P. LEONARDO CASTELLANI (16-NOV-1899 – 15-MAR-1981): A MIS SOLEDADES VOY – IN MEMORIAM

En un nuevo aniversario de la muerte del inolvidable Padre Leonardo Castellani (16 de noviembre de 1899 – 15 de marzo de 1981), a modo de agradecimiento, publicamos esta poesía escrita en Manresa, el 1º de febrero de 1949.

A MIS SOLEDADES VOY

En mi soledad me estoy

y en mi soledad me angustio

y canto solo de miedo

y el eco me sigue el dúo.

Porque existe un padre corto

—y debe existir más de uno—

¿deberé morirme yo

morirme o volverme estúpido?

Ningún mortal ha creado

lo que yo soy, poco o mucho:

hay un solo Padre Eterno

los demás son… latifundios…

«Desensillar —como dicen—

hasta que aclare Juan Rubio».

Mejor dormir o cantar

que caminar en lo oscuro.

No se puede vivir hoy

sin deporte, y sin el gusto

del riesgo y de la aventura

y del humor y del humo.

Porque en el mundo que corre

hay un toro suelto y bruto

que ha saltado la barrera

y hay que torear el absurdo.

Parezco mujer, pero una

mujer es peor que un mulo

acerca de ciertas cosas

que ella sola ve —o ninguno.

La verdad es pagadora

aunque su conchavo es duro

defender las cosas que hizo

Dios, es su programa único.

Déme Dios la gracia de

sucumbir bien si sucumbo…

si Él quiere librarme, Él sabe

y me librará a lo brujo.

Cristo cayó bajo el leño

no gallardo pero puro

no se revolcó, no dio

coces, no lanzó rebuznos.

El mundo es ancho. La vida

es tenaz. Dios es profundo.

La maldad, la tontería

son falsas reinas del mundo.

Al cabo de siete años

lo que el hombre ha dicho es nulo

y a las siete veces siete

todos quedamos desnudos.

He escrito en mi testamento

que pongan en mi sepulcro:

«Éste ha amado la verdad

como un niño como un burro.

Naturalmente no fue

César ni Creso ni Lúculo…

y le dieron prestamente

permiso de ser dijunto».

Pero la verdad un día

pondrá una flor en mi túmulo.

Todo pasa. El alma queda.

Éste es el asunto.