NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA

Confesor y Doctor de la Iglesia.

1195 en Lisboa, Portugal; † 13 de junio de 1231

Patrono de los oprimidos, pobres, quienes sufren de hambre; personas amputadas; animales (domésticos, pequeños, asnos, caballos); indígenas americanos; ancianos; mujeres embarazadas; cosechas; pescadores; marineros; náufragos; azafatas; viajeros; correo; Padua, Italia; Lisboa, Portugal. Se lo invoca para pedir la fe en el Santísimo Sacramento y para encontrar objetos extraviados. Protector contra el naufragio; hambre; esterilidad.

(En el día sexto de la novena publicaremos la receta de los «Panes de San Antonio» ofreciendo a nuestros lectores la posibilidad de hacer caridad en nombre del Santo en su fiesta).

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CONDICIONES

En uno de los días de la novena, se ha de confesar y comulgar con la mayor preparación y disposición que fuese posible y será bueno ayunar algún día a la honra de este gran Santo. Y procure mantenerse con una gran pureza de cuerpo y alma, andando con especial cuidado de evitar toda culpa y particularmente contraria a la castidad, que es virtud angélica. Quien fuera de esto hiciere limosnas y otras buenas obras en reverencia a San Antonio, lo obligará más a que interceda con Dios para que alcance lo que desea, si conviniere para su salvación y si no le alcanzará de su Majestad otra cosa mejor y más conveniente para la Bienaventuranza eterna.

Signarse:

Per signum crucis de inimicis nostris libera nos, Deus noster.

In Nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida, podamos en la muerte conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

DE LA VIDA DE SAN ANTONIO

El 24 de septiembre de 1222, acudieron a Forlí multitud de frailes, entre ellos Antonio, con motivo de la administración de órdenes sagradas. Era costumbre que antes de tal celebración se dirigiera una exhortación a los ordenandos. Pero resultó que ninguno de los presentes, ni siquiera los dominicos, se encontraba dispuesto para ello. En tal situación el superior franciscano ordenó a Antonio que dijera dos palabras de edificación, y el santo, sin pretenderlo, puso de manifiesto su gran conocimiento teológico y doctrinal, así como su profunda espiritualidad, para asombro y alegría de los asistentes. Se enteró de lo sucedido el Provincial, que de inmediato confirió a Antonio el oficio de la predicación. A partir de entonces, Antonio se consagró a la predicación, recorriendo pueblos y ciudades, dirigiendo la palabra a sus propios hermanos de hábito, a grupos de estudiantes, a confraternidades, a entidades canonicales o monásticas, e incluso a la curia pontificia. A su predicación moral y penitencial, asoció la acción pacificadora, la enseñanza de la S. Escritura a sus hermanos, el enfrentamiento con los herejes, etc.

Se pide la gracia que se desea alcanzar.

Se termina cada día con el siguiente:

RESPONSORIO

Si buscas milagros, mira

muerte y error desterrados,

miseria y demonio huidos,

leprosos y enfermos sanos

Antífona:

El mar sosiega su ira,

redímense encarcelados,

miembros y bienes perdidos

recobran mozos y ancianos.

El peligro se retira,

los pobres van remediados;

cuéntenlo los socorridos,

díganlo los paduanos.

Antífona:

El mar sosiega su ira,

redímense encarcelados,

miembros y bienes perdidos

recobran mozos y ancianos.

Gloria al Padre, al Hijo

y al Espíritu Santo.

Antífona:

El mar sosiega su ira,

redímense encarcelados,

miembros y bienes perdidos

recobran mozos y ancianos.

R- Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo.

V- Para que dignos así de sus promesas seamos.

Oremos

Oh Dios, que la devota conmemoración de san Antonio, confesor y doctor evangélico, llene de júbilo a tu Iglesia, para que regalada con tu auxilio, merezca gozar las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

En latín

Si quaeris miracula,

Mors, error calamitas,

Daemon, lepra fugiunt,

Aegri surgunt sani.

Antifona:

Cedunt mare, vincula:

Membra resque, perditas

Petunt et accipiunt

Iuvenes et cani.

Pereunt pericula,

Cessat et necessitas:

Narrent hi, qui sentiunt,

Dicant Paduani.

Antifona:

Cedunt mare, vincula:

Membra resque, perditas

Petunt et accipiunt

Iuvenes et cani.

Gloria Patri et Filio

et Spiritui Sancto.

Antifona:

Cedunt mare, vincula:

Membra resque, perditas

Petunt et accipiunt

Iuvenes et cani.

R-Ora pro nobis, beate Antoni,

V-Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus:

Ecclesiam tuam, Deus, beati Antonii Confessoris tui commemoratio votiva laetificet, ut spiritualibus semper muniatur auxiliis et gaudiis perfrui mereatur aeternis. Per Christum Dominum nostrum. Amen.