UNA COMPARACIÓN INCOMPARABLE
Cofrade 1: ¿Se ha enterado, estimado amigo, de las últimas novedades de la Nueva Hermandad Clerical San Pascasio Ximeno (New HCSPX) y cómo se la analoga con algunas consecuencias de los sucesos de hace 55 años en la isla de Bacú?
Cofrade 2: No, pero por lo que me dice, parece que estamos ante una difícil comparación entre esas realidades.
C.1: Yo pienso exactamente igual, y por eso, como Usted tiene más conocimientos que yo sobre Bacú, me interesa hacerle algunos comentarios.
C.2: Como no, pero le hago un trueque: le doy mis criterios históricos, si Usted me da los teológicos, eclesiales y de índole similar; en eso me supera.
C.1: De acuerdo, comencemos: El asunto parece basarse en una interpretación del disidente bacuense Hadil Milano, que en un artículo de hace tres años relató su experiencia rebelde, en relación con otros enemigos del régimen que se impuso en Bacú a mediados del siglo pasado.
C.2: Conozco a ese muchacho Milano, que intervino en el caso de la Maestra Sierra… bueno; «muchacho» es un decir; debe tener ahora más de 70 años. Lo de «disidente» también es una forma de hablar, porque tardó 35 años en disentir (aunque ahora hable de los «más de cincuenta años» de disidencia); luego de la Maestra Sierra fue legislador de Bacú, ocupó cargos en el Ministerio del Interior de la isla, fue distinguido como Trabajador Ecuménico y recibió otros muchos galardones del que apareciera en aquel tiempo como nuevo régimen bacuense.
C.1: Bien, voy obteniendo datos importantes, y ya veo que la analogía es delirante. Repasemos hechos históricos: La Hermandad Clerical San Pascasio Ximeno, como Usted sabe, fue fundada por el Archieparca Mirkal Feblever a principios de los ’70 del siglo pasado, cuando irrumpió el contemporaneirismo en la Ecclesia Verafé.
C.2: ¿Ve? Ahí tenemos una primera diferencia: Tengo entendido que Su Reverencia Feblever rechazó la invasión contemporaneirista de inmediato (no como Milano con el gobierno marxista de Bacú), en cuanto se puso de manifiesto en el Segundo Congreso Vaticumense, ¿no es así?
C.1: Si, en efecto; pero en realidad la analogía no la intentan por ahí. De todos modos es un dato revelador, porque los que elaboraron esa comparación tuvieron un comportamiento similar a Milano, que ya vamos a ver. El asunto es que el Archieparca fundó una comunidad y le puso de nombre Hermandad Clerical San Pascasio Ximeno, recordando a uno de los pontífices campeones de la Ecclesia Verafé.
C.2: Otra diferencia con Hadil Milano; él no formó ninguna organización. Su disidencia tardía fue individual, sin una comunidad de opositores, y no en los tiempos de la Maestra Sierra. Lo que sí recuerdo, en cuanto a la organización de Su Reverencia Feblever, fue la convulsión de aquellos años, su consagración de clérigos y su posterior ordenación de Eparcas; cuatro fueron, ¿no?
C.1: Efectivamente; todo andaba muy bien. La Hermandad crecía pujantemente, en sus pastores y en su rebaño, y era una espina clavada en el corazón de lo que se dio en llamar «Ecclesia Congresal».
C.2: La Ecclesia Verafé.
C.1: No precisamente; el Veraficismo se conservó intacto, por lo menos en vida de Feblever, en la HCSPX, mientras que lo que antes era la Ecclesia Verafé fue abandonando sus dogmas, sus principios, sus ritos, su organización, su relación con otras creencias y muchas cosas más, hasta que llegó a ser lo que sus mismos integrantes llamaron, desde aquellos años iniciales del contemporaneirismo desatado, la «Ecclesia Congresal». En suma, la Ecclesia Verafé quedó en la HCSPX, y en lugar de aquélla apareció la Congresal.
C.2: Claro; y a este abandono de la esencia ecclesial, se contrapuso Su Reverencia Feblever y el servicio a las almas, de su comunidad.
