PARA SANTIFICAR EL DOMINGO-SANTA ROSA DE LIMA Conmemoración del Decimotercer Domingo de Pentecostés

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad de santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

SANTA ROSA DE LIMA

Conmemoración del Decimotercer Domingo de Pentecostés

santa rosa de lima 3

Introito

Alegrémonos todos en el Señor, celebrando la festividad de Santa Rosa, Virgen; de cuya solemnidad se alegran los Ángeles y alaban a coro al Hijo de Dios. Eructó mi corazón una palabra buena; digo: mis obras son para mi Rey. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…

Colecta

Oh Dios todopoderoso, dador de todos los bienes, que quisiste que la Bienaventurada Rosa, prevenida por el rocío de la gracia celestial, floreciese en las Indias por el brillo de su virginidad y de su paciencia; concédenos a tus siervos que, esforzándonos para seguir el olor de su suavidad, merezcamos ser buen olor de Cristo. Que contigo vive y reina…

Conmemoración del 13° Domingo

Omnipotente y sempiterno Dios, danos aumento de fe, esperanza y caridad; y, para que merezcamos alcanzar lo que prometes, haz que amemos lo que nos mandas. Por N.S.J.C…

Epístola.

(De la II Carta de San Pablo a los Corintios, 10:17-18 – 11:1-2):

Hermanos, el que se gloría, gloríese en el Señor. Pues no es aprobado el que se recomienda a sí mismo, sino aquel a quien recomienda el Señor. ¡Ojalá me toleraseis un poco de fatuidad! Sí, ¡tolerádmela! Porque mi celo por vosotros es celo de Dios, como que a un solo esposo os he desposado, para presentaros cual casta virgen a Cristo

Gradual

La ayudará Dios con su rostro; Dios está en medio de ella y no será bamboleada. Un río caudaloso alegra la ciudad de Dios; el Altísimo ha santificado su tabernáculo.

Aleluya.

Aleluya, aleluya, Como el arco iris, que resplandece en las transparentes nubes de gloria, y como la flor de la rosa en tiempo de primavera. Aleluya.

Evangelio

(Del Santo Evangelio según San Mateo, XIII, 31-35):

En aquel tiempo Jesús les propuso esta otra parábola: El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo. Es el más pequeño de todos los granos, pero cuando ha crecido es más grande que las legumbres, y viene a ser un árbol, de modo que los pájaros del cielo llegan a anidar en sus ramas. Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fermentó. Todo esto, lo decía Jesús a las multitudes en parábolas, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese lo que había sido dicho por medio del profeta: Abriré mis labios en parábolas; narrare cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Credo

Ofertorio.

Escuchadme, vosotros, que sois prosapia de Dios, y brotad como rosales plantados junto a las corrientes de las aguas; esparcid suaves olores como el Líbano.

Secreta.

Séante aceptas, oh Señor, las hostias de alabanzas que humildemente te inmolamos, inundadas de la fragancia de la Bienaventurada Virgen Rosa; para que a ella le den honor y a nosotros nos sean propicias para la salvación. Por N.S.J.C…

Conmemoración del 13° Domingo

Mira, Señor, propicio a tu pueblo, mira propicio estos dones; para que, aplacado con esta oblación, nos otorgues el perdón y nos concedas lo demás que te pedimos. Por N.S.J.C…

Prefacio

Prefacio de la Santísima Trinidad:

 Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Qui cum unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personæ, sed in unius Trinitate substantiæ. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione veræ, sempiternæque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur æqualitas. Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes

Sanctus Sanctus Sanctus…

 
Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tú revelado, acerca de tu gloria, lo creemos igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro

Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

Floreced como azucenas y entonad cánticos; y bendecid al Señor en sus obras.

Poscomunión.

Asciendan hasta Ti, oh Señor, nuestras oraciones, embalsamadas con la suavidad de la Bienaventurada Virgen Rosa; a fin de que, alimentados temporalmente con los manjares celestiales, gocemos de la dulzura del convite eterno. Por N.S.J.C…

Conmemoración del 13° Domingo

Recibidos, Señor, estos celestiales Sacramentos, te suplicamos hagas que adelantemos en el camino de la eterna redención. Por N.S.J.C…

Evangelio del 13° Domingo

(San Lucas, XVII, 11-19) En aquel tiempo, yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, diez hombres leprosos vinieron a su encuentro, los cuales se detuvieron a la distancia, y, levantando la voz, clamaron: “Maestro Jesús, ten misericordia de nosotros.” Viéndolos, les dijo: “Id, mostraos a los sacerdotes.” Y mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz, y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús dándole gracias, y éste era samaritano. Entonces Jesús dijo: “¿No fueron limpiados los diez? ¿Y los nueve dónde están? ¿No hubo quien volviese a dar gloria a Dios sino este extranjero?” Y le dijo: “Levántate y vete; tu fe te ha salvado.”