SI NO SUPIÉRAMOS LA VERDAD…

Nuevas revelaciones sobre la relación Vaticano-FSSPX/SSPX

Explosivas revelaciones se desprenden de un artículo escrito por Brian McCall y publicado en The Remnant, Oct-20-2010.

Seguidamente una traducción al español de Secretum Meum Mihi de casi la totalidad del artículo mencionado.

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En el corazón de la reciente conferencia de Angelus Press para celebrar el 40º aniversario de fundación de la Fraternidad de San Pío X (octubre 15-17), Su Excelencia el Obispo Bernard Fellay pronunció una estimulante y amplia evaluación de la situación de la Fraternidad, tanto pasada como futura. Su discurso de dos horas, combinado con su sermón en la Misa Pontifical Solemne, sintetizó los temas y las memorias del evento en conjunto.

Aunque, desde la perspectiva externa, tal vez no el más importante aspecto de la conferencia, Su Excelencia dedicó la media hora final a un examen de las relaciones políticas y legales de la FSSPX con las autoridades en Roma. Sus observaciones, algunas de las cuales él me reconfirmó personalmente en una entrevista exclusiva para The Remnant, proporcionan percepciones frescas, pasadas, presentes y futuras. Un amplio reporte sobre la conferencia de Angelus, que incluye apartes de mi entrevista con Su Excelencia, aparecerá en un próximo número de The Remnant; este artículo presente se enfocará simplemente en la posición legal de la Fraternidad.

Su Excelencia puso el contexto describiendo la política del Vaticano como un proceso de “contradicciones”. Él caracterizó la historia reciente de las relaciones como un proceso de decir una cosa públicamente pero teniendo que hablar y actuar diferentemente en la aplicación práctica. Él parecía estar preparando a sus escuchas para que esperaran que esta dinámica de contradicciones continúe, al menos en el futuro previsible.

Para ayudar nuestro entendimiento de esta dinámica (la posición oficial del Vaticano vs. la posición actual) él asemejó la situación con aquella actitud del Vaticano respecto de la crisis mas grande en la Iglesia desde el Concilio Vaticano II. La posición oficial ha permanecido constante por los últimos 40 años: No hay crisis, vivimos en la primavera del Vaticano II. Con todo, como Su Excelencia documentó, a través de observaciones personales de Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI, vemos el implícito reconocimiento Vaticano de una crisis sin precedente en la Iglesia, una apostasía masiva.

Así por ejemplo, el Obispo Fellay señaló al reciente establecimiento del Santo Padre de un Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización como un reconocimiento papal de una de facto crisis de fe, no obstante la línea de partido oficial de que todo está bien con la Iglesia postconciliar.

Con específicas referencias a la Fraternidad, el Obispo Fellay explicó que la Santa Sede ha estado ejerciendo una política de doble filo, una política oficial de jure contradicha por acciones de facto. Señaló cómo la línea oficial está encarnada en el documento publicado por la Secretaría de Estado después del decreto de 2009 que anuló las excomuniones a los obispos de la Fraternidad. De acuerdo con este documento sin firma, la Fraternidad no existe legalmente y no goza de “ningún reconocimiento canónico en la Iglesia católica”, con sacerdotes de la FSSPX ejerciendo su ministerio “ilícitamente”. Sin embargo, el santo Padre habla y toma acciones concretas que van en contar de esto, frecuentemente incluso reconociendo la existencia y ministerio legales y válidos de los sacerdotes de la Fraternidad.

Su excelencia describe esta situación como el “principio de acción” que se refiere a un modo de interpretar y aplicar las normas legales. Como el fin de la ley es la intención del legislador, cuando el estado de la ley no es claro o es incierto, los textos legales se deben interpretar a la luz de la intención del legislador tal como está manifestada por el modo como él administra la ley. La distinción legal está entre la ley “como está escrita” y la “ley como es recibida”. Otro aspecto de este principio legal es que las acciones del legislador al administrar la ley pueden crear una derogación de facto de la letra de la ley.

Para los lectores de The Remnant que no son abogados, nuestras madres y padres aplican esta perenne verdad por medio del principio “las acciones hablan más claro que las palabras”. Ahora, no ha habido situación legal mas calurosamente debatida en décadas recientes, que aquella de la estancia legal en la Iglesia de sacerdotes y obispos de la Fraternidad. Una rápida búsqueda de internet revela que la posición legal técnica es debatida por Católicos en virtualmente todos los aspectos del asunto. En tal caso, las acciones del Legislador Supremo (el Papa) deben ser examinadas para llegar a un sano entendimiento de la confusión legal actual que rodea la materia.

