PADRE JUAN CARLOS CERIANI: AMBIVALENCIA DEL PADRE EZEQUIEL RUBIO

Misterios de iniquidad

CACAREO FARISAICO

El miércoles 17 de agosto, el Padre Ezequiel Rubio, Superior de la Casa Autónoma de América Central y del Caribe de la Neo F₪₪PX, ofreció una conferencia en el Priorato de Bogotá, Colombia, de la dicha institución.

Como veremos, en ella me nombra… Esto sería lo de menos… Hay algo mucho más grave…

Se puede ver y escuchar Aquí

Al final de la misma se le formuló una pregunta; la cual fue respondida de la siguiente manera:

1:05:59

Bueno, Ricardo, yo le respondo. No le voy a decir mucho más de lo que el Padre Javier, repetidas veces, ha podido expresar a lo largo de estos años que él está como prior y sufriendo en cierta manera la itinerancia de algunos fieles, que van y vienen, que se lo toman como algo común. Motivo por el cual me parece simplemente recordaré lo que él ya les ha dicho muchas veces.

Todos estos grupos Ecclesia Dei, en el fondo no han entendido el problema de la crisis de la iglesia, ni en lo doctrinal, ni en lo moral, ni en lo litúrgico. Hay un liberalismo que sostiene el pensamiento de ellos. Y está claramente expresado por lo que hacen. Ellos pueden llegar a rezar las dos misas; le gustará más una misa, sentirán más unción y más espiritualidad por una, pero no van a reprobar, condenar, rechazar la otra; van a pensar que una misa en todo caso es mejor, pero no van a decir esta misa es la misa buena, santa, y esta misa es mala esta, misa es humana y esta misa es protestante; porque en el fondo, el liberalismo final no termina de entender el problema moral.

Por eso pueden llegar a hablar, inclusive pueden firmar un documento para que el Romano Pontífice les conceda un favor de dejarle a la misa teniendo, que hacer alusión a Amoris lætitia; son liberales.

Algunos tal vez, para pena de ellos, entienden perfectamente el problema, pero saben que, si se ponen firmes, se quedaron en la calle, no tienen a nadie; y entonces tienen miedo por convicción o por acción.

Este es el problema que tienen todos los grupos Ecclesia Dei, y por eso están como están.

Sobre los otros, el otro extremo, como puede ser el pensamiento sedevacantista o un pensamiento sui generis, siguiendo una suerte de línea como podría llegar a ser la de monseñor Williamson, Monseñor Lefebvre fue muy claro. Y lo que tenemos ahora, Francisco, lo que tuvimos ayer, Benedicto, lo que tuvimos anteayer, Juan Pablo II, son todas cosas que van en la misma línea del Concilio Vaticano II, a las cuales Monseñor Lefebvre las denunció, se opuso; pero Monseñor Lefebvre no consideró que en la sede vacante estaba la vertiente por donde Nuestro Señor le iba marcando el paso por los motivos que tenía nuestro fundador para no adherir a ella.

1:09:57

El Padre Basilio era miembro; se fue a la sede vacante, que en cierta manera él ya la venía sosteniendo desde hace mucho, pero no de una manera tan pública.

Por el cual, bueno como decía Monseñor Lefebvre, ese no es nuestro camino. Que Dios lo bendiga, pero nosotros nullam partem.

Y ese nullam partem significa: cortamos los vínculos, y se acababa; y vos seguís tu vida, nosotros seguimos nuestra vida; y esa fue siempre en las divisiones, de los desgarros de la congregación, la actitud constante que tomó Monseñor con todos aquellos que tomaron situaciones semejantes, como, por ejemplo, en mi país el Padre Morello o en mi país el Padre Ceriani.

Allá ellos, pero esta no es la posición de la congregación; y, por lo tanto, en posiciones en donde hay una característica, un común denominador que es “No sé lo que pasa, pero la culpa la tiene la Fraternidad; y no puedo dejar de mañana, tarde y noche, no quiero saber nada con la Fraternidad”, pero nos viven atacando.

Bueno, es una cuestión de sentido común; y decir cómo yo voy a ofrecerle, o cómo yo no voy a cuidar a mis ovejas, si las veo, si van a ir al corral de al lado, lo único que van a hacer y la van a llenar de garrapata, y después la tengo que limpiar yo voy, a ver hasta dónde la puedo limpiar, porque quedan turbadas, porque quedan golpeadas.

Entonces, para nosotros es: pues que Dios los bendiga, que salven sus almas, que puedan salvar otras almas; pero Monseñor Lefebvre nos enseñó que, cuando alguien se va y estaba en la congregación y divide la congregación y se lleva fieles de la congregación, nullam partem.

Ya está, allá ellos; pero yo no me conformo con curar las heridas; sino que un médico tiene que poner el parche antes de la herida.

Entonces la actitud que tomamos, que hemos tomado en todos lados y la que hemos recibido de nuestro fundador es nullam partem.

***

Nullam partem… Nullam partem… Nullam partem… Nullam partem… Cuatro veces en pocos minutos…

Esto nos hizo pensar en la Carta Abierta al cardenal Gantin, Prefecto de la Congregación de los Obispos, firmada por todos los Superiores Mayores de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en el Seminario de Ecône, el día 6 de julio de 1988.

¿Recuerdan?

“Eminencia, reunidos en torno a su Superior general, los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, piensan conveniente expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes.

Usted creyó deber suyo, por su carta del 1º de julio último, hacer saber su excomunión latæ sententiæ a Su Excelencia Monseñor Marcel Lefebvre, a Su Excelencia Monseñor Antonio de Castro Mayer y a los cuatro obispos que ellos consagraron el 30 de junio último en Ecône.

