leninismo, sigue siendo un Estado comunista totalitario. Hoy en día, más de ciento cincuenta países en todo el mundo tienen partidos comunistas al frente de sus gobiernos.

En la década de 1980, había más de 50 partidos comunistas en Latinoamérica, con un total de un millón de miembros afiliados (de los cuales el Partido Comunista de Cuba contabilizaba más o menos la mitad). A principios de los 80, Estados Unidos y la Unión Soviética competían ferozmente por las zonas principales de Latinoamérica y Asia. Con el “colapso” de Europa del Este y la Unión Soviética, los partidos comunistas se enfocaban en la violencia para imponer su régimen, como El Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso (PCP-SL).

Sin embargo, la mayoría de los países latinoamericanos cayeron en variantes del socialismo. Partidos políticos de izquierda asumieron nombres como Partido Socialista Democrático, Partido Socialista del Pueblo, y así, hasta llegar a la social democracia terminando en la democracia cristiana. Varios partidos comunistas en América Central quitaron las palabras “partido comunista” de sus nombres, pero continuaron promoviendo ideologías comunistas y socialistas, volviéndose incluso más engañosos en sus actividades. 

A México también le bastaron cien años para esa igual transformación, en 1919 se creó el primer partido comunista, cien años después (2019) éste está gobernando el País guadalupano bajo las siglas de MORENA, que sin descaro vuelve a mostrar la hoz y el martillo.

PCM 1919-1981,

PSUM 1981-1987,

PMS 1987-1989,

PRD 1989-2021,

MORENA 2011-2021

De los 33 países independientes de Latinoamérica y el Caribe, la mayoría tiene partidos comunistas que son aceptados como participantes políticos legítimos. En Venezuela, Chile, Uruguay y otros países, ocurrió que el partido comunista y el partido gobernante han llegado a formar gobiernos de coalición, mientras que los países comunistas en otros países juegan el rol de la oposición.

En Occidente y en otras regiones de todo el mundo, el comunismo no recurrió a la revolución violenta como hizo en Oriente. En cambio, usó un método más oculto, y los partidarios de las ideologías de izquierda han infiltrado casi todos los aspectos de la sociedad, tanto en Estados Unidos como en otros países. Décadas más tarde, las formas occidentales de comunismo han logrado subvertir en gran medida la sociedad y la moralidad tradicionales, desintegrando la cultura impartida por la Iglesia. En este sentido, el espectro del comunismo ha afirmado su control sobre el mundo entero, político y religioso.

El fin de la Guerra Fría, el colapso del bloque soviético y la implementación de reformas económicas en China parecían señalar el fin de la amenaza del comunismo para el mundo libre y la humanidad. En realidad, el retraimiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética dejó al Partido Comunista Chino fuera del foco de atención y le dio varias décadas para apuntalar su sistema totalitario y socavar al mundo libre.

Como si estuviera siguiendo un manual, el Partido Comunista Chino repitió los pasos del régimen soviético: el establecimiento de una dictadura totalitaria, la traición total a los trabajadores y el posterior asesinato en masa de millones de ciudadanos comunes. Comenzando con su propia toma de poder a finales de los años 40, el PCCh provocaría catástrofes sin precedentes en la historia de China.

EL PARTIDO COMUNISTA CHINO TOMA EL PODER

El marxismo y otras ideologías de izquierda fueron introducidas en China desde el extranjero antes de la caída de la Dinastía Qing en 1911 y ganaron popularidad entre los eruditos radicales y los jóvenes desesperados por soluciones a los peligros que enfrentaba su nación.

This photo taken on September 29, 2017 shows visitors riding a tourist cart past a billboard image of late communist leader Mao Zedong at a culture center in Nanjie village, in China's central Henan province. Every year, hundreds of thousands of visitors flock to the hamlet in central Henan province which has become an attraction with its idealised vision of village life right out of the Communist past. While the Communist Party prepares to give a second term to its current supremo, Xi Jinping, at a major congress next week, Nanjie still clings firmly to Mao, while glossing over the turbulence and violence of his rule. / AFP PHOTO / GREG BAKER / TO GO WITH AFP STORY CHINA-POLITICS-TOURISM,FOCUS BY BEN DOOLEY

En la década de 1910, los activistas comunistas chinos lideraron el Movimiento de Nueva Cultura para criticar la cultura tradicional, a la que culpaban del atraso de China. En 1919, con el apoyo del financiamiento del nuevo régimen soviético, los comunistas chinos asumieron un papel de guía en el Movimiento del 4 de mayo, una serie de protestas estudiantiles que habían surgido del Movimiento de la Nueva Cultura y que tenían como objetivo tanto a las potencias extranjeras como a las elites políticas chinas.

