OSKO: ANTIDOPING

ANTIDOPING

554999_578943318784859_1880431343_nTenemos el río más ancho del mundo; la calle más larga del mundo; somos «Gardel»… «Maradona»…

El prototipo del argentino, fanfarrón, procaz, vivillo, ventajero… agrandado, es reconocido en el mundo entero. Mal que nos pese a nosotros mismos, forma parte del llamado «ser nacional», que la mayoría no sabe bien qué es y que normalmente suele ser asociado a las cosas más prosaicas y a veces ridículas.

Por si fuera poco, desde el 13 de marzo de 2013, también tenemos un Papa. Un Papa argentino.

Como no podía ser de otro modo, los argentinos no tuvimos la gracia de ver un compatriota elevado al Trono de Pedro en épocas donde la Iglesia, con sus problemas, que ya los tenía, estaba en un estado todavía respetable, normal, por decirlo de algún modo.

No. No podíamos tener un Papa Argentino con un perfil semejante al de un Pio XII, por ejemplo. Tenía que ocurrirnos esto: un Papa Argentino para una Iglesia en plena Apostasía Universal de su jerarquía eclesiástica, de su clero y, consecuentemente, de las ovejas del inmenso rebaño.

Se me dirá: «Bueno… pero al fin y al cabo ES UN PAPA… ¡¡y es Argentino!!

…. ¿Sí?…. Ah…

Hay tradis, conservadores, neo-tradis y neo-conservadores que aplauden; otros miran de reojo…; algunos mantienen alguna esperanza (¿?) en que se produzca un milagro… esperan cosechar una buena pera debajo del olmo…

Como siempre, aparecemos nosotros y decimos: ¡NO! No esperen nada bueno de todo esto, dicho con el conocimiento de que «por los frutos se conoce el árbol».

Por el contrario, esperen lo peor.

Ya se ha publicado suficiente en el Blog de Radio Cristiandad acerca del Papa Francisco, de su historia, de su trabajo «apostólico».

Sería tal vez demasiado prematuro, dado lo inmediato del hecho en sí mismo, hacer análisis profundos sobre lo que dicen las Profecías, lo que dice la Sagrada Escritura… Y en verdad, esa es tarea de quienes están mucho más calificados, es decir, los sacerdotes, que por gracia de Dios tenemos y conservan la fe.

Decimos esto porque hemos tenido la lamentable idea de leer el Comunicado Oficial de la FSSPX, y queda claro que por ese lado no es posible esperar ninguna cosa buena tampoco.

No que no lo supiéramos, pero… uno guardaba un mínimo de consideración esperando un replanteo de la FSSPX, creada por Mons. Lefebvre. Pero está visto que no se puede esperar nada de ella.

Sus autoridades han saludado este nuevo capítulo en el «descenso a los infiernos» con buenos augurios y corrección política.

De tal modo no habla la Iglesia. La Iglesia no habla como estos «cardenales»; la Iglesia no habla como Ratzinger; la Iglesia no habla como Bergoglio… la Iglesia no habla como las actuales autoridades de la FSSPX.

De manera que esperamos ahora que hable la Iglesia, a través de sus verdaderos pastores, aquellos que aún profesan la Fe Católica.

Mientras esperamos eso, en los días que corren los argentinos se estarán jactando de que el primer Papa sudamericano es argentino.

Tendremos que soportar ahora una nueva expresión del típico exitismo argentino en su versión eclesial, modernista, herética, sensiblona, estupefaciente, vacua, insoportable…

Que Jorge Mario Bergoglio sea sucesor de Pedro y SEA argentino… Casi, casi… el equivalente a ganar el mundial de futbol.

En ese evento deportivo, después de cada partido, se lleva a cabo una ceremonia: la del Antidoping.

No existe un Antidoping previsto para después del conclave… Una lástima.

Pero si existiera algo parecido, una especie de Antidoping espiritual, el resultado daría «oscuro», si por claro y limpio de «sustancias» se entendiera la FE CATÓLICA.

El cardenal Timothy Dolan relataba hace horas que el nuevo Papa mostró su lado «cómico» cuando, una vez acabado el cónclave y trasladados todos a la residencia, en momento de la cena se produjeron los brindis… y que al realizarse uno por la persona del nuevo Papa, Jorge Mario Bergolio levantando su copa les contesto: «QUE DIOS LOS PERDONE»… la respuesta fue la risa generalizada de los «cárdenos» comensales.

Dios puede hacer que las piedras hablen; que una burra profetice…

Dios lo puede todo… Incluso perdonar a todos estos apóstatas…

Pero no nos perdonará, si los seguimos consciente y voluntariamente.