PARA SANTIFICAR EL DOMINGO- FIESTA DE SAN JOAQUÍN

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

FIESTA DE SAN JOAQUÍN

Padre de la Santísima Virgen María

(Conmemoración del XI Domingo de Pentecostés)

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Introito

Distribuyó con generosidad a los pobres; su liberalidad permanecerá para siempre; su poder será exaltado en gloria. Bienaventurado el hombre que teme al Señor, que se deleita mucho en sus mandamientos. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

Colecta

Oh Dios, que, con preferencia a todos tus otros Santos, quisiste que San Joaquín fuera el padre de la Madre de tu Hijo; concédenos, te suplicamos, que podamos disfrutar siempre del patrocinio de aquel cuya fiesta celebramos. Por N.S.J.C.

Conmemoración del Domingo 11°

Omnipotente y sempiterno Dios, que con la abundancia de tu piedad excedes los méritos y los deseos de cuantos te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia; para que perdones lo que la conciencia teme, y añadas lo que la oración no presume. Por N.S.J.C.

Epístola.

(Del Libro del Eclesiástico, 31: 8-11):

Bienaventurado el hombre que es hallado sin culpa, y que no anda tras el oro, ni pone su esperanza en el dinero ni en los tesoros. ¿Quién es este, y le elogiaremos? porque ha hecho cosas admirables en su vida. Él fue probado por medio del oro, y ha sido hallado perfecto; por lo que reportará gloria eterna. Él podía pecar y no pecó, hacer mal y no lo hizo. Por eso sus bienes están asegurados en el Señor; y celebrará sus limosnas toda la congregación de los santos.

Gradual

Distribuyó con prodigalidad a los pobres; su liberalidad permanecerá para siempre; poderosa será sobre la tierra su descendencia; bendito será el linaje de los justos.

Aleluya.

Aleluya, aleluya. Oh Joaquín, esposo de Santa Ana, padre de la augusta Virgen, alcanza hoy para tus devotos medios de salvación. Aleluya.

Evangelio

(Santo Evangelio según San Mateo, 1: 1-16):

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán: Abrahán engendró a Isaac; Isaac engendró a Jacob; Jacob engendró a Judá y a sus hermanos; Judá engendró a Farés y a Zara, de Tamar; Farés engendró a Esrom; Esrom engendró a Aram; Aram engendró a Aminadab; Aminadab engendró a Naasón; Naasón engendró a Salmon; Salmón engendró a Booz, de Racab; Booz engendró a Obed, de Rut; Obed engendró a Jesé; Jesé engendró al rey David; David engendró a Salomón, de aquella que había sido mujer de Urías; Salomón engendró a Roboam; Roboam engendró a Abía; Abía engendró a Asaf; Asaf engendró a Josafat; Josafat engendró a Joram; Joram engendró a Ozías; Ozías engendró a Joatam; Joatam engendró a Acaz; Acaz engendró a Ezequías; Ezequías engendró a Manasés; Manasés engendró a Amón; Amón engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, por el tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; Salatiel engendró a Zorobabel; Zorobabel engendró a Abiud; Abiud engendró a Eliaquim; Eliaquim engendró a Azor; Azor engendró a Sadoc; Sadoc engendró a Aquim; Aquim engendró a Eliud; Eliud engendró a Eleazar; Eleazar engendró a Matán; Matan engendró a Jacob; Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús el llamado Cristo.

Credo

Ofertorio.

Lo coronaste de gloria y honra. Le has dado dominio sobre las obras de tus manos, oh Señor.

Secreta.

Acepta, Dios misericordioso, el sacrificio ofrecido a Tu majestad en honor del Santo Patriarca Joaquín, padre de la Virgen María, para que, por su intercesión, junto con la de su esposa e Hija benditísima, seamos dignos de obtener la perfecta remisión de todos nuestros pecados y la gloria eterna. Por N.S.J.C.

Conmemoración del Domingo 11°

Te suplicamos, Señor, mires propicio nuestro sacrificio, para que lo que te ofrecemos sea un don grato a Ti, y sirva de ayuda a nuestra flaqueza. Por N.S.J.C.

Prefacio

Prefacio de la Santísima Trinidad: (por ser Domingo)

 Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Qui cum unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personæ, sed in unius Trinitate substantiæ. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione veræ, sempiternæque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur æqualitas. Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes

Sanctus Sanctus Sanctus…

 
Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tú revelado, acerca de tu gloria, lo creemos igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro

Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

He aquí el siervo fiel y prudente a quien el Señor confió su familia para que dé a los suyos su ración de grano a su debido tiempo.

Poscomunión.

Te suplicamos, Dios todopoderoso, que por este sacramento que hemos recibido y por los suplicantes méritos de Santo Joaquín, padre de la Madre de tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo, seamos dignos de compartir tu gracia en la vida presente y después la gloria eterna en la vida venidera. Por N.S.J.C.

Conmemoración del Domingo 11°

Te rogamos, Señor, hagas que, con la recepción de tu Sacramento, sintamos su ayuda en el alma y en el cuerpo, para que, salvados en ambos, nos gloriemos de la plenitud de tu remedio celestial. Por N.S.J.C.

Evangelio del Domingo 11°

(Según San Marcos, VII, 31-37)

En aquel tiempo, saliendo Jesús de los límites de Tiro, fue, por Sidón, al mar de Galilea, por medio de los fines de la Decápolis. Y le presentaron un sordomudo, y le rogaron que le impusiera las manos. Y, tomándole aparte de la turba, metió sus dedos en las orejas; y escupiendo tocó su lengua; y mirando al cielo, suspiró y le dijo: Éfeta, que significa ¡Abríos! Y al punto se abrieron sus oídos, y se soltó el impedimento de su lengua, y habló bien. Y les ordenó que no lo dijeran a nadie. Pero, cuanto más se lo prohibió Él, más lo divulgaron ellos; y tanto más se admiraron, diciendo: Todo lo ha hecho bien: ha hecho oír a los sordos y hablar a los mudos.