PADRE RAMIRO RIBAS: SANTA FILOMENA

Nota: a pedido del Padre Ribas, publicamos su Carta.

SEGUNDA CARTA A LOS FIELES DEL PEQUEÑO REBAÑO DE CRISTO

¡Alabado sea Jesucristo!

Me dirijo de nuevo a vosotros, mis queridos hermanos en la única y verdadera fe católica. Os ruego que pongáis la mayor solicitud y atención en la lectura de este escrito.

Ante la brutal situación que hemos vivido, seguimos viviendo y viviremos, quiero proponeros algo muy importante y muy hermoso. Y antes de llegar a ello, voy a explicar la serie de razones que me han llevado a escribiros esta misiva.

He utilizado el término: brutal porque se ajusta algo a la realidad de los acontecimientos actuales, pero la verdad es que no hay adjetivos en el bellísimo idioma español, ni en ninguna otra lengua, que pudieran expresar, aunque se pusieran todos esos adjetivos juntos, algo objetivo sobre la tremenda situación reinante.

Desde marzo todo cambió, el mundo recibió en todas sus estructuras cambios brutales y despiadados. Desde marzo 2020 todo se tambaleó fuertemente y todo se desplomó estrepitosamente. Paso a exponer lo más condensado que pueda la anterior afirmación:

Casi 60 años de apostasía han aniquilado todos los bienes que Nuestro Señor Jesucristo trajo a la tierra, y entre esos bienes la verdadera libertad de los Hijos de Dios. Al desaparecer la fe, comenzó el reinado del anticristo, que ha traído consigo toda clase de males y entre ellos, la esclavitud más tiránica.

De esta manera el anticristo y los suyos, al desaparecer el papado y la Iglesia católica, que era lo único que les hacía frente y los vencía, comenzaron desde aquellos años 60 del pasado siglo a cambiar los fundamentos y el orden de la sociedad. Cambiaron todas las estructuras, todas las costumbres que pudieran tener algo de cristianas, y construyeron de nuevo el mundo poniendo como cimientos del mismo el pecado y la corrupción. Prácticamente toda la humanidad acogió con gozo esos cambios, y como había bienestar económico, sobre todo en Europa y en los demás países que habían sido cristianos, el único fin de los mortales pasó a ser el placer y el libertinaje. Y de esta forma se fue construyendo una sociedad totalmente pagana en torno a todo lo que halagase los instintos y las pasiones más desordenadas… y la vida se convirtió en: dinero, cuanto más dinero mejor… vacaciones… viajes de placer… francachelas… vicios… y por encima de todo, el ídolo más amado pasó a ser la impureza y la lujuria más desenfrenada. Todo valía… y la humanidad se corrompió hasta la médula.

Bien, teniendo el mundo de estos últimos 60 años unos cimientos anclados en aguas tan podridas y cenagosas, de cuyos cimientos brotan las estructuras pervertidas y depravadas por las que se rige, era lógico que el edificio mundial acabara en la ruina más espantosa, como desde el pasado marzo hemos comenzado a percibir nítidamente.

Para casi todos los mortales de nuestros días, de la noche a la mañana, sin apenas darse cuenta, han comprobado con pánico y gran terror que el suelo que pisaban y que ellos tenían por muy sólido, se les ha resquebrajado en un abrir y cerrar de ojos, y después se les ha hundido escandalosamente… y se han quedado en el aire, sin sujeción ninguna debajo de sus pies… y todas sus ilusiones y magníficos proyectos ya no tienen razón de ser… se han pulverizado.

A millones de personas les ha pasado lo que al de la parábola de Nuestro Señor, que después de tener aquellas grandes cosechas, se dijo a sí mismo que ya podía descansar y darse buena vida, pues ya tenía asegurados los bienes para siempre… y esa noche le pidieron el alma.