C.1: En efecto, hasta que poco antes de los ’90, el Archieparca ordenó Eparcas a Ronald Wallace (hijo), de Alvión; Bárbaro Falldown (alias «cayó sentado», o «Assis»), de la tribu de Helvetti; Alfondo de Galerita, oriundo de la Península Cuniculosa; y Tejedor de Malseré, de la región de la Baja Sayoba.
C.2: Y estos continuaron la obra de Su Reverencia.
C.1: Sí, aunque fueron expulsados por los del Monte Vaticum (medida inválida, por demás). Esa continuidad duró hasta los inicios del siglo XXI; ahí comenzó todo un proceso de acercamiento, diálogos, ponderaciones recíprocas y otras actividades políticas en favor de una incorporación de la HCSPX en la Ecclesia.
C.2: En la Verafé.

C.1: Eso se dice, e incluso lo sostiene con una energía rotunda Su Genuflexencia Bárbaro Falldown (BF, que fue quien primero encaró el vínculo), aunque por los dichos, los innumerables dichos de Su Reverencia Feblever (especialmente con la experiencia de sus últimos años, en los que abandonó sus intentos de recuperar a los perdidos vaticumenses), lo que ocupa la octava colina de la ciudad de Rómuloburgo, no es la Ecclesia Verafé, sino los apóstatas y herejes de sus doctrinas, autodenominados, como vimos, «Ecclesia Congresal».
C.2: Usted dijo antes que aquel proceso incluyó «actividades políticas»; ¿qué me quiso decir; fue al estilo de Hadil Milano?
C.1: Puede asimilársele; esa expresión fue utilizada por BF en uno de sus diálogos con algún integrante de la entonces HCSPX: «Usted no entiende; todo esto es política»; sí, parece que aquellos escarceos son tan vituperables como la actitud neo opositora de Milano. Y así, con ese estilo profano y mundano, comenzó el minué entre la Ecclesia Congresal y lo que ya se perfilaba como la New HCSPX.
C.2: Y ese contacto entre BF y la Ecclesia Congresal, ¿cómo se inició, lo propició Su Genuflexencia?
C.1: Es muy posible, aunque la historia oficial dice que el purpurado Castramillón Huecos fue quien dio el puntapié inicial invitando a una cena a los cuatro Eparcas: Sus Genuflexencias RW, BF, A de G y T de M. Pero eso ya es historia; volvamos al presente.
C.2: Eso me parece bien; quiero conocer las últimas novedades y esa «analogía» que me dijo.
C.1: Sigamos entonces; todo ese proceso de acercamiento entre las autoridades de la HCSPX (especialmente y en un papel protagónico BF), y los jerarcas de la Ecclesia Congresal, fue degenerando en contra de la primera, que fue admitiendo concesiones, expresando contradicciones con su misión histórica (que fue el objetivo de su fundador) y retrocediendo en todos los frentes hasta el grado de que rápidamente unos pocos clérigos, siempre siguiendo el rumbo de la Verafé y sin desviarse del camino por ella marcado, dejaron lo que ya era la New HCSPX y, ya sin organización, comunidad o cualquier otra especie de asamblea ecclesial que los acogiera, tomaron cada uno su derrotero individual con el apoyo de algunos cofrades que los siguieron.
C.2: Claro, necesitaban algún apoyo.
C.1: ¡No!, de ningún modo; lo habrían hecho aunque se hubiesen quedado solos. Estaban dispuestos a ser ermitaños del siglo XXI, en la ciudad o en el desierto. Justamente su desprecio de la cuestión numérica es uno de los aspectos que tenemos que considerar.
C.2: Entiendo, porque veo que el asunto de la cantidad de seguidores ha aparecido en algún que otro rincón, ¿verdad?
C.1: Así es; fuera de esos primeros pocos egresados oportunos de la New HCSPX, todos los demás continuaron en sus filas y secundaron a BF —a esta altura ya primer actor de esta tragicomedia— y a los otros tres Eparcas en todos sus delirios concuerdistas. Pero repentinamente, en los últimos dos o tres años, fueron apareciendo algunos disidentes morosos, vaya uno a saber por qué.
C.2: Tal vez la presión, o las inquietudes de los cofrades que los seguían.
