EN EL COMBATE DE RESISTENCIA
MONSEÑOR MARCEL LEFEBVRE
Y LAS DOS BESTIAS APOCALÍPTICAS
¡Ay de la tierra y del mar! Porque descendió a vosotros el Diablo,
lleno de gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo. (Apoc., 12, 12)
“El Informe Especial del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) afirma inequívocamente que el mundo no está en camino de limitar el aumento de la temperatura mundial a 1.5C, como señala el Acuerdo de París (COP 21), y la ventana para lograrlo se está cerrando rápidamente. Se nos acaba el tiempo. No es retórica, es la realidad. No es política, es ciencia. Y no es una sugerencia, es una advertencia. Una advertencia de que corremos el riesgo de quedarnos sin tiempo antes de que el cambio climático esté fuera de nuestro control”. (Patricia Espinosa. Secretaria Ejecutiva de la ONU para el Cambio Climático, “pre-COP24”, 23 oct 2018).
Comenta Monseñor Straubinger, Apocalipsis XIII, 12: La esencia de la historia se sintetiza durante todos los siglos en el combate que el dragón desencadena para destruir la obra de Cristo, pues desde antiguo está obrando el misterio de la iniquidad. Pero ahora es arrojado a la tierra y multiplicará su furor porque queda poco tiempo antes de su encierro, preludio de su derrota final también decidida. Nos lo muestra el himno triunfal que aquí entonan los moradores del cielo, en primer lugar sin duda las almas que allí clamaban en VI, 10. Se deduce de aquí una verdad que nuestra pobre carne nos hace olvidar cada día: si el incremento del mal en la tierra es condición indispensable y preanuncio de que se acerca la venida del Señor, el espíritu, lejos de turbarse y dejarse engañar, debe alegrarse ante la dichosa esperanza que se acerca.

Apertura de la reunión ministerial en Cracovia el 23 de octubre, diseñada para preparar la conferencia de la ONU sobre cambio climático el próximo mes de diciembre en Katowize (COP24)
La Sra. Espinosa (representante de la bestia del mar) intervino en la Conferencia Internacional “Salvando Nuestra Casa Común y el Futuro de la Vida en la Tierra”, que tuvo lugar en el Vaticano el 5 y 6 de julio, en el marco del tercer aniversario de la “encíclica” verde de Decimejorge (representante de la bestia de la tierra) “Laudato Si”, que reconoce la evidencia científica sobre el cambio climático y la necesidad de actuar para proteger al planeta y las comunidades más vulnerables a los embates del clima.
Por otro lado, la Sra. Espinosa destacó las tareas claves que los países tienen por delante para combatir con eficacia el cambio climático, como es finalizar la elaboración de las directrices de aplicación del Acuerdo de París y cumplir el compromiso de transferir 100.000 millones de dólares para 2020 de apoyo a los esfuerzos en materia de cambio climático de los países en desarrollo.
En su discurso, la máxima responsable de la bestia del mar para el clima, hizo un enérgico llamado a la bestia de la tierra (todas las creencias religiosas, que desde luego serán capitaneadas por el Pseudoprofeta) para que presten atención a las señales de alarma del avance acelerado del cambio climático.
“El cambio climático no distingue entre cristianos, musulmanes, judíos, hindús, budistas, o de otra religión; pero todos, uniendo esfuerzos, podemos hacerle frente”, añadió.
Un mes antes de la reunión de Asís que presidiera Juan Pablo II, se realizó otra reunión, presidida por el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina de Inglaterra, en la cual se hallaban las cinco grandes religiones de la tierra, dentro de la misma Basílica. En varios diarios italianos figura el discurso pronunciado por el citado príncipe; en aquella ocasión dijo: “Así se obtiene la gracia de tener unidas aquí las cinco grandes religiones de la tierra, al fin ya no hay tapujos, al fin se acaba una sola y única verdad religiosa y al fin se suprime el escándalo cristiano de aquel hombre que vivió hace 20 siglos y pretendió decir de sí mismo: soy el camino, la verdad y la vida”.