Si, ha sido trágico, muy espantoso para tantos… aquel empresario que le iba tan bien y ganaba tanto dinero… se quedó sin empresa y sin dinero. Aquel ejecutivo miembro de importante sociedad industrial, que todo lo que tocaba se le convertía en oro, perdió su puesto tan importante y se quedó en la calle. Aquel piloto de avión, que tanto luchó y trabajó para conseguir el puesto que ya consideraba estable para toda su vida laboral, de repente se vio sin avión, sin puesto, y sin trabajo. Lo mismo le ocurrió a aquella azafata… y a aquellos trabajadores en hoteles… y a aquellos que vivían del turismo… y a aquellos conductores de autocares… y a aquellos que organizaban peregrinaciones… y a aquellos que laboraban en campos de fútbol o en plazas de toros y ganaderías… y a aquellos que se dedicaban al negocio de la pirotecnia… y a aquellos que…

No sigo poniendo ejemplos, pero son millones y millones de seres humanos que se acostaron seguros, con sus silos repletos de trigo, con sus negocios marchando viento en popa, con sus trabajos flamantes y estables para siempre, con sus planes de futuro bien controlados y bien asegurados… y al despertar se encontraron, con despiadado dolor, que todo aquello que tenían y creían tener para siempre, se lo había llevado el viento racheado de la realidad presente… y no quedaba nada.

Y además de todo lo anterior, por si lo anterior fuera todavía poco, los que aún por suerte para ellos han conservado su puesto de trabajo, o su empresa, o lo que tuvieran; con horror han experimentado que en cualquier momento pueden volver al confinamiento domiciliario, y que las fronteras se pueden cerrar de nuevo… y que los trabajos y negocios se van al traste; y que las vacaciones y los viajes, que eran prácticamente el único fin de su vida, desaparecieron… y pudiera ser… que para siempre.

En estas circunstancias, con la espada de Damocles atada con el hilo finísimo de un nuevo y cercano presidio hogareño sobre la cabeza, quien es el majo que emprende un negocio, o lucha por algo en esta vida, o sigue estudiando con ahínco.

Todo se desvaneció, todo quedo en el aire, el piso que sustentaba todo esto ya no existe. Se había sembrado en vanidad, en el pecado más grosero. Y al sembrar en los escorpiones inmundos cual son la vanidad y el pecado, la cosecha no ha podido ser otra que veneno, y ese veneno acumulado en estos últimos años ha acabado por explotar en las mentes de los hombres, dejándolos en estado agonizante, sin vida. Y hoy todavía hay comida… pero mañana, ¿habrá alimentos? Y ¿qué es lo que puede pasar mañana cuando por no poder trabajar, debido a la locura de los confinamientos, millones de familias no puedan subsistir? Y los que aún disponen de cierta cantidad de dinero en el banco, en verdad están más desahogados psicológicamente, pero, ¿y si el sistema bancario entra en crisis o da quiebra? ¿Quién les asegura que podrán disponer de su dinero?

La inseguridad crea angustias, desequilibrios, fuertes depresiones, suicidios. En estos tiempos pobre del que no tenga a Dios en su corazón. Sucumbirá espantosamente.

Podríamos decir, adaptándolo un poco, que lo que narra el Apocalipsis en el capítulo 18 está ocurriendo ahora. Dice el texto que la gran Babilonia cayó, la que había hecho pecar a los reyes de la tierra y la que había enriquecido a los magnates del mundo. Y las gentes se lamentaban diciendo que en una sola hora fue desolada sin remedio, y se acabaron sus negocios, y nadie compra ya su cargamento, y no se oyen más en ella cítara ni música alguna, ni rueda de molino trabajando, ni luz de lámpara, ni palabras de amistad.

