EL VATICANO REHABILITARÁ A LOS FARISEOS

NEGACIONISMO CONCILIAR

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Publicamos primero un artículo de Francesca de Villasmundo:

https://www.medias-presse.info/negationnisme-conciliaire-rehabilitation-des-pharisiens-au-vatican/107117/

Uno se pregunta hasta dónde y cuándo se terminará la desestructuración del catolicismo emprendida por más de medio siglo por la iglesia conciliar y las autoridades que la gobiernan.

La última manía en curso en los palacios vaticanos, hoy más apóstatas que apostólicos, es la rehabilitación de los fariseos, a través de una arrogante negación y revisión de los Evangelios; de los fariseos que fueron un partido político-religioso y «carnal» que, como enseña el teólogo tomista argentino Padre Julio Meinvielle, desfiguraba al «Mesías, Aquel que se esperaba para que trajese al mundo la gracia y la verdad», haciéndolo devenir «un jefe político, terreno, que debía asegurar y perpetuar el poder de Israel sobre todas las naciones».

Siguiendo el camino abierto por el omnipotente decreto conciliar Nostra Ætate, expresión de la voluntad modernista y progresista que quiere negar el papel de la Sinagoga en la muerte de Cristo-Mesías, se ha llegado a disculpar a los judíos, estos «hermanos mayores» caros a Juan Pablo II, devenidos «padres en la fe» con Benedicto XVI.

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Rabí Abraham Heschel y Cardenal Agustín Bea, S.J. , Presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos y «arquitecto» de la declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano II

Representación de Anás y Caifás y fotos de Paulo VI, portando en su pecho el “efod”, que es esencialmente un ornato, como un delantal, hecho de oro, azul, púrpura y carmesí. Si bien mandado por Dios a Aarón como sacerdote en el Antiguo Testamento (Éxodo 28:6, 9-12), no había sido nunca usado por ningún pontífice.

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EL Dirigente judío Baruj Tenembaum fue recibido por Pablo VI, en 1966, en una audiencia donde presentó su proyecto para el acercamiento entre las tres grandes religiones mal llamadas monoteístas.

Es en esta óptica que el Pontificio Instituto Bíblico ha organizado en Roma para el próximo 9 de mayo, en la Pontificia Universidad Gregoriana, un congreso sobre el tema «Jesús y los Fariseos – Un reexamen interdisciplinar».

Como informa Jacopo Scaramuzzi en Vatican Insider:

«El encuentro, apoyado también por el American Jewish Committee, por la Conferencia Episcopal Italiana y por la sociedad Verbum que produce software para los estudios católicos, verá la participación de más de trescientos expertos de distintas materias, católicos, protestantes y judíos. Entre los otros estarán los rabinos David Rosen, Riccardo Di Segni y Abraham Skorka, este último amigo de vieja data de Jorge Mario Bergoglio, el presidente de la comisión para el ecumenismo y el diálogo de la CEI Ambrogio Spreafico, e incluso expertos de historia, arqueología, estudios rabínicos, Nuevo Testamento, educación, y arte popular de Argentina, Austria, Canadá, Colombia, Alemania, India, Israel, Italia, Países Bajos y Estados Unidos».

Al final del encuentro, los participantes serán recibidos por el Papa Francisco.

Presentados en los Evangelios como enemigos de Cristo, «ejemplos de legalismo, hipocresía y avidez», los fariseos serán el centro del encuentro, cuyos intervinientes tendrán la tarea de reexaminar las fuentes a fin de superar los «prejuicios» en frente de ellos. Prejuicios que, según los organizadores, pueden ser asociados a las pulsiones antisemitas.

El objetivo del encuentro es doble:

– «un reexamen de las fuentes para crear un cuadro más claro sobre los fariseos “literarios” e “históricos” de la antigüedad»

– «reconsiderar los factores responsables de los prejuicios que han dañado la percepción común de los fariseos y sugerir modos para superarlos».

El Rector del Instituto Bíblico, el jesuita Michael Kolarcik, en el curso de una conferencia de prensa ha explicado que «El tema de la relación entre Jesús y los fariseos es otro medio para describir las relaciones entre cristianos y judíos a lo largo de dos milenios (…) cosa que tiene consecuencias significativas sobre nuestra actual relación».

Por su parte, el Padre Etienne Veto, director del Centro Cardenal Bea para los Estudios Judíos de la Pontificia Universidad Gregoriana, ha afirmado que con el tiempo, gracias a los estudios conducidos, se ha entendido que la representación comúnmente admitida de los fariseos «no es correcta» y que «hay una relación entre el antisemitismo y la concepción de los fariseos».