Esto se denunció en una conferencia pronunciada por Monseñor Lefebvre, “La iglesia, el príncipe de Edimburgo y el súper gobierno mundial”, el 21 de noviembre de 1986, en Buenos Aires.
Ahora bien, nos preguntamos ¿porque no hacer estos actos ecuménicos de preparación de la religión universal alrededor de un sultán o un imán dentro de la Meca, o de un Gran Rabino dentro de la más importante sinagoga, o de un Lama en el templo budista más importante?
Porque, quién conoce a esos líderes, pelagatos, lacayos del Anticristo; en muchos casos ni sus mismos seguidores; y qué influencia podrían tener en toda la tierra. En cambio, pregunten a cualquier protestanticillo de medio pelo quién usurpa la sede romana…
“Y vi otra bestia que subía de (bajo) la tierra. Tenía dos cuernos como un cordero, pero hablaba como dragón. Y la autoridad de la primera bestia la ejercía toda en presencia de ella. E hizo que la tierra y sus moradores adorasen a la bestia primera, que había sido sanada de su golpe mortal. Obró también grandes prodigios, hasta hacer descender fuego del cielo a la tierra a la vista de los hombres. Y embaucó a los habitantes de la tierra con los prodigios que le fue dado hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra que debían erigir una estatua a la bestia que recibió el golpe de espada y revivió. Y le fue concedido animar la estatua de la bestia de modo que la estatua de la bestia también hablase e hiciese quitar la vida a cuantos no adorasen la estatua de la bestia. E hizo poner a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos una marca impresa en la mano derecha o en la frente, a fin de que nadie pudiese comprar ni vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí la sabiduría: quien tiene entendimiento calcule la cifra de la bestia. Porque es cifra de hombre: su cifra es seiscientos sesenta y seis”. (Apoc., 13, 11 y sigs.).
“Ut unum sint” es el pensamiento dominante e inspirador en el que se basó el diseño y la construcción del «Templo de Cristo Rey» por el artista napolitano Vincenzo Pandolfi. La obra es, una miniatura en madera preciosa, fue donada a Juanpa con motivo de su visita pastoral a la Diócesis de Nola (Campania). La idea del artista es reunir en una gran Iglesia todas Las religiones del mundo, hipotetizando la abolición de todas las guerras para lograr la paz universal. El trabajo descansa sobre una base de madera con una superficie cuadrada de 2.80 mts de diámetro con escala 1 a 200.

En el área periférica en los cuatro lados del templo, el artista ha colocado 16 edificios y cuatro rampas a través de las cuales llegamos al piso superior. Cada rampa está coronada por un pedestal para la estatua del santo patrón de cada uno de los continentes representados. En el centro del templo hay un altar de tres pisos; en el primer piso hay cuatro órganos, en el segundo el plan para las celebraciones eucarísticas y en el tercero la exposición del Santísimo Sacramento. La parte externa de la obra tiene 64 nichos en el friso en el que se ubican las estatuas que representan la genealogía de Jesús. Por encima de la cornisa, 56 grandes ventanas dan luz al interior de la estructura. Cuatro campanarios con base arqueada llevan en la parte superior y en tres lados la inscripción “Ut unum sint”.

La consumación de la Apostasía. ¿Esta superreligiòn será el toque de la séptima tuba?
El pórtico en la planta baja consta de 224 columnas y 112 puertas desde las cuales, por escaleras, se accede al altar mayor en el centro del Templo. Los santos que están en los pedestales de las columnas y los que están debajo de los arcos de los nichos son los protectores de las naciones. La esfera, símbolo del mundo, está sustentada por cuatro estructuras de soporte que se elevan desde cuatro torres en las que se encuentran los cuatro profetas principales; en la parte inferior, en los pedestales, están los 12 profetas menores. En la parte central, a lo largo de la circunferencia exterior, la esfera presenta, sobre soportes semicirculares, a los 12 apóstoles.