El Obispo Fellay demostró la aplicación de este “principio de acción” en el caso de la Fraternidad por medio de varios ejemplos, la mayoría de los cuales no habían sido previamente publicados. Primero, él mencionó el asunto de las confesiones de la FSSPX. Como la mayoría de católicos saben, hay ciertos pecados graves, la remisión de los cuales está reservada a la Santa Sede únicamente. Bajo la ley de la Iglesia, si un sacerdote oye la confesión de una persona que ha cometido uno de estos pecados reservados, él [el sacerdote] está obligado a reportar el asunto a la Santa Sede dentro de un plazo de treinta días para recibir permiso de absolver y recibir una guía para la imposición de una penitencia apropiada. Su Excelencia indicó que de cuando en cuando los sacerdotes de la Fraternidad han escuchado estas confesiones, y que, en cada caso, la notificación requerida fue enviada a la Santa Sede. En cada uno de estos casos, la respuesta recibida del Vaticano fue que “todo estaba bien y era lícito” y que el permiso para que los sacerdotes de la FSSPX absolvieran fue conferido.

¿Qué inferencia podemos sacar de esto? Obviamente, los sacerdotes de la Fraternidad pueden validamente oír confesiones. Si a los sacerdotes de la Fraternidad le faltara alguna clase de jurisdicción para oír confesiones, la Santa Sede hubiera respondido que el penitente necesitaba confesarse con un sacerdote con jurisdicción legal para oir confesiones. Por definición, aquí estamos tratando con materia grave y consecuentemente con pecado mortal (asumiendo que todas las otras condiciones están presentes). Incluso así, la Santa Sede respondió a la FSSPX que “todo estaba bien y era lícito”. La Santa Sede esta pues haciendo un de facto reconocimiento de la jurisdicción de la FSSPX para oír confesiones, una posición que la Fraternidad y un número de expertos canónicos han mantenido por años frente a lo que es obviamente una situación legal difícil.

El segundo ejemplo citado por el Obispo Fellay se refiere a aquellos sacerdotes que abandonan la Fraternidad de San Pío X después de haber recibido la ordenación de uno de sus obispos. De acuerdo con la ley y la práctica de la Iglesia, un sacerdote que recibe las Sagradas Ordenes fuera de la Iglesia (i.e., de un obispo que aunque válidamente posea los poderes episcopales, sin embargo se ha separado de la Iglesia Católica) está prohibido (hasta que regrese a la Iglesia Católica) de ejercer alguna vez los poderes sacerdotales conferidos en su ilícita ordenación. Retiene la marca indeleble de su sacerdocio pero está prohibido permanentemente de ejercer los poderes conexos.

No obstante, explicó el Obispo Fellay que, cuando un sacerdote ordenado por un obispo de la Fraternidad, abandonaba la Fraternidad pero deseaba permanecer como sacerdote, la Santa Sede le permitió ejercer sus poderes sacerdotales. De nuevo, no se puede escapar la conclusión legal: Los sacerdotes de la FSSPX no fueron ordenados “fuera de la Iglesia”. Aunque su excelencia no dio nombres, sabemos del caso de los fundadores de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, de los sacerdotes del Instituto del Buen Pastor, de los sacerdotes de San Juan María Vianney en campos, Brasil, de una larga lista de sacerdotes individuales ordenados por un obispo de la FSSPX, que a todos ellos se le ha permitido ejercer su poder sacerdotal. (Ese no es el caso con uno o dos sacerdotes aislados a quienes se confirió una excepcional derogación de esta norma, pero más bien la práctica habitual es la de permitir a todos estos sacerdotes ejercer sus funciones sacerdotales).

El tercer ejemplo que Su Excelencia reveló, estaba en conexión con las ordenaciones programadas para tener lugar en Alemania en Marzo de 2009. Como reportó en su momento The Remnant, los obispos de Alemania estaban aprovechándose de los intentos de los medios de comunicación para sabotear el levantamiento del decreto de excomunión de la FSSPX del Santo Padre y de la por entonces reciente entrevista del Obispo Williamson (“coincidencialmente” publicada en la víspera del anuncio de la histórica decisión del Santo Padre). Como previamente se informó en The Remnant, la Santa Sede contactó al obispo Fellay para pedirle que las ordenaciones fueran movidas a otra locación para mitigar las tensiones entre la Santa Sede y los obispos de Alemania. En su intervención el la conferencia de Angelus, el obispo Fellay reveló más detalles de esta intervención extraordinaria.

El Vaticano pidió al obispo Fellay mover las ordenaciones fuera de la jurisdicción de los obispos Alemanes. Si el obispo Fellay hubiera hecho eso, el Cardenal del Vaticano pactaría, que la Fraternidad “sería legalmente reconocida hasta de la Pascua”. Esto era para cubrir el periodo de dos semanas en que las ordenaciones ocurrirían. El obispo Fellay explicó que él le preguntó al Cardenal por qué se le estaba pidiendo esto ya que, de acuerdo con un reciente documento de la Secretaría de Estado, la FSSPX ni “siquiera existía legalmente”. El Cardenal respondió que “eso no es lo que cree el Papa”.

Como sabemos, el obispo Fellay aceptó el pedido del vaticano de mover las ordenaciones (demostrando una vez más su deseo de obedecer al Papa). Hubo un suspiro colectivo en el cuarto cuando Su Excelencia contó esta historia.