Uno de los principales organizadores del encuentro, el profesor Joseph Sievers, ha declarado: «Nosotros queremos individualizar las raíces de esta representación inadecuada de los fariseos y superar los prejuicios».

Uno de los intelectuales judíos que tendrán amplio espacio en este encuentro, la profesora Amy Jill Levine, que enseña Nuevo Testamento en el Pontificio Instituto Bíblico, avanza otro argumento en apoyo de este trabajo de rehabilitación de los fariseos: «No hay necesidad de presentar mal a los fariseos en particular y al judaísmo en general para presentar bien a Jesús: Jesús se presenta bien por sí solo», y precisa que con todo «tenemos los Evangelios que describen a los fariseos como hipócritas y enemigos de Jesús», y espera que «las homilías sobre los fariseos no propaguen el antisemitismo sino que presenten correctamente el Evangelio de la paz».

Lo que significa, comprendiendo bien a la señora Levine, que de ahora en adelante tendremos, por un lado el “Evangelio de la paz”, evidentemente políticamente y religiosamente correcto, el “Evangelio de Nostra Ætate”, que será preventivamente purgado de las connotaciones antifarisaicas, y del otro los Evangelios de los Apóstoles, políticamente incorrectos, e incluso antisemitas.

Por lo tanto, son precisamente los Santos Evangelios y los Hechos de los Apóstoles los que constituyen un problema para los judíos actuales, como para sus antepasados… Son los anatemas severos, vigorosos y rudos del mismo Cristo contra los fariseos incrédulos y endurecidos los que deben pasar por el tamiz conciliar bajo la supervisión doctrinal de los fariseos actuales, para que, por medio del diálogo interreligioso con los judíos, se hagan desaparecer tanto las siguientes condenas divinas a los fariseos como la puesta a un lado de la Sinagoga a favor de la predicación a los gentiles:

San Mateo, V, 20:

Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.

San Mateo, XXIII, 13-39:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: «Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!» ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro? Y también: «Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado.» ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: «Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!» Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres! ¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la gehena? Por eso, he aquí que yo envío a vosotros profetas, sabios y escribas: a unos los mataréis y los crucificaréis, a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el Santuario y el altar. Yo os aseguro: todo esto recaerá sobre esta generación. ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar desierta vuestra casa. Porque os digo que ya no me volveréis a ver hasta que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Fue precisamente un eminente judío convertido al catolicismo, el Padre Agustín Lémann, quien dijo:

De los labios de este Cordero salían sólo palabras de misericordia y unción. Sólo los orgullosos fariseos tuvieron que padecer los truenos de sus reprobaciones.

¡Reprobaciones que dos mil años después, sus descendientes quieren cancelar, con la bendición de la “iglesia conciliar”!

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Varias imágenes de los encuentros de Juan Pablo II con los judíos. Entre ellas, en la exposición internacional “Una bendición recíproca”, inaugurada en el vaticano, dedicada a la relación entre la iglesia Católica y el judaísmo, como también el abrazo con el gran rabino Elio Toaff, cuando recibió a Wojtyla en la sinagoga de Roma, siendo esta la primera visita de un pontífice a un templo Judío.

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El gran rabino Menachem Joskowicz amonestando a Juan Pablo II, en una de sus visitas a Polonia, le exigió que retirara la última cruz de Auschwitz.

EL PADRE CASTELLANI

Y EL FARISEISMO

Es muy importante hacer referencia al tema del fariseísmo, siguiendo para ello las explicaciones del Padre Leonardo Castellani, tomadas de muchas de sus obras.

Sin pretender ser exhaustivos, he aquí una lista de los lugares en que el Padre desarrolla el tema:

Cristo y los Fariseos

El Evangelio de Jesucristo

Domingo Tercero después de Epifanía, pág. 117ss.

Domingo Tercero de Cuaresma, pág. 162

Domingo de Pasión, pág. 182 ss.

Domingo Sexto después de Pentecostés, págs. 260-261

Domingo Décimo después de Pentecostés, págs. 279ss.

Domingo Decimosexto después de Pentecostés, pág. 316

Domingueras Prédicas I

Domingo Tercero después de Epifanía, pág. 36

Domingo Tercero de Cuaresma, págs. 80-83

Domingo de Pasión, págs. 91ss.

