OJALÁ SE PREDICARA MÁS…ASÍ NO HABRÍA SUPERSTICIONES NI CONFUSIONES SOBRE LA VIDA FUTURA.

Durante el Angelus, llamó a compartir el concepto de vida eterna. «Todos queremos la vida beata: no sabemos bien qué es pero nos sentimos atraídos por ella», manifestó el pontífice.
Los cristianos deben hablar de la muerte y explicar el concepto de vida eterna contra «supersticiones», «mitologías» y «sincretismos», dijo este domingo el papa Benedicto XVI en ocasión de la conmemoración católica de los Fieles Difuntos.
«Es necesario hoy evangelizar la realidad de la muerte y de la vida eterna, realidades particularmente sujetas a creencias supersticiosas y sincretismos, para que la verdad cristiana no corra el riesgo de mezclarse con mitologías de distinto tipo», explicó el Papa.
Benedicto XVI, durante el Angelus recitado desde la ventana de su estudio que mira a la plaza San Pedro, recordó el capítulo de su encíclica «Spe salvi».
En ese texto, el Papa se preguntó si «los hombres y las mujeres de nuestra e’poca aún desean la vida eterna» o si «la existencia terrena se ha transformado en el único horizonte».
Todos «queremos la vida beata, la felicidad: no sabemos bien qué es y cómo es, pero nos sentimos atraídos hacia ella», explicó Benedicto XVI citando la encíclica.
La expresión «vida eterna» querría «dar un nombre a esta espera insuprimible», a esta «esperanza universal, común a los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares».
Según el Papa, vida eterna no es «una sucesión sin fin, sino el sumergirse en el oce’ano del infinito amor, en el que el tiepo, el antes y el despue’s no existen más, una plenitud de vida y de alegría».
El Pontífice subrayó, por último, que es «muy importante» que los cristianos vivan «la relación con los difuntos en la verdad y en la fe» y miren «a la muerte y al más allá en la luz de la Revelación».
Fuente: Valores Religiosos

Bien dicho. Empezando por México, allí celebran un » Día de los Muertos » en el lugar de Fieles Difuntos, mezcla de creencias aztecas y elementos católicos.
La muerte es una realidad de la que nadie quiere saber. Pero tarde o temprano nos llega a todos. Estar preparados es la solución. Os recomiendo un libro magnífico que ha cambiado muchas vidas «Preparación para la muerte» por San Alfonso María de Ligorio. Un libro que todo buen cristiano debería leer. hasta un amigo mío se lo prestó a una amiga evangélica, y le causó tanto impacto que al final se lo regaló. Ella le dijo que era un libro especial, que le había hecho pensar en muchas cosas que antes no había tenido en cuenta…
¡Paz y Bien!
Es necesario para «perder el miedo» a la muerte dar a conocer desde la infancia que la muerte es parte de la vida y que a partir de ella se nace a la verdadera Vida, como nos lo mostró Jesucristo mismo, vencedor de la muerte.
Enseñemos a nuestros niños a rezar por nuestros queridos difuntos para que los amen como parte de la familia y que algún día conocerán cuando ellos mismos entren a la vida eterna.
La tradición de rezar por los muertos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, en donde ya se honraba su recuerdo y se ofrecían oraciones y sacrificios por ellos. Cuando una persona muere, ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación.
Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios. A estas oraciones se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa por los difuntos.
La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios.
«No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos». Nuestra oración por los muertos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión a nuestro favor. Los que ya están en el cielo interceden por los que están en la tierra para que tengan la gracia de ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna.
Para aumentar las ventajas de esta fiesta litúrgica, la Iglesia ha establecido que si nos confesamos, comulgamos y rezamos el Credo por las intenciones del Papa entre el 1 y el 8 de noviembre, “podemos ayudarles obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados”.
«Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios.» San Agustín
En Mexico celebramos la Conmemoracion de los fieles difuntos. La tradicion del dia de muertos es un rasgo cultural heredado de nuestros Indigenas. Aqui se fomenta el cultivar nuestras raices, sin embargo sabemos distinguir entre algo cultural y lo que la Iglesia nos dice…
¡¡¡Quien fue hablar!!!
Este Papa lleva tres años y la Salvacion eterna apenas la ha mencionado…
que comienze a «evangelizarse» a si mismo y que recomiende mas el magisterio preconciliar para su meditacion y lectura…
¡¡¡ Los escritos de los Santos doctores no se encuentran en ningun sitio!!! … ni en las llamadas librerias «catolicas»…
ola quiero conversar con algunos de los cristianosby yidense