OSKO: Los Franciscanos de la Inmaculada y …¿UNA IGLESIA POSEÍDA?

Los Franciscanos de la Inmaculada y…

6¿UNA IGLESIA POSEÍDA?

Muchas veces los errores pueden trocarse en «maestros». No los que yerran, que eso es otra cosa. En todo caso serían «maestros del error». Pero los errores, al menos ciertos errores, nos pueden servir para estar alertas, advertidos y, por precaución, ponernos a distancia.

Esto es porque se me ha dado por leer lo que piensan otros, para que no se digan las tonterías de siempre: aquello de que estamos un poco obsesionados, o que nos alimentamos del mismo microclima que nosotros contribuimos a crear, o que somos frikis, algo así como tontuelos, ingenuotes, dados a fantasear todo el tiempo, afectados por una suerte de síndrome que podría denominarse de este modo: «apocalipticoteologicopostrimeroconspiranoíco».

Con la intensión de llevar tranquilidad a nuestras exangües huestes de combatientes, quiero decirles que no se dejen perturbar, ni mucho menos convencer, por los muy «serios» y «prolijos» «doctores» que, blandiendo enérgicamente el lábaro de la moderación y cual partidarios de una prudencia muy mal entendida, pululan en los sitios web procurando llegar tranquilidad y mesura.

Una mesura y una tranquilidad que a ellos mismos les falta.

Con absoluta convicción sepan, queridos amigos, que «la cosa está que arde»; mejor dicho, ya ha ardido, y los humeantes rescoldos indican que no va quedando mucha materia comburente… Esto claro, para todo aquel que sepa ver. Más que saber ver, hay que querer verlo.

Los «doctores» a los que hacemos referencia NO QUIEREN VERLO. Y ya se sabe…, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

En fin.

El caso de las «Franciscanos de la Inmaculada» ocupa una buena cantidad de espacio en muchos blogs y comentarios en la red. Casi todos ellos lacrimosos, reivindicantes, clamorosos y preocupados. No sin razón. Pero…, ¿cuál es el verdadero origen de tan, paradójicamente, «desmesurados» comentarios?

¿No es contradictorio que aquellos que se niegan a aceptar la TOTAL y COMPLETA APOSTASÍA de Roma, se rasguen las vestiduras, o se desesperen ante lo que consideran una injusticia cometida por el usurpador (para nosotros; no para ellos) Bergoglio, instrumentada mediante el Comisariado del «padre» VOLPI, fiel ejecutor de sus políticas de destrucción?

Para una mejor comprensión de este problema recomendamos la lectura del artículo de Flavio Infante (AQUÍ), también publicado en Radio Cristiandad.

Pero sigamos con nuestras reflexiones.

A los conspicuos militantes de las Líneas Intermedias, esas que están llenas de matices caprichosos y contaminan los debates para evitar, por todos los medios posibles, reconocer lo que es escandalosamente evidente, les recomendamos que echen mano de lo mismo que predican: «La Iglesia está en manos de Dios, a no preocuparse muchachos…»

Es que nosotros también creemos que la Iglesia está en las manos de Dios, pero no nos referimos a la MISMA IGLESIA que ustedes. En efecto: la que está en las manos de Dios ES la Iglesia Católica y NO la Iglesia Conciliar Apóstata que ocupa Roma.

No sabemos bien en manos de QUÉ, o de QUIÉN, está la Iglesia Conciliar u Oficial
Romana,
 pero, en manos de Dios seguro que no está; porque esto último sí que suena cercano a la blasfemia (como ya veremos), salvo que se quiera decir que, en última instancia, todas las cosas caen bajo el poder de la Divina Providencia, la cual incluso permite el mal moral.

Creemos que es abismal la distancia entre la posición y las ideas de las indefinibles e innumerables Líneas Intermedias y lo que nos muestra cada día la realidad.

No se comprende por cuál razón se ponen tan mal los que militan en esas Líneas Intermedias. Si Bergoglio es el Papa, pues… ¡SEPAN ESPERAR..!, que pronto el Espíritu Santo inspirará al «Santo Padre» una corrección profunda respecto de esta cuestión de los Franciscanos de la Inmaculada.

¿Qué cada día que pasa la cosa se pone peor?

No se precipiten. La «bondad» y la «humildad» del «Santo Padre» prevalecerán y la sangre no llegará al río.