Y eso que nos dice el Apocalipsis es lo que está pasando ahora. La gran Babilonia en la que se había convertido el mundo actual, que con sus estructuras de pecado había enriquecido a las gentes del mundo, cayó sin remedio muy rápidamente. Todo ha ocurrido en una hora, y esa hora fue en marzo 2020. Nadie compra ya su cargamento, pues nadie se atreve a invertir, ya que en un minuto, debido a un nuevo encarcelamiento domiciliario, lo puede perder todo, y de esta manera los negocios se han reducido al mínimo. Al prohibirse las fiestas de los pueblos y de las ciudades, amén de cualquier reunión multitudinaria, se acabaron los conciertos y las músicas, y se hizo realidad eso de que no se oyen más en ella cítara ni música alguna. Y tampoco se oye rueda de molino trabajando, pues al estar confinados, nadie puede trabajar, y al terminar el confinamiento, aunque la gente quiera trabajar, no puede hacerlo, pues las consecuencias del mismo lógicamente son el paro y la ruina más acerba. No alumbra luz de lámpara, ya que todo se ha puesto oscuro en las mentes y también en el exterior. Y la amistad entre los hombres de esa gran ciudad babilónica cual es el mundo actual, se enfrió, pues el que está cerca de ti, tu prójimo, aunque sea familiar, se ha convertido un enemigo en potencia, ya que te puede apestar… etc. Como acabamos de ver, la Babilonia del Apocalipsis, que cayó, coincide perfectamente con la Babilonia mundial de hoy, que también ha caído.

Todo se ha desvanecido y todo ha perdido su razón de ser. Un ejemplo entre mil: Un partido de fútbol al que asisten los 22 futbolistas, los suplentes, el árbitro, los linieres, algún directivo, y pocos más. El alma se estremece al ver un estadio con aforo de 100.000 personas, vacío. Inimaginablemente vacío. El silencio es gélido. El depresivo ambiente en el que están sumergidos los protagonistas del partido, les tiene que afectar una barbaridad, y cuando marcan un gol, no sabrán si reír y brincar, o echarse a llorar. Ejemplos como el anterior, se podrían aplicar a todos los estamentos de la sociedad. Todo ha perdido el sentido. La ciudad del mundo, Babilonia, ha sido reducida a cenizas, y las ilusiones y vanos proyectos de los hombres han sido arrojados al fango… ya no existen.

Bueno, con lo hasta ahora expuesto sobra para darnos perfecta cuenta de la grave situación en la que estamos inmersos.

Y ahora es cuando llega el momento de proponeros esas cosas hermosas de las que al principio hablé, pues lo dicho hasta ahora es muy importante, pero de hermoso no tiene nada. Y para ello era necesario introducir el tema con todo lo anteriormente expuesto, que, a decir verdad, es sencillamente terrorífico.

El fin de este escrito es que debemos y tenemos que ser apóstoles. Y ahora tenemos una gran oportunidad para serlo. Veamos:

Según lo dicho ya, todo lo que está ocurriendo este año ha sido un pavoroso terremoto psicológico para una inmensa mayoría de personas. Todo se les ha derrumbado muy de repente. Y supongo que algunas de esas personas noqueadas tan salvajemente, al darse perfecta cuenta de que estaban basando su vida en la nada y en la mentira más cruel, por primera vez, puede que hayan dejado de mirar al suelo, a lo banal, y también por primera vez, puede que hayan alzado la cabeza hacia el cielo y se hayan planteado muchas cosas.

Y es aquí donde empieza nuestro apostolado, el grandioso apostolado de buscar la salvación de las almas.

Y os preguntaréis: ¿Padre, y que es lo que tenemos que hacer nosotros?

La respuesta es muy fácil y muy rotunda: Uniros conmigo en la oración.

El plan es como sigue: Vamos a hacer todos juntos durante nueve días oración a la gran taumaturga Santa Filomena para que consiga de Dios por su poderosa mediación lo siguiente:

1º- Para que a todas esas personas que han vivido en la superficialidad más radical, y que debido a la actual situación han comenzado a plantearse cosas que nunca habían pensado, Santa Filomena las acerque a Dios y a la verdadera doctrina tradicional.

