MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN MARCELINO, obispo y confesor.
Gobernó en santidad la iglesia de Ravéna por espacio de cincuenta años, y en tan largo pontificado fue siempre creciendo en él el suave olor de todas las virtudes. A pesar de las calamidades públicas que afligieron a la Italia en aquellos tiempos, tuvo el santo oportunidad de dejar arregladas en gran parte las cosas pertenecientes a la disciplina de la Iglesia, y aumentar considerablemente su grey con las nuevas conquistas que hacía todos los días. Coronado de altos méritos, murió Marcelino en el Señor el año 346, y al momento de espirar empezó su cuerpo a exhalar un olor suavísimo, que continuó hasta que hubieron colocado dentro del sepulcro el sagrado cadáver.
LEYENDA DE ORO