En 1920, los bolcheviques enviaron a Grigori Voitinsky a China para establecer una organización comunista local. En julio de 1921, Chen Duxiu, Li Dazhao y otros marxistas chinos fundaron el PCCh en Shanghái. El recién formado PCCh operaba mediante subterfugios. En 1923, Lenin envió a Mijaíl Borodin para negociar una alianza entre el Partido Nacionalista Chino (Kuomintang) y la Unión Soviética. Según los términos de la alianza, el Kuomintang acogió al naciente PCCh como un partido filial, dando a los comunistas más oportunidades para subvertir la causa nacionalista.

Consciente de que el PCCh estaba tratando de cooptar al Kuomintang para tomar el poder, el líder nacionalista Chiang Kai-shek comenzó una purga de comunistas en 1927. Durante los años siguientes, el Kuomintang montó varias campañas militares destinadas a destruir los enclaves “soviéticos” del PCCh en el sur de China. Estas operaciones tuvieron un éxito parcial, pero los comunistas lograron escapar a una nueva zona de bases en Yan’an, al noroeste de China. En la década de 1930, la creciente amenaza del Japón imperial obligó al Kuomintang a detener sus campañas contra la rebelión del PCCh.

El PCCh aprovechó al máximo la inestabilidad de China ante el expansionismo japonés, que había estallado en una guerra total en 1937. Mientras las fuerzas nacionalistas cargaban con la mayor parte de la lucha, el PCCh aumentó su fuerza. En 1937, el año de la invasión de Japón, el Ejército Rojo del PCCh había estado al borde de la derrota por el Kuomintang. Para el tiempo de la victoria de China en 1945, los comunistas contaban con 1.320.000 de tropas regulares y una milicia de 2.600.000. Cuando Japón se rindió, el PCCh utilizó el pretexto de las conversaciones de paz con el Kuomintang para posicionar sus fuerzas para la próxima guerra civil.

Millones de personas dejaron sus vidas en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial, pero el resultado inesperado fue la meteórica expansión del comunismo totalitario. Los esfuerzos diplomáticos del PCCh durante y después de la guerra llevaron a Estados Unidos y a la Unión Soviética a abandonar sus políticas de apoyo a los nacionalistas. En 1949, el PCCh derrotó al Kuomintang y fundó lo que se convertiría en el régimen comunista totalitario más brutal de la tierra, la República Popular China (RPC).

En su apogeo, las potencias comunistas controlaban un tercio de la población mundial, ya que comprendían a Rusia y China, las naciones más grandes del mundo por tamaño y población. Los gobiernos comunistas se extendieron por grandes franjas de Europa y Asia, y muchos países de África, Sudamérica y el sudeste asiático se convirtieron en clientes o aliados de la Unión Soviética o la RPC.

China tiene una cultura amplia y profunda, con una historia de 5000 años. Su pueblo está empapado en la tradición de venerar a los dioses y reverenciar a lo divino. El comunismo no podía destruir la cultura tradicional china solamente mediante conspiraciones.

Después de tomar el poder y establecer la RPC en la China continental, el PCCh apuntó a las élites de la sociedad, que habían servido como portadoras de la cultura tradicional; destruyó los artefactos físicos de la civilización china y cortó las conexiones entre el pueblo chino y sus dioses. Mediante matanzas masivas, la herencia tradicional de China fue reemplazada por la cultura del Partido Comunista. Con cada generación que pasaba, la cultura del Partido se arraigó más profundamente en la cosmovisión de la China continental.

Inmediatamente después de tomar el poder, el PCCh comenzó a inventar enemigos, comenzando con las élites. En el campo, masacró a terratenientes y a la aristocracia. En las ciudades asesinó a empresarios, creando una atmósfera de terror mientras saqueaba la riqueza de la sociedad civil. Para incitar a los campesinos a matar a los terratenientes y a los “campesinos ricos” en apoyo al nuevo régimen comunista, el PCCh implementó la tal llamada “reforma de la tierra”, que prometía a los campesinos tener su propia tierra. Pero asesinados los terratenientes, el PCCh dijo que la tierra iba a ser transferida a los campesinos en la forma de cooperativas. Esto significó que la tierra aún no pertenecía a los campesinos.