Domingo Sexto después de Pentecostés, págs. 187ss.

Domingo Décimo después de Pentecostés, págs. 213ss.

Domingo Decimosexto después de Pentecostés, págs. 247ss.

Domingueras Prédicas II

Domingo Tercero de Cuaresma, págs. 93-94

Domingo de Pasión, págs. 102-105

Sagrado Corazón, págs. 185-188

Domingo Décimo después de Pentecostés, págs. 233ss.

Domingo Decimosexto después de Pentecostés, págs. 268-269

Las Parábolas de Cristo

Parábola del Sepulcro y de las Víboras, pág. 251

Parábola del Fin de la Sinagoga II, pág. 266

Los Papeles de Benjamín Benavides

Parte Tercera, cap. I: Las Dos mujeres, pág. 225

Parte Tercera, cap. VI: El Retiro de la Iglesia, pág. 271

El Ruiseñor Fusilado

Capítulo VI: El Fariseísmo, pág. 24

Capítulo XXX: La Pesadilla pág. 141

Las Ideas de mi Tío el Cura

Capítulo XVIII: Sobre Tres Modos Católicos de Ver la Guerra Española, pág. 155

Psicología Humana

Capítulo XI: Las Ideas (al final del capítulo)

La Muerte de Martín Fierro

Cantos VIII, XI, XIII y XV (especialmente)

 

Ante todo, debemos señalar que el Padre parte de una premisa tan importante como profunda y delicada:

Sin el fariseísmo toda la historia de Cristo hubiera cambiado; y también la del mundo entero. Su Iglesia no hubiese sido como es ahora y el universo hubiese seguido otro rumbo, enteramente inimaginable para nosotros, con Israel a la cabeza del Pueblo de Dios y no deicida y disperso.

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A continuación, más que una definición, nos hace una descripción del fariseísmo:

El fariseísmo es el gusano de la religión; y después de la caída del primer hombre es un gusano ineludible, pues no hay en esta mortal vida fruta sin su gusano, ni institución sin su corrupción específica.

El fariseísmo es la soberbia religiosa; es la corrupción más sutil y peligrosa de la verdad más grande, es decir, la verdad de que los valores religiosos son los primeros. Pero, en el momento en que nos los adjudicamos, los perdemos; en el momento en que hacemos nuestro lo que es de Dios, eso deviene propiedad del diablo.

El fariseísmo es un compendio de todos los vicios (avaricia, ambición, vanagloria, orgullo, obcecación, dureza de corazón, crueldad), que ha llegado a vaciar por dentro diabólicamente las tres virtudes teologales, constituyendo así el pecado contra el Espíritu Santo. Por eso Nuestro Señor les dijo: “Vosotros sois hijos del diablo y el diablo es vuestro padre”.

La ambición es una de las partes más finas del fariseísmo. Pero su flor es la crueldad: crueldad solapada, cautelosa, lenta, prudente y subterránea.

El fariseísmo es esencialmente homicida y deicida, es decir, da muerte a un hombre por lo que hay en él de Dios…; odio deicida al prójimo; odio a lo santo, a lo virtuoso.

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Llegamos al punto en que el Padre explica el proceso que dio a luz al fariseísmo judaico y que, puesto en marcha, produce los mismos efectos:

El engreimiento religioso trajo el mesianismo político.

Los fariseos necesitaban ser vengados de sus quemantes humillaciones, de sus derrotas. La religión era humillada en ellos y el Mesías debía vindicar la religión.

Y, si el Mesías había de ser político, naturalmente había que preparar su venida haciendo política.

Cuando la política entra dentro de la religión, se produce una corrupción extraña.

En esas condiciones el poder se vuelve temible, porque puede obligar en conciencia.

La corrupción llega al máximo cuando lo religioso se ha reducido a un instrumento y pretexto de lo político.

La crueldad, cuya condición y primer grado es la dureza de corazón, es infalible en consecuencia de la soberbia religiosa.

El rechazo nacional del pueblo judío es motivado porque ellos no oyeron a los profetas y los mataron.

El destino del pueblo judío es una cosa actual. Es una de las tragedias más grandes de la historia; Cristo mismo lo dijo, comparándolo con el Diluvio y con la situación de los últimos tiempos, o sea con la Gran Apostasía.

La tragedia del pueblo hebreo es, en suma, la siguiente: he aquí un pueblo que durante 2000 años giró en torno de la esperanza del Mesías; y cuando viene el Mesías, lo desconoce, lo rechaza y lo mata.