Internamente tiene tres pisos con escaleras: desde el plano de la profecía, la cuadrícula cuadrada espiral llega al primer piso donde, abriéndose a la cruz en dirección a las paredes, hay cuatro escalones que llevan al piso central. A partir de esto, las cuatro escaleras continúan hacia el centro, injertándose nuevamente en el cuadrante espiral que, emergiendo de la esfera y cruzando la nube de los nueve ángeles, símbolo de las nueve huestes angélicas, llega a la cima del Templo, en la cual, en medio de los ángeles, domina la estatua de cristo rey.

El pórtico en la planta baja consta de 224 columnas y 112 puertas desde las cuales, por escaleras, se accede al altar mayor en el centro del Templo.

56 reproducciones de iglesias pertenecientes a los países más famosos del mundo están coronadas en la Iglesia Universal; La estructura de estos está conectada con la Iglesia universal.
Pandolfi comenzó a trabajar cuando ya contaba con 70 años de edad en 1975, empleando para ello diferentes tipos de maderas nobles y buscando dejar en él la impronta de toda una vida, ya experto en el arte de la carpintería artística. Pudo concluirla recién a los 98 años, poco antes de su fallecimiento sucedido el 15 de abril de 2005.
Sin embargo, antes de estar terminada esta obra, en 1993 fue mostrada y obsequiada a JPII, durante su visita pastoral a la Diócesis de Nola, en Campania, mismo año en que se hizo publicar su catecismo universal de la falsa iglesia conciliar.
Las temperaturas siguen aumentando, las acciones decisivas que se requieren van con retraso, el tiempo y las oportunidades se acaban. El domingo 2 de diciembre comienza la COP 24, una cumbre de Naciones Unidas, en la que, durante dos semanas, se llevarán a cabo negociaciones cruciales para abordar este problema de forma colectiva y urgente. El espíritu de las dos Bestias estarán presentes en Katowice, Polonia COP 24, en Buenos Aires, Argentina G20 y en lo que surja del G77 a partir del 1 de enero de 2019, ya que lo que queda de palestina asumirá la presidencia del mencionado grupo de los “77”, miles de líderes mundiales, expertos y activistas diseñarán un plan para cumplir los objetivos de esa inmensa y universal conspiración que existe para acabar hasta con las ultimas raíces de la vida sobre natural Católica, acordados en París hace más de doscientos años.
Por cierto, la puesta en escena de los teatros de guerra es generada en este caso por el G77, al darle a Palestina la presidencia del grupo en Julio del 2017, las “reacciones” no se hicieron esperar cuando se informó por primera vez sobre la posible elección de Palestina, el embajador de Israel en la ONU, Danny Danon, expresó sus dudas sobre la medida.
“El objetivo del Grupo de los 77 originalmente era facilitar el avance económico de las naciones subdesarrolladas”, dijo a The Times of Israel en ese momento.
“Es desafortunado que ahora se convierta en una plataforma para difundir mentiras e incitación. Esto no promoverá los objetivos del G77 y alienta a los palestinos a no participar en negociaciones para la paz”.
Conferencia de Monseñor Marcel Lefebvre citada anteriormente
Estoy contento de tener esta oportunidad de hablarles nuevamente, desgraciadamente, en este tiempo, muchas cosas han sucedido y nada ha mejorado. Trataré de explicar la situación actual para saber qué hacer como verdaderos hijos de la Iglesia Católica.
Les hablaré, rápidamente, de lo que parece ser el complot urdido contra la Iglesia, en contra de Nuestro Señor Jesucristo, de Dios Padre y, luego, cómo fue posible que esos autores (de los cuales el principal es el mismo Satanás) hayan logrado introducirse en la Iglesia y servirse de sus hombres para concretar sus planes.
Nos encontramos, sin duda, en una situación trágica, por lo tanto, debemos tomar resoluciones firmes; somos los herederos de Dios que vivimos en esta época, en esta situación de la Iglesia en la que el mismo Papa está comprometido en el camino de la Revolución, por eso hemos de obrar en consecuencia, para defender a todo precio la Fe católica y la Santa Iglesia.