C.1: No, esos siempre fueron muy sumisos; los que reaccionaron a tiempo fueron agrupándose alrededor de los egresados oportunos, y ahí permanecen, suficientemente atendidos. Es muy difícil saber los motivos por los cuales los neo disidentes comenzaron a florecer; es probable que muchos de ellos, por debilidad o cobardía, sólo se dispusieron cuando vieron que otros lo hacían. Pero por qué comenzó el Neo-éxodo clerical, no me atrevo a definirlo; sería pura adivinación.
C.2: Bien, entonces hasta ahora tenemos una Ecclesia Verafé que continuaba en la HCSPX y una Ecclesia Congresal que ocupó el Monte Vaticum. Luego, comienza un acercamiento entre la Ecclesia Congresal y la HCSPX, y la Ecclesia Verafé se manifiesta en los pioneros que dieron el portazo. Finalmente, parece que otros, remolonamente, encontraron la puerta y comenzaron la nueva emigración.
C.1: Buen resumen; entretanto, la HCSPX, de a poco desprendida de los que dejaron sus filas, de los disidentes de la 2ª, 3ª, 4ª, 5ª y demás horas (ya ni se puede calcular el horario en que se encuentra el exilio clerical), y de algún Eparca desahuciado por sus colegas encumbrados, fue deviniendo en lo que hoy llaman, sus antiguos admiradores, la New HCSPX.
C.2: Bien; se va entendiendo; pero si ya estamos en los últimos dos o tres años, significa que nos acercamos a las novedades que me prometió.
C.1: Ciertamente; resulta que ahora, los disidentes de media tarde, merienda y cena, pretenden equipararse a los opositores del régimen de la isla de Bacú, y acusan el mismo delirio persecutorio que Hadil Milano y otros adversarios del líder bacuense Fidelius Castratta.
C.2: Me estoy perdiendo; cada vez entiendo menos.
C.1: Es comprensible, pero permítame unas palabras de consuelo: El que Usted no entienda algo, puede suceder por dos motivos: En primer lugar, supongamos que su intelecto es incapaz de aprehender el objeto de entendimiento; como si yo le dijera que «si 2 + 2 = 4, y 3 + 3 = 6, etcétera, se concluye en que la suma de dos cantidades iguales, resulta siempre en el duplo de cualquiera de ellas», y Usted no comprendiese, estamos en este primer supuesto, vergonzoso para Usted…
C.2: Gracias, muy amable.
C.1: No sea irónico y déjeme seguir: En la segunda suposición, la falta de entendimiento no depende de Usted, sino del objeto que se le ofrece al intelecto, que puede ser absurdo, incomprensible, falto de datos o con cualquier otro déficit que no le permita a nadie entenderlo; como si yo le propusiera que me definiera la cuadratura del círculo o la ausencia de Omnipotencia en Dios a partir de la afirmación irracional de que no puede ser omnipotente porque no puede crear piedras que no pueda mover. Como se ve, estos absurdos no se pueden resolver por su propia entidad, aunque nos permiten calificarlos como tales.
C.2: Ahora sí que se lo agradezco en serio; me queda mucho más claro.
C.1: Volvamos a los disidentes tortugueños y veamos cómo se equiparan a personajes devenidos rivales (también rezagados ellos) del régimen de la isla de Bacú.
C.2: Llegamos al nudo de la cuestión, parece.
C.1: Sí, y aquí nos van a ayudar sus conocimientos de Bacú y de Hadil Milano. Resulta que toman ese artículo del opositor bacuense, y pretenden aplicárselo sin más, pero además distorsionando el presunto paralelismo entre ambas situaciones.
En primer lugar, como dije antes, Milano fue integrante, seguidor, fiel acólito del régimen bacuense por más de 30 años; por el contrario, Su Reverencia Feblever reaccionó de inmediato ante la irrupción del contemporaneirismo en la Ecclesia Verafé.
En segundo lugar, la supuesta persecución que acusan los lentísimos discordantes, en todo caso correspondería asignársela a Su Reverencia Feblever, en tanto quieran considerar pionero de la oposición bacuense al fulano Molina y equipararlo con el fundador de la HCSPX.
Consecuentemente, no siendo ellos pioneros de nada: ni de la resistencia a la Ecclesia Congresal, ni de la resistencia a la New HCSPX, no pueden compararse con Su Reverencia Feblever ni con el presunto Milano de los «últimos más de cincuenta años».
