LO DE BIN LADEN… TAN POCO CREÍBLE COMO EL ALUNIZAJE DEL ’69 O LA SANTIDAD DE JP2

Caro Fabian,

Benazir Butto já havia anunciado a morte de Bin Laden em 2007 em uma entrevista à BBC.
Também foi noticiado que a «rede» Al Qaeda possui 1 bomba atômica em mãos e ameaçou detoná-la em uma capital européia caso Bin Ladan fosse «morto» na semana passada.

Saudações Cordiais,
Ricardo Tarrasch
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El presidente peruano, Alan García, se sumó a las reacciones a la muerte de Osama Bin Laden, señalando que se trata del «primer milagro» del beato Juan Pablo II.

Así lo dio a conocer el sitio web del medio peruano El Comercio, donde agregan que el mandatario dijo que «es una gran noticia que debe complacer al señor Obama y que de alguna manera reivindica también al señor George W. Bush, quien fue el que tomó la decisión de castigar a Osama, y continuar de manera paciente este trabajo que da sus frutos, finalmente».

Según García, Bin Laden era «la encarnación demoníaca del crimen del mal y del odio», y agregó que espera que su muerte signifique una pérdida «total de importancia» para Al Qaeda.

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La muerte de Bin Laden ya está a la venta

Rebeca Logan para BBC

Menos de tres horas después que el presidente Barack Obama le anunciara al mundo la muerte de Osama bin Laden, el hombre más buscado del planeta, en Estados Unidos ya estaba a la venta la camiseta para acompañar el suceso.

Y no sólo la camiseta: gorras, calcomanías, bolsas, tazas y toda clase de productos promocionales comenzaron a circular en internet, mientras que los vendedores ambulantes aprovecharon los festejos frente a la Casa Blanca para vender banderas y pins de tinte patriótico.

Con el logo de «Obama got Osama», se podían comprar tazas a US$15, camisas para bebé a US$14,50 y hasta tangas por US$12, incluso antes que salieran a la luz los detalles del operativo militar que acabó con la vida del líder de al-Qaeda.

Otros productos incluían un monopatín con la cara de Osama bin Laden US$59,95 que decía «muerto», ropa para mascotas y delantales de cocina. No tardaron en anunciarse especiales y descuentos en los bares de Washington, donde suelen congregarse políticos, burócratas y empleados del gobierno federal.

Carnaval en Washington

Los comerciantes fueron de los primeros en reaccionar ante la euforia espontánea que se apoderó de muchos en EE.UU. tras enterarse de la muerte de su «enemigo número uno».

Todo tipo de producto se comercializa para marcar la muerte de Osama bin Laden.Todo tipo de producto se comercializa para marcar la muerte de Osama bin Laden.

Al frente de la Casa Blanca, miles se congregaron para celebrar la noticia en un ambiente de carnaval.

Con vuvuzelas, banderas y silbatos, una multitud -algunos en pijama- llenó el parque de la Fayette, y con cantos populares, aplausos y letreros improvisados celebraron hasta entrada la madrugada. En las calles aledañas se paró la circulación vehicular, en gran parte por los taxistas jubilosos y estudiantes universitarios que llenaron las avenidas.

«Cuando me enteré de la noticia, por un lado pensé, lo mataron, a quién le importa, al fin y al cabo es simplemente una vacante que ocupará otro terrorista, pero después de ver que la gente estaba celebrando y escuchar las palabras del presidente, sentí que debía estar ahí para vivir el momento», relató Andrea Laign a BBC Mundo.

«Fue muy emotivo ver el júbilo, el sentir que la gente estaba contenta y que también era un momento para cerrar un ciclo», comentó Laign, quien en 1993 fue evacuada de las Torres Gemelas en Nueva York, durante uno de los primeros atentados de al-Qaeda en Estados Unidos.

Entre la conmoción y la algarabía de un gran número de «jóvenes que obviamente estaban borrachos», Laign encontró también rostros solemnes y personas que estaban ahí con más dolor que regocijo.

«El letrero que más me gustó fue uno hecho a mano, en una cartulina, por una mujer que simplemente decía: no más guerra», agregó.

De lo cursi a lo solemne

En las calles se celebra la muerte del líder de al-QaedaEn las calles se celebra la muerte del líder de al-Qaeda.

En el Pentágono, a pocos minutos del alboroto frente a la Casa Blanca, habían más lágrimas que festejos. Un puñado de personas se congregó en silencio, dejando flores y contemplando las bancas vacías del monumento que recuerda a las 184 víctimas que murieron en ese lugar.

En Washington todavía se recuerdan los atentados que muchos vivieron en carne propia, y que paralizaron a la ciudad.

«Las celebraciones en la Casa Blanca no abarcan completamente las emociones de esta noche», explicó la residente Crystal Adams.

«Me pareció que este era el lugar para una conmemoración más solemne de este momento y para reflexionar en lo que ha significado esta década para nuestra generación», agregó.

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El líder de al-Qaeda termina en el fondo del mar

Redacción BBC Mundo

Portaaviones USS Carl Vinson el 4 de abril de 2011El cuerpo fue lanzado al mar desde el portaaviones USS Carl Vinson envuelto en una sábana y dentro de una bolsa con peso.

Estados Unidos aseguró que el cuerpo del líder de al-Qaeda, Osama bin Laden, fue tratado con respeto y lanzado al mar, sin embargo, algunos musulmanes denuncian que no había motivos para no sepultarlo en tierra firme.

La tradición islámica establece que el fallecido sea enterrado lo antes posible, a no ser que se requiera una autopsia.

El ejército estadounidense se tomó muy en serio ese requisito y, según informó, sepultó el cuerpo en cuestión de horas.

«Se siguieron los procedimientos tradicionales de un entierro islámico», dijo un alto funcionario del Departamento de Defensa.

Los rituales religiosos se llevaron a cabo en la cubierta de un portaaviones estadounidense, el USS Carl Vinson.

Estados Unidos aseguró que el cuerpo fue lavado, envuelto en una sábana blanca y colocado dentro de una bolsa con peso.

Después, «un oficial estadounidense leyó unas palabras religiosas que fueron traducidas al árabe por un nativo», según explicó.

Finalmente, el cuerpo se puso encima de una tabla plana que elevaron ligeramente para lanzarlo al Mar Arábigo.

Pruebas de ADN

Eso sucedió a las 06.00GMT, unas 12 horas después de que Osama bin Laden muriera en Pakistán tras recibir dos tiros en la cabeza en un operativo comandado por fuerzas especiales estadounidenses.

PASOS DE UN SEPELIO MUSULMÁN

  1. Lavar el cuerpo
  2. Envolverlo en una tela
  3. Pronunciar palabras litúrgicas
  4. Enterrarlo

Le dispararon en dos ocasiones para asegurarse de su muerte, según informó la cadena de televisión de EE.UU., ABC News.

El cuerpo fue llevado hasta Afganistán donde la identidad de Bin Laden fue confirmada mediante una prueba de ADN. Según dijeron, la muestra obtenida del cuerpo coincidía con las de diversos familiares del fundador de al-Qaeda.

Algunas informaciones apuntan a que se utilizó también una tecnología de reconocimiento facial para confirmar que se trataba del hombre más buscado por Estados Unidos.

Después de todos esos trámites fue cuando trasladaron el cadáver al portaaviones para ser lanzado al mar.

¿Por qué en el mar?