¿Cómo? Ah… ¿Qué la sangre YA llegó al río?

Bueno… pero, no hay que preocuparse tanto; en definitiva… «ES EL SANTO PADRE» ¿O NO?

¿Acaso creen que Dios va a abandonar a Su «Vicario» para que cometa error tras error, transgresión tras transgresión, herejía tras herejía, injusticia tras injusticia y vómito tras vómito?

¿Cómo?… ¿Qué están cansados de revolcarse en el vómito…? Y sí… es resbaloso, claro. Y un asco…

¡Hombres de poca fe! Poneos a rezar, ante todo, y pedid al Cielo las luces necesarias para poder comprender y aceptar (disciplinadamente y con la moderación del caso) todas aquellas cosas que os parecen malas…, ¡y que quizás no lo sean tanto!

En todo caso, debéis imputar vuestra incomprensión más a vuestra propia incapacidad, flojera, y debilidades, que a una maldad intrínseca o flagrante de los hombres de esa Iglesia que creéis inspirada por el Espíritu Santo, empezando por ESE a quien tenéis por Papa…

¡No caigáis en la desesperanza ni, menos aún, en la sacrílega posición de denostar o juzgar al mismísimo «Vicario» de Cristo…!

Y MENOS A «SU» IGLESIA…

¿Cómo que cuál IGLESIA? La de Bergoglio, que es la vuestra también…, ¿o no?

¡Además, eso no os corresponde escudriñarlo a vosotros! ¡No sois teólogos!  Os corresponde obedecer… ¡¡¡Hay que obedecer AL PAPA!!! ¿Acaso sabéis vosotros más que el Papa?

¿Cómo?… Ah, sí, es verdad… Bueno, obedezcan a los DOS, que ellos están muy pero muy de acuerdo. Pierdan cuidado, y dejen de hacerse ilusiones ridículas con el jubilado, por dos razones, a) Ambos son igualmente apóstatas, y b) además, el emérito «ya fue», como dicen ahora.

EL ERROR DE ESTA GENTE

Ya dejémonos de ironías y bromas.

El error de esta gente puede verse con bastante facilidad.

En razón de otro artículo que se ocupa del problema de los Franciscanos de la Inmaculada (AQUI), esta vez en Página Católica, fueron posteados debajo del mismo los siguientes comentarios:

Comentario 1:

«LA IGLESIA ESTA COMPLETAMENTE EN MANOS DE SATANAS!

POBRE PADRE MANNELI! NO TIENEN PIEDAD!

PAGINA CATOLICA, NO PODRIAMOS ORGANIZAR UNA CRUZADA DE ROSARIOS POR EL PADRE? UNIRNOS CON OTRAS PAGINAS TRADICIONALES? HACER ALGO! POBRE HOMBRE!»

Este comentario originó la siguiente respuesta de otro comentarista:

Comentario 2:

«Al Anónimo que dijo…

» LA IGLESIA ESTA COMPLETAMENTE EN MANOS DE SATANAS! «….

…Eso parece un pecado contra el Espíritu , por lo menos una blasfemia»

En estos dos comentarios se encuentra una muestra de los errores que oscurecen las inteligencias de vastísimos sectores tradicionalistas, conservadores, etc etc.

La Iglesia NO ESTÁ en manos de Satanás. Por lo tanto el comentarista 2 responde correctamente. Sin embargo el comentarista 2, tanto como el comentarista 1, creen exactamente lo mismo: que la Roma Conciliar y Apóstata ES la Iglesia Católica. (Notablemente, esto es lo mismo que creen tanto Mons. Fellay como el líder de la «resistencia», Mons. Williamson ¡CÓMO ME GUSTAN LAS COINCIDENCIAS!)

El comentarista 1 cree algo así como que la Iglesia está invadida o poseída por Satanás, lo cual es absurdo (sin contar que se le da también por pedir una Cruzada de Rosarios… Lo de M. Fellay es contagioso… ¡Cuidado! Prever barbijos y guantes de látex…)

El comentarista 2 cree que en la Iglesia hay problemas bastante graves, sí, pero no al punto de llegar a decir una blasfemia como la del comentarista 1.

Ambos comentaristas padecen del mismo error. Ambos tienen la misma ceguera.