Ustedes conocen el libro de Sardá y Salvany: «El liberalismo es pecado», este libro fue escrito ya hace casi un siglo y aprobado por San Pío X, aprobado por la Santa Sede. EL LIBERALISMO ES PECADO. ¿Y qué es ese pecado de liberalismo? Es la Revolución del hombre en contra de Dios; el deseo de independencia: el hombre quiso liberarse de Dios, o la libertad del hombre que quiso alejarse de Dios.
¿De qué hizo la libertad el hombre? ¿Para qué la hizo? Hizo la libertad de pecar, de ser libre para poder pecar, para obrar según su conciencia: libertad de conciencia, libertad de prensa, libertad de pensamiento…
Antes de producirse esto el hombre dependía de Dios y sentía esa dependencia de la Autoridad Suprema, la Verdad perfecta, la Ley misma, ahora festejan la independencia, los países festejan su independencia, no sería nada si se tratara de una independencia de orden político o de un hecho simplemente histórico, lo hacen festejando la ausencia de Dios.
Podríamos preguntarnos qué es ese liberalismo, ¿cuál es su definición? Y diremos que el LIBERALISMO es una religión; una que quiere reemplazar a la Católica; que tiene sus propios sacerdotes: los dirigentes de la Masonería. Ellos son sus sagrados pontífices, ellos enseñaron esta religión en sus logias y desde allí dirigen la operación de destrucción de la Iglesia y de la Cristiandad.
Esa religión liberal tiene su culto laico, el de la Diosa Razón, que fuera adorada en la Catedral de París en la Revolución Francesa. El culto a la libertad; ese culto que hace estatuas que reemplazan a las de la Santísima Virgen María y a la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Esta nueva religión tiene su calendario, sus gestas laicas reemplazando a las de Dios. Con sus mitos: el hombre, la razón, la libertad. El hombre es tratado como todopoderoso, como centro de la Creación, sin deberle nada a Dios.
Y tiene también su decálogo reemplazando al de Nuestro Señor, este es el de los derechos del hombre. No más derechos para Dios. No más obligaciones para el hombre, sino los derechos para poder pecar, para elegir lo que quiera, para que todos respeten su conciencia. Jesús en cambio, no dijo eso a sus apóstoles cuando les enseñó a predicar: «quien crea, y se convierta, se salvará, quien no crea se condenará». No les dijo que cada uno siguiera su conciencia, les dijo que enseñaran la Verdad y por esto ellos murieron mártires de la Verdad. No para que cada uno obrara según su conciencia, no para que les dijeran «hagan lo que quieran», y, sin embargo, por desgracia. ese es el espíritu que domina hoy aún en el interior de la Iglesia católica.
Esta religión de liberalismo tiene también su política su organización: LA DEMOCRACIA; el poder ya no procede de Dios sino del hombre, es él quien hace la ley. La democracia se transforma rápidamente en socialismo y en comunismo; la mayor parte de las naciones que son democráticas se encuentran en esta situación, dirigidas por un poder socialista.
Más aún, se llega a la supresión de la propiedad privada, de la iniciativa privada, de ahora en más todo está en función del Estado, todo queda esclavizado: peor en los países comunistas donde esto se realiza por el imperio de la fuerza.
Todo esto procede de esta religión liberal; ella tiene, además, sus fuerzas, Sin duda ustedes lo saben mejor que yo, ya que no estoy enterado de los asuntos secretos de las bandas, pero es un hecho que tienen poder más o menos oculto, en las finanzas. Qué o quién, no se sabe, pero tienen todo el dinero del mundo y dominan las finanzas en todos los sectores de las ciudades; ese poder enorme que puede tranquilamente aniquilar una nación suprimiéndole los créditos tienen el ejemplo aquí en los países de América y a cambio de esos créditos exigen que, en estos países, se aplique la religión liberal.
Tienen así una fuerza asombrosa y un poder indudablemente diabólico.
Tienen también sus medios de comunicación que están todos en manos de la masonería. En Europa ya no existen periódicos católicos (a excepción de «Present» de Jean Madiran), no los hay ni en Italia ni en Francia ni en Suiza, todos están en manos de los poderes internacionales.