En marzo de 1950, el PCCh emitió la “Directiva sobre la Represión Estricta de Elementos Contrarrevolucionarios”, también conocida como la Campaña para Reprimir a los Contrarrevolucionarios, la cual se enfocó en asesinar a los terratenientes y campesinos ricos en el campo. El PCCh anunció que, para fines de 1952, más de 2.400.000 de “contrarrevolucionarios” habían sido eliminados. De hecho, habían sido asesinadas más de 5.000.000 de personas.

Después de matar a los terratenientes y a los campesinos ricos en el campo, el PCCh lanzó las campañas de los “Tres Anti” y los “Cinco Anti” para masacrar a los ricos de las ciudades. Bajo tal presión, muchos capitalistas decidieron suicidarse con todos sus familiares. El PCCh no se detuvo en el exterminio de terratenientes y capitalistas, sino que también robó la riqueza de campesinos, pequeños comerciantes y artesanos. Después de este genocidio de clase, la amplia mayoría de la clase trabajadora aún era pobre.

Las campañas letales del PCCh

Las inquisiciones políticas letales y traumáticas han sido una característica del movimiento comunista chino, desde incluso antes de que tomara el poder de China continental en 1949. En 1942, cuando el PCCh se escondió en el noroeste de China, Mao Zedong lanzó el Movimiento de Rectificación de Yan’an. Los cuadros del partido fueron sometidos a un tratamiento desgarrador, incluyendo tortura, detención y “reforma del pensamiento”, supuestamente para erradicar a quienes no tenían suficiente lealtad ideológica. Miles de personas fueron asesinadas durante el movimiento, que fue la primera campaña política de masas del PCCh.

Desde 1949 –el año en que se estableció el régimen de la RPC– hasta 1966, decenas de millones de chinos perdieron sus vidas en la Campaña para Suprimir Contrarrevolucionarios, las campañas Tres Anti y Cinco Anti, la Campaña Anti derechistas y en la gran hambruna causada por el Gran Salto Adelante. A este periodo de masacres le siguió una sangrienta lucha dentro de los rangos del PCCh. A medida que una nueva generación de chinos llegó a la mayoría de edad –criados para ser “lobeznos” ateos adoctrinados con la educación y la cultura comunista del Partido–, el espectro comunista lanzó una campaña de matanzas y destrucción aún más desenfrenada para aniquilar los 5000 años de la cultura tradicional china.

La Revolución Cultural fue la última y, en algunos aspectos, la campaña política más destructiva de la era de Mao. A partir de 1966 y hasta la última década de la vida de Mao, su objetivo fue reemplazar violentamente la cultura tradicional china con la cultura del Partido.

La gran hambruna china

Entre 1957 y 1962, China sufrió la hambruna más mortífera del mundo. Para engañar al mundo, el PCCh aún afirma que fueron “tres años de desastres naturales”. En realidad, en 1958, el PCCh había comenzado el movimiento de Comunas Populares y el Gran Salto Adelante. Estas salvajes estrategias agotaron la reserva de granos y diezmaron la producción agrícola de China, y, sin embargo, funcionarios en todos los niveles, desde regiones rurales hasta las ciudades, produjeron un aluvión de reportes falsos diciendo que las cosechas eran extraordinarias. El PCCh utilizó estos reportes como justificación para recaudar granos de los campesinos, quienes fueron obligados a entregar al régimen sus alimentos, semillas y el alimento para sus animales.

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Los órganos administrativos del PCCh en todos los niveles enviaron equipos al campo. Utilizaron tortura e interrogaciones para exprimir los últimos trozos de comida de los desafortunados campesinos. Siguiendo el ejemplo de los comunistas soviéticos, el PCCh impidió a los pobladores entrar a las ciudades en busca de comida, ocasionando la muerte masiva de familias, e incluso de pueblos enteros. Los cadáveres de las víctimas de la hambruna se esparcían por el campo.

Cuando los campesinos eran atrapados robando para sobrevivir, eran asesinados. El canibalismo se generalizó. Los granos confiscados por el gobierno fueron intercambiados por grandes cantidades de armas soviéticas o por oro que el PCCh utilizó para pagar deudas mientras hacía la vista gorda a la pérdida de vidas chinas. En solo tres años (59-62), la Gran Hambruna China había exterminado a decenas de millones de personas.