El comentarista 1 ve la apostasía completa, de hecho dice «COMPLETAMENTE»…, pero aun así continúa creyendo que esa cosa que él mismo ve «en manos de satanás» es la IGLESIA DE CRISTO  (se ve que lo de Mons. Williamson también es contagioso… ¡Cuidado! Además de los barbijos y guantes, ¡nada de darse un paseíto por la casa de desaceleración para sacerdotes…!)

El comentarista 2 probablemente no crea que la apostasía de Roma es completa y, por lo tanto, le parece exagerado el comentario 1. Exagerado y próximo a la blasfemia. En cierto modo tiene razón, aunque, en realidad, ambos están en una posición totalmente absurda.

Si la Iglesia Conciliar es la IGLESIA DE CRISTO, ya ha trascurrido mucho tiempo como para que continúen renegando en contra del espíritu del concilio, y de las innovaciones, y de todas las consecuencias que se siguen, entre ellas las medidas disciplinares tomadas respecto de los Franciscanos de la Inmaculada.

Porque la Roma Católica no puede errar en materia tan grave, a menos que haya sido abandonada por Dios…, pero ya no sería la Roma Católica…

Porque… «Dios no abandona si antes no es abandonado». ¡Ay…!

Este axioma o frase expresa una verdad comprobada infinidad de veces, y se aplica con precisión absoluta a la realidad que nos toca vivir.

Si el Concilio Vaticano II ha abandonado a Dios, entonces Dios consecuentemente ha abandonado a la Iglesia Conciliar, prohijada por dicho conciliábulo. Que el Concilio Vaticano II ha abandonado a Dios para crear la Nueva Religión del Hombre no necesita ser probado. Ergo…

Se objetará que del hecho de que Dios haya sido abandonado por los Romanos Apóstatas no se sigue necesariamente que Dios los haya abandonado. ¿NO?… ¡pues, sólo miren a su alrededor!

Miren a los Franciscanos de la Inmaculada; nada más vean los dos artículos a los que nos hemos referido en este escrito (para no apartarnos de la cuestión e irnos por las ramas lo que convertiría este articulo en interminable); y que los que todavía creen que en la misma ROMA APÓSTATA (donde pululan los anticristos que las mismas Líneas Intermedias denuncian) está la IGLESIA FUNDADA POR CRISTO, expliquen toda esta locura.

Una locura que ya lleva más de CINCUENTA AÑOS…, una de dos: o NO ES LOCURA, o es LA ABOMINACIÓN DESOLADORA predicha.

En el sitio mencionado hay otro comentario que nos pareció mucho mejor, y más gracioso, aunque, trágico:

Comentario 3:

«Satanoglio y el Mundo imperan.

La Fe se ha perdido en Roma.»

Bastante más cercano a la realidad, por cierto.

Si, como pensamos, son los tiempos de la ABOMINACIÓN DESOLADORA, consecuencia de la APOSTASÍA, entonces saquen las conclusiones del caso: Ninguna parte puede haber entre la Santidad de la Iglesia y la actual delicuescencia bergogliana (antes ratzingeriana [aunque a muchos esto no les guste], y antes wojtyliana, etc. etc.).

Ninguna parte puede haber entre la LUZ y las TINIEBLAS.

Porque no puede haber igualdad ni trato entre la Verdad y la Mentira y entre el Orden y la Confusión.

Les parecerá, seguramente, reiteratorio y cansador; pero debemos decirlo nuevamente: la razón por la cual son tantos los que caen en el error que hemos señalado, no es otra que la falta de lectura, meditación y exégesis del Apocalipsis de San Juan.

En este año que ya muere, pidámosle al Señor que apresure las cosas; después de todo, Él mismo nos advirtió que «si aquellos tiempos no fuesen acortados, no se salvaría hombre alguno».

Únicamente un vehemente deseo acompañado de una fervorosa oración pidiendo el pronto retorno de Cristo en su fulgurante y Gloriosa Parusía, nos mantendrá alejados de esas falsas expectativas que inducen al error, además de conmover el Corazón de Aquél que vendrá en Majestad y Gloria a juzgar a las naciones.

No lo tomará a mal seguramente, porque fue Él mismo quien nos propuso pedirlo cada día:

ADVENIAT REGNUM TUUM

VEN SEÑOR JESÚS