PARA SANTIFICAR EL DOMINGO-SANTO NOMBRE DE JESÚS

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog. En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas … Continuar leyendo PARA SANTIFICAR EL DOMINGO-SANTO NOMBRE DE JESÚS →

Padre Juan Carlos Ceriani: FIESTA DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESUS

FIESTA DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESUS Hechos de los Apóstoles, IV, 8-12: Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les respondió: “Príncipes del pueblo y ancianos, si nosotros hoy somos interrogados acerca del bien hecho a un hombre enfermo, por virtud de quién este haya sido sanado, sea notorio a todos vosotros y a todo el … Continuar leyendo Padre Juan Carlos Ceriani: FIESTA DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESUS →

P. BASILIO MERAMO: SERMÓN DE LA CIRCUNCISION DE NUESTRO SEÑOR

Compartimos con nuestros lectores el SERMÓN DE LA CIRCUNCISION DE NUESTRO SEÑOR- 2021 - del querido P. Basilio Méramo.  ESCUCHAR AUDIO MP3 DESCARGAR AUDIO MP3 https://go.ivoox.com/rf/63320960 A pedido del Padre Basilio Méramo, proporcionamos a nuestros lectores dos enlaces donde se pueden consultar sus sermones. http://meramo.net/ http://www.padremeramo.com/

SERMONES DESDE LA INHÓSPITA TRINCHERA

Llevamos a nuestros lectores SERMONES DESDE LA INHÓSPITA TRINCHERA del querido P. Juan Carlos Ceriani - SERMÓN DE LA CIRCUNCISION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO - 2021  Escuchar ahora Descargar Audio MP3 https://go.ivoox.com/rf/63313547

Padre Juan Carlos Ceriani: LA CIRCUNCISIÓN DE NUESTRO SEÑOR

LA CIRCUNCISIÓN DE NUESTRO SEÑOR Carta de San Pablo a Tito, II, 11-15: Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres, la cual nos ha instruido para que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos vivamos sobria, justa y piadosamente en este siglo actual, aguardando la dichosa esperanza … Continuar leyendo Padre Juan Carlos Ceriani: LA CIRCUNCISIÓN DE NUESTRO SEÑOR →