Triunfalismo precoz…
¿HISTÓRICA VICTORIA DE LA RESISTENCIA?
Hemos visto en NON POSSUMUS, un artículo exultante y triunfalista que se felicita y entusiasma ante la celebración de la primera misa de domingo del Padre Fernando Altamira. En referencia al mismo, nuestro comentario no resultará simpático lamentablemente, pero creemos que es necesario llamar la atención respecto de aquellas cosas que no nos parecen buenas ni adecuadas.
Los motivos que expresa el artículo de marras para justificar su alegría son, principalmente, la constatada presencia de 180 feligreses en dicha misa, mientras que en la Sede del Priorato bogotano, y en la misa celebrada por el Padre Bouchacourt se encontraban presentes unos 130 feligreses.
Es decir que la mayoría se habría decidido por apoyar la nueva posición del P. Altamira y rechazar a la NEO-FSSPX.
Hasta aquí lo que surge del enlace que sigue:
http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.ar/2014/01/historico-triunfo-de-la-resistencia-en.html
Nos entusiasma, por cierto, la posición adoptada por el Padre Altamira, lo dicho en el sermón de su primera misa fuera de la Fraternidad, la respuesta favorable que ha recibido de su feligresía… todo parece demostrar que el Padre Altamira ha realizado un trabajo importante y fructífero al frente del Priorato del cual ahora se ha visto en la obligación de despojarse, ante las amenazas del P. Bouchacourt.
Pero la cautela es necesaria.
Nuestra posición ante los hechos es de cautela, porque nos llaman la atención algunas cosas.
La presencia en aquella primera misa del P. Altamira, de los Padres Trincado y Méramo, es un dato llamativo.
Que además Non Possumus haya publicado el audio que contiene también las palabras que dirigiese en ese momento a todos los presentes el P. Basilio Méramo, francamente nos sorprendió.
¿Soplan aires nuevos y ya no tan sectarios dentro de ese sector de la resistencia que sigue a Mons. Williamson?
Nos hacemos esta pregunta porque a nadie escapa la cercanía existente entre el P. Méramo y Radio Cristiandad, como así que, nadie ignora las grandes diferencias entre RC y Mons. Williamson y sus seguidores, entre ellos justamente Non Possumus…
¿Entonces?
Pues que habrá que continuar observando, sin apuros. Es comprensible que, en medio de una larguísima retirada, un ejército disfrute de las dulces mieles de algún triunfo logrado en pequeñas escaramuzas, y que hasta se ilusione imaginando éxitos más perdurables y de mayor magnitud. Pero cuidado… a no olvidar que estamos en retroceso y sin posibilidades de emprender «ofensiva» alguna.
Rambién hemos visto un leve pero constatable corrimiento del sector de Mons. Williamson en los últimos meses. No que se trate de un giro de 180 grados, pero, sí, nos parece que hay como un intento de arrimarse inclusive a los tan denostados y anatematizados (otrora y por ese mismo sector) sectores sedevacantistas.
De hecho, el Padre Basilio Méramo no es precisamente de los que sostienen encarnizadamente que «Bergoglio
es Papa», sino más bien todo lo contrario.
Esto no significa que nos oponemos o que rechazamos o que pretendemos interferir en estas cosas. Solamente nos planteamos las cuestiones doctrinales aun no resueltas, no aclaradas ni explicadas; manía nuestra de pretender que las cosas vayan «hasta el hueso» apoyadas en la sensatez de la Doctrina inconmovible y el buen sentido.
Es interesante que el Padre Altamira, en su Sermón haya realizado una definida y clara referencia a los tiempos apocalípticos que corren, explayándose desde una perspectiva escatológica tan indudable como saludable. Lo hizo de modo prudente, sin exaltaciones ni tonos desmedidos.
Nos parece que Non Possumus, en cambio, yerra rotundamente en cuanto a los parámetros que usa para ponderar los hechos en cuestión.
Cuando uno observa títulos y subtítulos del artículo, realmente queda desconcertado.
Non Possumus parece estar cometiendo el error tremendo de rendirle culto al NÚMERO:
El título dice: «HISTORICO TRIUNFO DE LA RESISTENCIA EN COLOMBIA»
Seguido de un subtítulo que dice así: «LLENO TOTAL.» (?) ¿Acaso ahora nos preocupa el aforo? ¿Será que el número se ha transformado en un parámetro al que deberemos rendirle culto tal y como se hace en todas partes?
Bueno… ya dijimos que Non Possumus también toma como parámetro aquello de los 180 feligreses del P. Altamira, contra los 130 feligreses que congregó el P. Bouchacourt. Por eso, al referirse a la misa en el Priorato subtitula: «CONTUNDENTE DERROTA DE LA NEO-FRATERNIDAD.»
Francamente tanta exultante alegría de Non Possumus, nos parece ditirámbica y excesiva, aunque a su vez, lógica por provenir de quienes albergan esperanzas de «restauración».
