RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

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¿Consiste la bienaventuranza del hombre en la visión de la esencia divina?

SI

Fundamento teológico

Santo Tomás de Aquino

Suma teológica

Parte Ia-IIae

Cuestión 3

Artículo 8

Objeciones por las que parece que la bienaventuranza del hombre no está en la visión de la misma esencia divina:

1. Dice Dionisio que, mediante lo supremo del entendimiento, el hombre se une con Dios como con lo totalmente desconocido. Pero lo que se ve por esencia no es totalmente desconocido. Luego la última perfección del entendimiento, o bienaventuranza, no consiste en ver a Dios por esencia.

2. Además, una perfección más alta es propia de una naturaleza más alta. Pero la perfección propia del entendimiento divino es que vea su esencia. Luego la última perfección del entendimiento humano no llega a tanto, sino que se queda más abajo.

Contra esto está lo que se dice en I Jn., 3, 2: Cuando aparezca, seremos semejantes a Él, y le veremos tal cual es.

Respondo que la bienaventuranza última y perfecta sólo puede estar en la visión de la esencia divina.

Para comprenderlo claramente, hay que considerar dos cosas.

La primera, que el hombre no es perfectamente bienaventurado mientras le quede algo que desear y buscar.

La segunda, que la perfección de cualquier potencia se aprecia según la razón de su objeto.

Pero el objeto del entendimiento es lo que es, es decir, la esencia de la cosa.

Por eso, la perfección del entendimiento progresa en la medida que conoce la esencia de una cosa.

Pero si el entendimiento conoce la esencia de un efecto y, por ella, no puede conocer la esencia de la causa hasta el punto de saber acerca de ésta qué es, no se dice que el entendimiento llegue a la esencia de la causa realmente; aunque, mediante el efecto, pueda conocer acerca de ella si existe.

Y así, cuando el hombre conoce un efecto y sabe que tiene una causa, naturalmente queda en él el deseo de saber también qué es la causa. Y éste es un deseo de admiración, que causa investigación. Por ejemplo, si quien conoce el eclipse de sol piensa que está producido por una causa, se admira de ella, porque no sabe qué es, y porque se admira, investiga; y esta investigación no cesa hasta que llegue a conocer la esencia de la causa.

Si, pues, el entendimiento humano, conocedor de la esencia de algún efecto creado, sólo llega a conocer acerca de Dios si existe, su perfección aún no llega realmente a la causa primera, sino que le queda todavía un deseo natural de buscar la causa.

Por eso todavía no puede ser perfectamente bienaventurado.

Así, pues, se requiere, para una bienaventuranza perfecta, que el entendimiento alcance la esencia misma de la causa primera. Y así tendrá su perfección mediante una unión con Dios como con su objeto, en lo único en que consiste la bienaventuranza del hombre.

Respuesta a las objeciones:

1. Dionisio habla del conocimiento que tienen los viadores, los que se dirigen a la bienaventuranza.

2. El fin puede entenderse de dos modos. Uno, como la cosa misma que se desea; y así, es el mismo el fin de la naturaleza superior que el de la inferior, incluso el de todas las cosas. El otro, como la consecución de esta cosa; y así es distinto el fin de la naturaleza superior y el de la inferior, según su distinta relación con la cosa. Así, pues, la bienaventuranza de Dios, al comprehender con el entendimiento su esencia, es más alta que la del hombre o la del ángel, que ven, pero no comprehenden.

De un total de 45 respuestas:
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Según esta estadística la mayoría contestó CORRECTAMENTE.

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.