MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN PASCASIO RADBERTO, ABAD (C. 860 p.c.)
SAN RADBERTO fue abandonado, poco después de nacer, a las puertas del convento de las religiosas de Nuestra Señora de Soissons, las cuales le adoptaron y le enviaron a educarse en el convento de los monjes de San Pedro de la misma ciudad. Enamorado de los clásicos latinos, Radberto vivió durante algunos años en el mundo antes de decidirse a entrar en religión. En Corbie, donde tomó el hábito, se consagró de lleno a los estudios sagrados, en los que llegó a ser muy aventajado. El abad San Adalardo y su hermano Wala, quien le sucedió en el cargo, hicieron de Radberto su confidente y compañero de viajes; el santo les pagó esta distinción con el gran afecto que les profesó. El fue quien escribió las biografías de los dos santos abades. El año 822, sus superiores le llevaron consigo para que los ayudara en la fundación de Nueva Corbie, en Westfalia.
En los años en que fue instructor de novicios, hizo muy famosas las escuelas de Corbie. Añadió a su nombre el de Pascasio, siguiendo la costumbre de los hombres de letras de la época, que adoptaban un nombre tomado de los clásicos o de la Sagrada Escritura. Aunque nunca quiso ordenarse sacerdote, fue elegido abad de Corbie. Como no se sentía llamado a ser superior, renunció al cargo a los siete años y se retiró a la abadía de Saint-Riquier a escribir en paz.
Pasó los últimos años de su vida en Corbie. San Pascasio Radberto fue un escritor muy fecundo. Entre sus obras se cuenta un extenso comentario sobre San Mateo y otro sobre el salmo 44, un tratado sobre el libro de las Lamentaciones, las dos biografías arriba mencionadas, y la famosa obra De Corpore et Sanguine Christi.
Vida de los Santos
Alban Butler