Las discusiones esa noche incluyeron muchas preguntas de si todos habíamos oido mal o malinterpretado lo que Su Excelencia había dicho anteriormente ese día: “¿Quiso él realmente significar que el Vaticano reconoció la existencia legal de la Fraternidad por dos semanas en Marzo pasado?” Cuando después yo personalmente hablé con Su Excelencia, le repetí sus propias palabras tomadas de mis anotaciones y le pregunté si él había hablado equivocadamente o si yo le había oído mal. Dijo: “Eso es lo que dije, me escucho correctamente”. Entonces le pregunté: ¿Eso qué significa?, porque no hay precedente de una afirmación semejante. ¿Cómo puede Usted ser legal por dos semanas y entonces ilegal de nuevo?” Se encogió de hombros y dijo que eso era lo que el Cardenal le había dicho.

 

Creanme... ¡me tienen que creer! Yo ya me comprometí en que Ud. me creerían...

 

¿Como podemos interpretar este incidente? Primero, tenemos a un Cardenal en el Vaticano afirmando que el Papa no cree en las aseveraciones de un documento que parece venir de un órgano oficial del Vaticano. El documento publicado por la Secretaría de Estado dice que la Fraternidad no existe en la Iglesia, y no obstante el Papa cree que la Fraternidad si existe. El Vaticano entonces está de acuerdo en reconocer temporalmente a la Fraternidad en contraprestación de un cambio de jurisdicción para una ordenación de la FSSPX. ¿Qué tan seriamente toma el Papa esta falta de reconocimiento legal cuando se puede ofrecer una pizca del mismo?

El obispo Fellay intentó dar alguna clase de sentido a estas contradicciones pero todo lo que pudo decirnos es que esta es la realidad que tenemos que aceptar en el presente. La política del Vaticano parece ser una política contradictoria que vacila entre “condenación y admiración”, anotó Su Excelencia. Él está convencido de que por lo que respecta a los sentimientos de Benedicto XVI mismo, admiración por la FSSPX es la palabra.

 

Explicó que en su primer encuentro con el Papa Benedicto XVI, Su Santidad se refirió dos veces al Arzobispo Lefebvre, primero como el “venerado Arzobispo Lefebvre” y, mas tarde en la conversación, como “el Arzobispo Lefebvre, este gran hombre de la Iglesia Universal”.

Asi que, ¿vamos a creer que el Papa cree que un cismático excomulgado es venerable y un gran hombre de la Iglesia Universal? Esto no tendría sentido. La única explicación lógica es que el Papa reconoce al Arzobispo [Lefebvre] por el hijo leal de la Iglesia que es. Su Excelencia también afirma que el Cardenal Castrillón Hoyos expresó esta misma actitud cuando en referencia al trabajo de la Fraternidad, Su Eminencia dijo que “los frutos son buenos, entonces el Espíritu Santo esta ahí”.

Ahora, sabemos que Nuestro Señor nos dio esto acerca de quien está en la Iglesia y quien no está, “juzgadlo por sus frutos”. El Espíritu Santo no puede estar fuera de la Iglesia; entonces, si está en la Fraternidad, la Fraternidad está en la Iglesia. La lógica es irrefutable.

¿Cómo puede ser que el Papa y el Vaticano puedan tener esta política de decir una cosa pero hacer otra? ¿Cómo pueden ellos permitir a clérigos afirmar que las confesiones oídas por sacerdotes de la Fraternidad son invalidas y luego aclarar por sus propias acciones que las confesiones de la FSSPX son “buenas y lícitas”? ¿Cómo puede la Fraternidad ser legalmente reconocida por dos semanas y después cesar de ser reconocida después de ese tiempo? ¿No manifiesta esto una deposición Vaticana de la seriedad del asunto del reconocimiento “legal” de la FSSPX?

La respuesta, nos deja ver Su Excelencia, es por razones políticas, Benedicto XVI siente que, dada la situación en la Iglesia hoy y los “lobos” dentro [de Ella], no puede reconocer a la Fraternidad de jure. Sin embargo, como Él sabe que ellos están “dentro de la Iglesia” y “llevan buenos frutos”, reconocerá su legitimidad de facto tanto como sea posible. Tal como señaló el P. Scott Gardener en su conferencia antes en ese día, el error de la colegialidad ha prevenido la corrección de los errores y abusos producidos por el Concilio. El P. Gardener reportó que un alto cardenal le había admitido que la Colegialidad había efectivamente hecho la Iglesia “ingobernable”.

Un cardenal estadounidense me admitió la misma cosa en una conversación privada en Mayo de 2010. Benedicto XVI ha aprendido por medio de la experiencia que él perdería cualquier pequeña influencia que tenga sobre los obispos de la mayoría del mundo unidos en su desobedencia colegial e ignorarían su autoridad si el va más lejos haciendo lo correcto.

El obispo Fellay ilustró este punto con ejemplos concretos.