La Revolución Cultural: masacre y genocidio cultural

La Revolución Cultural repitió el frenesí del Movimiento de Rectificación de Yan’an a escala nacional, con jóvenes fanáticos instados a aplastar, golpear, torturar y asesinar con el fin de destruir los llamados “cuatro viejos” de China: viejas costumbres, vieja cultura, viejos hábitos y viejas ideas. El 16 de mayo de 1966, el PCCh publicó la “Notificación del 16 de mayo” que dio inicio a la Revolución Cultural. Ese agosto, con los hijos de los cuadros de alto rango del PCCh a la cabeza, estudiantes de escuelas secundarias de Beijing formaron una banda de Guardias Rojos. Este populacho arrasó Beijing en un frenesí de saqueos, ataques y asesinatos. Para fin de mes, conocido como el “Agosto Rojo”, miles de personas en Beijing habían sido asesinadas.

En el distrito Daxing de Beijing, 325 personas fueron asesinadas entre el 27 de agosto y el 1 de septiembre en 48 brigadas de producción de 13 comunas populares. La edad de los muertos variaba entre los 80 años y los 38 días, y 22 familias fueron aniquiladas completamente. Los Guardias Rojos aporreaban, apuñalaban o estrangulaban a sus víctimas. Asesinaban infantes y bebés parándose sobre una pierna y partiendo al niño en dos.

Mientras el espectro del comunismo dirigía a la gente a golpear y asesinar, borraba su compasión humana, lavándoles el cerebro con lemas como “tratar al enemigo con la insensible crueldad del duro invierno”. Con cada crimen contra la humanidad, el PCCh desvió la cultura tradicional y la virtud moral de los chinos. Envenenadas con la cultura del Partido, muchas personas se convirtieron en herramientas para asesinar. Cuando la mayoría de la gente ve los actos sedientos de sangre del régimen comunista totalitario, no pueden comprender cómo alguien podría caer en una barbarie tan inhumana.

Estimar la cantidad de víctimas de la Revolución Cultural es una tarea abrumadora. La mayoría de los estudios sugieren un número de víctimas mínimo de dos millones. R. J. Rummel, un profesor estadounidense que investigó los asesinatos en masa, escribió en “El siglo sangriento de China: Genocidio y asesinato de masas desde 1900” que la Revolución Cultural se cobró la vida de 7.730.000 personas.

Un siglo de matanzas

La introducción al “Libro negro del comunismo” provee una estimación aproximada (que creemos que se queda corta) del número de víctimas mortales de los regímenes comunistas en todo el mundo. Verificó la cifra de unos 94 millones, que contiene las siguientes:

20 millones en la Unión Soviética

65 millones en China

1 millón en Vietnam

2 millones en Corea del Norte

2 millones en Camboya

1 millón en Europa del Este

150.000 en Latinoamérica (principalmente Cuba)

1.700.000 en África

1.500.000 en Afganistán

10.000 debido al “movimiento comunista internacional y a partidos comunistas que no estaban en el poder”.

¿Qué sigue ahora? LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

La cuarta revolución industrial (eliminación de lo último que queda de la Civilización Cristiana) es lo que sigue después de la aparente muerte del comunismo.

Para entender esto hay que ver cuáles son las expectativas del World Economic Forum y de The Economist Group.

La susodicha revista semanal “británica” es la revista de la agenda mundial sionista, o por lo menos es lo que nos quieren mostrar con los eventos que, muy posible y probablemente se cumplan, ya que son anunciados por un poder hoy nada oculto como la Rostchild Dinasty, el mayor poder judío del orbe ya que los dueños de esta revista es la familia Judío-“europea” Rostchild. El linaje banquero más poderoso del mundo.

Una interesante película, que no tiene desperdicio, nos dejará ver un poco de su historia, para uno darse cuenta de, como se hicieron de la banca londinense y del mundo financiero. https://youtu.be/LyrNH5oICNU

Dos semanas antes del discurso de Xi Jinping, por los cien años del partido comunista chino, para ser exactos el 19 de junio de 2021, the Economist emitió una publicación en su página oficial de You tube.

El pesimista podría, por supuesto, eventualmente probar que tenía razón…

A medida que las economías se reabren, la escasez de mano de obra sigue empeorando. En Estados Unidos, el número de vacantes sin cubrir es de 9.300.000, nunca este número había sido tan alto.

