CONSERVANDO LOS RESTOS
SUMA TEOLÓGICA
IIIa Parte
Cuestión 73
EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA
Del mismo sacramento (I)

Esta primera cuestión plantea y exige respuesta a seis problemas:
1º. ¿Es sacramento la eucaristía?
2º. ¿Es uno o múltiple?
3º. ¿Es necesario para la salvación?
4º. Sus nombres.
5º. Su institución.
6º. Sus prefiguraciones.
ARTÍCULO 1
¿Es sacramento la eucaristía?
Objeciones por las que parece que la eucaristía no es un sacramento:
1ª. Dos sacramentos no deben estar destinados al mismo fin, ya que cada sacramento es eficaz para producir su efecto. Ahora bien, según afirma Dionisio, la confirmación y la eucaristía están destinadas a la perfección. Luego la eucaristía no es sacramento, puesto que ya hemos visto más arriba que la confirmación sí lo es.
2ª. En todos los sacramentos de la nueva ley lo que visiblemente captan los sentidos produce el efecto invisible del sacramento; y así, la ablución del agua produce el carácter bautismal y la ablución espiritual. Pero los elementos de pan y vino, que es lo que captan los sentidos en este sacramento, no producen ni el verdadero cuerpo de Cristo, que es res et sacramentum, ni el cuerpo místico, que en la eucaristía es res tantum. Luego parece que la eucaristía no es sacramento de la nueva ley.
3ª. Los sacramentos de la nueva ley tienen una materia y se realizan en el momento de utilizar esta materia, como el bautismo se realiza en el momento de la ablución, y la confirmación en el de la signación con el crisma. Luego, si la eucaristía fuese sacramento, se realizaría utilizando la materia y no en la consagración de la misma. Lo cual es claramente falso, porque la forma de este sacramento son las palabras que se pronuncian en el momento de la consagración. Luego la eucaristía no es sacramento.
Contra esto está que se dice en una poscomunión: que este sacramento tuyo no sea para nosotros motivo de condena.
Respondo que los sacramentos de la Iglesia están destinados a socorrer al hombre en su vida espiritual.
Ahora bien, la vida espiritual guarda paralelo con la corporal, ya que las realidades corporales son imagen de las espirituales.
Pues bien, como para la vida corporal se requiere la generación, por la que el hombre recibe la vida, y el crecimiento, por el que el hombre llega a la plenitud de la vida, así también se requiere el alimento, por el que el hombre conserva la vida.
Y, por eso, como para la vida espiritual fue necesario el bautismo, que es una generación espiritual, y la confirmación, que es crecimiento espiritual, así también fue necesario el sacramento de la eucaristía, que es alimento espiritual.
Respuesta a las objeciones:
1ª. Hay dos clases de perfección. Una que procede del mismo hombre y a la que se llega con el crecimiento. A esta perfección corresponde la confirmación. Pero hay otra perfección, que es la que el hombre consigue con el alimento, el vestido o cualquier otra cosa externa. A esta perfección corresponde la eucaristía, que es un alimento espiritual.
2ª. El agua del bautismo no causa efecto espiritual alguno por la misma agua, sino por la virtud del Espíritu Santo que se hace presente en ella. Por lo que San Juan Crisóstomo, comentando las palabras de Jn., 5, 4: Un ángel del Señor de tiempo en tiempo…, etc., dice: en los bautizados no opera solamente el agua, sino que cuando recibe la gracia del Espíritu Santo, entonces quita los pecados. Ahora bien, lo que es la virtud del Espíritu Santo para el agua, es también el verdadero cuerpo de Cristo para los elementos de pan y vino. Por lo que los elementos de pan y vino no producen nada si no es en virtud del verdadero cuerpo de Cristo.
3ª. El sacramento se llama así porque contiene algo sagrado. Ahora bien, una cosa puede ser sagrada de dos maneras: en sentido absoluto o con relación a otra cosa. Pues bien, ésta es la diferencia entre la eucaristía y los otros sacramentos que tienen una materia sensible: la eucaristía contiene algo sagrado en sentido absoluto, o sea, el mismo Cristo; mientras que el agua del bautismo contiene algo sagrado con relación a otra cosa, o sea, la virtud santificadora; y lo mismo les sucede al crisma y a las otras materias. Y, por eso, el sacramento de la eucaristía se realiza en la misma consagración de la materia, mientras que los otros sacramentos se realizan en el momento en que se le aplica la materia al hombre para santificarlo.