2º- Para que a todas esas personas integrantes de la Iglesia oficial, que analizando lo que está ocurriendo y viendo además la increíble y satánica actuación de la falsa Iglesia, comienzan a hacerse preguntas, Santa Filomena las aparte de la iglesia babilónica y las lleve a ser parte de la Tradición católica.

3º- Para que a todas esas personas que forman parte de los diversos grupos tradicionales, Santa Filomena las ayude a reconocer que es gravísimo sostener que la Iglesia conciliar es la verdadera Iglesia y que los papas conciliares son verdaderos Papas, y una vez reconocido esto, actúen en consecuencia.

Y además nos atrevemos a pedirle a la insigne Santa, que después de la Novena, veamos frutos palpables, que nos harán comprender aún mucho más, el grandioso poder que la Princesa celestial Santa Filomena tiene en la Gloria, y de esta manera alabaremos y glorificaremos grandemente a Dios y a la Reina de los Cielos, María Santísima, por haberse dignado otorgar tan extraordinarias prerrogativas a la encantadora Niña Santa.

Somos afortunados, pues la Novena la vamos a realizar en los días oficiales que la Iglesia litúrgicamente declaró.

Comenzaremos la Novena el lunes 3 de agosto y acabaremos el martes 11 de agosto, que es el día de la fiesta litúrgica universal de Santa Filomena. Os recuerdo que el 10 de agosto es el día en que la Santa murió, y también es la fecha en la que milagrosamente sus preciosas reliquias llegaron a Mugnano, donde reposan. Aquel 10 de agosto de 1802 en que el cuerpo de Santa Filomena llegó a Mugnano, nadie sabía que era el día de su martirio, ya que esto se supo después. Y el milagro fue que la Santa arregló todo para que su entrada en la población coincidiera con las efemérides de su gloriosa muerte.

Forma de hacer la Novena.

Lo primero es tomarse muy serio el asunto, pues pudiera depender la salvación eterna de algún alma de la entrega y devoción que cada uno ponga en ello.

Lo segundo es la fecha para hacerla, del lunes 3 de agosto al martes 11 de agosto, fecha en que murió. El 10 de agosto llegó ella a Mugnano.

Lo tercero, que no es esencial pero sí muy importante, es que quien pueda haga la Novena a las 9 de la noche, que creo es una hora en la que todos podemos estar más libres. Es muy poderosa la oración de muchas personas al tiempo, y es emocionante saber que de lugares tan diferentes y de naciones tan distantes, a esa hora estarán subiendo fervorosas plegarias a lo más alto del Cielo.

Recuerdo: Seriedad y devoción máxima.

No corramos.

No hay prisa.

Pensemos lo que rezamos y hacemos.

La Novena comienza el lunes 3 de agosto y acaba el martes 11 de agosto.

A ser posible nos reunimos a las 9 de la noche.

Sería laudable que durante los días de la Novena ofreciéramos por el mismo fin, el Santo Rosario o alguna otra oración, amén de alguna pequeña mortificación.

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Comenzamos la Novena:

Nos ponemos de rodillas, quien pueda hacerlo.

Nos persignamos: Por la señal de la Santa Cruz… etc.

Rezamos el Acto de Contrición.

Hacemos la oración siguiente los nueve días:

Gloriosa Virgen y Mártir Santa Filomena, que con tanto valor, pisando con fuerza las vanidades humanas, derramaste tu sangre por ser fiel a Jesucristo. Alabo al Señor por todas las gracias que te regaló en el transcurso de tu corta vida y especialmente durante tu muerte. Le alabo y bendigo por el inmenso honor y poder con que te ha coronado.

Tengo por cierto que tu Prometido Divino, Jesucristo, y su Santísima Madre la Virgen María, no te niegan nada de lo que tú les solicitas. Y con esta confianza absoluta, en esta Novena, te pido con todas las fuerzas de mi corazón que des la Luz de la Verdad a todas esas personas que han sido espiritualmente conmovidas por causa de la situación actual.