Pero lo interesante de la publicación no es su tendenciosa manera de promover la AI, la robótica y la automatización, el transhumanismo, sino la imagen que presentan, una analogía de la adoración de la bestia, mediante la adoración de la obra de sus manos, que desde luego no son las obras de Dios, sino las del demonio, obras artificiales, mecánicas o todo lo que se le parezca, empezando por todas las obras mutables.

¿Está el covid 19 acelerando la marcha de las maquinas?

Podemos ver el lugar, parece ser una zona laboral y al centro una máquina de color rojo apuntando hacia arriba con su brazo, el artículo en concreto habla del remplazo del hombre por la máquina, pero lo extraño es esa especie de adoración por medio de un baile tribal; y luego, mientras unos corren despavoridos, un hombre con los brazos abiertos parece intentar detenerlos mientras otro hombre se dirige a unas personas como diciendo miren adoren a la bestia, perdón, a la máquina.

Recordemos que este tipo de publicaciones llevan ya varios años. Esta sería la parte esotérica o críptica de la cuarta revolución industrial y la parte exotérica lo que nos tiene acostumbrados el WEF.

El World Economic Forum en su estudio del 28 de junio 2021 “Recapacitación de la fuerza laboral, una persona en la vida” dice: “Está ampliamente aceptado que volver a capacitar a la fuerza laboral actual es un imperativo fundamental. A medida que la tecnología se desarrolla y la industria se orienta hacia la sostenibilidad, es probable que millones de puestos de trabajo sean desplazados; las empresas y las economías necesitarán mano de obra calificada para cumplir los millones de nuevos roles que creará la Cuarta Revolución Industrial”.

Rusia es hoy un gigantesco aerosol vacío, en espera de ser recargado, pero que ya ha contaminado al mundo con lo vertido.

Para los revolucionarios antirreligiosos, tanto para sus defensores como para sus detractores, la revolución rusa tuvo un efecto dominó.

Para el Católico Contrarrevolucionario, la revolución rusa es el cumplimiento de las palabras proféticas de la Virgen en Fátima: “Rusia esparcirá sus errores por el mundo, propagando guerras y persecuciones contra la Iglesia”.

De ella surgieron, relativamente rápido, partidos comunistas en la Europa del Este. También generó reacciones como el fascismo, y el falso anticomunismo y una “contrarrevolución” neoliberal o neofrancesa, capitaneados por el capitalismo, a la vez que impulsó el estado de “calidad de vida” en Europa y la integración europea.

El comunismo y el capitalismo siempre unidos contra la Iglesia

Los bolcheviques en 1917 tenían como programa poner en práctica las doctrinas igualitarias, nacidas y desarrolladas en Europa occidental y particularmente en Francia. Esas doctrinas aparecieron durante la “conspiración de los iguales”, durante el paroxismo de la Revolución francesa. Ellas se transformaron en un sistema completo Neoliberal implícito en el “Manifiesto del Partido Comunista” (1848); inspiraron la “Comuna” de París (1871), con su siniestro cortejo de sacerdotes martirizados, de iglesias profanadas, de palacios quemados, de crímenes y blasfemias perpetrados en nombre de la utopía igualitaria.

El 13 de julio de 1917 –día de la advertencia solemne de la Santísima Virgen sobre los “errores de Rusia”– la mayoría de los bolcheviques no creía que la doctrina del manifiesto comunista pudiese asumir inmediatamente la dirección de Rusia. Lenin acababa de regresar a Rusia, gracias a los poderosos apoyos económicos judíos y el jefe del gobierno provisorio, el príncipe Lvov. Lenin tranquilizaba a los ciudadanos afirmando que el ex–imperio de los zares se fundiría en una “democracia universal”. El 7 de noviembre de 1917 Vladimir Ilich Ulianov, más conocido como Lenin, anunciaba a todo el país que el gobierno provisional de Aleksandre Kérenski había sido depuesto y el control del país pasaba a manos de las asambleas populares denominadas.

Aquí están los sistemas supuestamente “incompatibles”

LOS CAMINOS DE DIOS NO SON LOS DE LOS HOMBRES

La Santísima Virgen en Fátima no pidió una reacción ideológica (fascismo, nacionalismo, nazismo) a lo que Rusia preparaba, pidió (el 13 de julio) el rezo del Santo Rosario, la conversión del mundo, la devoción al Corazón Inmaculado, la comunión reparadora de los sábados, la consagración de Rusia etc.