Y de aquí también se sigue otra diferencia. Porque en el sacramento de la eucaristía, lo que es res et sacramentum está en la misma materia. Pero lo que es res tantum, o sea, la gracia que confiere, está en quien la recibe. Mientras que en el bautismo lo uno y lo otro se encuentran en quien lo recibe: el carácter, que es res et sacramentum, y la gracia de la remisión de los pecados, que es res tantum. Y lo mismo sucede con los otros sacramentos.
<>
ARTÍCULO 2
La eucaristía ¿es un solo sacramento o múltiple?
Objeciones por las que parece que la eucaristía no es un solo sacramento, sino múltiple:
1ª. Se dice en una poscomunión: te rogamos, Señor, que nos purifiquen los sacramentos que hemos recibido, y esto se dice de la eucaristía recibida. Luego la eucaristía no es un solo sacramento, sino múltiple.
2ª. Es imposible pluralizar el género sin pluralizar la especie, como es imposible que un solo hombre sea varios animales. Ahora bien, el signo es el género del sacramento. Y puesto que en la eucaristía hay varios signos: el pan y el vino, es lógico que haya también varios sacramentos.
3ª. Este sacramento se realiza en la consagración de la materia, como se acaba de decir. Pero en este sacramento se consagran dos materias. Luego este sacramento es doble.
Contra esto que dice el Apóstol en I Cor., 10, 17: aunque seamos muchos, somos un solo pan y un solo cuerpo todos los que participamos de un solo pan y de un solo cáliz. De lo que se deduce que la eucaristía es el sacramento de la unidad eclesiástica. Y como el sacramento refleja la realidad de la que es signo, la eucaristía es un solo sacramento.
Respondo que se dice en V Metaphys. que la unidad se atribuye no sólo a lo que es indivisible o continuo, sino también a lo que es perfecto o acabado, como se dice, por ej., de una cosa o de un hombre.
Ahora bien, la unidad de perfección corresponde a una cosa que posee en su integridad todo lo que se requiere para su fin.
Para la integridad de un hombre, por ej., se requieren todos los miembros necesarios para la operación del alma. Y para la de una casa se requieren las habitaciones necesarias para vivir.
Pues, en este sentido, se dice que este sacramento es uno, ya que está destinado al alimento espiritual, que tiene semejanza corporal.
Ahora bien, para el alimento corporal se requieren dos cosas: la comida, que es un alimento sólido, y la bebida, que es un alimento líquido. Por lo que para la integridad de este sacramento se requieren dos cosas: la comida espiritual y la bebida espiritual, conforme a lo que se dice en Jn., 6, 56: mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
Luego este sacramento es materialmente múltiple, pero formal y perfectivamente es uno.
Respuesta a las objeciones:
1ª. En esta misma poscomunión primeramente se dice en plural: que nos purifiquen los sacramentos que hemos recibido y, posteriormente, se utiliza el singular diciendo: que este sacramento tuyo no sea para nosotros motivo de condena, para significar que este sacramento en cierto modo es varias cosas, pero en absoluto es uno solo.
2ª. El pan y el vino materialmente son, en efecto, dos signos. Pero formal y perfectivamente es uno solo en cuanto que con ellos se obtiene una sola comida.
3ª. Por el hecho de que haya doble consagración de materia en este sacramento, no se puede concluir más que este sacramento, materialmente hablando, es varias cosas, como se ha dicho ya en la solución.
<>
ARTÍCULO 3
¿Es indispensable este sacramento para la salvación?
Objeciones por las que parece que este sacramento es indispensable para la salvación:
1ª. Dice el Señor en Jn., 6, 54: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. Pero en este sacramento se come la carne de Cristo y se bebe su sangre. Luego sin este sacramento no puede el hombre tener la salvación de la vida espiritual.
2ª. Este sacramento es un alimento espiritual. Pero el alimento corporal es indispensable para la vida del cuerpo. Luego también este sacramento es indispensable para la vida espiritual.
3ª. Como el bautismo es el sacramento de la pasión del Señor, sin la que no hay salvación, así también lo es la eucaristía, ya que dice el Apóstol en I Cor., 11, 26: Todas las veces que comáis este pan y bebáis este cáliz anunciaréis la muerte del Señor hasta que vuelva. Luego, como el bautismo es indispensable para la salvación, este sacramento también lo es.