Recontó como, en 2003, un grupo de cardenales, incluido Joseph Ratzinger, se reunieron para decidir que se debería hacer acerca de la Fraternidad y de la Tradición. Estuvieron de acuerdo en que tenía que organizarse una administración apostólica para dar status legal e independencia a los grupos tradicionales. Hubo un desacuerdo acerca de si la Fraternidad debería formar la “espina dorsal” de esta estructura con los otros grupos unidos a ella, o si ella debería sólo ser dejada independientemente entre las actuales comunidades Ecclesia Dei.

Cuando Benedicto XVI fue elegido en 2005, comenzó a implementar este plan.

El obispo Fellay contó mas detalles de su reunión inicial con Su Santidad. La reunión que incluyó al Cardenal Castrillón Hoyos, al Santo Padre, al obispo Fellay y al padre Schmidberger. El Papa le preguntó al Cardenal Castrillón “en que estado están las cosas”. El Cardenal respondió, “Hoy puede Ud. reconocer a la Fraternidad de San Pío X. Ya le envié un documento que haría esto”.

El Papa respondió que ya había recibido el documento y lo había enviado al Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos para que determinára si estaba “de acuerdo con la Iglesia”.

El obispo Fellay señaló que debería haber contenido algo inusual si necesitaba ser examinado. Sin embargo, por alguna razón, el Papa fue evidentemente bloqueado y al punto, este documento —preparado por el Cardenal Castrillón Hoyos y en principio aprobado por el Papa (y enviado para un estudio técnico)— no ha visto la luz del día. ¿Por qué no?

 

 

O sea que no fueron "milagros" de la Virgen por los Rosarios... Sólo bronca por la oposición...

 

El obispo Fellay explicó que en 2006 los obispos de Alemania fueron al Vaticano y se opusieron vigorosamente al proyecto. ¿Entonces, qué hizo el Papa? Liberalizó la Misa y levantó el decreto de excomunión de los obispos de la FSSPX. Todos recordamos lo que le pasó al Papa después de eso. Literalmente, se desató todo el infierno. Se le vino el mundo encima.

El obispo Fellay aún más puso nuestra atención al reciente incidente cuando el Papa nombró al conservador P. Gerhard Maria Wagner para que fuera obispo de Linz, Austria. El Papa de nuevo fue atacado en los medios de comunicación por este nombramiento “ultraconservador”. Claramente el Papa ha concluido que no vale la pena el costo de provocar la desobediencia y la rebelión de los obispos dando reconocimiento de jure a la Fraternidad. La única solución es conferir reconocimiento de facto, mientras continúan las conversaciones Vaticano/FSSPX

Aparte, los detalles de la reunión de 2005 y el misterioso “documento de reconocimiento” que resulto de ella, pone a dormir un argumento que ha sido usado por mucosa adversarios de la Fraternidad que afirman que, aunque a la Fraternidad se le suministrara jurisdicción alguna vez, la perdería cuando ellos “rehusaran el ofrecimiento de jurisdicción ordinaria”. He oído este argumento en más de una ocasión.

El obispo Fellay señaló, sin embargo, que a él en realidad nunca le fue mostrado (o presentado) un ofrecimiento concreto real de jurisdicción con ocasión de aquella reunión. Obviamente, él ni siquiera ha visto el documento que el Papa envió para revisar. Nos dijo que el documento “debe haber sido” inusual, indicando que su conocimiento de sus contenidos sólo habían sido deducidos. ¿Cómo puede uno rehusar una oferta de jurisdicción que nunca fue presentada en primer lugar, y que ahora está perdida en un proceso Vaticano de revisión a causa de la intervención del episcopado alemán? Entonces, falla ese argumento. No es el obispo Fellay quien “rehusó aceptar” jurisdicción ordinaria. ¡Son los obispos desleales del mundo quienes han atado las manos al Papa, previniendo que Él lo firme!

En la conferencia de Angelus, el Obispo Fellay, también llamó nuestra atención con relación a una indicación encontrada en la fraseología del decreto del Vaticano que anula el decreto de excomunión de la FSSPX. En el parágrafo de este decreto se lee:

Por las facultades que me han sido concedidas expresamente por el Santo Padre Benedicto XVI, en virtud del presente Decreto, levanto a los obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta la censura de excomunión latae sententiae declarada por esta Congregación el 1 de julio de 1988, y declaro sin efectos jurídicos a partir del día de hoy el Decreto entonces publicado. (Énfasis añadido)

El obispo Fellay señaló lo que debería haber sido obvio para todos nosotros. No obstante el hecho de que la primera oración menciona sólo cuatro de los seis obispos sujetos del anterior decreto, la frase final claramente afirma que el anterior decreto “no tiene efecto jurídico”. Eso quiere decir que el decreto oficial cesa de existir legalmente.

Si el decreto que afirma que el Arzobispo Lefebvre y el Obispo de Castro Mayer estan excomulgados latae sententiae, no tiene efecto jurídico, la declaración con respecto a ellos ha sido eliminada también. Para evitar esta conclusión obvia, el lenguaje necesitaría simplemente decir “con respecto a estos cuatro obispos únicamente”, el decreto anterior no tiene efecto jurídico; o “excepto por lo que concierne al Arzobispo Lefebvre y al Obispo de Castro Mayer” el anterior decreto no tiene efecto jurídico.