Ahora, finalmente, están en camino de instalar una Superreligiòn; tienen ustedes conocimiento de la reunión realizada en Asís el 27 de octubre pasado, pues bien, no se trata de ésta como punto de partida de tal instalación sino de una que la precediera realizada el 29 de septiembre. Yo mismo no lo sabía, para enterarme tuve que viajar a Roma en octubre pasado. Es decir, un mes antes de la reunión de Asís que presidiera Juan Pablo II, se realizó otra reunión, también allí, presidida por el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina de Inglaterra, en la cual se hallaban las cinco grandes religiones de la tierra, dentro de la misma Basílica. Salió esto en varios diarios italianos; allí figura el discurso pronunciado por el citado príncipe en aquella ocasión, dijo él: «Así se obtiene la gracia de tener unidas aquí las cinco grandes religiones de la tierra, al fin ya no hay tapujos, al fin se acaba una sola y única verdad religiosa y al fin se suprime el escándalo cristiano de aquel hombre que vivió hace 20 siglos y pretendió decir de sí mismo: soy el camino, la verdad y la vida». Y bien, ¿es o no una declaración contra Nuestro Señor Jesucristo?
Esto sucedió un mes antes en el mismo lugar en el que se realizaría el encuentro del Papa. Podríamos decir que Roma no sabía de aquel encuentro, sin embargo, bien que lo sabía. Así, ante el príncipe de Edimburgo, los jefes de las religiones y el Superior General de los Franciscanos, una bailarina hindú danzó a favor de la naturaleza, puesto que el encuentro era justamente en defensa de la naturaleza. El padre Superior dudó un momento ante esta realización de la danza pagana dentro de la Basílica y ante el altar de San Francisco y se remitió a Roma; y dicen los diarios que Roma un poco después respondió que «no tiene importancia», «que se haga».
Esto no es más que una etapa para llegar a la formación de esa SUPER RELIGIÓN; ya saben que el Papa fue invitado para el año próximo a Japón para la realización de lo que se llamará el parlamento de las religiones. Esto no es más que la religión del liberalismo, esa religión que instala su voluntad, que instala su programa para reemplazar el de la verdadera religión católica, eso es algo abominable.
Tiene también, esta religión del liberalismo, sus condecoraciones. El mismo presidente Alfonsín salió en los diarios de Europa recibiendo de un grupo de judíos una condecoración de la libertad religiosa, por propender a la realización de las ideas liberales. Esa misma condecoración la recibió el cardenal Bea, aquel que insistió durante el Concilio para introducir la «libertad religiosa», la libertad no de Dios sino de los derechos del hombre, de manos de la misma secta.
Es toda una organización, un verdadero complot, meditado, pensado punto por punto para destruir toda la cristiandad. Lo dijo bien S.S. León XIII, que el fin que interesaba a estas asociaciones era destruir las instituciones cristianas y particularmente, una contra la cual se encaminan: la familia. Cada vez hay menos matrimonios en todo el mundo, inclusive en las mismas legislaciones se sostiene la unión libre; en muchos países son menores los impuestos a los concubinos que para quienes sostienen y tienen un verdadero matrimonio. Es el desorden completo.
Y ahora llegamos al momento principal, es el golpe maestro pensado por Satanás; introducir en la Iglesia esta falsa religión, sirviéndose de sus hombres -sobre todo los episcopados- para establecer la revolución liberal. Aquí mismo en Argentina, tienen un ejemplo: lo supe al llegar, algunos obispos hicieron un esfuerzo en contra del divorcio declarando, acerca de los diputados que habían votado la ley favorablemente, que no podrían recibir la Comunión, pues bien, se los ha obligado a retractarse. ¿Qué hacían esos obispos? No hacían más que aplicar lo que está indicado en el Derecho Canónico.
