JORGE DORE -POESIA

COMUNION

Querido hermano,
dame la mano
y vamos juntos
a restaurar
todo en el Santo
Nombre de Cristo
que, por justicia,
debe reinar.

Querido hermano,
este es el tiempo
de abrir los ojos,
de despertar,
de ser astutos
como serpientes
pero palomas
mansas de paz.

Ahora que andamos
entre tinieblas
–como vencidos–
sin claudicar,
seamos fieles
adoradores
de la Santísima
Trinidad.

Por cada golpe
que recibamos, 
y las caídas
que hay que evitar,
vivamos fieles 
a la promesa
inmarcesible
del más allá.

Querido hermano,
toma el arado
y ya no vuelvas
la vista atrás
que, si hoy sembramos,
recogeremos
mañana frutos
de eternidad.