C.2: Aquí intervengo yo: Milano, después de treinta y cinco años de formar parte del gobierno de Fidelius Castratta, de adularlo y de recibir galardones y plácemes permanentes, recién a mediados de los ’90 del siglo pasado se volvió opositor. Con este dato, confirmo su criterio de que los neo opositores no pueden compararse con el presunto Milano, pero sí con el real, que se demoró más de la cuenta en rechazar al régimen.
C.1: Sí, claro, y también corresponde equiparar esas adulaciones, galardones y plácemes, con todo lo que hicieron, hasta no hace más de dos años, los neo disidentes.
Continúo: Tampoco pueden equipararse con Su Reverencia Feblever, por una cuestión de tiempos, situaciones y etapas vividas. El Archieparca se opuso a los integrantes del contemporaneirismo, pero las nuevas víctimas de la persecución que acusan, se oponen a una secuela de aquella crisis ecclesiástica que secundaron durante muchos años, apareciendo pseudoheroicamente en una sexta instancia (o décima, o vigésima, o centésima primera, ya perdí la cuenta):
1) Su Reverencia Feblever se opuso a la Ecclesia Congresal a principios de los ’70 del siglo XX.
2) Los sucesores del Archieparca comenzaron a fornicar allá por el 2000 con los contemporaneiristas.
3) Algunos integrantes de la entonces New HCSPX en gestación, reaccionaron oportunamente y salieron limpiándose el polvo de sus zapatos.
4) Ante esta situación, toda la New HCSPX profirió alaridos de dos especies: Por un lado, en contra de los que decidieron permanecer en la Ecclesia Verafé, y por otro lado, a favor del incuestionable BF. Incluyo, entre estos vociferantes, al propio expulsado, Su Genuflexencia RW.
5) Luego de unos cuantos años —o tal vez meses, en el mejor de los casos— por alguna razón que no alcanzo a discernir, aparecen ciertos cuestionamientos en las filas de la New HCSPX; los primeros que tal vez advirtieron algo fueron los laicos, pero los silenciaron o se llamaron a silencio por cobardía, falsa obediencia u otras cuestiones de la misma baja especie.
6) Finalmente, luego de alabar durante mucho tiempo a las jerarquías de la New HCSPX y de la Ecclesia Congresal, un día los servilísimos comenzaron a despertarse disidentes y salieron a berrear por los caminos.
C.2: Bueno, efectuando un nuevo aporte, puedo decir entonces que se van pareciendo mucho al verdadero Hadil Milano, ¿no le parece?
C.1: Puede ser; si se lee atentamente el artículo del demorado bacuense, él también dice, como los neo disidentes, que «nos decidimos a pensar con cerebro propio». Eso es lo malo; si cambiaron de forma de actuar, pero con el mismo cerebro que emplearon en secundar a Fidelius Castratta y a BF, pueden caer en cualquier cosa; van a dar más vueltas que un caracol… aunque no lo superen en velocidad, como se ve. Digamos mejor: van a dar más circunvoluciones que el cerebro de una persona normal.
C.2: Sí; por lo que parece, el cerebro de ellos (y el de Hadil Milano) es plano, liso, lustroso, casi sin uso.
C.1: Sí, y no cejan en su empeño de dar cada vez más muestras de sus contradicciones, de sus limitaciones intelectuales y, lo que es peor, de su desconocimiento de la situación ecclesial y de la crisis actual de la Ecclesia Verafé. Se asombran, por ejemplo, de que la New HCSPX los persiga, inclusive negándoles los sacramentos, cuando ellos mismos denigraron a los que oportunamente permanecieron en la Verafé al salir de la ex HCSPX, y también les negaron los sacramentos.
Asimismo se quejan de los egresados oportunos, diciendo que subestiman a los neo disidentes, descreen y sospechan de ellos, los denigran y fomentan discordias y divisiones.
C.2: Pero esto último ¿no fue así?
C.1: Es fácil advertir que no; sólo se le ponen por delante esas contradicciones que le señalé, sus despistes doctrinarios y ecclesiásticos, su conducta anterior muy reciente y contraria a lo que hoy proclaman, y particularmente su falta de visión de los signos de los tiempos.
C.2: Pero Usted habla de lo que actualmente ellos acusan, pero en mi pregunta «¿no fue así?» no utilicé el verbo en tiempo presente, sino en pretérito; o sea, quise decir: ¿no fue así lo que hicieron hasta hace muy poco tiempo estos neo disidentes?