(Aquí nos detenemos y repasamos las tres series de personas que dijimos: Los que no creen en nada o viven como si no creyeran. Los pertenecientes a la Iglesia oficial. Los tradicionalistas gravemente equivocados.)

A todos ellos otórgales la Luz de la Verdad y llévalos a la verdad plena, cual es la Tradición de la Iglesia Católica.

Gracias Santa Filomena por tu atrayente amabilidad. Concédeme, te lo suplico, lo que te acabo de pedir en esta Novena; y a mí, pobre pecador, hazme amar como tú la virtud de la santa pureza.

Ahora se reza un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Y sería bueno, no obligatorio, acabar la Novena cada día rezando las Letanías de nuestra amada Santa Filomena. No perder de vista que tales Letanías fueron compuestas por un Santo de magnitud excepcional: Juan María Vianney, Santo Cura de Ars.

Letanías a Santa Filomena

Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros

Cristo óyenos. Cristo óyenos

Cristo escúchanos. Cristo escúchanos

Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros

Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros

Trinidad Santa, un solo Dios, ten misericordia de nosotros

Santa María, Reina de los Mártires, ruega por nosotros

Santa María, Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros

Santa Filomena, ruega por nosotros

Santa Filomena, llena de abundantes gracias desde la cuna, ruega por nosotros

Santa Filomena, fiel imitadora de María, ruega por nosotros

Santa Filomena, modelo de virginidad, ruega por nosotros

Santa Filomena, templo de la más profunda humildad, ruega por nosotros

Santa Filomena, inflamada de ardor por la gloria de Dios, ruega por nosotros

Santa Filomena, víctima de amor por Jesús, ruega por nosotros

Santa Filomena, ejemplo de fortaleza y perseverancia, ruega por nosotros

Santa Filomena, campeona invencible de la castidad, ruega por nosotros

Santa Filomena, espejo de las más heroicas virtudes, ruega por nosotros

Santa Filomena, firme e intrépida frente a los tormentos, ruega por nosotros

Santa Filomena, flagelada igual que tu Divino Esposo, ruega por nosotros

Santa Filomena, traspasada por una lluvia de flechas, ruega por nosotros

Santa Filomena, consolada en la cárcel por la Madre de Dios, ruega por nosotros

Santa Filomena, milagrosamente curada en la prisión, ruega por nosotros

Santa Filomena, confortada por los ángeles en medio de los tormentos, r por nos

Santa Filomena, que preferiste las humillaciones y la muerte a los esplendores del trono, ruega por nosotros

Santa Filomena, que convertiste a los testigos de vuestro martirio, ruega por nos…

Santa Filomena, que agotaste el furor de tus ejecutores, ruega por nosotros

Santa Filomena, protectora de los inocentes, ruega por nosotros

Santa Filomena, patrona de la juventud, ruega por nosotros

Santa Filomena, refugio de los desvalidos, ruega por nosotros

Santa Filomena, salud de los enfermos y dolientes, ruega por nosotros

Santa Filomena, nueva luz de la Iglesia militante, ruega por nosotros

Santa Filomena, protectora de los que a ti recurren, ruega por nosotros

Santa Filomena, que confundiste la impiedad del siglo, ruega por nosotros

Santa Filomena, cuyo nombre es glorioso en el cielo y temido en el infierno, ruega

por nosotros

Santa Filomena, ilustre por los más espléndidos milagros, ruega por nosotros

Santa Filomena, poderosa junto a Dios, ruega por nosotros

Santa Filomena, que reinas en la gloria, ruega por nosotros

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros

Rogad por nosotros Santa Filomena, para que seamos dignos de las promesas de

Jesucristo

Te imploramos, oh Dios, que, por la intercesión de Santa Filomena, Virgen y Mártir, que siempre fue agradable ante tus ojos por su eminente pureza y por la práctica de todas las virtudes, nos perdones nuestros pecados y nos concedas las gracias que necesitamos, y en especial las que en esta Novena te pedimos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Nota final:

Estamos pidiendo por todos aquellos que han comenzado a pensar algo serio, espiritual, que lo más cierto serán muy poquitos, debido a que la inmensa mayoría tienen las mentes tan estragadas que les es casi imposible pensar algo correcto. Pero siempre habrá alguno, y por ese alguno tenemos que ser apóstoles y rezar la Novena con toda nuestra alma. Es impresionante saber que, debido a nuestra oración, algún alma pueda salvarse.

No temamos a ese virus al cual le han puesto una corona. Debemos temer al virus espiritual, a ese es el único que hay que temer, y para combatirlo con éxito y no ser infectados, hay que ponerse la mascarilla de la oración y las buenas obras. Y a ese virus que mata el alma y que se llama pecado, nadie le tiene miedo. Y es un virus que aparte de matar el alma, al final también conseguirá que el cuerpo junto con su alma sea castigado con penas eternas en el infierno.

El estado de las almas, la casi totalidad de ellas empecatadas y sin capacidad para pensar, ha trascendido hoy a la cara de las gentes. Y así las gentes se han convertido en seres sin rostro, sin facciones… como el alma. Hoy esto se ve, basta salir a la calle y mirar la cara sin rostro, sin facciones… de los hombres.

Ánimo, la verdadera libertad es espiritual, está en el alma y la da Cristo a los suyos. Aún con cadenas seremos inmensamente libres si amamos a Nuestro Señor y vivimos para Él. Y si nuestra libertad fuera solamente humana, no teniendo trabas para viajar o hacer lo que se quiera, pero sin Cristo, estad seguros que estaremos viviendo en la más vil esclavitud.

Os ruego que leáis el escrito más de una vez, contiene muchas enseñanzas; y que lo hagáis circular para que otras personas se pudieran beneficiar, e incluso unirse a nuestra plegaria. Y si lográis que lo publiquen en alguna página, mejor que mejor, así podremos ser más haciendo la Novena.

También os pido que todos escuchéis con atención las cuatro charlas sobre Santa Filomena, que como todos sabéis están en: Padre Ramiro Ribas, y si ya fueron escuchadas, volver de nuevo a oírlas será buenísimo. Especialmente la cuarta de las charlas tiene un contenido que hace meditar mucho lo serio que es la vida espiritual. Estoy trabajando en la quinta y última conferencia sobre la excelsa Santa Filomena, y me gustaría acabarla y ponerla para que todo el mundo la pueda escuchar el día de su glorioso martirio, 10 de agosto. Por si se olvidó, el 11 de agosto, día en que terminamos la Novena, es el día que la Santa Madre Iglesia puso para celebrar su fiesta litúrgica.

Es importante que paséis a papel la carta, ya que ayuda mucho el leer los textos impresos.

Y termino: Si alguien quiere ponerme un comentario, o decirme que se ha unido muy en serio a la Novena, etc., puede y debe hacerlo, ya que eso anima mucho a seguir fuerte en la tremenda lucha contra el mal en la que estoy y estamos inmersos, y os lo agradezco mucho de antemano. Eso sí, no esperéis respuesta por mi parte, porque la verdad es que me es casi imposible hacerlo, ya que no puedo llegar a todo. Recuerdo mi correo: paxtecumfilomena@gmail. com

Nuestro Señor Jesucristo, la Santísima Virgen María y la Princesita del Cielo Santa Filomena, estén siempre con vosotros.

Dado en el Paraíso, (Guadalajara) España, el día 29 de Julio del

año de Gracia de 2020, Festividad de Santa Marta, la Hospedera del Señor.

Os bendice a todos:

Padre Ramiro Ribas.