Toda la razón de ser de ese pueblo elegido está en la esperanza religiosa del Gran Rey Salvador. Y con toda esa esperanza, que inspiraba toda la vida del pueblo hebreo, cayó en el error de matar al Mesías: una especie de suicidio.

La causa de ese error horrible es una corrupción horrible, una corrupción de la religión, el fariseísmo.

Esta situación del pueblo hebreo debe movernos a una gran compasión; pero, de ninguna manera, no debe movernos a la judaización del cristianismo; lo cual vemos hoy día.

Un cristiano que se judaíza deja de ser cristiano sin llegar a ser judío; es, simplemente, una corrupción, una apostasía.

 

Luego de señalar el fondo del morbo farisaico y sus dos formas, el Padre Castellani detalla los diversos grados del fariseísmo:

El fariseo es el hombre religioso que se engaña con la verdad, que es la peor manera de engañarse.

Un fariseo, que no tiene conciencia de pecado sino de santidad, no puede arrepentirse, y es peor.

De modo que engaña a los demás comenzando por engañarse a sí mismo; una hipocresía mucho más profunda y peligrosa que la otra.

Es una actitud radicalmente irreligiosa, e incluso antirreligiosa, que aparece como religiosa.

Lo encontramos en dos formas: teórico y práctico.

El fariseísmo teórico se continuó con la religión judía, la cual actualmente se funda mucho más en el Talmud que en la Escritura.

El fariseísmo práctico existe en la Iglesia. El poner el acento en lo exterior de la religión, ahogando poco a poco lo interior, es el primer paso.

El fariseísmo tiene siete grados:

1°) La religión se vuelve exterior y atentatoria.

2°) La religión se vuelve rutina y oficio.

3°) La religión se vuelve negocio, instrumento de ganancia, de honores, poder o dinero.

Es como la esclerotización de lo religioso, un endurecimiento o decaimiento progresivo. Y después deviene una falsificación, hipocresía, dureza hasta la crueldad…

Los otros grados son ya diabólicos. El corazón del fariseo primero se vuelve corcho, después piedra, después se vacía por dentro, después lo ocupa el demonio.

4°) La religión se vuelve poder o influencia, medio de dominar al prójimo.

Hasta aquí el fariseísmo se ha mostrado corruptor de la fe y de la piedad, convertidas en carrera, artimaña, política, negocio. Pero la soberbia religiosa va más allá del uso de la religión para instalarse en el mundo y quedarse con los bienes de la tierra. En tales almas se agazapa el demonio, y para sacarlo a la luz Dios pone al fariseo en blanco humano: la persona religiosa. Entonces, el fariseísmo se muestra claramente como el pecado contra el Espíritu Santo pues lleva a cabo los siguientes pasos:

5°) La religión se vuelve hipocresía: el “santo” hipócrita empieza a despreciar y aborrecer a los que tienen religión verdadera, a los que son auténticamente religiosos.

6°) Persecución de los verdaderamente religiosos. El corazón de piedra se vuelve cruel, activamente duro.

7°) Sacrilegio y homicidio. El falso creyente persigue de muerte a los verdaderos creyentes, con saña ciega, con fanatismo implacable… y no se calma ni siquiera ante la cruz ni después de la cruz.

Abarca, pues, desde la simple exterioridad hasta la crueldad, pasando por todos los escalones del fanatismo y de la hipocresía.

La religión suprimiendo la misericordia y la justicia; ¿puede darse algo más monstruoso?

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Imágenes de Benedicto XVI, entre ellas, encendiendo el candelabro hebreo; en su visita a la sinagoga de Roma recibido por el Gran Rabino de Roma Ricardo Di Senni; Ratzinger y Kissinger, dos de la misma fe…

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Netanyahu, agradeciendo a Benedicto XVI sus esfuerzos por reforzar los lazos con Israel

Finalmente, el Padre Castellani desarrolla la tragedia farisaica hasta las últimas consecuencias:

Es el drama de Cristo y de su Iglesia. Si en el curso de los siglos una masa enorme de dolores y de sangre no hubiese sido rendida por otros cristos en la resistencia al fariseo, la Iglesia hoy no subsistiría.

Y al final será peor. En los últimos tiempos, el fariseísmo triunfante exigirá para su remedio la conflagración total del universo y el descenso en Persona del Hijo del Hombre, después de haber devorado insaciablemente innúmeras vidas de hombres.