El presidente del Concilio para la Armonía Racial y Religiosa, Abduljalil Sajid, explicó a la BBC que no es necesaria la presencia de un imán para un sepelio en el rito musulmán. Sin embargo, matizó que el procedimiento debe ser realizado por alguien que «conozca el mínimo básico de las normas de entierro musulmanas».

Si alguien que cumpliera ese requisito estuvo presente o no es algo que no se puede saber -indicó- en base a la limitada información aportada.

«Si la familia no lo quiere, es sencillo en el Islám: se cava una fosa en cualquier sitio, incluso en una isla remota, se dicen las oraciones, y es todo»

Mohammed al-Qubaisi, gran muftí de Dubai

El experto cuestionó además si era apropiado lanzarlo al mar en este caso.

Explicó que es correcto hacerlo cuando alguien muere navegando, sin embargo, apuntó que no hay razón aparente que lo justifique en el caso de Bin Laden.

Las autoridades estadounidenses podrían haber encontrado a alguien, apuntó, de la extensa familia de Bin Laden, o alguno de los seguidores que habrían podido darle un adecuado sepelio.

Estos argumentos los comparte Mohammed Qudah, profesor de ley islámica de la Universidad de Jordania, en Ammán, que le dijo a la agencia de noticias Associated Press que la opción del mar no está prohibida siempre que no haya nadie para recibir el cuerpo y proporcionar un entierro musulmán.

Pero añadió que «tampoco es correcto ni cierto decir que no había nadie en el mundo musulmán que pudiera recibir el cuerpo de Bin Laden».

La misma agencia informa que el gran muftí de Dubai, Mohammed al-Qubaisi, dijo que un sepelio en el mar está permitido sólo en circunstancias extraordinarias y añadió que «esta no se trata de una de ellas».

«Si la familia no lo quiere, es sencillo en el Islám: se cava una fosa en cualquier sitio, incluso en una isla remota, se dicen las oraciones, y es todo», dijo.

Evitar un «santuario»

Hicieron pruebas de ADN y usaron tecnología de reconocimiento facial para comprobar la identidad del cuerpo.

Las autoridades estadounidense dieron dos motivos por los que se había decidido actuar así. La primera, que no querían que su tumba se convirtiera en un santuario. La segunda, que no había tiempo para negociar con otros países para preparar una posible inhumación en tierra.

Según la estadounidense CBS News, Arabia Saudita rechazó hacerse cargo del cuerpo.

Sin embargo, el periodista de ABC Jonathan Karl escribió antes de que se confirmase el entierro: «Oficiales estadounidenses me dijeron que lo último que quieren es que su tumba se convierta en un santuario».

Karl agregó que la fuente anónima le dijo que la intención era lanzarlo al mar, sin dejar ninguna localización concreta en la que su cuerpo reposara finalmente.

28 comentarios sobre “LO DE BIN LADEN… TAN POCO CREÍBLE COMO EL ALUNIZAJE DEL ’69 O LA SANTIDAD DE JP2

  1. Alan Garcia (Caballo loco) es un salamero, con tal de tener el agrado de los EEUU y sus acólitos, se pone ha hablar de esos temas que nunca tuvieron tanta importancia en el Perú, es dudoso la muerte de Osama como lo fue el matrimonio de este señor, ahi las evidencias.

  2. Añadiendo de la Beatificación de JPII, que de milagros no cree y no espera.
    Caballo loco quiere que lo declaren beato.

  3. ¡¡¡QUÉ ASCO EL COMENTARIO DE ALAN GARCÍA!!!

    Más sionista imposible el gordo, y encima lo relaciona con la beatificación de JPII. Como dice el forista Oliver, ¡todo es judaísmo!

    ¡¡¡QUÉ EL ÚLTIMO APAGUE LA LUZ!!!

  4. Alan García y Wojtila tiene en común que ambos fueron iniciados en algun antro de marranos llamado «logia», y que sirven al mismo amo: el bafometo.

  5. Alan García es un conocido masón por lo tanto se alegra de la beatificación del filosemita JPII. Otra cosa, es claro que el mulato esta pasando por un bajón terrible en su popularidad porque la gente se ha cansado de sus mentiras y su ineptitud. ¡Qué casualidad que justo ahora en un operativo acaban con Bin Laden! Y eso de que tiraron el cadáver al mar es más falso que el holocuento

  6. Pobres idiotas infelices, ya nos tragamos toda la basura mentirosa que nos arrojan, sin masticar y sin rechistar.

  7. DÍA MUERTE BIN LADEN 2 05 2011 = 2 +5+4 = 11 ¿CASUALIDAD?
    30-04-2011 INICIO FIESTA WOJTYLA = 3+4+2+1+1= 11
    BEATIFICACION 01-05-2011 =1+5+2+1+1=10 =1
    Por lo tanto renemos la fiesta iluminati del 11 1 11 = 5 el número de la estrella de su Dios la invertida, la de lucifer. Casualidades verdad.

    1. Mikael en la Cristiandad, en la bimilenaria Sacrosanta Fe celebramos hace dos semanas el Triduo Pascual. Ahora los masones, los judio-zionistas y demas compañía celebran su «triduo luminoso» por llamarlo así en una contra-posición sin precedentes. El rebaño fiel siempre permanecera, la Iglesia prevalecerá sobre las puertas del infierno, es promesa de Cristo al igual que su compañía la cual tendremos hasta la Parusía. Mikael que piensas al respecto de mi pensamiento sobre de lo acontecido este fin de semana sea una especie de «triduo»?

      Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio; contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium. Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae caelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, quit ad perditionem animarum pervagantur in mundo, diviana virtute in infernum detrude.

  8. Jajaja!!!, que Bárbaro, con cuanta facilidad dominan a las multitudes, solo basta con poner a un líder que incite mentalmente a un grupo para crear los dizque movimientos revolucionarios y terroristas comandados desde luego por masones, esto lo hacen por supuesto para “hacerse” de credibilidad, para que los adoren, veneren y respeten por ser tan buenos en el ataque y destrucción a esos grupos inventados por ellos mismos, Bah!, hay que estar muy ocupado en cuestiones de trabajo y mundo para no percatarse de ello. ¿Bin Laden? ¿Y ese monito quien carambas es o era?, solo un tipillo que fue creación de la masonería para tapar uno de los actos más atroces hasta hoy día, uno de los sacrificios humanos más terribles ofrecido a Satanás, ya ha habido antes, y seguirán habiendo, lo verdaderamente preocupante es ¿cómo puede haber tanta y tanta gente que confía en ellos como líderes políticos?, antes creía en que cada quien tenía lo que merecía, después de reflexionar en ese punto una y otra vez llegue a la conclusión de que no era así, hoy día estoy convencido de que cada quien tiene lo que quiere tener, y cada quien esta exactamente en donde quiere estar. La única salida seria derrocar a la masonería como pretende hacer creer el Proyecto Venus (masón desde luego), ¿pero quien tendría las agallas para unirse en un grupo tal que pudiera destronar a los masones?, por supuesto que nadie estaría dispuesto a luchar con piedras y palos contra la artillería luciferina, no tendríamos ninguna oportunidad contra ellos, y entonces lo que verdaderamente nos queda es seguir aguantando a esos albañiles hasta que regrese Cristo a componer lo que el hombre ha descompuesto, Amen.

  9. El obeso Alan García y el delgado Obama tienen muchas coincidencias, una de ellas es que ambos son mulatos. Otra que los dos son masones.

    Al parecer el mulato socialdemócrata ha atemperado su anticristianismo y se ha convertido en un católico de estricta observancia que cree en los milagros. Eso sí, deben ser producidos por un «compañero de ruta» como Juan Pablo II. También podrían ser los de Juancito, el bueno, Paulo, el hijo de doña Juditha o Maledicto Ratsinger Tauber.