Podrían preguntarse cuál es el espíritu que domina en Roma para que sea Roma quien obligue a los obispos a desdecirse. Es una situación verdaderamente asombrosa, inverosímil. Esa infiltración en el seno de la Iglesia se realizó sobre todo después del Concilio Vaticano II; el mismo Cardenal Ratzinger en su libro «Teoría del principio teológico», dice claramente que luego de los años sesenta hubo algo que cambió en el seno de la Iglesia católica, reconociendo ahora, principios que le son ajenos, que vienen de 1789, de la Revolución Francesa. Esto dice abiertamente; inclusive, que el Vaticano II fue el golpe final, que a partir de él no se nombran más que obispos favorables a la revolución liberal. Vean por ejemplo en Chile, Brasil, Alemania, Suiza, Francia, Italia, todos esos obispos son liberales, pro-socialistas y hasta marxistas.
La revolución estaba instalada fuera y en contra de la Iglesia; ahora, por medio de sus hombres, se halla adentro y asistimos a su crucifixión. Ella sufre una verdadera pasión. Lo dijo el mismo Paulo VI, que asistimos a la autodemolición de la Iglesia. ¿Qué quería decir? La destrucción por los mismos hombres de la Iglesia.
Es clarísimo como en Francia, Mitterrand pudo llegar al gobierno gracias a los obispos que entusiasmaron a los fieles para votarlo, para votar al socialismo. En cuanto fue nombrado presidente atacó con todas sus fuerzas las escuelas católicas, para estatizarlas, y no fueron los obispos quienes presentaron oposición, sino los fieles, que en número de dos millones llegaron a París para protestar contra la enseñanza libre. Los obispos no hicieron nada.
Podríamos citar cantidad de ejemplos, libros inclusive, aquí mismo ustedes conocen los editados por el Sr. Gorostiaga, libros que han denunciado esa revolución estatal de la Iglesia. Pero todas estas denuncias, todas esas protestas no han cambiado en nada la situación.
Ustedes deben tener en cuenta el encuentro de Asís del Papa, para nosotros, que tratamos de permanecer unidos a la Iglesia ya la Tradición, es indignante. Yo mismo le escribí a ocho cardenales para que por el amor de Dios, trataran de impedir que el Papa realizara el escándalo de Asís, ubicándose a un mismo nivel con las falsas religiones inventadas por el diablo, eso no es más que un horror y una abominación, y nosotros renegaríamos de nuestra fe católica si no nos indignáramos ante este nuevo escándalo. Ni siquiera un cardenal levantó la voz en contra; sólo uno me respondió: «Yo no puedo hacer nada ya no me queda nada que hacer, que el Papa haga lo que quiera».
El Cardenal Arzobispo de Burdeos, Monseñor González, cuando yo estaba en España a comienzos de este mes, publicó un artículo en que sostenía que el «encuentro» era una cosa muy buena. Esto es enceguecimiento, como dice la Escritura: «Tienen ojos y no ven».
Ante esto nos encontramos. Debemos, entonces, reagruparnos, como verdaderos católicos, en torno a los altares. Altares católicos y no esas mesas de comunión. Altares del verdadero Sacrificio, junto a los verdaderos sacerdotes, verdaderos obispos, verdadera doctrina, verdadera Religión, para asistir a la verdadera Misa católica.
Es el altar el tesoro de la Iglesia. El sacrificio de Nuestro Señor es lo más hermoso, lo más grande, lo más sublime que Él nos dejara. Debemos reencontrarnos ahí, en esos altares, para reconstruir la Cristiandad.
Todas las gracias proceden de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Gracias que han hecho muchos mártires por Dios, que le han dado a la Cristiandad el espíritu misionero. Si queremos entonces, decía, reconstruir la Cristiandad, debemos Adorarle en esos altares y para tenerlos, necesitamos sacerdotes.
Debemos hacer familias cristianas, es a través de ellas de donde proceden las vocaciones. Familias numerosas, unidas, donde se reza en común, donde se dan ejemplos, donde reina la modestia y las virtudes cristianas.