C.1: Muy buena aclaración; tiene razón. Y ellos, además de mostrar esa conducta y de no utilizar el cerebro propio, tampoco dejaban que los laicos emplearan el suyo.
Volvamos a Hadil Milano; supongo que ha leído su artículo.
C.2: En realidad es parte de un libro que publicó en el año 2011 y que —sí, por supuesto— leí con interés; ahora destacan estos neo disidentes otros pasajes de esa obra, escrita por uno de los primeros colaboradores de la Maestra Sierra.
Ya le dije que don Milano se demoró 35 años en salirse de un régimen al que pertenecía en cuerpo y alma; sin embargo, en un pasaje de su libro, afirma: «… muestran incomprensión hacia los que, como yo, según dicen, tardamos en valorar en su justa medida la verdadera naturaleza del régimen.» Según dicen… ¡qué expresión más difusa, y no por eso menos reveladora! Veamos, y permítame exponer criterios sobre esta otra política que ejerce este revolucionario devenido en escritor: Si realmente valoró en su justa medida la verdadera naturaleza del régimen bacuense de Fidelius Castratta en 1994, es evidente que «tardó en valorarlo en su justa medida»; por lo tanto, en esta primera alternativa, la demora no es «según dicen«, sino conforme y ajustada a la más evidente realidad.
Pero vale —quizás con mayor acierto— otra interpretación, que entiendo que se acerca mucho más a lo que hacen los neo disidentes… y el mismo BF: Esa duda que expresa la locución «según dicen», es en cuanto a la supuesta demora de Milano en «valorar en su justa medida la verdadera naturaleza del régimen.». Si Hadil no se demoró en valorar la esencia del gobierno de Fidelius Castratta, quiere decir que desde 1959 sabía de qué se trataba, y su actuación inmediata consecuente, fue secundarlo, formar parte de él y destacarse como uno de sus más preclaros representantes.
C.1: Pero, ¿entonces?
C.2: Entonces resulta claro que su egreso de los ’90 no responde a una genuina discrepancia con el nuevo régimen bacuense… sino a que ha optado por otro modo de apoyarlo: Salirse aparentemente de sus filas, para difundir la versión moderna del régimen, que se acerca paulatinamente a la posición liberal de las mal llamadas naciones libres, para lograr la sintonía mundana en que, creo que es evidente —corríjame si me equivoco— ha de concluir la crisis ecclesial que Usted entiende y conoce mejor que yo.
C.1: ¡Claro, ahora me cierra! ¡Por eso «todo esto es política»! La crisis ecclesial culminará en una parodia de solución político-religiosa para el mundo, y por eso últimamente se acercan y se mezclan tanto esas dos cosas. ¡Con razón el mundo político aplaude y adula a Decimejorge!
C.2: Exacto, eso no lo entienden los disidentes restauracionistas, pero permítame que le aplique a este caso el punto de vista mundano, profano y… político: no es arriesgado suponer que algunos de los disidentes… o de los expulsados, sean agentes encubiertos de la obra de BF, preparados para ir ablandando de otro modo a muchas almas que se acercan a ellos con una especie de confianza en lo que sería una conciencia renovada.
C.1: ¿Conciencia renovada? Me parece que tienen una conciencia anquilosada en ese verafecismo acuoso, cuasi liberal, que rondaba la Ecclesia Verafé en la época del Segundo Congreso Vaticumense. Observe que don Hadil Milano, el ejemplo que utilizan como modelo de la aparente persecución que sufren, identifica la isla de Bacú… ¡con un feudo! No saben lo que fue la Ecclesia Verafé, ni su época de esplendor en el Medioevo.
C.2: No podía ser de otra manera; yo sé desde hace mucho que, como dice Milano, él también, hasta el último día, estuvo aplaudiendo a Fidelius Castratta y colgaba sus condecoraciones al cogote del «patrón».
C.1: Para colmo, niegan el liderazgo de hecho que posee RW, diciendo que únicamente detenta sólo una autoridad moral; «detenta», dicen; ¡qué término tan preciso! Y observe otro paralelo entre Hadil Milano y estos noveles disidentes: dice el bacuense que «Está muy bien que ayuden a todos los que se decidan a romper con el régimen sin importar la forma, el lugar y el momento en que lo hacen.»