Contra esto está que escribe San Agustín a Bonifacio en Contra Pelagianos: y no penséis que los niños no pueden tener la vida porque no han tomado parte en el cuerpo y en la sangre de Cristo.
Respondo que en este sacramento hay que considerar dos cosas: el signo sacramental y la cosa significada por él.
Ahora bien, ya hemos dicho que la cosa significada es la unidad del cuerpo místico sin la que no puede haber salvación, ya que fuera de la Iglesia no hay salvación, como tampoco la había en tiempo del diluvio fuera del arca de Noé, que, como se dice en I Pe., 3, 20-21, significaba la Iglesia.
Pero hemos dicho que la cosa significada por un sacramento se puede obtener antes de recibir este sacramento con sólo desearle.
Luego antes de recibir este sacramento puede el hombre obtener la salvación por el deseo de recibirle, como también la puede conseguir antes del bautismo por el deseo del bautismo.
Hay, sin embargo, aquí una doble diferencia.
Primera, que el bautismo es principio de la vida espiritual y puerta de los sacramentos, mientras que la eucaristía es coronación de la vida espiritual y fin de todos los sacramentos, ya que la santificación que éstos nos comunican nos prepara para recibirla o para consagrarla. Por eso, la recepción del bautismo es indispensable para incoar la vida espiritual, mientras que la eucaristía es indispensable para culminarla. Pero no es indispensable recibirla de hecho. Es suficiente tenerla con el deseo, como con el deseo o la intención se tiene el fin.
La otra diferencia está en que por el bautismo el hombre se ordena a la eucaristía. De ahí que, por el mismo hecho de que los niños se bautizan, están orientados por la Iglesia hacia la eucaristía. Por consiguiente, de la misma manera que creen con la fe de la Iglesia, así con la intención de la Iglesia desean la eucaristía, y, por ende, reciben la cosa significada por ella.
Pero no hay un sacramento anterior que les oriente hacia el bautismo. Por lo que, antes de recibir el bautismo, los niños no le reciben con el deseo, sino solamente los adultos.
Por eso, los niños no pueden recibir la cosa significada sin la recepción del sacramento.
Por tanto, la eucaristía no es indispensable para la salvación de la misma manera que el bautismo.
Respuesta a las objeciones:
1ª. Comentando este texto de San Juan, dice San Agustín que las palabras esta comida y esta bebida, o sea, la de su cuerpo y la de su sangre, quieren significar la sociedad de su cuerpo y de sus miembros que es la Iglesia, formada por los predestinados, llamados, justificados, santos glorificados y fieles. Por lo que, como él mismo dice en la carta a Bonifacio: Nadie puede tener la menor duda de que cada uno de los fieles se hace partícipe del cuerpo y de la sangre del Señor cuando por el bautismo se convierte en miembro de Cristo. Ni debe considerársele privado de participar en el pan y en el cáliz a quien fue integrado en la unidad del cuerpo de Cristo y partió de este mundo antes de comer ese pan y de beber ese cáliz.
2ª. Hay una diferencia entre el alimento corporal y el espiritual, y es que el alimento corporal se convierte en la sustancia de quien lo come, por lo que el hombre no puede conservar su vida si no ingiere este alimento. Pero el alimento espiritual transforma al hombre en sí mismo, como dice San Agustín en el libro de Confess., quien parece como que oyó la voz de Cristo que le decía: Tú no me convertirás en ti, como haces con el alimento de tu carne, sino que tú te convertirás en mí. Ahora bien, uno puede transformarse e incorporarse a Cristo con la intención de su mente, aunque no reciba el sacramento. Luego no es viable la comparación.
3ª. El bautismo es el sacramento de la muerte y de la pasión de Cristo en el sentido de que el hombre es regenerado en Cristo por la virtud de su pasión. Pero la eucaristía es el sacramento de la pasión de Cristo en el sentido de que el hombre queda unido perfectamente a Cristo en su pasión. Por lo que, de la misma manera que al bautismo se le llama sacramento de la fe, que es el fundamento de la vida espiritual, así a la eucaristía se la llama sacramento de la caridad, que es vínculo de perfección, como se dice en Col., 3, 14.
Continuará…
