MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Acacio, mártir.
Vivía en Mileto en tiempo del emperador Licinio. Habiendo sido acusado do cristiano, lo
rasuraron todo el cuerpo y lo mandaron al pretor Terencio para que lo castigase. Metiole este en un gran caldero lleno de pez, aceite y cebo derretidos, del cual salio sin recibir lesión. Después fue conducido al templo, y con sus oraciones hizo que lodos los ídolos cayesen hechos pedazos, por cuya acción lo metieron dentro de un horno encendido que tampoco le causo daño, hasta que a palos y a sablazos le molieron la cabeza, y voló al cielo.
Leyenda de oro
DR. José Palau

