Es la única colección de poesías publicadas como tal por el Padre Leonardo Castellani.
Reúne composiciones que escribió desde su partida a bordo del vapor Naboland hacia Europa, en 1946, hasta su retorno a la Patria y primer año de estadía en ella, en 1950.
Son los años más tempestuosos de su existencia. En ellos se dio el conflicto con sus superiores religiosos, que dejó honda huella en su vida y en su obra.
PARTE SEGUNDA: LAS ORACIONES
Credo
15 de febrero de 1947
Creo en Dios Padre Todopoderoso
que hizo el cielo y la tierra; y en su Hijo
que por mí se hizo hombre y crucifijo
virginalmente dado a luz en gozo.
Nació y un hombre fue: poco reposo
siempre luchar. Su Buena Nueva dijo
Bendijo al pobre, al bruto contradijo
muerto en cruz, revivió. Subió glorioso.
Y desde allá volverá Juez un día
un Reino a levantar sobre esta gleba…
Creo en su Iglesia, inmensa madre mía
y el Espíritu Santo que la lleva…
De los santos la tierna anfictionía
y el perdón desta carne que caía
y su resurrección a vida nueva.