Quiera usted mismo juzgar sobre el valor de tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.

En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando al Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales.

Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura.

Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.

En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad.

Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable.

No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.

Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Esposa, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana.

El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles.

Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista”.

***

Ahora bien, ¿cómo concuerda todo esto con lo que dicho anteriormente por el Padre Ezequiel Rubio en su conferencia?:

36:16 – 37:09

El tercer punto a tocar es lo que me imagino que más de uno quiere saber: ¿cómo es la relación que tenemos con la Jerarquía de la Iglesia; de esa Iglesia de la cual somos parte, que no somos otra cosa?

37:17 – 38:56

En Guatemala, donde vivo, al Arzobispo del lugar le pedí una cita. Después de tres meses me la concedió, pero sin que él me recibiera, sino que me puso un Obispo Auxiliar.

Lo cual, en cierta manera, no es muy normal; porque cuando un Padre Provincial, cuando un Superior Mayor de una Congregación pide la cita con un Obispo hay una deferencia mayor que con cualquier otro sacerdote; porque en razón del cargo uno tiene una paridad con el Obispo; el Obispo es el responsable de una diócesis y un Padre Provincial es el responsable de una Provincia Eclesiástica. En este caso, en el mío, ocho países.

Si vamos a la dignidad, claro él es Obispo y uno es un simple sacerdote; pero cuando uno le pide una entrevista, lo normal es que la autoridad mayor pueda recibirnos.

La respuesta es siempre la misma, en la negación que tenemos, porque en cierta manera nos consideran clandestinos, y es el gran caballito de Troya (sic…), el gran estandarte.

38:56 – 41:19

Me pasó en la ciudad de Quetzaltenango, pasa en Costa Rica. Ahí, sí, me recibió el Presidente de la Conferencia Episcopal. Pasa en los países en general, nos consideran clandestinos porque hacemos un apostolado con una cierta independencia, o porque no golpeamos las puertas del arzobispado para comenzarlo.

Y la respuesta es muy clara; como aproveché y se la dije al Presidente de la Conferencia Episcopal Costarricense, Monseñor Garita, que estaba con su Vicario Diocesano, canonista como él, y con el Párroco de una de las ciudades donde vamos.

Tal vez este encuentro fue el más gráfico para ustedes y es el que resume cómo estamos.

Cuando yo fui, primero pasé por un Obispo de Alajuela, para saber si primero me presentaba como superior nuevo, y, por otro lado, para saber si nos iba a conceder las licencias matrimoniales, en conformidad con el Decreto del Romano Pontífice vigente.

Después de tres meses, no me contestó; me dijo que me mandaba un correo; no me mandó nada.

Pero la Providencia hizo que directamente tenía que pasar primero por el norte. Así que me recibió el Presidente de la Conferencia Episcopal, sabiendo yo que él conocía la trama de mi inquietud.

Le repetí, después de algún diálogo informal, quiero saber si nos va a conceder la licencia matrimonial.

La respuesta fue, digamos, lacónica: no no no.

45:11 – 45:41

Mire, Monseñor, usted dice que somos unos clandestinos; en parte lo puedo entender, pero cuando usted vea la otra parte se va a dar cuenta que no es así.

Yo soy un Superior Mayor de la Congregación y vengo a golpear las puertas de su casa episcopal para pedirle el consentimiento de las licencias que el Papa Francisco nos ha concedido a nosotros, y me dice no.

***

Al leer y escuchar estas declaraciones, yo pregunto:

¿Dónde quedó el nullam partem habemus con ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar?

¿Dónde quedó el nullam partem habemus con con el panteón de las religiones de Asís?

¿Dónde quedó el nullam partem habemus con el espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace más de sesenta años?

¿Dónde quedó el nullam partem habemus con la comunión impía con los infieles?

¿Dónde quedó el nullam partem habemus con esa iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista?

***

Nuevamente pregunto, ¿cómo concuerda lo dicho por el Padre Ezequiel Rubio con lo que sigue?:

– Pedido y aceptación del levantamiento de las excomuniones, para estar en comunión con el panteón de las religiones de Asís.

– Aceptación de la jurisdicción para confesar, que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el Papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.

– Aceptación de la jurisdicción para los matrimonios, que proviene de ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar.

– Aceptación de la autorización para las ordenaciones sacerdotales, que es otorgada por quienes están imbuidos del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace más de sesenta años.

– Aceptación por parte del que fue Superior General como juez de primera y segunda instancia (debiendo juzgar conforme al Nuevo Código de Derecho Canónico…, es decir, conforme con una autoridad que ha roto con la de todos sus antecesores).

– Aceptación de la inclusión de la Neo Fraternidad en el Anuario Pontificio, es decir, aceptar la comunión impía con los infieles y con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.

– Pedido y aceptación del reconocimiento de la Neo Fraternidad Sacerdotal San Pío X como entidad de bien público, para lo cual fue necesario la acreditación por la autoridad eclesiástica modernista de su carácter de persona jurídica pública dentro de la «Iglesia Católica Apostólica Romana» (?), conforme a las normas del Código de Derecho Canónico, lo cual equivale reconocer y aceptar las resoluciones de ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar.

Para terminar, los feligreses de la Neo F₪₪PX de Buenos Aires y Mar del Plata conocen otras aplicaciones de la ambivalente nullam partem tan cacareada por el Padre Ezequiel Rubio

¡Por favor!, un poquito más de cordura, ya que no hay de honestidad…

Padre Juan Carlos Ceriani