Preparación para consagrarse a él como esclavo. La verdadera devoción a San José consiste esencialmente en la confianza ilimitada en la intercesión de este Santo Varón, en la imitación de sus virtudes y en el amor filial que se le profese. Ser su devoto quiere decir tratar de amar al Padre Celestial como él lo … Continuar leyendo ME S D E S A N J O S É – Día Quince
Autor: Gustavo Maldocena
ALE AMAYA: ARENGA CRISTERA
SOY MUJER SOY CATÓLICA SOY TRADICIONALISTA… PERO, ¿SUMISA? La autora de esta vibrante arenga, Ale Amaya, amablemente nos ha permitido publicarla. Vaya nuestro agradecimiento, junto con el deseo de que muchas jóvenes y mujeres sean fortalecidas y estimuladas por ella, así como a otras tantas les sirva de materia de reflexión. 8 de marzo: ¡Día … Continuar leyendo ALE AMAYA: ARENGA CRISTERA
ME S D E S A N J O S É – Día Catorce
Preparación para consagrarse a él como esclavo. La verdadera devoción a San José consiste esencialmente en la confianza ilimitada en la intercesión de este Santo Varón, en la imitación de sus virtudes y en el amor filial que se le profese. Ser su devoto quiere decir tratar de amar al Padre Celestial como él lo … Continuar leyendo ME S D E S A N J O S É – Día Catorce
P. BASILIO MERAMO: ORIGENES EL ANTIMILENARISMO Y SUS ORIGENES
Para hablar del origen del antimilenarismo debemos remontarnos a Orígenes (186-254) y a la herejía de los alogianos (o álogos) que niegan la divinidad del Logos, del Verbo. Acerca de Orígenes, de quien hizo su apología biográfica un arriano con la talla de ser el Padre de la Historia de la Iglesia, Eusebio de Cesarea … Continuar leyendo P. BASILIO MERAMO: ORIGENES EL ANTIMILENARISMO Y SUS ORIGENES
ME S D E S A N J O S É – Día Trece
Preparación para consagrarse a él como esclavo. La verdadera devoción a San José consiste esencialmente en la confianza ilimitada en la intercesión de este Santo Varón, en la imitación de sus virtudes y en el amor filial que se le profese. Ser su devoto quiere decir tratar de amar al Padre Celestial como él lo … Continuar leyendo ME S D E S A N J O S É – Día Trece
