Humor
EXORCISMO PARA TODOS
¡¡¡VENÍ, VENÍ, CANTA CONMIGO, QUE UN AMIGO VAS A ENCONTRAR,
QUE DE LA MANO, DE JORGE MARIO,
TODOS LA VUELTA VAMOS A DAR!!!
Nos llega desde una pequeña pero famosa isla griega un comentario de nuestro amigo, Edgar Savonarola, actual entrenador del Deportivo Patmos, ignoto equipo de la tercera o cuarta categoría del fútbol de ese país. Nos parece que de tanto que hace que Edgar vive en esa isla, ha desarrollado también una suerte de obsesión por ciertos temas. Como fuere, en honor a la amistad de tantos años de este antiguo compañero, hemos decidido publicar este extraño, aunque pintoresco análisis futbolero-escatológico.
AL DIABLO CON EL DIABLO
Por Edgar Savonarola
Radio Cristiandad no tiene un espacio para el fútbol, o para deportes en general. Eso es una lástima, porque el fútbol hoy tiene una noticia importante para darnos.
Por lo menos hoy, en este campo de las actividades humanas, el lúdico, y aunque sea más un negocio millonario que un juego deportivo (también esto fue desvirtuado, como prácticamente todas las cosas), «El Diablo» ha perdido.
Sí señores, el mundo entero es testigo de que el diablo gana terreno cada día en todo y en todas partes; sin embargo, hoy fue derrotado; y es noticia hasta aquí, muy lejos de la Argentina, en esa pequeña isla, que a mí me gusta llamar «La Isla de San Juan».
Y como NO PODÍA SER DE OTRO MODO, ¿a quién le debemos esta derrota del «Diablo»?
POR SUPUESTO: AL CLUB AZUL GRANA, a LOS «SANTOS DE BOEDO», que, además, ES EL EQUIPO DEL «PAPA».
Esto es prácticamente un «exorcismo» futbolístico, y quizás sea el día de mañana el milagro que se proclame cuando se inicie la causa de beatificación de Jorge Mario Bergoglio, una vez que él haya pasado a decorar el Oriente Eterno (no es que tengamos apuro… bueno, dejémoslo ahí).
No cualquiera se carga al diablo y lo manda al abismo. Si mal no recuerdo, el último que lo consiguió fue un tal Miguel, un Ángel (No Brindisi, otro. Brindisi podrá llamarse Miguel y Ángel, pero no tiene alas ni espada).
No me digan que no parece una paradoja: el entrenador del «diablo» tiene por nombres Miguel y Ángel (debiera llamarse Fausto o Mefisto).
Por supuesto que esto tampoco es una casualidad. ¡Vamos! Bergoglio lo hizo. No tenemos dudas.
El DIABLO acaba de ser lanzado a las profundidades del abismo del fútbol del ascenso nada menos que por San Lorenzo de Almagro, y esto solamente pudo lograrse, más que seguro, por la intercesión de Jorge Mario que sabe que el diablo es malo.
Esto es para todos aquellos que creen que la batalla contra el diablo está perdida.
Por las dudas, sería muy conveniente pedirle a Monseñor Fellay que ponga en marcha otra de sus campañas para juntar muchos ramilletes (no importa si el «Papa» los toma a risa, o no les da valor alguno). Y por las dudas, también habría que pedirle a Monseñor Williamson que, al menos, le dedique a esta noble causa dos o tres comentarios semanales.
Todo suma, porque, si bien Bergoglio ha logrado «encadenarlo» al menos por una temporada, no sería nada extraño que las fuerzas coaligadas del mal intenten desencadenarlo para el 2014. ¡A no dormirse!