En cuanto a ellos, utilizando conceptos muy similares, se acusan: «Nadie hace hincapié en el pasado porque prácticamente todos los que la integran (la resistencia enclenque) en algún momento han sido ingenuos o han estado confundidos y han aceptado cosas equivocadamente. Ninguno se cree libre de pecado para tirar la primera piedra. Pero más allá de los errores del pasado o de las diferencias del presente,… » ¿Se da cuenta?
C.2: Pero de acuerdo a eso, parece que pueden compararse con Hadil Milano…
C.1: Así parece, pero le tendí una trampita, discúlpeme…
C.2: Lo disculpo; explíquese.
C.1: En primer lugar, tengamos en cuenta lo que ya vimos antes respecto de la etapa en la que los neo disidentes se apartaron; no es la misma que la de Milano.
C.2: Pero pueden ser los obreros de la última hora…
C.1: De ningún modo; no se trata de la misma viña (están desubicados), ni tratan con el mismo viñador (no saben a quién hay que oír) ni vienen a cosechar lo mismo que los de la mañana; son inoportunos.
Además el fundador de la Ecclesia Verafé nos apercibió a estar atentos para cuando venga el dueño de casa; y si no sabemos quién es el dueño, ni cuál es la casa, la atención se pierde. También nos dijo el Salvador: «Así también vosotros cuando veáis todo esto, sabed que está cerca, a las puertas.» Lea todo ese capítulo y entenderá que todo su desarrollo es una severa advertencia para estar atentos a los signos de los tiempos.
Estos neo opositores no se preocupan de analizar esas señales, y por eso no saben calibrar la situación ecclesial actual
C.2: Entiendo; ¿y no me va a revelar esa trampita de los textos que vimos?
C.1: Sí, por supuesto: Milano se ocupa de restarle importancia a la forma, el lugar y el momento en que se comienza a resistir, pero no hace autocrítica de su conducta pasada. Nuestros muchachos disidentes, en cambio, reconocen en términos generales su ingenuidad, su confusión, la aceptación de cosas equivocadas, errores del pasado, ¡y hasta diferencias del presente! De la oportunidad de su «despertar» nada dicen.
Además, no precisan las cosas equivocadas que admitieron, ni los errores del pasado, y menos las diferencias que declaran mantener al presente. Peor aún: consideran esas cosas —o tal vez algunas— como pecados. De tal modo, sin necesidad de que revelen secretos de confesión, es necesario que quienes los siguen, entiendan esas equivocaciones, errores y pecados, vean un arrepentimiento en quienes las protagonizaron y conozcan exactamente el modo en que se debe actuar al presente.
C.2: Pero dicen que guardan las cosas fundamentales, y hasta citan a Su Reverencia Feblever.
C.1: La cita del Archieparca proviene de una disertación a cofrades laicos de las Galias, y no de palabras dirigidas a clérigos; a aquéllos seglares se recomienda dejarles libertad, y no a los que conducen sus almas. Por lo demás, en esos párrafos de Su Reverencia Feblever se mencionan las cosas fundamentales (que ellos repiten) y las bases fundamentales, que viene a ser lo mismo. Puede verse claramente que una de esas cosas fundamentales es lo que surge de aquel capítulo XXIV en el que se nos recomienda (se nos exige, prácticamente, en orden a nuestra salvación), la vigilancia de las señales de la higuera. La falta de observancia de esos signos es la gran carencia de estos neo disidentes.
C.2: O sea que los disidentes que están entre dos fuegos…
C.1: No; le corrijo: No son dos fuegos, sino uno solo que los rodea por completo; en cualquier momento van a terminar por saltar de la sartén.
C.2: Clarísimo; decía que entonces, los disidentes que no le hacen caso al que tiene el mango de la sartén en su mano, han efectuado una comparación incomparable.
C.1: Sí, y eso, como le ejemplifiqué hace un rato, proviene de entendimientos inentendibles; los de ellos.
C.2: Bien; ¿algo más que comentar?
C.1: No; vamos a ver si en los próximos días podemos obtener más datos sobre la situación y la historia de la isla de Bacú.
C.2: Trataremos de tener más noticias de la Maestra Sierra, que —como no podía ser de otra manera— es la que está vestida de rojo.