Y… ¡cuán evidente se hace este aspecto precisamente!. Son tantos y de tan grande magnitud los deseos de presenciar y ser parte de al menos un atisbo de Restauración, que se les van los ojos detrás de cualesquier señal o evento favorable.
En el fondo son como Mons. Fellay que logró ver el «corazón tradicional» del modernista Joseph Ratzinger. (Todo un hallazgo de Bernie, «sagaz observador»)
No vamos a entrar en aquello de que la MAYORÍA condenó a muerte al Señor, ni a los repetidos y muy ciertos argumentos contra la Tiranía del Número que gobierna por medio de las democracias modernas.
Pero debemos decir algo en contra de esta tendencia que no es la primera vez que observamos en algunos sectores de la Tradición.
El NÚMERO jamás puede ni podrá ser un parámetro para nosotros.
Por supuesto que uno se alegrará mucho más si, además (y como una añadidura) la adhesión a la Verdad se concreta en número elevado de fieles, pero no al punto de proclamar un triunfo, o una victoria de la Resistencia por o a través del número.
Si se tratase de eso… desde que asumió Bergoglio la Plaza de San Pedro está que desborda en cada presentación del «soyapa» mayor; el tipo mueve y conmueve multitudes… triunfalismo exultante que también saben generar, aunque por supuesto ellos vayan en otra dirección.
Pensamos que en algunos, una muy íntima esperanza (equivocada, por cierto) de alcanzar el triunfo contra el modernismo y la Revolución, los lleva a esos momentos de exaltación y entusiasmo; sin embargo nos parece prudente no pasar de una muy modesta alegría y no especular con mejoras y avances de mayor escala o dimensión.
La Resistencia, no crecerá, ni conquistará espacios. El mismo nombre lo dice. Se trata de RESISTIR y no de RECONQUISTAR.
Todo lo dicho por Non Possumus, pudo haber sido publicado de otro modo y hubiese ganado en claridad y calidad.
Claro que, podría decirse, se trata de una cuestión de gustos…
Pues, que nos parece que es bastante más de eso.
Por otra parte… ¿Se trata realmente de una VICTORIA de la resistencia?
Más bien parece una derrota, aunque, nos anticipamos a decir que esa derrota es mucho más digna que las «VICTORIAS» que ofrece el mundo o aquellas que desea la cúpula dirigencial de la FSSPX.
¿Por qué una derrota? Porque un buen sector de la Resistencia Contra-Revolucionaria, se ve privado de su lugar habitual de decir la misa y debe pasar a lo que podemos denominar una situación precaria y casi clandestina, por el momento.
Porque, también en el Priorato de Bogotá, además del Padre Fernando Altamira había DOS sacerdotes más y a la vista está (al menos hasta ahora) que ninguno de ellos ha seguido a su Prior.
Bienvenida derrota, por supuesto. Pero hay que entenderla como tal y no imaginar victorias inexistentes pretendiendo que el NÚMERO DE QUIENES NOS SIGUEN sea un factor importante…
Por eso es necesario que entendamos que no hay por delante victorias posibles.
No se trata de una «CONTUNDENTE DERROTA» de la Neo Fraternidad.
Se trata de un acomodamiento de piezas y de situaciones entre facciones de un sector reconocido como «tradicional».
No hay ni habrá derrotas ni victorias. Tan solo habrá un achicamiento: el nuestro.
El Pusillus Grex seguirá atomizándose y disminuyendo.
Hay que cambiar el modo de ver las cosas que ocurren. Abandonar esos criterios o expectativas de restauración; comprender que el número, además de que no significa nada en sí mismo, irá siempre hacia abajo hasta la consumación de este siglo.
Y si por extrañas e inexplicables razones, se diera el caso de que nuestro número aumentase… pues, deberíamos examinar llegado ese punto, si no nos estaremos desviando del camino correcto y alejándonos de la Verdad.
Los tiempos en los cuales la Iglesia toda podía alegrarse al ver incrementar el número de conversos y el avance triunfal de sus Misiones en todas partes, ya han pasado. Estos son tiempos en los cuales no podemos alegrarnos si aumenta el número de fieles, sino más bien, si este disminuye, puesto que el Señor está más cerca.
Se trata de una paradoja, sin dudas, pero es que el Cristianismo está lleno de paradojas.
Recordar que si aquellos días no fueran abreviados, ninguna carne se salvaría, pero que, «por el amor de Dios para con los elegidos que Él eligió, aquellos días serán acortados».
No se puede pretender llevar a cabo una lucha contra-revolucionaria si se manejan parámetros revolucionarios a la hora de evaluar la situación, hablar, escribir y pensar.
Creer que el NÚMERO determina la diferencia entre victorias y derrotas, es haber perdido la guerra por una sencilla cuestión semántica. Adoptar la terminología o los valores revolucionarios es exactamente lo mismo.
Es lo mejor que podemos recomendarle a Non Possumus, a la Resistencia y a todos los lectores.
