RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

59340c7698ef7c4bcf4fac13bb311d38

¿Todos los hombres desean la bienaventuranza según la razón común de ella?

SI

Fundamento teológico

Santo Tomás de Aquino

Suma teológica

Parte Ia-IIae

Cuestión 5

Artículo 8

Objeciones por las que parece que no todos desean la bienaventuranza:

1. Nadie puede desear lo que desconoce, porque el objeto del apetito es el bien conocido Pero muchos no saben qué es la bienaventuranza; y esto es claro, porque algunos pusieron la bienaventuranza en el placer del cuerpo, otros en la virtud del alma, otros en otras cosas. Luego no todos desean la bienaventuranza.

2. Además, la esencia de la bienaventuranza es la visión de la esencia divina. Pero algunos opinan que es imposible esto, que el hombre vea a Dios por esencia; por eso no lo desean. Luego no todos los hombres desean la bienaventuranza.

3. Además, dice Agustín que bienaventurado es quien tiene todo lo que desea, y nada desea mal. Pero no todos quieren esto, pues algunos quieren mal algunas cosas y, sin embargo, quieren quererlas. Luego no todos quieren la bienaventuranza.

Contra esto está lo que dice Agustín: Si uno dijera: «todos queréis ser bienaventurados y no queréis ser desventurados», diría algo que todos reconocen en su voluntad. Luego todos desean ser bienaventurados.

Respondo que se puede considerar la bienaventuranza de dos modos.

Uno, según la razón común de bienaventuranza.

Y así es necesario que todo hombre quiera la bienaventuranza.

La razón común de la bienaventuranza es ser el bien perfecto.

Ahora bien, como el objeto de la voluntad es el bien, el bien perfecto de alguien es lo que sacia totalmente su voluntad.

Por eso, desear la bienaventuranza no es otra cosa que desear que se sacie la voluntad. Y esto lo desea cualquiera.

Podemos hablar de la bienaventuranza de otro modo, según su razón especial, en cuanto a aquello en lo que consiste la bienaventuranza.

Y así no todos conocen la bienaventuranza, porque no saben a qué cosa corresponde la razón común de bienaventuranza.

Y, por consiguiente, en cuanto a esto, no todos la desean.

Respuesta las objeciones:

1. Queda respondida con lo dicho.

2. Como la voluntad es consecuencia de la aprehensión del entendimiento o de la razón, del mismo modo que sucede que algo es igual en la realidad y, sin embargo, es distinto según la consideración de la razón, así también sucede que algo es igual en la realidad, pero se desea de un modo sí y de otro no. La bienaventuranza, por tanto, puede ser considerada bajo la razón de bien final y perfecto, que es la razón común de bienaventuranza y, así, naturalmente y por necesidad, la voluntad tiende a ello. También puede ser considerada según otras consideraciones especiales: por parte de la misma operación, por parte de la potencia operativa o por parte del objeto; y así la voluntad no tiende a la bienaventuranza por necesidad.

3. Esa definición de bienaventuranza que algunos dieron: Bienaventurado es quien tiene todo lo que desea, o a quien sucede todo lo anhelado, es buena y suficiente, si se entiende de un modo, pero de otro modo es imperfecta. Si se entiende con total referencia a todo lo que desea el hombre con su apetito natural, entonces es verdad que quien tiene todo lo que desea es bienaventurado, pues únicamente sacia el apetito natural del hombre el bien perfecto, que es la bienaventuranza. Pero si se entiende referida a aquellas cosas que desea el hombre, según la aprehensión de la razón, entonces tener algunas cosas que desea el hombre no pertenece a la bienaventuranza, sino más bien a la desventura, porque el tenerlas impide al hombre alcanzar lo que desea naturalmente; del mismo modo que el hombre a veces acepta como verdaderas algunas cosas que le impiden conocer la verdad. Teniendo esto en cuenta, Agustín añadió, para la perfección de la bienaventuranza, que no desee nada mal. Aunque lo primero, que es bienaventurado quien tiene todo lo que desea, podía ser suficiente si se entiende correctamente.

De un total de 48 respuestas:
31 contestaron SI  
17 contestaron NO 
0 contesto OTRO

Según esta estadística la mayoría contestó CORRECTAMENTE .

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.