UN CAPITULO
Como muchos de ustedes saben, un obispo fue excluido del Capítulo General, o una reunión de los jefes de la Sociedad de San Pío X, que se celebró el mes pasado en Econe, Suiza. Para confirmar la exclusión, al parecer, se hizo uso de la adaptación de «Comentarios Eleison» (# 257, 16 de junio) del deseo, aparentemente asesino de San Pablo de que los corruptores de la fe católica fueran «cortados» (Gálatas V, 12). En realidad, Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Crisóstomo todos pensaron que el deseo, en el contexto (Gal.V, 1-12), se dirige a la virilidad de los judaizantes y no a sus propias vidas, y Crisóstomo piensa que es una broma.
Sin embargo, cuando me enteré del uso tan serio que se hizo de la broma en el Capítulo, debo admitir que tuve una visión traviesa: Me imaginé a mis nobles colegas en la sede de la FSSPX mirando por las ventanas en la noche para ver si no estuviera allí el episcopal larguirucho inglés disfrazado de Jack el Destripador asechando entre los arbustos con un cuchillo carnicero brillando a la luz de la luna, buscando a alguien para cortarlo en pedazos. Estimados colegas, duerman tranquilos, no tengo ambiciones asesinas. ¡Honestamente!
Pero el Capítulo fue un asunto serio. ¿Qué fue lo que produjo? Sobre todo, una Declaración, hecha pública un par de días después, y seis condiciones para cualquier acuerdo entre Roma y la FSSPX, filtradas en internet inmediatamente después. (tomando en consideración cómo tantas almas están actualmente confiando su fe y su salvación a la orientación de la FSSPX, encuentro esa filtración razonable). Ahora bien, honor a los buenos hombres en el Capítulo que por todos los medios hicieron lo mejor que pudieron para limitar el daño, pero si la Declaración y las condiciones nos dan la actual mentalidad de los líderes de la Fraternidad en conjunto, entonces tiene que ser causa de preocupación.
En cuanto a la Declaración del 2012, es suficiente compararla por unos momentos con la Declaración de 1974 de Monseñor Lefebvre para preguntarse qué ha pasado con su Fraternidad. Mientras que el Arzobispo explicita y repetidamente denuncia la reforma realizada por el Vaticano II (nacido del Liberalismo y Modernismo, envenenado hasta la médula, proveniente de la herejía y terminado en herejía), con palabras que desataron sobre él la ira de los Papas Conciliares, por el contrario, la Declaración del 2012 se refiere solamente una vez al Concilio con sus “novedades” solamente “teñido de errores”, en términos que uno puede imaginar a Benedicto XVI suscribiéndolos de principio o fin. ¿La FSSPX ahora piensa que los Papas conciliares no representan serios problemas?
Y en cuanto a las seis condiciones para cualquier acuerdo futuro entre Roma y la FSSPX, ellas merecen un exámen detallado, pero es suficiente decir aquí y ahora que lo solicitado por el Capítulo general de la FSSPX en el 2006 en cuanto a que hubiera un acuerdo doctrinal previo al acuerdo práctico parece haber sido desaparecido completamente por el consejo. ¿Ahora el pensamiento de la FSSPX es que la doctrina de los romanos a quienes ellos se someterían ya no es tan importante? ¿O la FSSPX está sucumbiendo al encanto del Liberalismo?
Para un punto de vista contrario, me aventuraré a recomendar la colección de “Sermones y Conferencias Doctrinales” de Su Excelencia Jack el Destripador de 1994 a 2009, ahora disponibles en siete CD por http://truerestorationpress.com/node/52 con un incentivo especial de compra que expira al final de este mes. No que cada palabra en estas grabaciones sea de oro, algunas son sin duda muy temperamentales, pero de menos se hace un esfuerzo para destripar a los enemigos y no los amigos de nuestra Fe Católica.
Kyrie eleison.
Gracias a Non Possumus por la traducción al español