[…]

 

Nota agregada el 28 Oct 2010

Del comentario de jafg

Aunque no se lee en la traducción al español, en el original están estas palabras muy significativas:

«Benedicto XVI parece estar pidiendo a los padres y obispos de la Fraternidad que le permitan fingir tener esta pública “diferencia” con ellos para ayudarse a manejar un grupo inmanejable de obispos colegiados.»

El original dice así:

Benedict XVI seems to be asking the Society bishops and priests to allow him to pretend to have this public “quarrel” with them in order to help manage an unmanageable collegial bunch of bishops.

Damos nuestra traducción:

«Benedicto XVI parece estar pidiendo a los obispos y sacerdotes de la Fraternidad que le permitan aparentar tener esta “pelea” pública con ellos a fin de ayudarlo a manejar un puñado colegial inmanejable de obispos .»

 

13 comentarios sobre “SI NO SUPIÉRAMOS LA VERDAD…

  1. Si todo esto merece fe, ¿qué más necesitan los cándidos, empezando por Mons. Fellay para darse cuenta que no están tratando con discípulos de Nuestro Señor Jesucristo?

    «Un cardenal estadounidense me admitió la misma cosa en una conversación privada en Mayo de 2010. Benedicto XVI ha aprendido por medio de la experiencia que él perdería cualquier pequeña influencia que tenga sobre los obispos de la mayoría del mundo unidos en su desobedencia colegial e ignorarían su autoridad si el va más lejos haciendo lo correcto.»

    Vaya cuerpo de pastores, vaya papa convencido de las enseñanzas de Jesús, que actúa con miedo de perder seguidores «si va más lejos haciendo lo correcto»

    Cosas veredes que non crederes

  2. Salve Maria..!

    Debemos rezar por el Santo Padre, por el regreso del tradicionalismo en la Iglesia, y porque San Miguel arroje a los malos «pastores» al fuego del infierno.

    Viva la FSSPX: siempre atacada, jamas rendida..!

    Felices 40 años,

    Un abrazo in Jesu et Maria,

  3. Son muy interesantes las preguntas planteadas:

    ¿Cómo puede ser que el Papa y el Vaticano puedan tener esta política de decir una cosa pero hacer otra? ¿Cómo pueden ellos permitir a clérigos afirmar que las confesiones oídas por sacerdotes de la Fraternidad son invalidas y luego aclarar por sus propias acciones que las confesiones de la FSSPX son “buenas y lícitas”? ¿Cómo puede la Fraternidad ser legalmente reconocida por dos semanas y después cesar de ser reconocida después de ese tiempo?

    Pero más reveladora es la respuesta a modo de pregunta retórica:

    ¿No manifiesta esto una deposición Vaticana de la seriedad del asunto del reconocimiento “legal” de la FSSPX?

    Sí, se trata de una verdadera deposición Vaticana…

    ¡Muchachos! Los han defecado…

  4. En las explicaciones dadas por el Licenciado en Ciencias Políticas Eclesiásticas, Bernard Fellay, leemos:

    “Con específicas referencias a la Fraternidad, el Obispo Fellay explicó que la Santa Sede ha estado ejerciendo una política de doble filo, una política oficial de jure contradicha por acciones de facto.
    Señaló cómo la línea oficial está encarnada en el documento publicado por la Secretaría de Estado después del decreto de 2009 que anuló las excomuniones a los obispos de la Fraternidad.
    De acuerdo con este documento sin firma, la Fraternidad no existe legalmente y no goza de “ningún reconocimiento canónico en la Iglesia católica”, con sacerdotes de la FSSPX ejerciendo su ministerio “ilícitamente”.
    Sin embargo, el santo Padre habla y toma acciones concretas que van en contra de esto, frecuentemente incluso reconociendo la existencia y ministerio legales y válidos de los sacerdotes de la Fraternidad.”

    De la Carta del 10 de marzo de 2009 a los Obispos del político máximo, Benedicto XVI:

    “La remisión de la excomunión ha sido un procedimiento en el ámbito de la disciplina eclesiástica: las personas venían liberadas del peso de conciencia provocado por la sanción eclesiástica más grave. Hay que distinguir este ámbito disciplinar del ámbito doctrinal. El hecho de que la Fraternidad San Pío X no posea una posición canónica en la Iglesia, no se basa al fin y al cabo en razones disciplinares sino doctrinales. Hasta que la Fraternidad no tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercen ministerios legítimos en la Iglesia. Por tanto, es preciso distinguir entre el plano disciplinar, que concierne a las personas en cuanto tales, y el plano doctrinal, en el que entran en juego el ministerio y la institución. Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia.”

  5. “La respuesta, nos deja ver Su Excelencia, es por razones políticas, Benedicto XVI siente que, dada la situación en la Iglesia hoy y los “lobos” dentro [de Ella], no puede reconocer a la Fraternidad de jure.”

