MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN MARUTAS, OBISPO Y CONFESOR.
Este santo, uno de los más ilustres doctores de la iglesia de Siria, fue obispo de Martirópolis, ciudad de Mesopotamia, fronteriza al reino de Persia. Escribió las Actas de los mártires que murieron en dicho reino durante la persecucion de Sapor, desde el año 340 al 380, y compuso además muchos himnos y otros discursos en alabanza de los mártires. El Martirologio romano dice que restauró en Persia las iglesias destruidas durante la persecución. El emperador Teodosio el Joven depositó su confianza en el santo prelado, y por dos veces consecutivas le envió de embajador a la corte de Isdegudes, rey de Persia, que también le veneró como a un hombre enviado de Dios. Los magos de aquel
país, temiendo la confianza que el príncipe depositaba en san Marutas, levantaron contra este calumnias infames, de las cuales triunfó con su paciencia y por medio de la virtud milagrosa que el cielo le comunicaba. Después de haber hecho mucho bien a la Persia volvió el memorable obispo a su diócesis de Mesopotamia, publicó varios tratados sobre el dogma y la disciplina de la Iglesia, y murió santamente a mediados del siglo V.
Leyenda de oro
DR. José Palau

