El cardenal Rivera manifiesta su oposición, así como al «ensañamiento terapéutico»
MÉXICO, lunes, 18 junio 2007 (ZENIT.org–El Observador).- Una iniciativa de ley que contempla «la eutanasia pasiva» fue presentada este fin de semana por los diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Distrito Federal.
Dicha iniciativa, como en el caso de la que propició la despenalización del aborto en la capital de México, ha sido acogida por otras corrientes políticas de la capital como una respuesta del gobierno local, de orientación laicista, al pensamiento católico, que defiende la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
La iniciativa de Ley de Voluntad Anticipada para el Distrito Federal y de reformas y adiciones al Código Penal y a la Ley de Salud locales, permitiría a enfermos en fase terminal renunciar a todo tratamiento médico, o en caso de no estar en condiciones de decidir, que un pariente en primer grado lo haga por ellos, para que no se prolongue de manera su vida.
La Iglesia católica, en voz del cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, confirmó su oposición a la eutanasia, aunque dejó en claro que la Iglesia está en contra del llamado «ensañamiento terapéutico».
Una cosa es la eutanasia –dijo el purpurado– y otra «el bien morir».
El cardenal Rivera Carrera indicó que la Iglesia católica está a favor de la vida, nunca de la muerte «y no acepta la condenación de la muerte que muchos sufren, cualquiera que sea su situación, incluyendo a un asesino o narcotraficante».
Se trataba de una referencia a la pena de muerte que puede enfrentar, si una corte federal estadounidense lo determina así, el «capo» del «cártel» de las drogas de Tijuana, Francisco Javier Arellano Félix, capturado por Estados Unidos hace un año.
En la actualidad, el Código Penal federal de México, en su artículo 312, establece una pena de uno a cinco años de prisión a quien preste auxilio o induzca a otro a morir, pero el castigo aumenta de cuatro a doce años a quien ejecute la muerte. También el Código capitalino penaliza la muerte asistida en sus artículos 123, 127 y 142.
En el desglose de la iniciativa de Ley que se cursará a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, con mayoría del PRD, el próximo miércoles, se estipula que habrá protección jurídica para médicos.

En México no se precisan leyes de aborto o eutanacia: los crímenes son a diario: los pobres, y ancianos: olvidados y desprotegidos; y la niñez abandonada y no amada, (pues se multiplican los hijos no queridos frutos de desenfreno sexual y de la insensatéz): no precisan de leyes expresas de eliminación, pues son eliminados mientras que en la Iglesia aunque por ahi el Rivera diga y acote: no entra en los planes de pastoral. No existe en México ni idea de pastoral social, pobreza, Doctrina Social de la Iglesia, ni nada parecido. Los despilfarros en festejos parroquiales o de patrones son vergonsozos en todo el territorio: cohetería costosa, carros alegóricos para pura diversión, etc, mientras, los pobres ni acceden a tales eventos ni son recordados. Menuda forma de festejar tienen los mexicanos! Se creen que honran a Dios, a la Virgen y a los Santos y desprecian y olvidan a sus pobres, a sus hermanos. Que el accionar diabólico de indiferencia, desprecio, falta de Caridad, etc; se selle con leyes de gobierno y pais de raíz ateo-masona-satánica: no sorprende en nada.
SON LOS FRUTOS, SON LOS FRUTOS…del Cardenal Rivera y su Banda «Baticana». Tarde piaron…salvo que Dios Nuestro Señor intervenga…NO HAY YA RETORNO. SOLO RESISTENCIA.