    Entonces, si entendemos bien al Obispo Fellay, Benedicto XVI no es un “lobo”.

    Queda por ver si el Obispo lo considera un “mercenario” o un “buen pastor”.

    Sin embargo, por razones políticas, nunca nos lo dirá claramente.

    Tal vez, como máximo, todo lo reduzca a decir que tiene cabeza de mercenario y corazón de buen pastor.

    “Sin embargo, como Él sabe que ellos están “dentro de la Iglesia” y “llevan buenos frutos”, reconocerá su legitimidad de facto tanto como sea posible.”

    “Claramente el Papa ha concluido que no vale la pena el costo de provocar la desobediencia y la rebelión de los obispos dando reconocimiento de jure a la Fraternidad. La única solución es conferir reconocimiento de facto, mientras continúan las conversaciones Vaticano/FSSPX.”

    Hay que prepararse, muchachos; se viene la regularización de facto…

  6. “En la conferencia de Angelus, el Obispo Fellay, también llamó nuestra atención con relación a una indicación encontrada en la fraseología del decreto del Vaticano que anula el decreto de excomunión de la FSSPX.”

    “El obispo Fellay señaló lo que debería haber sido obvio para todos nosotros. No obstante el hecho de que la primera oración menciona sólo cuatro de los seis obispos sujetos del anterior decreto, la frase final claramente afirma que el anterior decreto “no tiene efecto jurídico”. Eso quiere decir que el decreto oficial cesa de existir legalmente.
    Si el decreto que afirma que el Arzobispo Lefebvre y el Obispo de Castro Mayer están excomulgados latae sententiae, no tiene efecto jurídico, la declaración con respecto a ellos ha sido eliminada también. Para evitar esta conclusión obvia, el lenguaje necesitaría simplemente decir “con respecto a estos cuatro obispos únicamente”, el decreto anterior no tiene efecto jurídico; o “excepto por lo que concierne al Arzobispo Lefebvre y al Obispo de Castro Mayer” el anterior decreto no tiene efecto jurídico.”

    ¿En serio?

    Despierta nuestra atención la embustera fraseología de Monseñor Fellay. ¿Por qué?

    1) Porque el decreto del Vaticano de enero de 2009 no anuló el decreto de excomunión de la FSSPX. Simplemente levantó dichas excomuniones, por pedido explícito de los cuatro obispos.
    2) Porque es falso que “la frase final claramente afirma que el anterior decreto “no tiene efecto jurídico””.
    La frase final, citada cuatro líneas antes dice: “declaro sin efectos jurídicos A PARTIR DEL DÍA DE HOY el Decreto entonces publicado”.
    ¿Por qué queda sin efectos A PARTIR del 21 de enero de 2009? Porque a pedido de los cuatro obispos ese día se remitió la censura de excomunión latae sententiae declarada en julio de 1988.
    3) Porque contra lo que siempre han repetido y siguen repitiendo en la FSSPX, Monseñor Fellay reconoce ahora que el decreto oficial tenía efectos jurídicos y cesó de existir legalmente el 21 de enero de 2009. Por lo tanto, hasta ese día, los seis obispos estaban legalmente excomulgados.
    4) Porque, pretendiendo excusarse de no haber hecho nada para rehabilitar a Monseñor Lefebvre y a Monseñor de Castro Mayer, termina ahora reconociendo el valor jurídico de la sanción.

    Como bien dice el periodista: “Su Excelencia dedicó la media hora final a un examen de las relaciones políticas y legales de la FSSPX con las autoridades en Roma”.

    No podemos tomarlo en serio.

  7. Esto ocurre cada mes en la oficina de vocaciones de la Compañía de Jesús de la provincia mexicana ubicada en: calle. Puebla 152, Col. Roma. México D.F. C.P. 06700, el número de teléfono de la oficina de vocaciones es: 52-07-97-25. El teléfono de la curia jesuita es: (55) 54-44-44.

    La próxima misa mensual será el jueves 28 de octubre del 2010 hora: 8pm

    Es muy grave la situación pues solo la realizan con las vocaciones es decir hacen participar en ellas a las jóvenes vocaciones sacerdotales, futuros sacerdotes que crecerán con conciencia errada en cuanto al dogma, la doctrina, la liturgia y la fe de la iglesia además de sacrílegos y pecadores, estos jesuitas alegan que no se quiere ofender a Dios sino vivir la ultima cena como Jesús lo hizo, eliminando cualquier referencia o imagen que nos recuerde el sacrificio incruento de Cristo en la misa. Le relatare y ustedes mejor que yo descubrirán que es plenamente luterano.