    ¡Pero que bananero obsecuente es el gordo Alan! Trata de chuparle las medias al mulato del norte, al que le afloró el costado claro y ahora es el dueño de la plantación.

    Probablemente lo llame «bwana» o «effendi» Obama y hasta lo crea blanco. Y Obama complacido, no lo mandará de bracero a cosechar algodón o tabaco y lo pemiará con la portería de algún templete Tripunte.

  10. Señores, parece que el Juicio Final ya se está produciendo con las AUTOINCRIMINACIONES de los que se creen fiscales y las CONFIESAN PÚBLICAMENTE y sin ningún escrúpulo ni remordimiento de sus conciencias. Hoy el mundo se ha convertido en un estercolero de la peor inmundicia. Y con la presunción de creerse victoriosos.

    No va haber IMPUNIDAD para semejante atrevimiento. Está escrito.

    Que Dios nos encuentre confesados y en la VERDADERA RELIGIÓN que es la Católica Tradicional profesada hasta el Papa Pío XII INCLUSIVE. Todo lo demás ha venido del Demonio, como lo ha confesado el refrendador del Vat.II , Paulo VI de INFELIZ MEMORIA, al afirmar que «el humo de Satanás ha entrado por algun hueco de la Iglesia» , que él TALADRÓ.

    1. Es interesante ver como se han destapado estos masones.

      Antes era total secreto y hermetismo, pero hoy dia ya no tienen problema en que se sepa que son masones y dejan que se publiquen algunas de sus fotos y de sus discursos.

      Imagino que eso es debido a que se saben duenos del mundo, y que ya «nadie» los detendra o arruinara sus planes de dominio mundial. Desde mi punto de vista, el que se destapen y ya no oculten que son masones, es senal de que el mundo esta totalmente tomado por ellos.

    2. El Judaismo detras de lo que acontoce como dice Oliver. Bueno ahora en la radio local de mi país en una estación de noticias escuché sobre un profesor universitario hablando que la muerte de Usama(Osama, cual sea el correcto como quiera se sabe el sujeto en cuestión) Bin Laden no tiene que ver con el Holocausto. Ahora lean esto que encontré. Se titula:

      Israel celebra la muerte de Osama bin Laden.
      http://www.laprensagrafica.com/internacionales/mundo/188425-israel-celebra-la-muerte-de-osama-bin-laden.html

      Escrito por AP
      Domingo, 01 mayo 2011 23:22

      Israel celebra la muerte de Osama bin Laden.El primer ministro israelí advirtió el domingo que la nación no debe ignorar las amenazas a su existencia proferidas por Irán, haciendo un paralelismo durante una ceremonia en memoria de los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto. El genocidio de los nazis contra los judíos aún resuena en el estado israelí a pesar de que han pasado más de seis décadas. Irán y sus aliados, Hamas en Gaza y Jezbolá en Líbano, exigen abiertamente la destrucción de Israel, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu, e «Irán incluso se está armando con artefactos nucleares para lograr ese objetivo».

      La lección más importante del Holocausto para el pueblo judío es que «si alguien amenaza con destruirnos, no debemos ignorar esa amenaza», expresó Netanyahu. El primer ministro pronunció un discurso ante cientos de supervivientes del Holocausto, diplomáticos y líderes israelíes en Yade Vashem, el centro oficial en Israel dedicado al recuerdo de los judíos asesinados por los nazis. «La amenaza contra nuestra existencia y nuestro futuro no es teórica», afirmó. «Debe ser frenada».

      Irán rechaza las versiones de que esté construyendo armas nucleares. Durante años, Israel ha exigido una acción mundial para frenar el programa atómico de Irán, pero aunque ha respaldado los esfuerzos diplomáticos y las sanciones jamás ha descartado la opción militar. En la ceremonia, seis supervivientes del Holocausto encendieron antorchas simbólicas para conmemorar el inicio de la ceremonia anual. Para media mañana del lunes se tenía programada la activación de sirenas antiaéreas en todo el país para marcar la observación de dos minutos de silencio en honor de las víctimas, seguidas por ceremonias llamadas «Cada persona tiene un nombre», en la que personas leen los nombres de las víctimas en el parlamento y otros lugares públicos en Israel.

      Los organizadores explican que escuchar los nombres confiere un elemento personal a la enorme cifra de seis millones, y contrarresta a quienes afirman que el Holocausto no ocurrió. Israel también conmemora los 50 años del juicio a Adolf Eichmann, uno de los planificadores nazis del Holocausto (Shoa), quien fue secuestrado en Argentina y traído a Israel para someterlo a proceso.

      Los masones se dejan ver mas, la judaición es mas evidente, todo va encajando cada dia segun uno ve el estado del mundo y la Iglesia Conciliar.

    3. También hay fotos del miserable traidor a la Patria, el Tte. Gral. Martín Balza, asistiendo a una reunión en la Gran Logia de Colombia, donde queda escrachado como el gran masón capitulador que es.

  11. Estimados Fabián Vázquez y foristas de RC:

    ¿Alguien conoce algún libro que, con sólidos argumentos, hable del mito del viaje a la luna de 1969? Muchas gracias.

    Nota del Editor:
    No, libro en español no conozco. En Internet hay varios sitios que demuestran con los videos la tremenda falsedad. Voy a buscar a ver si encuentor el link…

    1. Creo que no hacen falta libros, solo un poco de intuición, lógica y hacerse unas cuantas preguntas como:

      ¿Por qué en un viaje tan costoso no tomaron fotos del universo, si al estar en la superficie lunar no hay atmosfera tal que distorsione las imágenes como en la tierra?

      ¿Por qué todas las fotos que en aquel entonces mostraron como prueba contundente de su “Alucinaje, en vez de Alunizaje” tienen fondo totalmente negro, en vez de estar completamente lleno de estrellas, además de que todas las sombras de cualquier objeto, Nave o Astronautas que hay en las fotos, están en diferentes direcciones?

      ¿Cómo hicieron para atravesar los cinturones de Van Allen sin ser afectados por la enorme radiación que emiten?

      ¿Cómo diantres hicieron para tomar la foto del primer “pequeño paso para el Hombre, y un gran salto para la Humanidad”, será que estaban esperando los marcianitos para gritarles al descender en la Luna: Se lo cuido, se lo lavo, lleve la foto del recuerdo?

      ¿Por qué si son tan presuntuosos, no han regresado 10’000 veces más a la luna después de 1967?
      En fin, estoy convencido de que si la gente en general dejara de creer lo que astutamente dictan las televisoras, Internet, periódicos, radios y cualquier otro medio de información masiva (bajo la dirección Illuminati obviamente), se quitarían la venda que les han puesto, y sin estudiar mucho se darían cuenta de que VIVIMOS un engaño total, siempre a su favor.