Nosotros queremos volver a proclamar a Nuestro Señor como Rey; no queremos otro Rey más que Él. El Reino Universal, no solamente en nuestras familias sino también en nuestras ciudades; el Reino de Nuestro Señor como fue predicado durante siglos. Que podamos decir: «Más vale morir que traicionarlo”.
Gracias por vuestra atención ¡Viva Cristo Rey!
Excelente conferencia, pero, hay dos cosas que lamentablemente no sucederán como Monseñor quería y como la Neo Fraternidad insiste y sostiene, reconstruir la Cristiandad, porque hoy se están extinguiendo las Familias numerosas, las familias están desunidas y donde ya no se reza en común, donde no se dan ejemplos, donde no reina la modestia y las virtudes cristianas.
Y qué decir del santo sacrificio de la misa, Desde el tiempo en que será quitado el sacrificio perpetuo y entronizada la abominación desoladora, pasarán mil doscientos noventa días. (Dan. 12,11).
“La Misa es la mayor gracia que da Dios a los hombres. La Misa es el más bello y precioso tesoro que posee la Iglesia, como dijo el profeta: ‘¡Qué felicidad, qué hermosura: el trigo hará florecer a los jóvenes y el vino a las doncellas! Zac. 9, 17. En la Misa el Verbo Encarnado se sacrifica al Eterno Padre y se nos entrega en el sacramento de la Eucaristía, que es el fin y objeto de todos los demás sacramentos, como señala Sto. Tomás: Los sacramentos tienen su coronamiento en la Eucaristía.
Por eso procuró siempre el demonio abolir en el mundo la Misa por medio de los herejes, constituyéndolos precursores del anticristo, el cual, ante todo, procurará abolir (y abolirá de hecho) el Santo Sacrificio del altar en castigo de los pecados de los hombres, según predijo el profeta Daniel”. San Alfonso María de Ligorio
“La Iglesia en el concilio de Trento, ha dado la interpretación verdadera, y el nuevo sacrificio, puro y sin mancha, que ninguna indignidad y malicia del sacrificador puede manchar, aquel que el señor anunció por boca del profeta Malaquías, como debiendo ser ofrecido en su nombre. “¡Oh si alguno de entre vosotros cerrase las puertas, para que no encendierais en vano (el fuego de) mi altar! No tengo complacencia en vosotros, dice Yahvé de los ejércitos, y no me agrada la ofrenda de vuestras manos. Porque desde la salida del sol hasta el ocaso es grande mi Nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi Nombre incienso y ofrenda pura, pues grande es mi Nombre entre las naciones, dice Yahvé de los ejércitos”. Mal. 1, 10-11… la profecía de Malaquías no puede aplicarse expresamente al sacrificio que Nuestro Señor consumó en la Cruz, como lo pretenden sin razón los herejes, porque este sacrificio no ha sido ofrecido en todas partes, según la afirmación del profeta, sino en un solo lugar; sobre el monte Calvario. No puede aplicarse tampoco a nuestras oraciones ni a nuestras buenas obras, porque ni las unas ni las otras son un sacrificio puro, sino una ofrenda impura; así lo reconocen los mismos herejes y lo proclama Isaías: “Nosotros somos todos impuros, y las obras de nuestra justicia son como un paño manchado”. Así pues, la profecía es exclusivamente respecto a la santa misa, que es el único sacrificio del Nuevo Testamento; sacrificio enteramente puro, que Jesucristo ofrece a Dios su Padre en todo tiempo y lugar por manos de los sacerdotes. Nuestro Señor es el único Pontífice perfecto y soberano; los sacerdotes no son más que sus ministros; éstos no hacen sino prestarle sus manos y su boca. Jesucristo en efecto, siendo invisible y debiendo ser visible el sacrificio para que los hombres puedan asociarse a él, era preciso de toda necesidad recurrir al ministerio de los sacerdotes. Además, este sacrificio se celebrará hasta el fin del mundo, y no cesará, sino hasta la llegada del Anticristo”. R.P. Martín de Cochem “explicación de la Santa Misa” 1905.
Domine, salva nos, perimus !
¡Señor, sálvanos que perecemos!