    Pues acomodan pequeñas sillas alrededor de una pequeña mesa de madera q hará las veces de altar, no ponen ningún ornamento sagrado propio de un altar, todos quedan distribuidos en un círculo alrededor de la mesa y el sacerdote detrás de ella también, sentado todo es sentado siempre, el sacerdote solo trae encima una sotana blanca y la estola de colores, uno de los jóvenes de vocaciones trae una guitarra en la piernas y permaneciendo en el círculo toca canciones para comenzar y pues todo comienza como una charla sobre cosas q pasan ordinariamente en el día o acontecimientos, y comienzan las lecturas q son leídas por cada uno de los jóvenes y después el sacerdote lee el evangelio todo de esto es sin levantarse de la sillita ni una sola vez, y cuando termina de leer el evangelio dice lo que piensa de él y después (esto es obligatorio) cada uno de los jóvenes participantes dice su propia interpretación del evangelio leído, todos están sentados, después el sacerdote comienza la parte de la consagración y consagra el pan y el vino en la mesita, sentado nunca se inca o pone de pie al igual que los demás jóvenes, después pasa para que se role el copón de las hostias ya consagradas y el cáliz del vino ya consagrado que son realmente el cuerpo y al sangre de Cristo, así sentado a los jóvenes que siempre han estado sentados para que estos con sus propias manos tomen una hostia y la mojen en la sangre de cristo, y la coman y vallan pasando el cuerpo y la sangre al joven que sigue y así sucesivamente hasta retornar el copón y el cáliz a la mesita todo esto sin levantarse nadie de su sillita. Y pues así concluye la misa con un canto con guitarra. He visto algo igual pero en el centro del círculo frente a la mesita un altar maya según explicaron, una especie de estrella hecha de frutas y semillas y hierbas con velas de diferentes colores en cada punta y durante la celebración de la misa cada uno de los jóvenes deja una de estas velas en el altar maya el sacerdote dice una oración donde menciona que los mayas y nosotros adoramos al mismo Dios y menciona deidades mayas. Esto es pagano y sincrético hasta podría ser masón por ofrecer el sacrificio de Caín es decir los frutos de la tierra. ¡Apostasía!

    Hacer algo para que esto pare por caridad y amor a Cristo.

  8. Ave Maria!

    «Poco a poco y de esta forma no se sigue luchando y se acaba por aceptar la situación. De hecho en Campos se conserva todo lo que es realmente tradicional, es cierto, y por lo tanto los fieles no ven cambio alguno, excepto los más avispados que observan una tendencia a hablar más frecuente y respetuosamente de las declaraciones y acontecimientos actuales que se dan en Roma, omitiendo las advertencias de tiempos pasados y sin comentar las desviaciones de hoy en día; el peligro mayor está en habituarse a esta situación y no intentar ya poner remedio.» [Carta a los amigos y bienhechores # 63, primavera de 2003]

    Estas palabras que escribiera Mons. Fellay en 2003 se aplican perfectamente a la FSSPX de hoy.

    Súbitamente, Benedicto XVI es un Papa heróico, prisionero del modernismo, el Pontífice ideal para restaurar la Iglesia…

    Si lo que Mons. Fellay afirma es cierto – y no digo que sea mentira, pero no puedo creerlo «a pies juntillas» después de que el superior general de la FSSPX ha incurrido en mentiras en repetidas ocasiones- si lo que Mons. Fellay afirma es cierto, repito, entonces habrá que hacerse varias preguntas y señalamientos:

    1) «[Mons. Fellay] señaló cómo la línea oficial está encarnada en el documento publicado por la Secretaría de Estado después del decreto de 2009 que anuló las excomuniones a los obispos de la Fraternidad.»

    Ya sabemos que es una vil y gran mentira el que se hayan anulado las excomuniones a los obispos de la Fraternidad. No existe decreto que tal haya hecho ni en 2009 ni en ningún otro año. Lo que hay es un decreto que levanta o perdona las excomuniones, especificando que tuvieron validez durante cerca de 20 años.

    2) Lo que nos dice Mons. Fellay acerca de las contradicciones en el Vaticano en que se dice una cosa, pero se hace otra, no puede dejar de traer a mi mente las muchas contradicciones de la nueva Fraternidad.

    ¿Cómo olvidar que el 2 de febrero de 2006, Mons. Fellay decía que no se había avanzado más en las relaciones con Roma, porque no iba a pedir que se levantaran las excomuniones, puesto que no se podía pedir que se levantara algo que no existe? ¿Y cómo olvidar que unas cuantas semanas antes (a fines de 2005) tal petición ya había sido hecha?

    3) Aunque no se lee en la traducción al español, en el original están estas palabras muy significativas:

    «Benedicto XVI parece estar pidiendo a los padres y obispos de la Fraternidad que le permitan fingir tener esta pública «diferencia» con ellos para ayudarse a manejar un grupo inmanejable de obispos colegiados.»

    ¿No será que se trata sólo de política? ¿No es eso lo que había dicho Mons. Fellay en otra ocasión?

    ¿Y dónde quedó ese «Ratzinger es una mezcla» que dijo el superior de la FSSPX? ¿De pronto quedó en el olvido que se trata de un hombre que «está totalmente a favor del ecumenismo y de la libertad religiosa»?

    ¿Cuántos fieles (y aun sacerdotes) serán engañados por estas palabras de Mons. Fellay?