La última corrupción en la Iglesia (es decir, el fariseísmo generalizado y entronizado) traerá consigo lo que San Pablo llama la Gran Apostasía y la Gran Tribulación.

San Pablo cuando habla del Anticristo, da como señal el sacrilegio religioso, y no otra cosa: “Se sentará en el Templo de Dios haciéndose dios”, es decir, se apoderará en forma aún más nefanda de la religión para sus fines, como habían hecho los fariseos.

Si creemos a Jesucristo y a San Pablo de que en los últimos tiempos habrá una gran apostasía y que no habrá ya casi fe en la tierra, sólo el fariseísmo es capaz de producir ese fenómeno.

Solo el fariseísmo puede devastar la religión por dentro; sin lo cual ninguna persecución externa le haría mella. Si la Iglesia está pura y limpia, es hermosa y atrae, no repele. Solamente cuando la Iglesia tenga la apariencia de un sepulcro blanqueado, y los que manden en ella tengan la apariencia de víboras, y lo sean, el mundo entero se asqueará de Ella y serán poquísimos los que puedan mantener, no obstante, su fe firme, un puñado heroico de escogidos que, si no se abreviara el tiempo, ni ellos resistirían.

Lo grave y lo actual del asunto es que, así como los judíos erraron respecto a la Primera Venida, los cristianos pueden errar respecto a la Segunda Venida…

Y está predicho que van a errar, porque antes de la Parusía vendrá primero la Gran Apostasía, profetizada por San Pablo.

Ya lo vemos, porque la Nueva Teología:

1°) No recuerda nunca la Gran Apostasía

2°) No tiene en cuenta la Segunda Venida

3°) Tiene como un dogma inconcuso que la Iglesia y el Mundo tienen que ir adelante, ir adelante, ir adelante siempre, lo menos durante millones de años…

Y esto no es solamente un error en la fe, sino un disparate ante la razón.

Antes del fin del mundo vendrá una gran apostasía. Una apostasía general no es posible si la Iglesia estuviera vigente, llena de pureza, de justicia, de caridad y de luz.

Siempre ha existido contaminación, y existirá hasta el tiempo de la siega. Y hacia el tiempo de la siega es cuando la cizaña se parece más al trigo.

La condición del mundo cuando vuelva Cristo será análoga a la que tenía cuando lo dejó. De modo que entrará a reinar el fariseísmo en la Iglesia, como antaño en la Sinagoga.

El fariseísmo no se acabó ni se acabará. Lo que puede producir la Magna Tribulación, la peor prueba, es el Magno Pecado, que efectivamente infirió la muerte al que es la Resurrección y la Vida.

El fariseísmo, siendo la corrupción especifica de la religión, ha existido y existirá siempre; y de vez en cuando demanda víctimas humanas, que Dios le concede, no se sabe por qué.

En el principio de la Iglesia, el fariseísmo había plagado de tal manera la Sinagoga, que Jesucristo se dio como misión principal de su vida el combatirlo, y fue su víctima.

Al fin de la Iglesia, el fariseísmo se volveré de nuevo tan espeso, que demandará para su remedio la segunda Venida de Cristo.

La única solución teórica a la presencia del fariseísmo en la Iglesia está en la parábola del trigo y la cizaña y en el dogma de la Parusía. Llegará un tiempo en que el trigo y la cizaña, mezclados siempre en las eras humanas durante el curso de las edades, llegarán a la lucha suprema, la que no conoce piedad; y la cizaña crecida oprimirá al trigo de Dios de un modo insoportable, rodeándolo por todas partes como sin esperanza y sin respiro; tiempo en que la persecución, prometida a todo creyente, se hará interna a más de externa; y en que gemirá su carne a punto de aniquilarse.

Para ese tiempo se escribieron las últimas y más terribles —y más consoladoras— profecías.

page3En estas imágenes y siguiendo el ejemplo de sus antecesores conciliaristas, vemos al presidente de la DAIA. Julio Schlosser y el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano. Los dirigentes judeo argentinos pudieron disfrutar de una comida kosher y cantar en hebreo en la mismísima residencia de Santa Marta, en el Vaticano; Netanyahu recibido en el vaticano, entregando regalos a Francisco; Saludando al Rabino Jefe de Roma, Dr. Riccardo Di Segni, quien aceptó la invitación personal de Bergoglio a la inauguración de su pontificado.

Visita de Bergoglio al Muro de los Lamentos y el cementerio de las víctimas del Holocausto.