Lo que provocó un cambio en el discurso anticomunista por parte del catolicismo imbécil que, al día de hoy todavía está esperando que Dios castigue al mundo, porque ahora resulta que todas las falsas y diabólicas neo apariciones están interconectadas con Fátima, pero eso sí, antes de castigar Dios al mundo dará un gran aviso.

Sin embargo, contra toda verosimilitud, el 7 de noviembre de 1917 Dios EMPEZÓ el CASTIGO para el mundo, Lenin con algunas centenas de militantes comunistas, reforzadas por desertores y aventureros, tomaron al asalto el poder, erigiendo la impiedad y el crimen masivo como sistema de gobierno. El partido bolchevique comenzó inmediatamente a esparcir “sus errores” por todo el mundo, llegando a Méjico en menos de dos años (no olvidemos que, además de masones, eran comunistas los revolucionarios en Méjico, Calles, Portes Gil, Lázaro Cárdena etc.), confirmando así las palabras de la Santísima Virgen, dichas cuatro meses antes.

Nuestra Señora pidió que la Iglesia promoviese y propagase la devoción al Inmaculado Corazón, y la consagración de Rusia, de lo contrario Rusia extendería por el mundo la impiedad y el ateísmo, así como el triunfo de la Revolución con las consiguientes repercusiones de LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, que tenemos ante nuestros ojos.

Todo se ha cumplido durante el siglo del comunismo, el XX. El XXI es el del “triunfo” del comunismo.

El demonio, por su parte, unió los dos modelos en competencia (capitalismo-comunismo) los que unieron fuerzas para derrotar al enemigo común, LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA Y ROMANA. Tanto el capitalismo liberal y el socialismo igualitario son hijos de la revolución francesa y de sus principios. Tan “enemigos” y radicalmente opuestos no son, sino los dos herederos que llegaron a un acuerdo para hacer frente al “mal encarnado” al “opio del pueblo”.

En lo que coinciden la mayoría de los historiadores anticatólicos y ateos, es que la revolución rusa determinó la historia del siglo XX teniendo un impacto mundial. ¡Cosa más grande! ¡Descubrieron el hilo negro! No se dan cuenta que, si del cielo bajó la Virgen a principios de siglo XX fue para advertirnos de Rusia y la propagación del comunismo intrínsecamente perverso por TODO EL MUNDO, y que éste sería el instrumento que Dios usaría para castigar al mundo, no es que la Virgen quería venir desde el cielo a saludar a los tres niños. De hecho se podría llegar a afirmar que casi todos los sucesos posteriores del siglo XX tienen alguna conexión con aquella Revolución de Octubre inspirada en las ideas comunistas de Marx.

VISIÓN 20-20

Ya quedó demostrado con HECHOS que no estábamos locos y que tampoco somos profetas por lo que preveíamos hace más de dos décadas, lo supimos porque la misma Revolución lo dejo entrever. El surgimiento del G-20 (GOBERNANZA GLOBAL 2020) la implementación de los principios de la Carta de la Tierra 1993 (que, según Mijaíl Gorbachov, deberían estar implantados en 2020) ahora The Economist, nos vuelve a mostrar no el futuro remoto, sino el presente y futuro próximo.

En optometría, la visión 20/20 es la VISION perfecta, no es necesario usar anteojos ni lentes de contacto. Visión 20/20 se está refiriendo a la agudeza visual, que es la claridad o nitidez de la visión. Cuando el médico aprueba una agudeza visual de 20/20 está diciendo qué tan bien pueden ver los ojos un objeto a una distancia de 20 pies.

Muchas veces, los asuntos que son menos evidentes (las palabras que son más difíciles de leer) son los que más trascendencia tienen. Por eso es importante tener una buena VISION, para no perder detalle de todo lo que está ocurriendo en el mundo. A partir de 2020 veremos las cosas tal y como son. Se empezará a desvelar (quitar el velo) cuestiones que han estado ocultas para la mayoría.

Los medios masivos de descomunicación llenaron sus titulares en 2020 con Trump, Brexit, etc., pero no significa que esos eventos hayan sido los más importantes.

Es necesario tener una visión extraordinaria para leer LO IMPORTANTE: la palabra de la última línea que viene en la portada: Russia.

No importa que cumpla cien años el PCCh. RUSSIA es RUSSIA y en el Cielo lo saben…