(Transcrito de La Croix.com/CÉLINE HOYEAU, traducción de Foro Católico)
El capítulo general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se abrió este lunes en Ecône (Suiza), con aparentes tensiones.
No hay elecciones programadas: Fellay fue elegido en 2006 por 12 años, se encuentra a mitad de su período.
El preámbulo doctrinal propuesto por Roma es el aparente tema de intenso debate.
Los medios filtran que la tercera parte de la FFSPX se ha opuesto a Bernard Fellay, superior general, y “están en contra de cualquier acuerdo”.
Los medios están buscando a los opositores a la regularización. LaWeb es un hervidero de rumores y oposiciones diversas. Una tercera parte de la FSSPX sería hostil a la regularización. Pero como se informó en Croix, hay diferencia entre oponerse a un trato y separarse:
“Por encima de todo, los aspectos prácticos y financieros es probable que pesen mucho. Mons. Fellay, quien fue tesorero general de la Sociedad San Pío X durante doce años, ha tomado las medidas necesarias para el día en que algún superior de distrito se oponga a él, automáticamente se ejecutaría la restitución de sus propiedades …
Cuando el padre Philippe Laguérie salió de la Hermandad en 2006, 70 sacerdotes prometieron seguirlo y menos de 10 dieron por fin el paso. Hasta el padre Xavier Beauvais, cura de San Nicolás du Chardonnet, en París, expresa alto y claro su oposición a cualquier acuerdo, pero dijo en su entorno: ”Yo estoy en contra, pero no voy a ir en contra . ”
Oficialmente, no hay “ningún desacuerdo”.
“Ningún grupo o sacerdote anunció que dejaba la fraternidad”, afirma el abate Gregoire Celier, portavoz del Distrito de Francia. Sin embargo, han surgido profundas divisiones en las últimas semanas entre la mayoría encabezada por Bernard Fellay, Superior General, favorable a un acuerdo con Roma, y la línea dura que es hostil y podría intentar un golpe de Estado durante el capítulo.
Lo demuestra el intercambio de cartas que se publicaron 10 de mayo en Internet que muestra el profundo desacuerdo entre el jefe lefebvriano y los otros tres obispos de la Sociedad quienes han condenado un acuerdo práctico. O, más recientemente, la marginación de Richard Williamson, a causa de “sus llamados a la rebelión”.
Según varios observadores, Fellay “tiene la clara intención de lograr un acuerdo y ha hecho grandes progresos” En su sermón del 29 de junio reconoció: “Hemos vuelto al punto de partida…”, pero también recordó:
“Nosotros somos romanos, y esto, no lo debemos olvidar… No debemos abandonar Roma, cabeza de la Iglesia. ”
LA FSSPX DIVIDIDA EN TERCIOS
Al parecer, para cubrir las expectativas de ambas partes, para satisfacer a Roma se aplicó una sanción al obispo Williamson, relegándolo del Capítulo General y se negó la ordenación a sacerdotes de las comunidades “amigas” a las partes más recalcitrantes a un acuerdo; y por parte de la FSSPX se niega a aceptar los nuevos requisitos de la última versión del preámbulo doctrinal, fijados por el Papa.
En todos los casos, tras un análisis detallado de la Fraternidad, “todo sirve para preparar psicológicamente sus mentes para un acuerdo.”
Además, en este contexto de presiones y filtraciones, este capítulo general -a mitad del período del obispo Fellay, reelegido en 2006 por doce años- debe ser una oportunidad para evaluar el apoyo del que goza. Él sabe que cuenta con la mayoría de los distritos más grandes (Alemania y los EE.UU.).
Por el contrario, los de Irlanda e Inglaterra se oponen firmemente a cualquier acuerdo, asimismo el de Francia, que representa la tercera parte de la FFSPX, también plantea problemas: los 37 prioratos franceses, entre un cuarto y un tercio se habrían opuesto al acuerdo.
En total, según varios observadores entrevistados por La Croix, un tercio de la Hermandad favorece a Mons. Fellay, otra tercera parte, los “legitimistas”, le seguirían pase lo que pase, pero un tercio final se opondría a cualquier acuerdo con Roma y por ende al superior general.
AMENAZA DE REBELIÓN
La hostilidad se ha fincado más sobre el resentimiento de muchos sacerdotes bajo el gobierno autoritario de Mons. Fellay. Si el obispo Williamson ha perdido toda credibilidad, el obispo Alfonso de Galarreta podría catalizar una especie de cabestrillo, apoyado por el obispo Bernard Tissier de Mallerais.
En la última consulta, el Obispo de Argentina explicó en detalle porque:
“Si van en dirección de un acuerdo práctico, esto sería negar nuestra palabra y nuestros compromisos con nuestros sacerdotes, nuestros fieles, y con Roma, enfrente de todos.” A sus ojos, “no hay ningún cambio en el punto de vista doctrinal de Roma que lo justifique. Por el contrario, las discusiones han demostrado que (Roma) no va a aceptar cualquier nuestras críticas. ”
Si se concreta un acuerdo, ¿los opositores se separarían?
“No todas las partes seguirían en caso de una prelatura personal”, admite el padre Célier. Pero después de la negativa al texto presentado por el cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 13 de junio, “el proceso se bloqueó de nuevo”. En este sentido, dice el abad Célier, ‘ya que’ volvimos al estado previo, el capítulo general será aún más fácil”.
“LAS DESERCIONES SERÍAN MÍNIMAS”
A propósito, ¿qué sería de los opositores al acuerdo? Por un lado, los sacerdotes formados en seminarios lefebvristas son muy diferentes de un país a otro, y su unión a una nueva estructura no sería nada fácil.
Por encima de todo, los aspectos prácticos y financieros pesan mucho. Mons. Fellay, quien fue tesorero general de la Sociedad durante doce años, ha tomado las medidas necesarias para el día en que algún superior de distrito se oponga a él; sus propiedades se revertirían en forma automática … Muchos reconocen que “entre la oposición a un acuerdo y la separación hay una brecha”.
“Si tuviera que dejar todo de la noche a la mañana; mi trabajo, mis parroquianos, mis colegas, en qué me he convertido?” pregunta el abad Célier, quien ha estado “treinta y dos años en la fraternidad”. Otro clérigo confirmó: “Hay diferencias, obviamente. Hay tal vez un 40% insatisfecho, pero sólo del 10 al 15% lo expresan en voz alta y, finalmente, el 3% dejaría la FSSPX.”