  12. Perdonen estimados:
    Existe algún politico que NO sea miembro de la hermandad masónica que tenga libertad de criterio real y que sea libre y no corruptible ni comprable por la hermandad?. Por que aqui no interesa que sea libre hoy y mañana al ser elegido sea criptomasón. No lo que deseo preguntarles es si existe o existió alguno como Garcia Moreno en Ecuador tan resistente y honesto que pueda resistir el «sablazo del millón de francos» creo que lo dijo Napoleón. O amenazas de muerte o pruebas falsas de comportamiento impropio. Es decir un fuera de serie Existe esa persona? o debemos solo optar entre los que son mas o menos abieros masones para «elegir» y que nos «gobiernen»

  13. MUNDO JUDAICO LAS 115 MENTIRAS SOBRE LOS ATENTADOS DEL 11 SEPTIEMBRE Por David Ray Griffin, Octubre 2006. (Griffin es profesor de la Universidad de Claremont, California, y autor de «El Nuevo Pearl Harbor» y «Omisiones y manipulaciones de la Comisión de Investigación del 11-S») Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas. Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra «Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora». Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro. 1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20). 2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21). 3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22). 4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23). 5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25). 6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26). 7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26). 8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26). 9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27). 10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28). 11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28). 12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30). 13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30). 14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31). 15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32). 16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34). 17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34). 18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34). 19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36). 20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36). 21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38). 22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil[ utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39). 23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44). 24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46). 25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48). 26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de septiembre (50). 27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de septiembre (51). 28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques [terroristas] mucho antes de los hechos (51-52). 29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57). 30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de septiembre (57). 31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59). 32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60). 33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61). 34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de septiembre (61-65). 35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68). 36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70). 37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76). 38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82). 39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86). 40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90). 41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91). 42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94). 43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101). 44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04). 45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100 000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de septiembre (104-07). 46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106). 47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09). 48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112). 49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113). 50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de septiembre (114). 51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114). 52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de septiembre como «oportunidades» (116-17). 53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano («The Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18). 54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22). 55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122). 56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25). 57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en octubre (125-26). 58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28). 59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33). 60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32). 61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34). 62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158). 63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162). 64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64). 65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66). 66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67). 67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69). 68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75) 69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío el vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82). 70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182). 71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183). 72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186). 73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88). 74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90). 75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190). 76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92). 77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93). 78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99). 79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12). 80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210). 81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa », aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211). 82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212). 83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17). 84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19). 85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220). 86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223). 87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23). 88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24). 89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25). 90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253). 91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31). 92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233). 93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234). 94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36). 95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237). 96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41). 97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53). 98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240). 99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240). 100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44). 101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el [vicepresidente] Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44). 102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245). 103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252). 104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251). 105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58). 106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62). 107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63). 108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67). 109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69). 110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de septiembre (269-71). 111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75). 112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice) 113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición.) 114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95). 115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291). Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291). —————————- LAS TRES VERSIONES OFICIALES SOBRE LOS DESVÍOS DE AVIONES DEL 11 DE SEPTIEMBRE (Por David Ray Griffin) Ya no hay versión oficial de los hechos sino una gran cantidad de documentos oficiales contradictorios e incompatibles. En todo el mundo, la opinión pública expresa sus dudas, incluyendo la de los propios Estados Unidos, donde, según un sondeo de la firma Zogby, más de la mitad de los neoyorkinos no creen ya en lo que las autoridades dicen sobre aquellos atentados. En una obra magistral, el profesor David Ray Griffinn escruta el trabajo de la Comisión Investigadora Presidencial. A continuación reproducimos un fragmento sobre los supuestos intentos de intercepción de los aviones supuestamente secuestrados. Anomalías en las descripciones iniciales de los hechos El principal reproche de los críticos de la descripción oficial reside en que si los procedimientos operacionales normales [1] en vigor para los casos de desvío de aviones hubiesen sido aplicados el 11 de septiembre, los cazas de la defensa aérea habrían interceptado los vuelos AA11, UA175 y AA77 mucho antes de que estos se estrellaran contra la torre norte, la torre sur y el Pentágono. También habrían interceptado el vuelo UA93 mucho antes de que cayera a tierra. Los procedimientos operacionales normales son los establecidos por la Federal Aviation Agency (FAA) y los militares estadounidenses. Por «militares estadounidenses» entendemos aquí esencialmente el National Military Command Center (NMCC), el Centro Operacional Interarmas –situado en el Pentágono– y el North American Aerospace Defense Command (NORAD), el Comando de la Defensa Aérea para América del Norte, con sede en Colorado Springs. El NORAD se divide en diferentes zonas de responsabilidad. Solamente una de ellas tiene que ver con la catástrofe del 11 de septiembre: la Zona de Defensa Aérea del Noreste, más conocida como Neads. En este capítulo, me referiré a los procedimientos operacionales previstos en caso de desvío de avión y a su violación durante el 11 de septiembre. En los capítulos siguientes analizaré cómo la comisión intentó demostrar que fueron aplicados por los militares. Procedimientos operacionales para casos de desvío de aviones Según los procedimientos operacionales, la FAA debe ponerse en contacto con el NMCC cuando un avión parece haber sido secuestrado. Existen tres indicios de alerta particularmente reveladores: el avión se desvía de su plan de vuelo, se interrumpe el contacto radial o se apaga el transpondedor (el transpondedor es un equipo electrónico que permite identificar el avión en la pantalla del controlador aéreo y que indica su posición y su altitud exactas. También permite el envío de una señal codificada de alarma de cuatro cifras si el avión es secuestrado). Si aparece uno de esos indicios, el controlador aéreo trata de ponerse en contacto con el piloto para tratar de resolver el problema. Si el piloto no responde de manera nominal o si no se logra restablecer rápidamente el contacto por radio, la FAA tiene que solicitar la asistencia del NMCC. Hay que precisar que no es prerrogativa de la FAA determinar si un avión ha sido efectivamente secuestrado. Las instrucciones que tienen los controladores aéreos son inequívocas: «Si […] usted no sabe si una situación representa un peligro real o potencial, considérala como una urgencia confirmada.» [2]. En otras palabras, trate un posible secuestro como un secuestro real. Los reglamentos militares estipulan que «en caso de secuestro de un avión, la FAA tiene que informar al NMCC lo más rápidamente posible [3]». El NMCC encargará entonces al NORAD ordenar el despegue –en modo scramble [4]– de uno o dos cazas en estado de alerta de la base aérea más próxima para que intercepten el avión sospechoso. Glen Johnson, redactor del Boston Globe señala lo siguiente en su recuento de las explicaciones que dio el mayor Mike Zinder, vocero del NORAD: «Cuando se intercepta un avión, el contacto se establece por etapas progresivas. Estando próximo (al aparato interceptado), para llamar la atención del piloto, el avión de caza puede balancear las alas, hacer un pase frontal ante el aparato. En último caso, puede disparar varias balas trazadoras a lo largo del eje de vuelo del otro avión, e, incluso, bajo ciertos circunstancias, derribarlo con un misil.» [5]. El derribo de un avión es un acto muy grave que el piloto solamente puede ejecutar después de recibir la autorización del Pentágono. Es muy importante establecer bien la diferencia entre la destrucción de un avión y una intercepción, que constituye una intervención rutinaria, cosa que mencionó el mayor Snyder [6]. Cada año se registran como promedio un centenar de intercepciones. El informe de la FAA menciona 77 intercepciones entre septiembre del año 2000 y junio de 2001 [7]. Por otro lado, una intercepción es algo muy rápido. Como explica, en octubre de 2002, el general Ralph Eberhart, comandante del NORAD, cuando la FAA detecta algo anormal se pone en contacto con el NORAD en un minuto. Al NORAD le bastan unos minutos más para enviar interceptores a cualquier punto de Estados Unidos [8]. Según el sitio web de la US Air Force, los interceptores pueden alcanzar cualquier punto en tan poco tiempo porque un F15 «alcanza normalmente los 8 900 metros de altitud en sólo dos minutos y medio después de la orden de despegue», y vuela después a 3 000 kilómetros por hora [9]. Para ser preciso, hay que señalar que las explicaciones de Eberhart iban precedidas de la expresión «actualmente». Decía, por consiguiente, que actualmente la FAA demora alrededor de un minuto en ponerse en contacto con el NORAD y que actualmente este último puede enviar cazas a cualquier punto de Estados Unidos en apenas unos minutos. Eberhart insinúa por consiguiente que los procedimientos se han hecho más rápidos después del 11 de septiembre. La exactitud de esa afirmación podría comprobarse mediante la comparación de los tiempos de respuesta del NORAD para lanzar la intercepción de un avión antes y después del 11 de septiembre. No me es posible efectuar ese tipo de estudio. El informe de la comisión investigadora sobre el 11 de septiembre no menciona ninguna comparación ni alude a verificación alguna de tal mejoría de los procedimientos. Mi convicción personal es que nada ha cambiado. Esta convicción se basa, en parte, en un documento de 1998 en el que se advertía a los pilotos que todo avión que presentara un comportamiento anormal corría el riesgo de «verse perseguido por dos (aviones de caza) en diez minutos»[Air Traffic Control Center (Centro de Control Aéreo), ATCC Controller’s Read Binder (Fichas del operador del CCA), documento disponible en el sitio web xavius.com, y citado en el libro de Ahmed, The War on Freedom, p. 148.]]. Eso no fue, sin embargo, lo que sucedió el 11 de septiembre. El primer avión de pasajeros desviado, el vuelo AA11, mostró aquella mañana, a las 8h14, indicios evidentes de un posible secuestro, y, a pesar de ello, cuando se estrelló –32 minutos después– contra la torre norte del World Trade Center, ningún interceptor había recibido la orden de despegue. Los otros tres vuelos desviados también habían dado indicios de su secuestro y hubo tiempo suficiente de interceptarlos. Es evidente que alguien infringió los procedimientos operacionales. Varios observadores dijeron que alguien dio órdenes de no intervenir que bloquearon la aplicación de los procedimientos operacionales. Informe de los militares sobre el 11 de septiembre: las dos versiones Durante los primeros días siguientes al 11 de septiembre, los voceros de las fuerzas armadas estadounidenses parecieron dar crédito a la acusación de no intervención. El 13 de septiembre se le preguntó al general Richard Myers, que ejercía las funciones de presidente del Comité de Jefes de Estados Mayores el 11 de septiembre, si la orden de despegue de los interceptores se había dado antes o después del golpe contra el Pentágono. Su respuesta fue la siguiente: «Esa orden, hasta donde yo sé, se dio después del golpe al Pentágono.» [10] Lo mismo dijo el vocero del NORAD, Mike Snyder, en su entrevista del Boston Globe. Según Glen Johnson, el periodista, Snyder «contó que los interceptores se mantienen en tierra durante más de una hora después del primer informe de desvío, lapso durante el cual tres inmuebles son golpeados y un cuarto avión desviado sobrevuela Pennsylvania en dirección a Washington.» [11] En el momento de la entrevista, realizada el 14 de septiembre, la CBS transmite una información diferente: «Al contrario (de lo que dicen) los comunicados anteriores, los cazas despegaron ese martes cuando los ataques estaban teniendo lugar.» El reportaje precisa que los cazas fueron enviados hacia las ciudades de Nueva York y Washington, pero que habían llegado demasiado tarde para prevenir el ataque [12]. Pero, según Johnson, la versión de Snyder es diferente. Este último afirma que el comando (NORAD) no envió