31 DE JULIO- SAN IGNACIO DE LOYOLA

GOZOS EN HONOR A SAN IGNACIO DE LOYOLA

A Ignacio glorificado

Cante el Empíreo victoria:

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

  

Un fiero golpe espantoso

Del bronce que le combate

Le hiere, pero no abate

Su espíritu valeroso:

¡Oh corazón generoso,

Magnánimo y esforzado!

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

        

Apenas a orar empieza,

Su plegaria al Cielo sube,

Y baja en cándida nube

La Madre de la Belleza.

¿Qué don le trae? La Pureza,

Don precioso y regalado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

     

Desde entonces en ferviente

Caridad todo se inflama,

Y esta viva y dulce llama

Crecer en su pecho siente.

Al orbe ya en fuego ardiente

Quisiera ver abrasado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

Quien visto su ardor hubiera,

Su ternura, su desvelo

Ante la Reina del Cielo

Que Montserrat venera,

¿Un Serafín no dijera

Ser del Empíreo bajado?

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

En la caverna horrorosa

Que el Cardoner limpio baña,

Con admiración vio España

Su penitencia pasmosa,

Tan rígida y espantosa

Que al orbe dejó asombrado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

  

Pero en cambio allí gustará

Tan regalados favores,

Tantos deliquios y amores,

Que aunque otro bien no esperara

Ya su dicha no trocará

Por un palacio dorado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

  

Si la deja, va corriendo

A buscar la Palestina,

Donde su sangre Divina

Vertió el buen Jesús muriendo.

¡Cuánto allí crece el incendio

De su espíritu inflamado!

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

Desde entonces de tal suerte

Arde su amor, que ni penas,

Ni cárceles, ni cadenas,

Ni el tormento, ni la muerte

Le entibian, porque más fuerte

Es el amor acendrado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

       

Mas si una vez este fuego

En un pecho noble prende,

¿Sofocarlo quién pretende

Que afuera no salga luego?

No hay paz, quietud ni sosiego

Hasta verlo propagado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

Corre inflamado la tierra,

Busca nuevos compañeros,

Alista fuertes guerreros,

Declara al Infierno guerra:

Ya el campo se ve, y la tierra

Y el mundo todo incendiado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

     

¡Oh que júbilo sentía

Su corazón generoso

Al ver que el Nombre glorioso

De Jesús ya se veía

Por su amada Compañía

En todo el orbe anunciado!

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

     

Mas, ¡ay!, que viendo cumplido

Su ardentísimo deseo,

Ansiar el Cielo le veo

Más y más enardecido.

¡Oh fénix de amor herido,

Vuela, vuela arrebatado!

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

Mueres de amor cual viviste:

Rompa ya el alma esos grillos,

Y júntese a los caudillos

Que acá en la tierra seguiste.

Venciste, Ignacio, venciste,

Tu amor, tu amor ha triunfado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

Recibe, pues, mil albricias

En esas mansiones santas

Donde triunfas, donde cantas

Ventura, amor y delicias,

Y el gozo y tiernas caricias

En que te inunda tu Amado.

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

    

A Ignacio glorificado

Cante el Empíreo victoria:

Gloria a Ignacio, eterna gloria

Cante el mundo alborozado.

   

*Antífona:* Como un hombre prudente, que construyó su casa sobre la roca.

   

*V. Lo amó el Señor y lo adornó.*

*R. Lo revistió con una estola gloriosa.*