JORGE DORÉ: POEMA

Tras tus huellas (1).jpg

Señor, voy tras tus huellas como va el moribundo

en busca del remedio que lo puede sanar,

soportando en mis hombros todo el peso del mundo

porque el mundo me llena de profundo pesar;

*** 

y es por tantas ofensas a tu nombre sagrado

más las indiferencias a tu amor y a tu cruz 

que hoy vuelvo a descubrirme amargo y desolado,

como el que aspira a un mundo que vislumbra a trasluz. 

***  

Contigo, pues, comparto mi angustia de creyente

al ver tus detractores buscando desafiar

beatíficas promesas y hundirse absurdamente  

en una amarga muerte vacía y secular.

***  

Hemos llegado al punto donde nada produce

más que frutos podridos, hierbas malas y hedor,

en que la prepotencia del hombre lo conduce

a esgrimir desafiante la ficción y el error.

***  

Cada día se jacta más el torvo enemigo,

cada día se aviva más la inicua maldad

de los que zarandeados como espigas de trigo

militan en las hordas de tu infidelidad.

***  

Perdona si hoy me encuentras sombrío y cabizbajo

por raptos de disgusto que me anegan el ser,

silente cual campana carente de badajo

y urgido por el ansia de darte a conocer.

***  

Pero aunque sea amarga y hostil y cruel la hora

presente, e imposible poderla soslayar,

sé que para mi noche reservas una aurora

que traerá el regocijo y el fin de mi pesar.