ninguna patrulla de intercepción, aunque había sido alertado del desvío 10 minutos antes que el primer avión… chocara con la primera torre del World Trade Center […]. El vocero declara que los cazas se mantuvieron en tierra hasta después que el Pentágono fue golpeado por el vuelo 77 de American Airlines […]. Fue entonces que las autoridades militares se dieron cuenta de la envergadura del ataque, según Snyders, y ordenaron finalmente el despegue de los cazas. Ese lapso fue confirmado por el general de ejército de la fuerza aérea Richard B. Myers, quien fue designado como nuevo presidente del Comité de Jefes de Estados Mayores [13]. Por consiguiente, según el desarrollo de los hechos que exponen tanto Myers como Snyders, los cazas no reciben la orden de intercepción hasta después de las 9h38, o sea por lo menos 52 minutos después del golpe contra la torre norte y por lo menos una hora después de que el NORAD fuese alertado sobre el desvío del vuelo AA11. Matthew Wald desarrolla la misma secuencia de hechos en un artículo publicado en el New York Times el 15 de septiembre de 2001. Escribe que «hacia las 9h25 de la mañana, la FAA, de acuerdo con el Pentágono, toma la medida radical de prohibir todo despegue hacia el continente norteamericano, pero que nadie ordenó aún el despegue de los cazas» [14]. Dos meses antes de la publicación del informe final de la comisión, una entrevista que aparece en uno de los informes redactados por los miembros de esta menciona una secuencia idéntica. Según ese informe, Rudolph Giuliano, el alcalde de Nueva York, se comunicó telefónicamente con la Casa Blanca casi un minuto antes de que comenzara a derrumbarse la torre sur, por consiguiente, cerca de las 9h58. Giuliani le pide a Chris Henick, el director político adjunto del presidente, con quien logró comunicarse, que se envíe cobertura aérea para su ciudad. Según Giuliani, Henick le responde que los aviones han sido enviados hace 12 minutos y que no tardarán en llegar [15]. Eso significa que los aviones tenían que haber despegado alrededor de las 9h46. Si la declaración de Giulani es exacta, el testimonio de Henick confirmaría (al menos era eso lo que afirmaba todo el mundo los primeros días) que ningún avión de caza despegó antes de las 9h38, hora del golpe contra el Pentágono. Independientemente de lo que se piense del episodio que cuenta Giuliani, la primera versión de los hechos parece ser la más plausible. El general Myers, a la sazón presidente del Comité de Jefes de Estados Mayores, y el comandante Mike Snyders, vocero del cuartel general del NORAD en Colorado Springs, tienen que estar al corriente de lo que sucedió el 11 de septiembre. No es posible que hayan podido inventar toda esa historia porque esta no da una imagen favorable de las fuerzas armadas estadounidenses. En realidad, si la versión oficial hubiese sido esa, no se ve de qué manera el presidente Bush y el Pentágono hubieran podido negar su propia responsabilidad en la suspensión de los procedimientos operacionales el 11 de septiembre. Sin embargo, como indicamos anteriormente, una segunda versión del informe oficial comienza a circular muy rápidamente y es comunicada el 14 de septiembre al gran público mediante la CBS durante el boletín informativo vespertino Evening News [16]. Glen Johnson cuenta que Snyder, a nombre del NORAD, se niega a comentar sus propias declaraciones a la CBS. Sin embargo, el 18 de septiembre, el NORAD aporta informaciones que convierten la segunda versión en tesis oficial sobre las circunstancias del drama del 11 de septiembre. Efectivamente, los aviones despegaron, pero llegaron demasiado tarde. Estos datos son presentados bajo el aspecto de una cronología que retoma los grupos fecha-horario [17] en que la FAA advirtió al Neads y en que el Neads [18] dio la orden de despegue a los aviones. El objetivo implícito de esta segunda variante de la versión oficial es echar toda la culpa a la FAA, atribuyéndole no haber alertado a las fuerzas armadas lo suficientemente rápido. Esa versión no responde realmente a las sospechas de los escépticos que siguen pensando que alguien dio una orden de no intervenir. Si se admite la exactitud de la cronología que publicó el NORAD, parece evidente que la FAA infringió varias veces su propia reglamentación. Por otro lado, a pesar de esas violaciones de los procedimientos operacionales, los críticos estiman que los cazas habrían tenido que interceptar los cuatro aviones de pasajeros desviados. Por consiguiente, la cronología publicada por el NORAD el 18 de septiembre parece acusar a la vez a la FAA y a los militares. Voy a explicar el por qué y el cómo mediante el análisis de cada uno de los vuelos. Al relacionar esos hechos, insisto en ello, resumo la convicción general tal y como se presentaba ésta antes del informe de la comisión sobre los atentados del 11 de septiembre, y que se basaba en los boletines de prensa y en la cronología que publicó el NORAD el 18 de septiembre de 2001. Se trata de mostrar por qué, basándose en esas informaciones, quienes critican los informes oficiales estiman que alguien impartió una orden de no intervenir. Es esencial tener en cuenta por qué la cronología de 2001 del NORAD fragilizó a las fuerzas armadas estadounidenses ante esta acusación para entender la nueva versión que establece el informe Kean-Zelikow. Violaciones de los procedimientos operacionales: el vuelo AA11 [19] Según la cronología de 2001 del NORAD y los boletines de información que abordan el tema, he aquí lo que pasó con el vuelo AA11: entre las 8h14 y las 8h15 no se pliega a la orden de tomar altitud impartida por la FAA. Después, corta el contacto radial y apaga su transpondedor [20]. A las 8h20, el avión abandona completamente la ruta prevista en su plan de vuelo. El controlador aéreo concluye que probablemente ha sido secuestrado por piratas aéreos pero no advierte a los militares [21]. A las 8h21, un miembro de la tripulación se comunica por teléfono con American Airlines para informar que el avión es controlado por piratas aéreos que han matado ya varias personas [22]. A las 8h24, el controlador aéreo escucha la voz de un pirata aéreo que se dirige a los pasajeros: «Tenemos varios aviones bajo control. Quédense tranquilos y todo irá bien. Estamos regresando al aeropuerto.» [23] El controlador aéreo cuenta seguidamente que en ese preciso instante, «se da cuenta que se encuentra ante un secuestro» [24]. A las 8h25, controladores de Boston advierten a otros centros de control aéreo de la FAA que el vuelo n° 11 ha sido secuestrado [25]. A las 8h28, ven el avión desviarse 100 grados hacia el sur en dirección a Nueva York [26]. Sin embargo, según la cronología del NORAD del 18 septiembre, la FAA no alerta al NORAD (Neads) hasta las 8h40 [27]. O sea, en vez de advertir a los militares poco después de las 8h14 o inmediatamente después de las 8h20, como estipulan los procedimientos operacionales, la FAA espera entre 20 y 24 minutos luego de la aparición de los indicios de secuestro del vuelo n° 11. Al parecer, infringe deliberadamente los procedimientos operacionales. Según un comentario de ABC News: «No parece que se haya dado la alarma, al haberse tomado los controladores aéreos amplias libertades con las reglas de policía aéreas o los reglamentos militares. Existe una incógnita que será necesario dilucidar.» [28] Hay otro elemento curioso en la cronología del NORAD. Esta afirma implícitamente que American Airlines no informa la situación a los militares cuando, según los artículos publicados en la prensa, la compañía aérea recibe a las 8h21 una llamada telefónica de un miembro de la tripulación advirtiendo que piratas aéreos se han apoderado del avión y que han matado a varias personas. En todo caso, los críticos sugieren que si la cronología del NORAD es exacta, la FAA tiene que haberle dado a su personal la orden de no intervenir. Como ningún miembro del personal de la FAA ha sido despedido ni amonestado públicamente, hay grandes razones para sospechar que fue eso lo que pasó o que el NORAD dio una cronología falsa. Por otro lado, esta nueva versión no libera de culpa a los militares. Cuando estos se enteraron, a las 8h40, de lo sucedido al vuelo n° 11, tendrían que haber enviado inmediatamente una orden de intercepción a la base aérea de McGuire, situada cerca, en el Estado de New Jersey. En ese caso los interceptores hubiesen estado en el aire a las 8h42. A 50 km por minuto, habrían podido cubrir a tiempo los 110 kilómetros que los separaban de la ciudad de Nueva York e interceptar el vuelo n° 11 un poco antes de las 8h46, hora en que éste se estrelló contra la torre norte. En vez de eso, el NORAD, según sus propias afirmaciones, no da la orden de despegue sino seis minutos más tarde, a las 8h46. Peor aún, no se da esa orden a la base de McGuire sino a la de Otis, situada en Cape Cod, Massachussets, que