PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA
Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.
En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y Basilio Méramo.
A continuación, los propios del:
DEDICACIÓN DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL
(Con conmemoración del 16° Domingo de Pentecostés)

Introito
Bendecid al Señor todo vosotros sus Ángeles, poderosos guerreros que ejecutáis sus órdenes y dóciles a la voz de su palabra. Bendice, alma mía al Señor; y todo mi ser bendiga su santo nombre. Gloria Patri…
Colecta
Oh Dios, que, con admirable orden distribuyes los ministerios de los Ángeles y de los hombres; concede propicio que nos protejan en la tierra los que sin cesar Te asisten en el cielo. Por N.S.J.C.…
Conmemoración
Os rogamos, Señor, que vuestra gracia nos prevenga y acompañe siempre, y nos haga solícitos y constantes en la práctica de las buenas obras. Por N.S.J.C.…
Epístola.
(Del libro del Apocalipsis, 1, 1-5):
En aquellos días: Dios confió manifestar a sus siervos lo que ha de ocurrir en breve, enviando su ángel a su siervo Juan, el cual testifica, como palabra de Dios y testimonio de Jesucristo, todo lo que ha visto. Dichoso el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía y guardan las cosas en ella escritas, porque cerca está el tiempo. Juan a las siete Iglesias de Asia: gracia a vosotros y paz de parte del que es, que era y que viene, de los siete espíritus que están delante de su trono, y de Jesucristo, el testigo fiel, y primogénito de entre los muertos, el soberano de los reyes de la tierra, que nos ha amado y nos ha lavado nuestros pecados con su sangre.
Gradual
Bendecid al Señor, todos vosotros sus Ángeles, poderosos guerreros que ejecutáis sus órdenes. Bendice alma mía al Señor y todo mi ser bendiga su santo nombre.
Aleluya.
Aleluya. Aleluya. Defiéndenos en la lucha, Arcángel San Miguel, para que no perezcamos en el tremendo juicio. Aleluya.
Evangelio
(De San Mateo, 8, 1-10):
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le dijeron: ¿Quién es, pues, el mayor en el reino de los cielos? Y llamando a un niño lo puso en medio de ellos y dijo: En verdad os digo, si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así, pues, el que se hace pequeño como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y el que recibe a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe. Pero quien escandaliza a uno de estos niños que creen en mí, más le valiera que le colgaran alrededor del cuello una muela de molino y lo arrojaran a lo profundo del mar. ¡Ay del mundo a causa de sus escándalos! Fuerza es que ocurran escándalos; mas, ¡ay del hombre por quien viene el escándalo! Si, pues, tu mano o pie te escandaliza, córtatelo y échalo lejos de ti; más te vale entrar en la vida manco o cojo, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies al fuego eterno. Y si tu ojo te escandaliza, arráncatelo y échalo lejos de ti: más te vale entrar con un solo ojo en la vida, que ser arrojado con tus dos ojos en la gehena del fuego. Cuidado con menospreciar a uno de estos niños, porque os digo que sus ángeles en los cielos, ven sin cesar el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Credo
Ofertorio.
Púsose un Ángel cerca del altar del templo con un incensario de oro en la mano; y le dieron muchos perfumes y el humo de los aromas subió al acatamiento de Dios, aleluya.
Secreta.
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, suplicándote humildemente lo admitas propicio por la intercesión de los Ángeles, y nos concedas que favorezca nuestra salvación. Por N.S.J.C.…
Conmemoración
Purificadnos, os rogamos, Señor, por la virtud del presente Sacrificio; y haz por vuestra misericordia, que merezcamos participar de él. Por N.S.J.C.…
Prefacio
Prefacio de la Santísima Trinidad:
Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Qui cum unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personæ, sed in unius Trinitate substantiæ. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione veræ, sempiternæque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur æqualitas. Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes
Sanctus Sanctus Sanctus…
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tú revelado, acerca de tu gloria, lo creemos igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro
Sanctus Sanctus Sanctus…
Comunión.
Ángeles del Señor, bendecid todos al Señor; alabadle, ensalzadle por todos los siglos.
Poscomunión.
Apoyados, Señor, en la intercesión de tu bienaventurado Arcángel San Miguel, humildemente te suplicamos que lo que ha gustado nuestra boca penetre también en nuestra alma. Por N.S.J.C.…
Conmemoración
Os rogamos, Señor, que purifiquéis y renovéis benigno nuestras almas por estos celestiales Sacramentos, de tal suerte que nuestros cuerpos puedan tener en ellas auxilio para el presente y para lo futuro. Por N.S.J.C.…
Evangelio del 16° Domingo de Pentecostés
(San Lucas, XIV, 1-11):
Como Él hubiese ido a casa de un jefe de los fariseos, un día sabático a comer, ellos lo acechaban. Estaba allí, delante de Él un hombre hidrópico. Tomando la palabra, Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: “¿Es lícito curar, en día sabático, o no?” Pero ellos guardaron silencio. Tomándolo, entonces, de la mano, lo sanó y lo despidió. Y les dijo: “¿Quién hay de vosotros, que viendo a su hijo o a su buey caído en un pozo, no lo saque pronto de allí, aun en día de sábado?” Y no fueron capaces de responder a esto. Observando cómo elegían los primeros puestos en la mesa, dirigió una parábola a los invitados, diciéndoles: “Cuando seas invitado a un convite de bodas, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya allí otro convidado objeto de mayor honra que tú, y viniendo el que os convidó a ambos, te diga: “Deja el sitio a éste”, y pases entonces, con vergüenza, a ocupar el último lugar. Por el contrario, cuando seas invitado, ve a ponerte en el último lugar, para que, cuando entre el que te invitó, te diga: “Amigo, sube más arriba.” Y entonces tendrás honor a los ojos de todos los convidados. Porque todo el que se ensalza, será humillado; y quien se humilla, será ensalzado.
