Recemos por el Titanic
Algunas reflexiones paralelas sobre las acciones de los responsable del Titanic las palabras del Padre Christian Bouchacurt
Cuando el Titanic fue botado, el Ingeniero jefe de la empresa constructora, dijo que era imposible hundirlo.
Cuando empezaron las tratativas con Roma, se dijo que la FSSPX era inconmovible.
Cuando el Titanic se acercaba a la zona de los témpanos, el capitán consulltó con el vicepresidente de la White Star Line acerca de reducir la velocidad del buque, pero no fue autorizado.
Cuando se dictó el Motu Proprio Summorum Pontificum y cuando se levantaron las excomuniones, muchos fieles alzaron su voz para protestar por las alabanzas de la FSSPX al Vaticano. No fueron atendidos.
El Titanic no tenía suficientes botes para todos sus pasajeros (por cuestiones de elegancia), por lo tanto, muchos murieron expulsados del navío, su suerte echada en las aguas heladas del Atlántico Norte.
La Neo FSSPX no tenía lugar para todos los feligreses (por cuestiones de política), por lo tanto, a los que protestaron, los arrojaron fuera, pero las autoridades se quedaron en las aguas apocalípticas que rondan la iglesia oficial.
A los pasajeros del Titanic se les silenció el accidente hasta que ya era inminente el hundimiento del transatlántico.
A los fieles de la FSSPX se les silenció todo hasta las inminencias de los últimos dos meses.
La noche de la desaparición del Titanic era estrellada y el mar estaba tan apacible que parecía una planicie negra.
La noche de la FSSPX augura su estrellarse en medio de un mar poco apacible, y más negro.
Cuando ya era demasiado tarde y todo se hundía, quien dirigía el Titanic se dio cuenta por simple lógica que la nave no se salvaría.
En la FSSPX pasa (o pasará) más o menos lo mismo.
El Titanic, antes de hundirse, se partió en dos.
La FSSPX, antes de hundirse, amenaza partirse en varios pedazos.
El Capitán del Titanic, Edward John Smith, se mostró incompetente para enfrentar la tragedia.
El Superior General de la Fraternidad… (manto de silencio piadoso).
PERO NO DESESPEREMOS; El Padre Christian Bouchacourt nos alienta y nos da la solución en su comunicado de hoy:
Queridos fieles:
En 1992, al final del retiro sacerdotal, el Superior General consagró la Fraternidad San Pío X al Sagrado Corazón y a la Santa Cruz de Jesús.
En 1994, después del Capítulo general, el Superior General —junto con todos los Superiores y los miembros más antiguos, reunidos en Ecône— consagraron la Fraternidad Sacerdotal San Pío X al Sagrado Corazón de Jesús.
Con ocasión de la solemnidad del Sagrado Corazón, el próximo viernes 15 de junio, Monseñor Fellay quiere que se renueve la Consagración de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X al Sagrado Corazón de Jesús en todas nuestras casas, durante la exposición con el Santísimo Sacramento.
Pide que dicha renovación sea precedida por una novena, la cual comenzará muy pronto: ¡el miércoles 6 de junio! Ésta consiste en el rezo diario de las Letanías del Sagrado Corazón por esta intención en todas nuestras casas.
En estos tiempos difíciles para la Tradición y para la Iglesia, invito a cada uno de Ustedes a unirse al rezo en familia de esta novena.
Lejos de los rumores entusiastas o alarmistas difundidos por Internet o en cualquier otra forma, imploraremos al Sagrado Corazón por medio de la oración y la penitencia para que guíe a nuestro Superior General, Monseñor Fellay, en el gobierno de la FSSPX. También rezaremos por todos sus miembros o allegados, para que, con la gracia divina, todos sean inquebrantablemente fieles al buen combate de la fe y a la Iglesia Católica.
Que los Sagrados Corazones de Jesús y de su Santísima Madre no dejen de ampararnos. Que nos preserven de los peligros del error y de la división, y nos comuniquen las luces que tanto necesitamos en el combate actual, para que, en la paz y la verdad, consigamos la gracia de la fidelidad y merezcamos alcanzar el puerto de la salvación. ¡Que Dios los bendiga!
PERO ¡¿CÓMO DICE?! ¿Hay que rezar por el Capitán del barco? ¿Es que no está conduciendo correctamente el navío? ¡Ay, Christian, Christian! Antes eran cadenas de Rosarios, ahora son novenas por el Superior General. Con una cadenita no se soluciona el problema del ancla no arrojada a tiempo. ¿Por qué no buscan la carta de la jerarquía de la FSSPX del año 1988, esa que incluía la afirmación de que estaban orgullosos de estar excomulgados?
Seguramente, si la refrendan hoy con las rúbricas de las actuales autoridades de la FSSPX, el Sagrado Corazón de Jesús se va a ocupar de que los defensores verdaderos de la Tradición tengan la actuación debida en estas circunstancias… Este sí es un barco que sólo Dios puede impedir que se hunda.
C.P.N. Luis R. Manzano
Director Ejecutivo
Radio Cristiandad