está al doble de distancia de Nueva York. Finalmente, los dos F15 esperan aún seis minutos más antes de despegar, lo cual significa que no están en el aire sino a las 8h52, o sea seis minutos después del golpe contra la torre norte [29]. Todos esos factores hacen pensar que los militares dieron la orden de dejar el tiempo correr, orden que vendría a agregarse a la orden de no intervenir de la FAA, como hace suponer la cronología del NORAD. Violaciones de los procedimientos operacionales: el vuelo UA175 Sin embargo, a pesar de todos esos retrasos debidos a la FAA, al NORAD y a Otis, los F15 tendrían que haber llegado a Nueva York a tiempo para interceptar el vuelo 175 antes de que chocara con la torre sur, a las 9h03. Pero tampoco fue ese el caso. He aquí cómo se desarrollaron los hechos, según la cronología del NORAD y las observaciones que contiene. Entre las 8h41 y las 8h42, los controladores aéreos de Boston oyen transmisiones sospechosas provenientes del n° 175, como lo siguiente: «Quédense todos sentados.» [30] Después, a las 8h42, el avión se desvía de su plan de vuelo y la señal de su transpondedor desaparece de las pantallas [31]. La FAA se pone en contacto con los militares casi de inmediato. El NORAD declara que no se le puso al corriente sino un minuto más tarde, a las 8h43. Esta precisión en el horario apareció publicada en varios diarios como el Washington Post el 12 de septiembre [32] antes de las declaraciones del NORAD del 18 de septiembre. Alertado rápidamente, el NORAD tiene por delante 20 minutos antes de las 9h30, hora del golpe contra la torre sur. A pesar de eso, los interceptores designados para la misión son dos F15 en estado de alerta en la base de Otis y, como hemos visto, estos no despegan hasta las 8h52. No hay más remedio que concluir que se necesitaron nueve minutos para dar la orden de despegue y que esta fuera ejecutada. Esto es sencillamente sorprendente. La cronología del NORAD no da explicación alguna sobre ese enorme lapso de tiempo, pero es evidente que este resulta incompatible con los procedimientos operacionales. Sin embargo, y a pesar de esos lapsos incomprensibles, los 11 minutos restantes deberían bastar ampliamente para realizar la intercepción. También se podría pensar que después del golpe del avión de pasajeros anterior contra la torre norte, las fuerzas armadas autorizarán a sus pilotos para que derriben el vuelo UA175 si este se niega a obedecer. Por consiguiente, incluso si los lapsos de tiempo disponible para evitar el golpe contra la torre norte son discutibles, sigue siendo evidente que era posible impedir el de la torre sur. A pesar de las explicaciones del NORAD, ahí están los hechos. Nos dijeron que después de despegar, a las 8h52, los F15 se dirigen a Nueva York. Eso dicen tanto el teniente coronel Timothy Duffy, uno de los dos pilotos, como el general de división de la fuerza aérea Larry Arnold [33], al mando del NORAD. Según sus informes, los F15 vuelan tan rápido como es posible –Duffy precisa incluso que vuelan «a toda máquina durante todo el trayecto» [34], o sea que alcanzan los 3 000 km/h [35]. Como están en el aire desde las 8h52, deberían estar sobre Manhattan en seis minutos, o sea a las 8h58 [36]. Pero a las 9h03 –las 9h02, según el NORAD– hora del golpe contra la torre, los F15 están aún, según el NORAD, a 110 kilómetros de su objetivo [37]. Según los cálculos de los escépticos, los cazas no volaron a toda velocidad sino, seguramente, a una velocidad dos veces inferior [38]. Es evidente que alguien miente. La nueva cronología del NORAD no despeja las dudas sobre un punto: la fuerza aérea no interceptó el vuelo UA175 simplemente porque no trató de hacerlo. El informe de la comisión sobre el 11 de septiembre trata de eliminar toda sospecha estableciendo aún una nueva cronología, tercera versión del informe oficial sobre los hechos del 11 de septiembre. Pero, antes de examinar esta última, es necesario retomar lo que ya dijimos sobre los vuelos AA77 y UA93. Infracción de los procedimientos operacionales: el vuelo AA77 El vuelo AA77 sale del aeropuerto de Washington-Dulles a las 8h20 de la mañana. A las 8h46, se desvía claramente de su plan de vuelo [39]. A las 8h50, vuelve a su ruta, pero ya no tiene contacto radial [40]. En un artículo del New York Times se dice que los controladores aéreos se enteran casi al mismo tiempo de que el avión ha sido secuestrado [41]. A las 8h56, se apaga el transpondedor del avión [42]. Justo antes, según otros artículos de la prensa, el avión sobrevuela el noreste del Estado de Kentucky. Luego da media vuelta para volver hacia el este [43]. «Hacia las 8h57 –escribe el New York Times– se hace evidente que el vuelo 77 está perdido.» [44] A pesar de ello, según el NORAD, la FAA no da la alarma para el vuelo AA77 hasta las 9h24, momento en que avisa que el avión puede haber sido secuestrado y que parece estar volviendo hacia Washington [45]. Eso significaría que aunque la FAA estaba, según el New York Times, al tanto del desvío del avión a las 9h50, esperó aún 34 minutos antes de alertar a los militares. Si se dan por ciertos el artículo del diario y la cronología del NORAD, la reacción de la FAA ante las anomalías del vuelo AA77 infringe los procedimientos operacionales aún más que en el caso del vuelo n° 11. Pero, a pesar de todos los reproches contra la FAA, la cronología que publicó el NORAD el 18 de septiembre de 2001 no exonera a este último de críticas en cuanto a su propia reacción ante las anomalías del vuelo AA77. Es cierto que no se le puede reprochar, en este caso, el haber tardado en dar la orden de despegue. El NORAD afirma haber dado la orden de intercepción del vuelo AA77 a las 9h24, o sea algunos segundos después de haber recibido el mensaje de alerta, declaración que debería dar que pensar a los que creen que se necesitan varios minutos para dar una orden de intercepción. Sin embargo, el problema es a qué base aérea fue enviada la orden. Se trata de la B.A. [46] de Langley, en Virginia, situada a 200 kilómetros de Washington. Según los críticos, la orden de intervenir tenía que haber sido enviada a la base de Andrews, en el Estado de Maryland, que está a 16 kilómetros de Washington y cuya misión consiste en garantizar la defensa aérea de la capital federal. Otro enigma: a pesar de una orden de despegue impartida a las 9h24, parece que los F16 de Langley no despegaron hasta las 9h30. ¿Por qué necesitan seis minutos para despegar cuando vimos anteriormente que bastan dos minutos y medio para que un interceptor alcance 8,900 metros de altitud después de haber recibido la orden de despegue? Otro interrogante: a pesar del retraso y de la lejanía de Langley, los F16 deberían haber llegado con tiempo más que suficiente para impedir el golpe contra el Pentágono a las 9h38, hora generalmente admitida, o incluso a las 9h37, hora de la cronología del NORAD [47]. Los F16 pueden volar a mach 2,5, o sea a 40 km por minuto. A esa velocidad, pueden recorrer los 210 que los separaban de Washington en apenas cinco minutos, lo que les deja casi tres minutos para interceptar y, si fuera necesario, derribar el avión desviado. Según la cronología que publicó el NORAD el 18 de septiembre de 2001, los F16, en vez de estar sobre Washington a las 9h35, están todavía a 170 kilómetros en el momento del golpe contra el Pentágono [48]. Los escépticos, después de hacer sus cálculos, subrayaron que la versión del NORAD es absurda. De ella se desprende que durante los ocho minutos de vuelo que siguieron al despegue, los F16 solamente recorrieron 40 kilómetros, lo cual significa que volaron a menos de 320 km/h [49]. Otro interrogante. ¿Por qué no se ordena la evacuación del Pentágono? Humorísticamente llamado por su personal «el punto cero», el Pentágono tiene un snack-bar que lleva ese nombre [50]. ¿Por qué razón las autoridades, que tienen conocimiento de los ataques del WTC y saben que el vuelo AA77 parece dirigirse hacia Washington, no lanzan la orden de evacuación inmediata? La respuesta oficial es que el secretario de Defensa Rumsfeld y otras autoridades del Pentágono no saben absolutamente nada del peligro, como declara un vocero del Pentágono: «El Pentágono simplemente no estaba al corriente de que el avión se dirigía hacia nosotros» [51] Sólo que, como en el informe del NORAD se señala a las 9h24 que el vuelo AA77 ha sido probablemente secuestrado y que parece dirigirse hacia Washington, no es posible estimar como fidedignas tales denegaciones. Como todo el mundo lo entenderá inmediatamente, hay que revisar completamente la versión de los hechos relativos al vuelo AA77 que se ofreció al público el 18 de septiembre. Los militares utilizan el informe de la comisión sobre el 11 de septiembre para publicar una versión enteramente refabricada de la manera en que trataron el vuelo AA77. Pero, antes de estudiar esa