    Me parece muy acertado el título del artículo: «Si no supiéramos la verdad…»

  9. Nos mienten y nos toman por tontos.
    El Superior de Distrito engaña con su seriedad y hasta con su risotada.
    CONFIEN, confíen. Fiesta, fiesta y no hablar.
    Hoy dicen una cosa y mañana otra y sin embargo, REPITEN,»nada cambió», «todo sigue igual» etc. Nos presionan. Nos hacen el CUCO a la DESOBEDIENCIA ,y no nos predican, el amor a la VERDAD ,el AMOR a DIOS, que es el amor por la cruz.
    Discriminan. Faltan a la CARIDAD. Nos SILENCIAN.y no nos presionan en las confesiones?
    Amigos,(para los de siempre y los nuevos), no seamos tontos; Si los obispos traicionaron a MONSEÑOR LEFEVRE, cuanto más a todos los fieles que de una u otra forma ayudaron a hacer crecer esta obra de DIOS. No se cieguen, no sean necios, no sean fatuos.
    Amigos fieles, para que no seamos vomitados por NUESTRO SEÑOR, O CONDENADOS por toda la eternidad al infierno; leamos, estudiemos, que no nos asusten. Dios da la gracia a quien se la pide.
    Si tenemos la Verdad, seamos antorchas, no PERNAMEZCAMOS debajo de la mesa, no pensemos en el número. Busquemos el Reino de Dios y su justicia y lo de más se dará por añadidura.
    Estimado PRIOR,siempre rezo a STA. TERESITA por ud. Por cuanto tiempo más, ella, lo podrá proteger? ¿Hoy ud. predica lo que aprendió en el seminario? ¿La única y verdadera doctrina, la doctrina de siempre?

  10. En mi apelación de febrero de 2009, en mi carta de dimisión de agosto de 2009 y mis numerosos artículos y comentarios a lo largo de los últimos 14 meses he denunciado todo esto.

    No voy a profundizar ahora.

    Sobran las palabras.

  11. Nos fijamos en las ropas del sacerdote, en si los fieles se sientan o si se paran, en si se toca una guitarra o un órgano, en si está de rodillas o de pié, de espalda o de frente, con estola de tal forma o de tal otra forma, En si el altar tiene cierta forma o no la tiene, en si tal persona tienes las manos juntas o separadas, en si las sillas se usan una vez o 3 veces durante la liturgia, en si se habla español o latín….. ¿¿no estamos siendo como los fariseos, mirando LO EXTERIOR y no LO INTERIOR?? ¿¿No estamos corriendo el riesgo de alejarnos del Santo Evangelio?? ¡¡No podemos dejar de tener los ojos fijos en Nuestro Señor Jesucristo que por santo temor de Dios, puso siempre al centro EL AMOR y no LOS RITOS!…

    La viuda, el buen samaritano, el buen ladrón y el mismo Jesús (aunque fuera día sábado), actuaban POR Y CON AMOR y RESPETO a Dios, adorando y actuando «de corazón» haciendo el bien…No los simbolos y objetos exteriores. «Amar a Dios y al prójimo»…y si no estamos de acuerdo con eso como BASE, mejor busquémonos otro evangelio.

    todo esto lo digo como Adulto Católico Apostólico Romano que soy, de una Santa Iglesia Catolica fundada por Jesucristo y no por falsos profetas que borren sus santas palabras dichas.

    En Jesús y María.

  12. Lo que es de extrañar es que M. Fellay se crea todas estas patrañas, con las que el Vaticano(sede del anticristo) según la aparición de La Santísima Virgen en La Salette, quiere atraer a la Fraternidad al panteón de las religiones, a la nueve Babilonia. Si usted se cree esto es aconsejable que se busque un buen médico. Aunque creo que estas enfermedades del espíritu no son muy fáciles de curar, dado el lugar y la gente con quien usted discute y a quien tanto pondera.¿ Qué persona en su sano juicio va a creerse lo que se afirma del juicio de Venenito 16 sobre M. Lefebvre?. De ser así ¿por qué no declaró nula la excomunión y abrió el proceso de beatificación de M. Lefebvre?. M. Fellay: ¡Vaya a contarle el cuento de «caperucita roja» a los tontos a los que les queda estómago para seguir escuchándolo!

  13. Despues de leer el comentario de Fellay sobre lo que él dice que afirmó Ratzinger, una mente bien amueblada puede llegar a las siguientes conclusiones: 1.- Que el propio Ratzinger, quien excomulgó A Monseñor Lefebvre, le vio a Fellay cara de tonto y le alagó el oído para embaucarlo todavía más. 2.- Que Ratzinger no se haya atrevido a esa falsedad, con lo cual es Fellay quien queda como un compulsivo mentiroso, para meter por los ojos la «magnanimidad» de Ratzinger a los perplejos fieles de la Fraternidad. O 3º que Fellay tuvo un sueño del que aún no se ha despertado porque hace tiempo que está en la inopia. No se puede mentir con tanta impunidad y quedarse tan a gusto, sea Fellay o Ratzinger el autor de la mentira, debería tener el decoro de no tomarnos por tontos.

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