versión revisada y corregida, es necesario analizar las infracciones de los procedimientos operacionales relacionadas con el vuelo UA, a la luz de lo que ya hemos descubierto. Infracciones de los procedimientos operacionales: el vuelo UA93 Esta es la versión generalmente aceptada sobre el vuelo UA93 según la cronología de 2001 del NORAD y de los hechos con él relacionados. El avión sale de Newark a las 8h42. A las 9h27, se hace evidente que los piratas aéreos han tomado el control de la cabina de pilotaje y los controladores aéreos oyen a uno de ellos, que habla con acento extranjero, decir que hay una bomba a bordo [52]. Hacia las 9h28, los controladores oyen gritos, ruidos amortiguados y hombres que hablan de «nuestras exigencias» en un inglés muy rudimentario, ampliamente mezclado con palabras extranjeras [53]. Es evidente que se está desarrollando un secuestro aéreo. Ello se hace más claro aún a las 9h30, cuando desaparece la señal del transpondedor [54], todavía más a las 9h34 cuando los controladores escuchan el siguiente mensaje: «Señoras y señores, les habla el comandante de la nave. Les rogamos que vuelvan a sus asientos y se mantengan sentados. Hay una bomba a bordo.» [55] A pesar de ello, durante todo ese lapso de tiempo, si creemos la cronología del NORAD, la FAA no se pone en contacto con los militares para pedir ayuda. Después de la llamada de la FAA al Neads, la cronología lleva simplemente la mención «N/A», o sea «no pertinente». Sin embargo, según un comunicado de CNN, el 17 de septiembre de 2001 el NORAD declaró que la FAA señaló al Neads a las 9h16 que el vuelo UA93 tenía dificultades. Si esa información es exacta, quiere decir que la FAA aplicó sus procedimientos con mucha rapidez, señalando al Neads un desvío sobre la base de indicios que no conocemos aún. Claro está, como seguimos sin conocerlos, se podría considerar simplemente esa información como un error individual que no se debe tener en cuenta. Pero, la idea de que el NORAD fue alertado sobre el vuelo UA93 a las 9h16 está al parecer muy clara en la memoria colectiva de su personal. Cuando, en su testimonio del 23 de mayo de 2003 ante la comisión investigadora sobre el 11 de septiembre, el general Larry Arnold, del NORAD, repite esa versión de los hechos al declarar que a las 9h16 la FAA señaló un posible secuestro del vuelo UA93 [56] de la compañía United Airlines, esa afirmación da lugar a una aclaración en el informe de la comisión sobre el 11 de septiembre. Subrayando que esa aserción proviene de «autoridades del NORAD», la comisión declara: «Esa información es inexacta. No hay ningún secuestro señalado a las 9h16. El vuelo UA93 estaba nominal [57] en aquel momento.» Como quiera que sea, la cronología que publicó el NORAD el 18 de septiembre de 2001, y que se convirtió en versión oficial, implica no sólo que la FAA no reaccionó mejor que en los casos de los otros vuelos sino que lo hizo peor aún ya que, a pesar de una serie de indicios que aparecen a las 9h27 y que no dejan lugar a dudas en cuanto al secuestro del vuelo UA93, la FAA nunca entró en contacto con los militares. Podría pensarse que esta cronología del NORAD, al indicar que el ejército no fue alertado en cuanto al vuelo UA93, desecha la posibilidad de una mala reacción de los militares en cuanto al incidente. Esto es sin embargo falso, aunque las sospechas existentes en este caso implican un error de otro tipo y no el de los casos anteriores. En estos, la hipótesis es que los militares no derribaron los aviones de pasajeros cuando deberían haber sido derribados. En el último caso, la hipótesis es que derribaron un avión que no deberían haber derribado. Varias razones conducen a esa conclusión. En primer lugar, aunque no hay unanimidad en lo tocante a la hora de la caída del vuelo UA93, todo el mundo opina que no se produjo antes de la 10h03 [58]. Al haber dado el vicepresidente Cheney, según varias fuentes de información que coinciden en ello [59], la orden a los interceptores de derribar el vuelo UA93 poco después de las 9h56, estos disponen del tiempo necesario para ejecutarla. Segundo: Se reporta que un edecán militar le pregunta al vicepresidente Cheney: «Un avión está volando a 130 kilómetros de aquí. Hay un interceptor cerca. ¿Disparamos?» Cheney responde que sí. El F16 se lanza entonces tras el vuelo UA93. En el momento en que el caza se aproxima al avión de pasajeros, Cheney oye que le piden dos veces que confirme la orden de fuego. Y la confirma [60]. Tercero: La cadena CBS reporta, poco antes de la caída del aparato, que dos cazas F16 siguen de cerca el vuelo UA93. Ignorando la orden estricta dada a los controladores de no decir nada a los medios de difusión, un controlador aéreo anuncia que «un F16 sigue de cerca el vuelo UA93» [61]. Cuarto: El secretario adjunto de Defensa, Paul Wolfowitz, confirma posteriormente esas declaraciones cuando dice que «la fuerza aérea perseguía un avión secuestrado que se estrelló en Pennsylvania […] y tuvo la posibilidad de derribarlo, en caso de necesidad» [62]. Quinto: Testigos oculares sostuvieron que el avión fue «perforado» por uno o dos misiles. Varias personas afirman haber oído «una fuerte explosión» o «dos fuertes explosiones» justo antes de que el avión empezara a caer. El alcalde Shanksville declaró conocer a dos personas, una de las cuales estuvo en Vietnam, que le dijeron haber oído un misil [63] Otros testigos encontraron, a 13 kilómetros de distancia del punto de impacto, pedazos de material así como probables restos humanos [64]. Obreros de una obra en construcción situada a 10 kilómetros del punto de impacto declaran haber visto pedazos que formaban como una nube de confeti caer sobre el lago donde estaban trabajando y sobre las granjas de los alrededores después de haber oído la explosión [65]. Finalmente, una pieza de uno de los dos motores que pesaba alrededor de media tonelada fue encontrada «a una distancia considerable» del lugar del impacto, según las comprobaciones del FBI. El artículo de un diario encuentra este hecho «extraño» ya que, al rastrear la fuente de calor, los misiles aire-aire Sidewinder que llevan los F16 habrían tenido que golpear más bien uno de los dos enormes motores del Boeing 757 [66]. Sexto: Llamadas telefónicas de pasajeros, algunas de las cuales fueron escuchadas por el FBI [67], indican que varios pasajeros –entre ellos un piloto [68]– pelearon con los piratas para retomar el control del avión. Algunos indicios hacen pensar que en el momento en que parecía que iban a lograrlo el avión fue golpeado. Por ejemplo, una mujer que había dicho un poco antes a su marido que los pasajeros estaban tratando de entrar por la fuerza en la cabina de pilotaje, exclama: «¡Lo van a lograr! ¡Lo están logrando! ¡Lo están logrando!» Justo entonces, el marido oye alaridos seguidos de «un ruido de aire, como una fuerte ráfaga de viento» y más gritos, después pierde el contacto [69]. Otro pasajero que llama desde un baño dice haber oído «una fuerte explosión» y que ve humo un humo blanco que viene del avión [70]. Según un artículo del Mirror: «Varias fuentes declaran que lo último que se oye en la cinta de la grabadora de voz de la cabina de pilotaje es un ruido de viento que hace pensar que el aparato ha sido perforado.» [71]. Séptimo: el comandante Daniel Nash, uno de los dos pilotos de la patrulla de F15 enviada a New York, informó más tarde que a su regreso a su base se le informó que cazas F16 habían derribado un cuarto avión de pasajeros en Pennsylvania [72]. Ese se extendió lo suficiente como para que, cuando el general compareció ante la comisión del Senado p
  14. Hermanos, ¿qué dicen a esa posibilidad de que Osama Bin Laden sea simplemente un multimillonario árabe (no un terrorista) que tiene muy buenas relaciones con los Bush?¿Y que Al-Qaeda no es más que una organización ficticia creada por la CIA y la agencia hebrea MOSSAD? Así como la simple realidad de grupos armados pequeños escondidos tras lo que se da en llamar (probablemente en forma hiperbólica) -terrorismo internacional-

    Yo ya dudo de casi todos los atentados: 11-S, 11-M y 7-J. ¿Alguien puede corrobar esa versión de que se trata de fechas cabalísticas ocultas?

    Gracias.

    1. En cuanto a tu primera pregunta, creo que es cierto. Al Qaeda fue creada por la CIA para combatir a los soviéticos en Afganistán, después por conveniencia la convirtieron en la cara del terrorismo. Sobre el tema de las fechas, no tengo idea si son cabalísticas.

    1. Aun siguen con la insistencia en el Holocausto. Pero porque un video que alude a uno en tiempos actual? Se que estan haciendo recordar el que siempre nos pasan diciendo de la II Guerra Mundial pero esta curioso el contexto actual. Podran estar aludiendo algo contra los goyim?

      Dios nos ayude a discernir en estos tiempos.

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